Date: 2017-12-08

Cómo encontrar el placer de Al-lah

Hazrat Mirza Masrur Ahmad

Hazrat Mirza Masrur Ahmad

Jalifatul Masih V

Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad (Mir‐za Mas‐ rur Ah‐mad), es el quinto Jalifa (Califa) de la Comunidad Musulmana Ahmadía. Elegido para esta posición vitalicia el 22 de abril de 2003, desempeña su cargo como jefe espiritual y administrativo mundial de una organización religiosa internacional con decenas de millones de miembros repartidos en 200 países.

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Después de recitar el Tashahhud, Ta’wwuz y Surah al Fatihah, Hazrat Ameer-ul-Mu’mineen (aba) recitó el versículo 15 del Surah Al-e-‘Imran y a continuación dijo:

La traducción de este versículo es la siguiente:

“Se ha hecho hermoso para los hombres el amor por las cosas deseadas: mujeres e hijos, montones atesorados de oro y plata, caballos que pastan, rebaños y cultivo. Esas son las provisiones para esta vida; pero es junto a Al-lah donde se encuentra una morada excelente.”

Esta es la descripción que Dios el Exaltado ha dado y así es como Él ha descrito el estado de aquellos que abandonan a Dios el Exaltado. La adquisición de este mundo se convierte en su única meta. Cuando un hombre olvida a Dios el Exaltado, entonces está invadido por Satanás.

Todo (lo anteriormente mencionado) ha sido creado por Dios el Todopoderoso y forma parte de las bendiciones de Al-lah, de las cuales uno debe extraer beneficio. El Mesías Prometido (as) también nos ha explicado con mucha claridad que está mal privarse de los asuntos que pertenecen a este mundo. Es necesario casarse, lo cual es parte del Sunnah (la práctica del Santo Profeta (sa)). Después también hay otras obras, que los compañeros del Santo Profeta (sa) solían llevar a cabo. Algunos de los compañeros tenían propiedades por valor de decenas de millones. Sin embargo, nunca se sintieron inclinados hacia este mundo ni estaban obsesionados en su persecución.

El Mesías Prometido (as) afirma:

“Recordad que no es el deseo de Dios que os privéis completamente de este mundo. Sin embargo, su voluntad es: [árabe] que ‘Aquel que ciertamente prospera es aquel que purifica su alma.’”

A continuación, dice:

“Participad en el comercio, cultivo, empleo o manufacturación. Formad parte de todo aquello que os complazca. Sin embargo, esforzaos en evitar que vuestros Nafs (es decir, los deseos internos de cada uno) desobedezcan a Dios el Exaltado y llevad a cabo tal purificación de forma que estos temas no os hagan olvidaros de Él.”

En otra ocasión el Mesías Prometido (as) afirmó:

“El (cumplimiento del) derecho de uno mismo es permisible pero las transgresiones de uno mismo no lo son.”

Por tanto, un creyente debe siempre tener estas palabras en cuenta de forma que el amor a los objetos materiales no crezca hasta tal punto que nos haga olvidar a Dios. Al-lah el Todopoderoso ha afirmado en su (previamente mencionado) versículo que: [árabe] es decir, “Se ha hecho hermoso para los hombres el amor por las cosas deseadas.” Después, explica lo que son tales cosas. Dichas personas no requieren de estos objetos para sobrevivir. Por el contrario, las personas que están siendo mencionadas aquí son aquellos individuos que se obsesionan en el amor por este mundo y únicamente están preocupados en obtener estos objetos (materiales).

Shahwat significa un intenso deseo o codicia por algo, y una constante preocupación en torno a él. También denota un objeto u objetivo, el cual únicamente se basa en deseos egoístas, soeces y alguien o algo con un elevado nivel de lujuria también puede ser descrito usando (la palabra) Shahwat.

Por tanto, cuando Al-lah afirma (en el versículo anterior) que se ha introducido el deseo por tales cosas en el corazón de las personas, no significa que este amor y deseo proviene de Al-lah. No se refiere a que el deseo de aprovecharse de estas bendiciones de Dios el Todopoderoso, sino que dichos objetos provienen de Satanás. Esto no es un deseo general, gusto o belleza. Por el contrario, el deseo y búsqueda de esta belleza llega hasta tal punto que una persona llega a sufrir inquietud con el fin de obtenerlo. Se enamora extraordinariamente de estos objetos materiales. Por tanto, cuando una persona se vuelve completamente absorta por estos objetos, estos dejan de ser favores que han sido concedidos por Dios el Todopoderoso, y se convierten en deseos satánicos. Dicha persona entonces utiliza cualquier método ilícito con el fin de obtenerlos. De hecho, siente una obligación en actuar de esta manera. Esto es algo que comúnmente observamos entre gente cotidiana. Con el fin de obtener riqueza, estatus mundano, y con el objetivo de tener relaciones ilícitas con mujeres, estas personas cruzan todos los límites. Incluso si se casan, lo hacen con el fin de obtener riqueza. Desean encontrar una mujer rica. Similarmente, en otros enlaces simplemente buscan ganancias mundanales. Es desafortunado que, a pesar de que Dios el Exaltado ha otorgado a los musulmanes una enseñanza preciosa y pura, y también les haya advertido de salvaguardarse de estas mismas persecuciones; les ha advertido de no permitir que la adquisición de estos deseos se convirtiera en sus motivos de vivir, puesto que son provisiones mundanales temporales; y en cambio uno debe ser consciente de su propia condición puesto que últimamente han de retornar a Dios el Exaltado y presentarse ante él.

A pesar de todo esto, observamos que la mayoría del mundo islámico está sumido en perseguir estos objetos mundanos y han olvidado el propósito de su creación. Los eruditos, así como líderes y cualquier otra persona que encuentra la oportunidad intenta obtener estas provisiones mundanales de una manera u otra. Cuando dichos deseos y características se desarrollan dentro de los líderes de los países, acaban causando daño a dichos países y naciones.

Actualmente, el motivo por el que los países musulmanes están en desorden es por la descripción empleada por Dios el Todopoderoso para describir a todos aquellos que están alejados de la religión, así como la gente mundana en general, y es exactamente la condición de los musulmanes hoy en día. Con el fin de obtener riqueza, los líderes se hacen con un asiento en el gobierno entonando promesas de servir al público general. Sin embargo, después de esto, arrebatan todo con sus propias dos manos de una manera que no se puede comprender. Los eruditos muestran menos preocupación por la educación religiosa y moral del público general. En cambio, su verdadero objetivo es hacer que el público general les siga utilizando nombre de la religión y mediante la obtención de un asiento en el gobierno, explotan dicho gobierno acumulando riquezas y propiedades. Posteriormente gritan el nombre de Al-lah y, sin embargo, sus acciones no muestran el más mínimo temor por Al-lah el Exaltado. En Pakistán, comúnmente observamos estas condiciones. Los líderes islámicos están masacrando a sus propios ciudadanos musulmanes como si fueran zanahorias o rábanos. Las vidas humanas no tienen valor alguno y aun así no abandonan su puesto en el gobierno. Esto está ocurriendo en varios países y su deseo es el de mantener sus puestos en el gobierno, manifestar su autoridad y también continuar amasando riqueza. No estarán satisfechos con nada.

