Eid-ul-Azha

Editorial, The Review of Religions, julio de 1990

Eid-ul-Azha marca el final de la peregrinación de los musulmanes de múltiples naciones del mundo a la Meca en el décimo día del mes islámico Zul Hall. Para terminar la peregrinación con éxito es necesario sacrificar un animal. Como la oración y el ayuno, la realización de la peregrinación es un modo de adoración cuyo propósito es la elevación espiritual, social y económica de los musulmanes.

La peregrinación conlleva que una persona salga de su hogar y, por la causa de Dios, se distancie de amigos y parientes. También sirve como símbolo de respeto por los lugares santos de Dios frecuentados por el Santo Profeta del islam (que la paz y bendiciones de Al-lah sean con él). Al visitar estos lugares sagrados el peregrino experimenta un placer espiritual. El vínculo universal de la hermandad islámica también se fortalece a medida que los peregrinos de nacionalidades de todo el mundo se reúnen en un espíritu de unidad y armonía.

El peregrino ofrece el sacrificio de un animal al final de la peregrinación que también se lleva a cabo por los musulmanes de todo el mundo. Esto se hace en memoria de la disposición de Abraham a sacrificar a su hijo Ismael (no a Isaac según se indica en la Biblia) quien, a su vez, aceptó ser sacrificado bajo la creencia de que era la voluntad de Dios. Leemos en el Sagrado Corán:

“Y cuando él (Ismael) fue suficientemente mayor como para trabajar con él (Abraham), le dijo, “Oh mi querido hijo, he visto en un sueño que te ofrezco en sacrificio. Mira pues lo que piensas de ello”. Él respondió:” Oh, padre mío, haz lo que se te ordena; me encontrarás, si Al-lah  lo quiere, entre los que muestra paciencia”

 Y cuando ambos se sometieron a la voluntad de Dios y se postró en el suelo cabeza abajo. Lo llamamos: “oh Abraham, ciertamente has cumplido el sueño” Así recompensamos en verdad a quienes hacen el bien.  (37:103-105)

El Sagrado Corán describe brevemente el significado del sacrificio animal:

“No es su carne la que llega a Al-lah, como tampoco su sangre, sino que es vuestra piedad la que llega a Él.” (22:38)

El acto de sacrificio es simbólico y recuerda a la persona que lo ofrece que tal y como el animal es inferior a él, él también es inferior a Dios y debe, por lo tanto, estar dispuesto a sacrificarse a sí mismo y todos sus intereses e inclinaciones personales por la causa de Dios cuando se le pida que lo haga. El logro de la justicia debe ser la meta de cada musulmán. El Sagrado Corán dice:

En verdad, el más honorable de entre vosotros, a la vista de Al-lah, es el más justo de vosotros (49:14) quienes de entre ellos hagan el bien y actúen piadosamente tendrán una magnifica recompensa (3:173)

En verdad, quien realmente prospera es quien se purifica, y recuerda el nombre de su señor y ofrece oraciones (87:15-16)

El acto de sacrificio no es en modo alguno una expiación por los pecados de la persona que hace el sacrificio. El islam enfatiza que ninguna criatura o persona puede expiar los pecados de nadie y, por lo tanto, rechaza la doctrina cristiana de expiación que declara que Jesús expió los pecados de la humanidad derramando su sangre en la cruz.

Eid-ul-Azha es una ocasión en la que se alienta a los musulmanes de todo el mundo a hacer todo tipo de sacrificios para conseguir la elevación espiritual, moral, social y económica de la humanidad y especialmente de la propia persona. Si lo convierten en una causa común y se esfuerzan por manifestar en sí mismos los atributos de Dios de acuerdo con las enseñanzas y la guía del Sagrado Corán y las enseñanzas del Santo Profeta (sa), entonces, el mensaje de Eid-ul-Azha habrá dado sus frutos.

EID MUBARAK! (feliz día de Eid)

 

Pulse aquí para leer el artículo original en inglés.

Eid-ul-Azha