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El extremismo y la persecución de los áhmadis

Podemos ver como en occidente y en los países desarrollados los grupos de extrema derecha, los partidos políticos de extrema derecha y las organizaciones nacionalistas están rápidamente ganando influencia e importancia. Los analistas han escrito mucho acerca de esto y dicen que los actuales gobiernos de izquierdas no tienen una postura lo suficientemente estricta con las políticas de inmigración y esto, junto con otros factores, es lo que ha causado la situación actual. Sin embargo, dicen que la causa fundamental de esto son los musulmanes y también dicen que se debería prohibir a los musulmanes entrar en estos países ya que no se integran en la sociedad local, viven separados y practican la religión del islam – la cual desde su punto de vista es una religión extremista-. O dicen que si los musulmanes quieren vivir aquí deben renunciar a su religión y tradiciones, y adoptar sus costumbres y estilo de vida en su lugar. Si los musulmanes no implementan esto, entonces, según ellos, esto demuestra que no desean integrarse; y si los musulmanes mantienen o desean mantener su identidad individual y valores religiosos, entonces son una amenaza para el país.

Estas son afirmaciones absurdas e ignorantes. Dicen que los minaretes de las mezquitas de los musulmanes son una amenaza para nosotros, el hiyab que las mujeres musulmanas llevan es una amenaza para nosotros, que los musulmanes o las musulmanas no estrechen nuestras manos es una amenaza para nosotros (y así sucesivamente). En el Reino Unido es difícil encontrar políticos que expresen estos sentimientos, pero sin embargo ha surgido un gran clamor en otros países acerca de estos temas. A diario escuchamos a los políticos realizar afirmaciones al respecto de este tema. Intentan demostrar su argumento diciendo que la prueba de que los musulmanes son una amenaza para nosotros radica en el hecho de que el extremismo y la ausencia de ley han alcanzado su máximo en los países musulmanes, y que la mayoría de ataques extremistas en los países occidentales también han sido perpetrados por musulmanes. Mientras todo lo demás que dicen es simple retórica anti-islámica, tristemente, esta afirmación en particular es cierta en el sentido que hay extremismo en los países musulmanes y que también hay ataques que se cometen aquí. Los propios musulmanes les han puesto en bandeja esta alegación. Como he dicho, esto se debe a que el terrorismo y el extremismo son ampliamente prevalentes en los países islámicos y aquí también tienen lugar estos ataques. Esto es independiente del hecho de que los extremistas y grupos rebeldes en países musulmanes obtengan las armas de los países occidentales. Algunos poderes han fortalecido con perspicacia la mano de estos grupos con el fin de que dichos grupos puedan cumplir con sus objetivos los cuales conducen a un aumento del sentimiento anti-islámico y malicia contra el islam. Por un lado, los gobiernos reciben ayuda de forma abierta y oculta, mientras que por el otro lado apoyan a los grupos rebeldes y extremistas de una forma u otra. Sin este apoyo, ningún gobierno o grupo sería capaz de mantener su lucha durante un periodo de tiempo tan largo. Es lamentable que cuando a los musulmanes se les inflige algún daño, siempre es debido a las acciones de los propios musulmanes, a través de sus propios planes, rebeliones, usurpando los derechos los unos de los otros y dando preferencia a sus propios intereses por encima de los intereses nacionales. Y también debido a que han olvidado las verdaderas enseñanzas del islam, y están ignorando su auténtico propósito. En lugar de que los líderes musulmanes, políticos y eruditos vayan codiciosamente detrás de sus objetivos materialistas y buscando únicamente el respeto y honor del mundo, deberían haberse centrado en mejorar su condición espiritual y en seguir las órdenes de Al-lah y Su Mensajero. Los eruditos islámicos, bajo el pretexto de la religión, han llevado y continúan llevando a la comunidad islámica hacia el fondo de un abismo de oscuridad. En lugar de reflexionar sobre las circunstancias de la época