¿Cuál es la razón por la que los países musulmanes, a pesar del hecho de que varios países disponen de la riqueza y de los recursos naturales, se encuentren en tal terrible estado en el que un hombre en estado de pobreza continúa volviéndose aún más pobre, y le cuesta encontrar incluso un simple plato de comer? Ahora, se dice que Arabia Saudí es un país rico. Sin embargo, incluso allí, la pobreza está creciendo. Previamente había una (cierta) población que era pobre, pero esto está creciendo continuamente. A pesar de ser ricos por el petróleo, la pobreza excede todos los límites. Solo las condiciones de los príncipes, los ricos y los líderes son favorables. Gastan varios millones de dólares en un solo día. Estas personas adquieren dinero de forma ilícita, o privando a los pobres de sus derechos, y también lo gastan de forma ilícita. Que Al-lah el Exaltado otorgue sabiduría a estos líderes, reyes y todos aquellos que están malversando con el fin de que, en lugar de acumular riqueza, sean ellos los que utilicen y gasten la riqueza en la manera adecuada. Mediante esto, no solo adquirirán el placer de Dios el Exaltado, sino que también ganarán autoridad en términos mundanos. De este modo, en lugar de seguir ordenes de poderes no islámicos y actuando acorde a sus deseos, los gobiernos no islámicos comenzarán a escucharles.

En los últimos días ha habido un gran alboroto desde que el presidente de los Estados Unidos ordenó que la embajada sea trasladada a Jerusalén y la ha declarado como la capital reconocida. En términos prácticos, todas las oficinas israelíes ya están presentes allí, sin embargo, el mundo exterior no lo había reconocido como tal. Ahora, después de esta decisión, hay una protesta en todo el mundo contra ello, pero, toda esta conmoción y desorden y la oposición de algunos gobiernos es el resultado de la debilidad de los musulmanes. Las guerras que están teniendo lugar entre los países musulmanes y el caos interno han permitido que esto tenga lugar y también han permitido a otros crear circunstancias por las cuales se toman tales decisiones.

El presidente de los Estados Unidos no desea que haya un estado de paz entre los musulmanes y que estos continúen haciendo lo que quieran. Arabia Saudita ahora declara que la decisión del presidente estadounidense no es aceptable bajo ningún concepto, a pesar de que hace unos días estaban de acuerdo con cada una de sus decisiones. Ellos apoyaron su postura contra Irán. Sin embargo, ese era el momento en el que debían de haberle parado los pies y haberle dicho que apoyarán a todos los países musulmanes y que, por lo tanto, no tolerarán que ninguna superpotencia tome alguna acción contra un país musulmán. Del mismo modo, están adquiriendo ayuda de las superpotencias cuando toman medidas contra Yemen. Aceptaron la ayuda de los Estados Unidos y estuvieron de acuerdo con todo lo que dijeron a fin de manifestar su autoridad y ejercer su influencia en esa región. Por el bien de adquirir provisiones temporales mundanas, abandonaron los mandamientos de Dios el Exaltado.

Como consecuencia, el resultado que estamos observando es debido a la desobediencia de los mandamientos de Al-lah el Altísimo. Además, estas personas continúan excediendo todos los límites debido a su arrogancia. El Mesías Prometido (as) ha mencionado que las personas que simplemente están ocupados en la búsqueda de las ocupaciones mundanas y se preocupan solo por satisfacer sus deseos mundanos, son similares a una persona que sufre de prurito, que se consuela al rascarse y cree que al hacerlo siente una sensación de alivio. Sin embargo, debido a esto, se hiere a sí mismo. Al rascarse a sí mismo, experimenta alivio temporal y comodidad, mientras que su piel se deteriora y algunas personas incluso sangran excesivamente.

Por lo tanto, aquellas cosas que una persona desea más allá de sus necesidades, posteriormente se convierten en un medio para crear inquietud. Esta gente piensa que su poder y fortaleza está aumentando o que sus seguidores crecen, pero en realidad solo están sangrándose a sí mismos, y además de eso están incurriendo en el desagrado de Al-lah el Exaltado. Dios ha mencionado este tema en otro lugar de la siguiente manera: [Árabe] (Al-Hadid: 21). Es decir,

“Sabed que la vida de este mundo no es más que un juego y un pasatiempo, un ornato, una fuente de jactancia entre vosotros y de rivalidad en la multiplicación de la riqueza y los hijos. Esta vida es como la lluvia: La vegetación que produce regocija a los labradores. Pero después se seca y la ves ponerse amarilla. Entonces se convierte en trozos rotos de paja. Más en el Más Allá hay un severo castigo y también el perdón de Al-lah y Su agrado. Pues la vida de este mundo no es más que un gozo temporal engañoso de cosas ilusorias.”

Por lo tanto, es deber de un creyente buscar el perdón y la aceptación de Al-lah Todopoderoso en lugar de estar orgulloso de las posesiones mundanas y dedicar todos sus esfuerzos para obtener tales cosas. No deben destruir sus vidas y su vida después de la muerte actuando como un paciente aquejado de prurito.

Al hablar sobre las provisiones y las condiciones de esta vida mundana, en una de sus reuniones, el Mesías Prometido (as) declaró:

“Los deseos de una persona se cumplen en la medida del esfuerzo que realiza para abstenerse de los deseos mundanos”.

Es decir, la lucha para abstenerse de los deseos mundanos [inmorales]. El Mesías Prometido (as) dice, además:

“Hay fuego en el corazón de aquellos que no desean abstenerse de obtener objetos [mundanos] y están envueltos en esta situación. Uno solo puede encontrar satisfacción en este mundo al eliminar esta lucha constante [por obtener posesiones materiales].”

No debemos perseguir el materialismo más allá de lo necesario [para sobrevivir]. El Mesías Prometido (as) dice:

“Una vez, un hombre montaba a caballo. Vio a un mendigo cuya ropa apenas le cubría. El jinete le preguntó al mendigo: ‘Buen señor, ¿cómo está?’ La respuesta del mendigo fue: ‘Si todos los deseos de una persona se han cumplido, ¿cuál sería su condición?’ El jinete quedó asombrado ante esta respuesta y preguntó: ‘¿Cómo pueden estar satisfechos todos tus deseos?’ El mendigo respondió: ‘Cuando uno renuncia a todos sus deseos, entonces es como si hubiera logrado todos.’”

El Mesías Prometido (as) dice:

“En resumen, cuando una persona quiere obtener todo, entonces se convierte en una fuente de incomodidad para ellos, sin embargo, cuando alguien está contento y lo abandona todo, entonces se siente como si lo hubieran obtenido todo.”

El Mesías Prometido (as) dice:

“La liberación y salvación se obtienen cuando una persona siente alegría y no tristeza. Una vida de angustia no es buena ni en esta vida ni en la próxima”.

Más adelante dice:

“Esta vida, sin embargo, llegará a su fin porque es similar a un pedazo de hielo. Incluso si lo mantienes seguro en un recipiente y lo proteges envolviéndolo en prendas, continuará derritiéndose”.

El Mesías Prometido (as) relató este ejemplo del hielo comparándolo con la vida, ya que también va reduciéndose de igual forma. Continúa diciendo:

“Del mismo modo, uno puede planificar su vida tanto como lo desee, pero la realidad del asunto es que la vida llegará a su fin y con el paso de cada día disminuye. Hay muchos médicos y físicos en el mundo, pero nadie ha recetado un medicamento para la vida eterna.”

Nadie puede recetar un medicamento para obtener la vida eterna o para vivir hasta una cierta edad determinada. El Mesías Prometido (as) dice:

“Cuando las personas llegan a la vejez, algunas personas las visitan y para hacerlas felices dicen: ‘No eres tan mayor. Solo tienes sesenta o setenta años. Aún eres joven.’”

A pesar de decir esas cosas, en realidad son todas cosas transitorias. El Mesías Prometido (as) dice:

“El deseo de vivir atrapa al hombre en su propio engaño. Vemos en el mundo de hoy que, en promedio, después de la edad de sesenta años, las habilidades de las personas se disuelven por completo. Cualquiera que alcance la edad de ochenta u ochenta y dos años, y sus facultades no estén perjudicadas debe considerarse afortunada. Sin embargo, en la mayoría de los casos, las facultades se reducen significativamente. Otros no consideran sus sugerencias, es decir, las personas se abstienen de pedir sus sugerencias y su capacidad de ver la razón y su percepción general se ve obstaculizada en general. Las esposas de algunas personas ancianas como estas les tratan con crueldad, ya que algunas se olvidan de alimentarles de vez en cuando.”

Los miembros de la familia no los tratan de buena manera. El Mesías Prometido (as) dice:

“Los seres humanos son muy imprudentes durante su adolescencia y se olvidan de la muerte.”

Del mismo modo, el que está en el poder piensa que este estado [de poder] durará para siempre. El Mesías Prometido (as) declara, además:

“El ser humano continúa cometiendo malas acciones y, finalmente, cuando entra en razón, no puede hacer nada al respecto. Por lo tanto, deberíamos considerar los años de nuestra juventud como un tesoro.”

En una reunión estaba sentado un hindú con el nombre de Sharampat. Mientras se dirigía a él, el Mesías Prometido (as) explicó:

“De todos los deseos que albergaste en tu vida, algunos habrán llegado a la plenitud, pero observa cómo realmente son como una burbuja que desaparece instantáneamente, dejándote con las manos vacías. Cuando una persona pasa su juventud buscando la comodidad, finalmente se encuentra con dificultades que no le benefician, y en lugar de ello, le llenan de angustia. Lo que una persona sabia puede deducir de esto es que uno debe aprender a vivir en el presente y reconocer la necesidad según el tiempo y actuar de forma acorde a ello. En cuanto a la vida presente del hombre, el tiempo que ha pasado es perdido y es inútil preocuparse por ello. Tan solo hay que observar cuán feliz es uno cuando está en el regazo de su madre. Todo el mundo quiero cogerle y abrazarle. Ese tiempo parece como un paraíso, pero a medida que el tiempo transcurre, si uno reflexiona sobre ello, pensarán que cuán rápido ha pasado ese tiempo. Esto también desaparece como todas las cosas temporales de este mundo. Las comodidades también son temporales, así que siempre que uno encuentra comodidades, poder o se le da autoridad, deberían de tener estas cosas en mente y pensar para ellos mismos, ¿cuándo encontrará uno estas cosas de nuevo?”

Narrando una anécdota, el Mesías Prometido (as) declara:

“Un rey estaba caminando y empezó a llorar cuando vio a algunos niños. Desde que dejó su compañía, comenzó a sufrir dolor. Empezó a llorar porque los niños estaban jugando y eran libres de toda preocupación. Recordó entonces su propia infancia, cuán feliz era esa época; y ahora los tiempos casi han cambiado por completo”.

Por lo tanto, incluso los reyes no encuentran paz y tranquilidad a pesar de todos sus lujos. El Mesías Prometido (as) dice:

“Lo único en lo que uno debe reflexionar es en que el período de vejez es un tiempo difícil en el que incluso los amigos cercanos desean que ese individuo muera, pero antes de su muerte, sus fuerzas son las que lo abandonan”.

Algunos familiares de personas mayores son tan insensibles que cuando los ven enfermos o ancianos, dicen “menuda carga se ha convertido para nosotros”.

Refiriéndose a la vida en sí, el Mesías Prometido (as) dice:

“[En tal edad] uno pierde sus dientes, su visión se vuelve borrosa, e inevitablemente uno se llega a parecer a una roca, hasta el extremo que incluso su cara se deforma. Algunos se ven aquejados con tales enfermedades y acaban suicidándose. También vemos que esto está ocurriendo en el mundo a día de hoy y en la época actual, así que, básicamente, estas personas no tienen condición alguna. A pesar de todo esto, cuando uno es joven y está lleno de energía, cuando es tiempo de ganar dinero y tiene fuerza para hacerlo, uno permanece ajeno a lo que le pasará en el futuro. En ocasiones, cuando desea escapar de ciertos problemas, estos le alcanzan de golpe; y si su progenie no es digna, entonces sufre incluso más y en ese momento siente que ha cometido un error y que su vida ha transcurrido en vano. Es, durante este momento [de realización] en el que recuerda que hubiera podido ser mejor si hubiese seguido los mandamientos de Dios el Todopoderoso y hubiese vivido su vida acorde a ellos; en vez de estar ensimismado en el mundo y descuidando a Dios el Todopoderoso”.

Así, han pasado muchos faraones y también hamanes, y si uno estudia con atención sus vidas, se da cuenta de que eran gente muy poderosa. Uno puede aprender de ellos que su condición en el mundo y grandeza fueron en vano. Había reinos e imperios más poderosos que los gobiernos actuales, y con mayor autoridad, pero todos perecieron.

El Mesías Prometido (as) dice:

“La persona que en verdad es sabia es aquella que se dirige hacia Dios el Todopoderoso, y lo considera como Único. Hemos probado y demostrado que ninguna diosa o ídolo puede dar beneficio alguno. Si uno no se postra únicamente ante Dios, entonces nadie tendrá misericordia por él. Si alguna calamidad recae sobre él, nadie se preocupará por él. El hombre sufre miles de problemas, pero hay que recordar que no hay nadie más que el Dios Único. Es Él quien llena de amor el corazón de una madre, y si Él no hubiese creado el corazón, ellas no serían capaces de educar a sus hijos. Por tanto, no le asociéis coparticipes”.

Esto es lo que el Mesías Prometido (as) aconsejó a este hindú. En algunas religiones la gente crea dioses e ídolos físicos, pero algunos asocian a cosas materiales como la riqueza, los niños, el poder y la autoridad a Dios el Todopoderoso. También lo hacen con amistades o, como en el ejemplo que he mencionado, algunas naciones desean la protección de naciones poderosas. Lo convierten en sus dioses, pero todas estas cosas están destinadas a terminar y, tal y como Dios el Todopoderoso ha declarado, su destino final es el infierno.

En otra ocasión el Mesías Prometido (as) dijo:

“Sabed que aquel que se entrega a Dios el Todopoderoso, Dios el Todopoderoso se hace suyo y nadie puede engañar a Dios el Todopoderoso. Es una tontería y muestra de ignorancia que alguien desee engañar a Dios el Todopoderoso con falsas apariencias. Únicamente se engaña a sí mismo. La belleza y amor del mundo son las raíces de todos los vicios. Dejarse cegar por ello hace desaparecer la humanidad de una persona y no se dan cuenta de lo que están haciendo y lo que deberían estar haciendo. De igual manera que una persona sabia no cae en el engaño de otros, ¿cómo entonces puede Dios el Todopoderoso ser engañado por nadie? No hay duda que la raíz de todas estas nocivas acciones es el amor por el mundo material, y el mayor pecado de esta época que ha llevado a los musulmanes a un estado de ruina en el que están sufriendo, es el mismo amor por el mundo. Ya sea durante el día, la noche o cuando están fuera, esta preocupación los consume. Su única aflicción es por el mundo y no tienen preocupación ni pensamiento alguno por lo que pasará cuando estén en sus tumbas. Si esta gente temiese a Dios el Todopoderoso y tuviesen una mínima preocupación por su fe, se beneficiarían de gran manera”.

Por tanto, es el deber de un creyente el preocuparse por su condición en el Más Allá y obtener el amor de Dios el Todopoderoso, en vez de preocuparse por los asuntos de este mundo. Debería alegrarse y, entendiendo que los bienes de este mundo son una bendición de Dios el Todopoderoso, debería utilizarlos, pero no adorarlos y perseguirlos. Nuestra única deidad es Él quien es nuestro Verdadero Dios. Un creyente debería amar a Dios el Todopoderoso más que a nadie, y es el amor de Dios es que otorga justicia y satisfacción al hombre. Dios el Todopoderoso nos ha dicho que el signo de un creyente es que buscan principalmente el amor de Dios el Todopoderoso. Dice:

“[Árabe] Pero los creyentes son más fuertes en su amor por Al-lah” (Al-Baqarah 166).

En relación con el amor de Dios el Todopoderoso, el Mesías Prometido (as) dice:

“Uno debe saber que el sentido del honor de Dios el Todopoderoso en relación a Su amor personal requiere que un creyente no asocie partícipes a Él. La fe, que es lo más importante, puede permanecer protegida únicamente cuando no asociamos partícipes en nuestro amor. Dios el Todopoderoso declara que esta es la señal de un creyente [árabe], es decir, que los creyentes son aquellos que no se inclinan ante nadie salvo Dios y su amor es exclusivo para Él. Cualquiera que de este derecho a otros será destruido. ¿Pueden todas las bendiciones que un hombre recibe de Dios y toda la aceptación obtenida conseguirse únicamente por oraciones y adoración ordinaria? Por supuesto que no. Únicamente se puede obtener por la unidad su amor y su devoción por el amor de Dios. Todo aquel que se vuelve Suyo, permanece Suyo. En Su camino sacrifican a todo lo demás con sus propias manos. Yo mismo conozco bien la realidad del dolor que uno siente cuando se ve separado por su ser querido, a quien más ama. Sin embargo, mi sentido del honor requiere que no haya nadie en comparación a nuestro Verdadero Amado. El veredicto de mi corazón siempre ha sido que el tener amor eterno por alguien más aparte del Divino, ya sea un hijo, un amigo o cualquier otro es una forma de herejía y un gran pecado, por el cual existe el riesgo de perder la fe si no está protegida por las bendiciones y la misericordia divinas.”

Son la misericordia y gracia de Dios las que proporcionan tal protección, si no, la fe se desperdicia.

Por tanto, un verdadero creyente no puede tan siquiera el contemplar con ansia el mínimo amor por los bienes materiales que se manifiestan ante él. Es absolutamente necesario para un creyente el desarrollar su rectitud y conformidad. Esta es la razón por la que el Santo Profeta (sa) dijo que había que convertirse en Muttaqui [persona justa] y ser el más devoto en la adoración. Únicamente entonces el amor y temor por Dios el Todopoderoso se desarrolla en los corazones y únicamente entonces el hombre será capaz de cumplir los derechos de adoración de Dios el Todopoderoso. Es el deber de un verdadero siervo el desarrollar esta conformidad. El Santo Profeta (sa) dijo que si desarrolláis esta  conformidad, entonces serás agradecido y el hombre es el que más debe agradecer a Dios Todopoderoso. Aquellos que dicen que son agradecidos con Dios, pero que se hallan perdidos en la búsqueda de las cosas materiales, están en realidad enredados en [árabe] (el amor a las cosas que desean). Nunca podrán ser realmente agradecidos. Al describir a estas personas materialistas, el Santo Profetasa dijo en una ocasión:

“Si el hijo de Adán poseyera un valle lleno de oro, le gustaría tener dos valles; pero nada puede satisfacer sus deseos hasta que entre en la tumba”.

Solo cuando uno entra en la tumba se acaba su avaricia. Luego dice:

“Dios el Todopoderoso acepta el arrepentimiento de quien se arrepiente”.

Por lo tanto, uno debe arrepentirse a lo largo de su vida si ha cometido algún error. Al explicar el nivel de conformidad de un creyente, el Mensajero de Al-lah (sa) dice:

Después de recitar el Tashahhud, Ta’wwuz y Surah al Fatihah, Hazrat Ameer-ul-Mu’mineen (aba) recitó el versículo 15 del Surah Al-e-‘Imran y a continuación dijo:

La traducción de este versículo es la siguiente:

“Se ha hecho hermoso para los hombres el amor por las cosas deseadas: mujeres e hijos, montones atesorados de oro y plata, caballos que pastan, rebaños y cultivo. Esas son las provisiones para esta vida; pero es junto a Al-lah donde se encuentra una morada excelente.”

Esta es la descripción que Dios el Exaltado ha dado y así es como Él ha descrito el estado de aquellos que abandonan a Dios el Exaltado. La adquisición de este mundo se convierte en su única meta. Cuando un hombre olvida a Dios el Exaltado, entonces está invadido por Satanás.

Todo (lo anteriormente mencionado) ha sido creado por Dios el Todopoderoso y forma parte de las bendiciones de Al-lah, de las cuales uno debe extraer beneficio. El Mesías Prometido (as) también nos ha explicado con mucha claridad que está mal privarse de los asuntos que pertenecen a este mundo. Es necesario casarse, lo cual es parte del Sunnah (la práctica del Santo Profeta (sa)). Después también hay otras obras, que los compañeros del Santo Profeta (sa) solían llevar a cabo. Algunos de los compañeros tenían propiedades por valor de decenas de millones. Sin embargo, nunca se sintieron inclinados hacia este mundo ni estaban obsesionados en su persecución.

El Mesías Prometido (as) afirma:

“Recordad que no es el deseo de Dios que os privéis completamente de este mundo. Sin embargo, su voluntad es: [árabe] que ‘Aquel que ciertamente prospera es aquel que purifica su alma.’”

A continuación, dice:

“Participad en el comercio, cultivo, empleo o manufacturación. Formad parte de todo aquello que os complazca. Sin embargo, esforzaos en evitar que vuestros Nafs (es decir, los deseos internos de cada uno) desobedezcan a Dios el Exaltado y llevad a cabo tal purificación de forma que estos temas no os hagan olvidaros de Él.”

En otra ocasión el Mesías Prometido (as) afirmó:

“El (cumplimiento del) derecho de uno mismo es permisible pero las transgresiones de uno mismo no lo son.”

Por tanto, un creyente debe siempre tener estas palabras en cuenta de forma que el amor a los objetos materiales no crezca hasta tal punto que nos haga olvidar a Dios. Al-lah el Todopoderoso ha afirmado en su (previamente mencionado) versículo que: [árabe] es decir, “Se ha hecho hermoso para los hombres el amor por las cosas deseadas.” Después, explica lo que son tales cosas. Dichas personas no requieren de estos objetos para sobrevivir. Por el contrario, las personas que están siendo mencionadas aquí son aquellos individuos que se obsesionan en el amor por este mundo y únicamente están preocupados en obtener estos objetos (materiales).

Shahwat significa un intenso deseo o codicia por algo, y una constante preocupación en torno a él. También denota un objeto u objetivo, el cual únicamente se basa en deseos egoístas, soeces y alguien o algo con un elevado nivel de lujuria también puede ser descrito usando (la palabra) Shahwat.

Por tanto, cuando Al-lah afirma (en el versículo anterior) que se ha introducido el deseo por tales cosas en el corazón de las personas, no significa que este amor y deseo proviene de Al-lah. No se refiere a que el deseo de aprovecharse de estas bendiciones de Dios el Todopoderoso, sino que dichos objetos provienen de Satanás. Esto no es un deseo general, gusto o belleza. Por el contrario, el deseo y búsqueda de esta belleza llega hasta tal punto que una persona llega a sufrir inquietud con el fin de obtenerlo. Se enamora extraordinariamente de estos objetos materiales. Por tanto, cuando una persona se vuelve completamente absorta por estos objetos, estos dejan de ser favores que han sido concedidos por Dios el Todopoderoso, y se convierten en deseos satánicos. Dicha persona entonces utiliza cualquier método ilícito con el fin de obtenerlos. De hecho, siente una obligación en actuar de esta manera. Esto es algo que comúnmente observamos entre gente cotidiana. Con el fin de obtener riqueza, estatus mundano, y con el objetivo de tener relaciones ilícitas con mujeres, estas personas cruzan todos los límites. Incluso si se casan, lo hacen con el fin de obtener riqueza. Desean encontrar una mujer rica. Similarmente, en otros enlaces simplemente buscan ganancias mundanales. Es desafortunado que, a pesar de que Dios el Exaltado ha otorgado a los musulmanes una enseñanza preciosa y pura, y también les haya advertido de salvaguardarse de estas mismas persecuciones; les ha advertido de no permitir que la adquisición de estos deseos se convirtiera en sus motivos de vivir, puesto que son provisiones mundanales temporales; y en cambio uno debe ser consciente de su propia condición puesto que últimamente han de retornar a Dios el Exaltado y presentarse ante él.

A pesar de todo esto, observamos que la mayoría del mundo islámico está sumido en perseguir estos objetos mundanos y han olvidado el propósito de su creación. Los eruditos, así como líderes y cualquier otra persona que encuentra la oportunidad intenta obtener estas provisiones mundanales de una manera u otra. Cuando dichos deseos y características se desarrollan dentro de los líderes de los países, acaban causando daño a dichos países y naciones.

Actualmente, el motivo por el que los países musulmanes están en desorden es por la descripción empleada por Dios el Todopoderoso para describir a todos aquellos que están alejados de la religión, así como la gente mundana en general, y es exactamente la condición de los musulmanes hoy en día. Con el fin de obtener riqueza, los líderes se hacen con un asiento en el gobierno entonando promesas de servir al público general. Sin embargo, después de esto, arrebatan todo con sus propias dos manos de una manera que no se puede comprender. Los eruditos muestran menos preocupación por la educación religiosa y moral del público general. En cambio, su verdadero objetivo es hacer que el público general les siga utilizando nombre de la religión y mediante la obtención de un asiento en el gobierno, explotan dicho gobierno acumulando riquezas y propiedades. Posteriormente gritan el nombre de Al-lah y, sin embargo, sus acciones no muestran el más mínimo temor por Al-lah el Exaltado. En Pakistán, comúnmente observamos estas condiciones. Los líderes islámicos están masacrando a sus propios ciudadanos musulmanes como si fueran zanahorias o rábanos. Las vidas humanas no tienen valor alguno y aun así no abandonan su puesto en el gobierno. Esto está ocurriendo en varios países y su deseo es el de mantener sus puestos en el gobierno, manifestar su autoridad y también continuar amasando riqueza. No estarán satisfechos con nada.

¿Cuál es la razón por la que los países musulmanes, a pesar del hecho de que varios países disponen de la riqueza y de los recursos naturales, se encuentren en tal terrible estado en el que un hombre en estado de pobreza continúa volviéndose aún más pobre, y le cuesta encontrar incluso un simple plato de comer? Ahora, se dice que Arabia Saudí es un país rico. Sin embargo, incluso allí, la pobreza está creciendo. Previamente había una (cierta) población que era pobre, pero esto está creciendo continuamente. A pesar de ser ricos por el petróleo, la pobreza excede todos los límites. Solo las condiciones de los príncipes, los ricos y los líderes son favorables. Gastan varios millones de dólares en un solo día. Estas personas adquieren dinero de forma ilícita, o privando a los pobres de sus derechos, y también lo gastan de forma ilícita. Que Al-lah el Exaltado otorgue sabiduría a estos líderes, reyes y todos aquellos que están malversando con el fin de que, en lugar de acumular riqueza, sean ellos los que utilicen y gasten la riqueza en la manera adecuada. Mediante esto, no solo adquirirán el placer de Dios el Exaltado, sino que también ganarán autoridad en términos mundanos. De este modo, en lugar de seguir ordenes de poderes no islámicos y actuando acorde a sus deseos, los gobiernos no islámicos comenzarán a escucharles.

En los últimos días ha habido un gran alboroto desde que el presidente de los Estados Unidos ordenó que la embajada sea trasladada a Jerusalén y la ha declarado como la capital reconocida. En términos prácticos, todas las oficinas israelíes ya están presentes allí, sin embargo, el mundo exterior no lo había reconocido como tal. Ahora, después de esta decisión, hay una protesta en todo el mundo contra ello, pero, toda esta conmoción y desorden y la oposición de algunos gobiernos es el resultado de la debilidad de los musulmanes. Las guerras que están teniendo lugar entre los países musulmanes y el caos interno han permitido que esto tenga lugar y también han permitido a otros crear circunstancias por las cuales se toman tales decisiones.

El presidente de los Estados Unidos no desea que haya un estado de paz entre los musulmanes y que estos continúen haciendo lo que quieran. Arabia Saudita ahora declara que la decisión del presidente estadounidense no es aceptable bajo ningún concepto, a pesar de que hace unos días estaban de acuerdo con cada una de sus decisiones. Ellos apoyaron su postura contra Irán. Sin embargo, ese era el momento en el que debían de haberle parado los pies y haberle dicho que apoyarán a todos los países musulmanes y que, por lo tanto, no tolerarán que ninguna superpotencia tome alguna acción contra un país musulmán. Del mismo modo, están adquiriendo ayuda de las superpotencias cuando toman medidas contra Yemen. Aceptaron la ayuda de los Estados Unidos y estuvieron de acuerdo con todo lo que dijeron a fin de manifestar su autoridad y ejercer su influencia en esa región. Por el bien de adquirir provisiones temporales mundanas, abandonaron los mandamientos de Dios el Exaltado.

Como consecuencia, el resultado que estamos observando es debido a la desobediencia de los mandamientos de Al-lah el Altísimo. Además, estas personas continúan excediendo todos los límites debido a su arrogancia. El Mesías Prometido (as) ha mencionado que las personas que simplemente están ocupados en la búsqueda de las ocupaciones mundanas y se preocupan solo por satisfacer sus deseos mundanos, son similares a una persona que sufre de prurito, que se consuela al rascarse y cree que al hacerlo siente una sensación de alivio. Sin embargo, debido a esto, se hiere a sí mismo. Al rascarse a sí mismo, experimenta alivio temporal y comodidad, mientras que su piel se deteriora y algunas personas incluso sangran excesivamente.

Por lo tanto, aquellas cosas que una persona desea más allá de sus necesidades, posteriormente se convierten en un medio para crear inquietud. Esta gente piensa que su poder y fortaleza está aumentando o que sus seguidores crecen, pero en realidad solo están sangrándose a sí mismos, y además de eso están incurriendo en el desagrado de Al-lah el Exaltado. Dios ha mencionado este tema en otro lugar de la siguiente manera: [Árabe] (Al-Hadid: 21). Es decir,

“Sabed que la vida de este mundo no es más que un juego y un pasatiempo, un ornato, una fuente de jactancia entre vosotros y de rivalidad en la multiplicación de la riqueza y los hijos. Esta vida es como la lluvia: La vegetación que produce regocija a los labradores. Pero después se seca y la ves ponerse amarilla. Entonces se convierte en trozos rotos de paja. Más en el Más Allá hay un severo castigo y también el perdón de Al-lah y Su agrado. Pues la vida de este mundo no es más que un gozo temporal engañoso de cosas ilusorias.”

Por lo tanto, es deber de un creyente buscar el perdón y la aceptación de Al-lah Todopoderoso en lugar de estar orgulloso de las posesiones mundanas y dedicar todos sus esfuerzos para obtener tales cosas. No deben destruir sus vidas y su vida después de la muerte actuando como un paciente aquejado de prurito.

Al hablar sobre las provisiones y las condiciones de esta vida mundana, en una de sus reuniones, el Mesías Prometido (as) declaró:

“Los deseos de una persona se cumplen en la medida del esfuerzo que realiza para abstenerse de los deseos mundanos”.

Es decir, la lucha para abstenerse de los deseos mundanos [inmorales]. El Mesías Prometido (as) dice, además:

“Hay fuego en el corazón de aquellos que no desean abstenerse de obtener objetos [mundanos] y están envueltos en esta situación. Uno solo puede encontrar satisfacción en este mundo al eliminar esta lucha constante [por obtener posesiones materiales].”

No debemos perseguir el materialismo más allá de lo necesario [para sobrevivir]. El Mesías Prometido (as) dice:

“Una vez, un hombre montaba a caballo. Vio a un mendigo cuya ropa apenas le cubría. El jinete le preguntó al mendigo: ‘Buen señor, ¿cómo está?’ La respuesta del mendigo fue: ‘Si todos los deseos de una persona se han cumplido, ¿cuál sería su condición?’ El jinete quedó asombrado ante esta respuesta y preguntó: ‘¿Cómo pueden estar satisfechos todos tus deseos?’ El mendigo respondió: ‘Cuando uno renuncia a todos sus deseos, entonces es como si hubiera logrado todos.’”

El Mesías Prometido (as) dice:

“En resumen, cuando una persona quiere obtener todo, entonces se convierte en una fuente de incomodidad para ellos, sin embargo, cuando alguien está contento y lo abandona todo, entonces se siente como si lo hubieran obtenido todo.”

El Mesías Prometido (as) dice:

“La liberación y salvación se obtienen cuando una persona siente alegría y no tristeza. Una vida de angustia no es buena ni en esta vida ni en la próxima”.

Más adelante dice:

“Esta vida, sin embargo, llegará a su fin porque es similar a un pedazo de hielo. Incluso si lo mantienes seguro en un recipiente y lo proteges envolviéndolo en prendas, continuará derritiéndose”.

El Mesías Prometido (as) relató este ejemplo del hielo comparándolo con la vida, ya que también va reduciéndose de igual forma. Continúa diciendo:

“Del mismo modo, uno puede planificar su vida tanto como lo desee, pero la realidad del asunto es que la vida llegará a su fin y con el paso de cada día disminuye. Hay muchos médicos y físicos en el mundo, pero nadie ha recetado un medicamento para la vida eterna.”

Nadie puede recetar un medicamento para obtener la vida eterna o para vivir hasta una cierta edad determinada. El Mesías Prometido (as) dice:

“Cuando las personas llegan a la vejez, algunas personas las visitan y para hacerlas felices dicen: ‘No eres tan mayor. Solo tienes sesenta o setenta años. Aún eres joven.’”

A pesar de decir esas cosas, en realidad son todas cosas transitorias. El Mesías Prometido (as) dice:

“El deseo de vivir atrapa al hombre en su propio engaño. Vemos en el mundo de hoy que, en promedio, después de la edad de sesenta años, las habilidades de las personas se disuelven por completo. Cualquiera que alcance la edad de ochenta u ochenta y dos años, y sus facultades no estén perjudicadas debe considerarse afortunada. Sin embargo, en la mayoría de los casos, las facultades se reducen significativamente. Otros no consideran sus sugerencias, es decir, las personas se abstienen de pedir sus sugerencias y su capacidad de ver la razón y su percepción general se ve obstaculizada en general. Las esposas de algunas personas ancianas como estas les tratan con crueldad, ya que algunas se olvidan de alimentarles de vez en cuando.”

Los miembros de la familia no los tratan de buena manera. El Mesías Prometido (as) dice:

“Los seres humanos son muy imprudentes durante su adolescencia y se olvidan de la muerte.”

Del mismo modo, el que está en el poder piensa que este estado [de poder] durará para siempre. El Mesías Prometido (as) declara, además:

“El ser humano continúa cometiendo malas acciones y, finalmente, cuando entra en razón, no puede hacer nada al respecto. Por lo tanto, deberíamos considerar los años de nuestra juventud como un tesoro.”

En una reunión estaba sentado un hindú con el nombre de Sharampat. Mientras se dirigía a él, el Mesías Prometido (as) explicó:

“De todos los deseos que albergaste en tu vida, algunos habrán llegado a la plenitud, pero observa cómo realmente son como una burbuja que desaparece instantáneamente, dejándote con las manos vacías. Cuando una persona pasa su juventud buscando la comodidad, finalmente se encuentra con dificultades que no le benefician, y en lugar de ello, le llenan de angustia. Lo que una persona sabia puede deducir de esto es que uno debe aprender a vivir en el presente y reconocer la necesidad según el tiempo y actuar de forma acorde a ello. En cuanto a la vida presente del hombre, el tiempo que ha pasado es perdido y es inútil preocuparse por ello. Tan solo hay que observar cuán feliz es uno cuando está en el regazo de su madre. Todo el mundo quiero cogerle y abrazarle. Ese tiempo parece como un paraíso, pero a medida que el tiempo transcurre, si uno reflexiona sobre ello, pensarán que cuán rápido ha pasado ese tiempo. Esto también desaparece como todas las cosas temporales de este mundo. Las comodidades también son temporales, así que siempre que uno encuentra comodidades, poder o se le da autoridad, deberían de tener estas cosas en mente y pensar para ellos mismos, ¿cuándo encontrará uno estas cosas de nuevo?”

Narrando una anécdota, el Mesías Prometido (as) declara:

“Un rey estaba caminando y empezó a llorar cuando vio a algunos niños. Desde que dejó su compañía, comenzó a sufrir dolor. Empezó a llorar porque los niños estaban jugando y eran libres de toda preocupación. Recordó entonces su propia infancia, cuán feliz era esa época; y ahora los tiempos casi han cambiado por completo”.

Por lo tanto, incluso los reyes no encuentran paz y tranquilidad a pesar de todos sus lujos. El Mesías Prometido (as) dice:

“Lo único en lo que uno debe reflexionar es en que el período de vejez es un tiempo difícil en el que incluso los amigos cercanos desean que ese individuo muera, pero antes de su muerte, sus fuerzas son las que lo abandonan”.

Algunos familiares de personas mayores son tan insensibles que cuando los ven enfermos o ancianos, dicen “menuda carga se ha convertido para nosotros”.

Refiriéndose a la vida en sí, el Mesías Prometido (as) dice:

“[En tal edad] uno pierde sus dientes, su visión se vuelve borrosa, e inevitablemente uno se llega a parecer a una roca, hasta el extremo que incluso su cara se deforma. Algunos se ven aquejados con tales enfermedades y acaban suicidándose. También vemos que esto está ocurriendo en el mundo a día de hoy y en la época actual, así que, básicamente, estas personas no tienen condición alguna. A pesar de todo esto, cuando uno es joven y está lleno de energía, cuando es tiempo de ganar dinero y tiene fuerza para hacerlo, uno permanece ajeno a lo que le pasará en el futuro. En ocasiones, cuando desea escapar de ciertos problemas, estos le alcanzan de golpe; y si su progenie no es digna, entonces sufre incluso más y en ese momento siente que ha cometido un error y que su vida ha transcurrido en vano. Es, durante este momento [de realización] en el que recuerda que hubiera podido ser mejor si hubiese seguido los mandamientos de Dios el Todopoderoso y hubiese vivido su vida acorde a ellos; en vez de estar ensimismado en el mundo y descuidando a Dios el Todopoderoso”.

Así, han pasado muchos faraones y también hamanes, y si uno estudia con atención sus vidas, se da cuenta de que eran gente muy poderosa. Uno puede aprender de ellos que su condición en el mundo y grandeza fueron en vano. Había reinos e imperios más poderosos que los gobiernos actuales, y con mayor autoridad, pero todos perecieron.

El Mesías Prometido (as) dice:

“La persona que en verdad es sabia es aquella que se dirige hacia Dios el Todopoderoso, y lo considera como Único. Hemos probado y demostrado que ninguna diosa o ídolo puede dar beneficio alguno. Si uno no se postra únicamente ante Dios, entonces nadie tendrá misericordia por él. Si alguna calamidad recae sobre él, nadie se preocupará por él. El hombre sufre miles de problemas, pero hay que recordar que no hay nadie más que el Dios Único. Es Él quien llena de amor el corazón de una madre, y si Él no hubiese creado el corazón, ellas no serían capaces de educar a sus hijos. Por tanto, no le asociéis coparticipes”.

Esto es lo que el Mesías Prometido (as) aconsejó a este hindú. En algunas religiones la gente crea dioses e ídolos físicos, pero algunos asocian a cosas materiales como la riqueza, los niños, el poder y la autoridad a Dios el Todopoderoso. También lo hacen con amistades o, como en el ejemplo que he mencionado, algunas naciones desean la protección de naciones poderosas. Lo convierten en sus dioses, pero todas estas cosas están destinadas a terminar y, tal y como Dios el Todopoderoso ha declarado, su destino final es el infierno.

En otra ocasión el Mesías Prometido (as) dijo:

“Sabed que aquel que se entrega a Dios el Todopoderoso, Dios el Todopoderoso se hace suyo y nadie puede engañar a Dios el Todopoderoso. Es una tontería y muestra de ignorancia que alguien desee engañar a Dios el Todopoderoso con falsas apariencias. Únicamente se engaña a sí mismo. La belleza y amor del mundo son las raíces de todos los vicios. Dejarse cegar por ello hace desaparecer la humanidad de una persona y no se dan cuenta de lo que están haciendo y lo que deberían estar haciendo. De igual manera que una persona sabia no cae en el engaño de otros, ¿cómo entonces puede Dios el Todopoderoso ser engañado por nadie? No hay duda que la raíz de todas estas nocivas acciones es el amor por el mundo material, y el mayor pecado de esta época que ha llevado a los musulmanes a un estado de ruina en el que están sufriendo, es el mismo amor por el mundo. Ya sea durante el día, la noche o cuando están fuera, esta preocupación los consume. Su única aflicción es por el mundo y no tienen preocupación ni pensamiento alguno por lo que pasará cuando estén en sus tumbas. Si esta gente temiese a Dios el Todopoderoso y tuviesen una mínima preocupación por su fe, se beneficiarían de gran manera”.

Por tanto, es el deber de un creyente el preocuparse por su condición en el Más Allá y obtener el amor de Dios el Todopoderoso, en vez de preocuparse por los asuntos de este mundo. Debería alegrarse y, entendiendo que los bienes de este mundo son una bendición de Dios el Todopoderoso, debería utilizarlos, pero no adorarlos y perseguirlos. Nuestra única deidad es Él quien es nuestro Verdadero Dios. Un creyente debería amar a Dios el Todopoderoso más que a nadie, y es el amor de Dios es que otorga justicia y satisfacción al hombre. Dios el Todopoderoso nos ha dicho que el signo de un creyente es que buscan principalmente el amor de Dios el Todopoderoso. Dice:

“[Árabe] Pero los creyentes son más fuertes en su amor por Al-lah” (Al-Baqarah 166).

En relación con el amor de Dios el Todopoderoso, el Mesías Prometido (as) dice:

“Uno debe saber que el sentido del honor de Dios el Todopoderoso en relación a Su amor personal requiere que un creyente no asocie partícipes a Él. La fe, que es lo más importante, puede permanecer protegida únicamente cuando no asociamos partícipes en nuestro amor. Dios el Todopoderoso declara que esta es la señal de un creyente [árabe], es decir, que los creyentes son aquellos que no se inclinan ante nadie salvo Dios y su amor es exclusivo para Él. Cualquiera que de este derecho a otros será destruido. ¿Pueden todas las bendiciones que un hombre recibe de Dios y toda la aceptación obtenida conseguirse únicamente por oraciones y adoración ordinaria? Por supuesto que no. Únicamente se puede obtener por la unidad su amor y su devoción por el amor de Dios. Todo aquel que se vuelve Suyo, permanece Suyo. En Su camino sacrifican a todo lo demás con sus propias manos. Yo mismo conozco bien la realidad del dolor que uno siente cuando se ve separado por su ser querido, a quien más ama. Sin embargo, mi sentido del honor requiere que no haya nadie en comparación a nuestro Verdadero Amado. El veredicto de mi corazón siempre ha sido que el tener amor eterno por alguien más aparte del Divino, ya sea un hijo, un amigo o cualquier otro es una forma de herejía y un gran pecado, por el cual existe el riesgo de perder la fe si no está protegida por las bendiciones y la misericordia divinas.”

Son la misericordia y gracia de Dios las que proporcionan tal protección, si no, la fe se desperdicia.

Por tanto, un verdadero creyente no puede tan siquiera el contemplar con ansia el mínimo amor por los bienes materiales que se manifiestan ante él. Es absolutamente necesario para un creyente el desarrollar su rectitud y conformidad. Esta es la razón por la que el Santo Profeta (sa) dijo que había que convertirse en Muttaqui [persona justa] y ser el más devoto en la adoración. Únicamente entonces el amor y temor por Dios el Todopoderoso se desarrolla en los corazones y únicamente entonces el hombre será capaz de cumplir los derechos de adoración de Dios el Todopoderoso. Es el deber de un verdadero siervo el desarrollar esta conformidad. El Santo Profeta (sa) dijo que si desarrolláis esta  conformidad, entonces serás agradecido y el hombre es el que más debe agradecer a Dios Todopoderoso. Aquellos que dicen que son agradecidos con Dios, pero que se hallan perdidos en la búsqueda de las cosas materiales, están en realidad enredados en [árabe] (el amor a las cosas que desean). Nunca podrán ser realmente agradecidos. Al describir a estas personas materialistas, el Santo Profetasa dijo en una ocasión:

“Si el hijo de Adán poseyera un valle lleno de oro, le gustaría tener dos valles; pero nada puede satisfacer sus deseos hasta que entre en la tumba”.

Solo cuando uno entra en la tumba se acaba su avaricia. Luego dice:

“Dios el Todopoderoso acepta el arrepentimiento de quien se arrepiente”.

Por lo tanto, uno debe arrepentirse a lo largo de su vida si ha cometido algún error. Al explicar el nivel de conformidad de un creyente, el Mensajero de Al-lah (sa) dice:

“El que pasa la mañana con alegría y salud física, y tiene comida para un día, es como si hubiera ganado el mundo entero y todas sus comodidades. Por lo tanto, este es el nivel de satisfacción interna de un creyente.”

Que Al-lah Todopoderoso nos conceda esta conformidad y rectitud. Que nuestro objetivo sea alcanzar el amor de Dios el Todopoderoso en lugar del amor por las cosas materiales, y que seamos los destinatarios del perdón y el agrado de Al-lah.

Después de esto, me gustaría llamar la atención para realizar una plegaria. Como mencioné antes brevemente, los líderes de los países musulmanes persiguen los deseos mundanos y, en la práctica, han tomado por dioses a las grandes potencias en lugar de a Dios Todopoderoso; y piensan que su amistad les garantizará la protección y el progreso. Sin embargo, mirad simplemente la situación de los Estados Unidos. En los últimos días, el analista de un periódico alemán escribió un artículo en el que decía que ya no se puede decir de Washington que sea el modelo al que el mundo solía antes seguir o prestar atención. Escribe que esto se debe a que, en su lugar, Beijing, la capital de China, se ha convertido en el nuevo modelo. Los Estados Unidos han perdido su reputación y status.

Por lo tanto, recordad que el apoyo mundano es solo temporal. Puede que exista hoy, pero mañana desaparecerá. Los musulmanes deberían aprender ahora del anuncio realizado por los Estados Unidos de cambiar su embajada a Jerusalén, que solo tiene el propósito de fortalecer sus relaciones con Israel y otorgarle más poder, y que su reputación permanezca intacta. Sin embargo, cuando Dios ordena la decadencia, las relaciones y los pactos mundanos no sirven de nada. Parece, tal vez, que ésta ya haya comenzado para las grandes potencias, especialmente para Estados Unidos; y solo Dios el Todopoderoso sabe cuándo veremos las consecuencias finales de todo esto. Sin embargo, los esfuerzos de los musulmanes para defenderse en estas circunstancias no harán sino aumentar. Por eso debemos orar por el mundo musulmán para que Al-lah les conceda el entendimiento, se unan y se eviten las posibilidades de guerras entre naciones.

Además, está la contienda entre países musulmanes, donde se han perdido miles, y, según algunas encuestas, cientos de miles, de vidas humanas. Que Al-lah les otorgue sabiduría y les permita vivir como una sola nación. Que Él termine estas disputas para que los enemigos del islam no obtengan ningún beneficio. Sobre todo, debemos orar para que los musulmanes acepten al Mesías Prometido y Mahdi enviado por Dios; pues si se unen, podrán establecer la paz entre ellos y en el mundo en general.

Que Al-lah Todopoderoso nos conceda esta conformidad y rectitud. Que nuestro objetivo sea alcanzar el amor de Dios el Todopoderoso en lugar del amor por las cosas materiales, y que seamos los destinatarios del perdón y el agrado de Al-lah.

Después de esto, me gustaría llamar la atención para realizar una plegaria. Como mencioné antes brevemente, los líderes de los países musulmanes persiguen los deseos mundanos y, en la práctica, han tomado por dioses a las grandes potencias en lugar de a Dios Todopoderoso; y piensan que su amistad les garantizará la protección y el progreso. Sin embargo, mirad simplemente la situación de los Estados Unidos. En los últimos días, el analista de un periódico alemán escribió un artículo en el que decía que ya no se puede decir de Washington que sea el modelo al que el mundo solía antes seguir o prestar atención. Escribe que esto se debe a que, en su lugar, Beijing, la capital de China, se ha convertido en el nuevo modelo. Los Estados Unidos han perdido su reputación y status.

Por lo tanto, recordad que el apoyo mundano es solo temporal. Puede que exista hoy, pero mañana desaparecerá. Los musulmanes deberían aprender ahora del anuncio realizado por los Estados Unidos de cambiar su embajada a Jerusalén, que solo tiene el propósito de fortalecer sus relaciones con Israel y otorgarle más poder, y que su reputación permanezca intacta. Sin embargo, cuando Dios ordena la decadencia, las relaciones y los pactos mundanos no sirven de nada. Parece, tal vez, que ésta ya haya comenzado para las grandes potencias, especialmente para Estados Unidos; y solo Dios el Todopoderoso sabe cuándo veremos las consecuencias finales de todo esto. Sin embargo, los esfuerzos de los musulmanes para defenderse en estas circunstancias no harán sino aumentar. Por eso debemos orar por el mundo musulmán para que Al-lah les conceda el entendimiento, se unan y se eviten las posibilidades de guerras entre naciones.

Además, está la contienda entre países musulmanes, donde se han perdido miles, y, según algunas encuestas, cientos de miles, de vidas humanas. Que Al-lah les otorgue sabiduría y les permita vivir como una sola nación. Que Él termine estas disputas para que los enemigos del islam no obtengan ningún beneficio. Sobre todo, debemos orar para que los musulmanes acepten al Mesías Prometido y Mahdi enviado por Dios; pues si se unen, podrán establecer la paz entre ellos y en el mundo en general.

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