actual, las promesas hechas por Al-lah el Todopoderoso y la urgente necesidad que requiere esta situación, y en lugar de buscar a esa persona que Al-lah el Todopoderoso dijo que vendría, y que restauraría la fe incluso si ascendiese a las Pléyades (una constelación de estrellas, es decir, que incluso si la fe desaparecía por completo de la tierra)  trayéndola de vuelta a la tierra y que reestablecería la estructura del islam y rejuvenecería la fe de los musulmanes. No solo son negligentes en esto, sino que se han opuesto tan vehemente a aquel enviado por Dios el Todopoderoso, que recurren a extremos para oponerse a él allá donde pueden en los países islámicos e incluso no islámicos. Han transgredido en su enemistad y malicia hasta un grado que no conoce límites. De hecho, están excediendo todos los límites en su crueldad y opresión hacia los seguidores de aquel que aparecería según la promesa de Dios el Todopoderoso. En Pakistán la inmensa ola de persecución y crueldad ya existe bajo el amparo de la ley. Durante muchos años, mejor dicho, durante muchas décadas, esta opresión ha persistido. En algunos otros países musulmanes también, los áhmadis son víctimas de durezas por parte de gente que tiene miedo de los Mullah y de los funcionarios crueles. En otros lugares la situación ha mejorado relativamente, pero quién sabe por cuánto tiempo. ¡Que Al-lah derrame Su Gracia y que los áhmadis siempre permanezcan a salvo! Sin embargo, hoy en día esta persecución se está intensificando en Argelia. La policía los está capturando, los juzgados dan veredictos según les conviene y los áhmadis están siendo encarcelados. Algunos áhmadis están siendo condenados a castigos de uno a tres años de cárcel. Y todo esto es únicamente porque han dicho que aceptan al Imam que fue predicho que aparecería. Y le han aceptado porque Al-lah y Su Mensajero les han dado la orden de hacerlo. Hay más de 200 áhmadis actualmente que o bien están en la cárcel, y ya han sido sentenciados, o están esperando el veredicto acerca de su sentencia bajo custodia policial, o bien han sido detenidos. Todos ellos han profesado que, a pesar de estas durezas que están afrontando, nunca renunciarán a su fe. Por tanto, cuando un áhmadi anuncia que él o ella darán precedencia a todas las órdenes de Al-lah y Su Mensajero sobre todo lo demás y están preparados para hacer los mayores sacrificios por ello, entonces nadie les puede apartar de su fe. Sin embargo, aquellos que están cometiendo crueldades en el nombre del islam y en el nombre de Al-lah y Su Mensajero, deben recordar que Al-lah cuida de los oprimidos y las oraciones de los perseguidos están llegando a Su Trono. Cuando la Corte de Dios emita un veredicto entonces tanto este mundo como el siguiente se convertirán en una ruina para los opresores.  Por tanto, deberían temer el decreto de Al-lah y en lugar de cometer transgresiones sobre los áhmadis, deberían mirar a sus propias condiciones. Deben analizar si, convirtiéndose en medios de difamación de las bellas enseñanzas del islam, ¿están cumpliendo el propósito de la vida descrito por Al-lah el Todopoderoso? Si realmente tuvieran sentimiento y pasión por el islam, los eruditos que legislan fatwas (edictos religiosos) seguidos por mandatarios y jueces de las cortes, entonces deberían haberse unido ante la situación actual del islam, la cual está siendo atacada con criticismo desde todas las direcciones. Deberían pensar que, por un lado, Dios ha prometido al islam que se extenderá por todo el mundo, pero aquí vemos que está ocurriendo lo contrario, y el islam está siendo difamado por estas acciones. ¿Cuál es la razón de esto? ¿Se podrá conseguir la victoria a través de grupos extremistas y terroristas? ¿Acaso Dios ha dicho que a través del derramamiento de sangre y masacres el islam se extenderá? ¿Acaso el islam no posee argumentos y razonamientos mediante los cuales se puede propagar? ¿Se servirá el islam únicamente del asesinato con la espada de aquellos que se opongan a ella, de gente inocente de otras religiones, así como niños, mujeres y ancianos inocentes? Si esta es su mentalidad, – y vemos que muchos de los eruditos musulmanes están cometiendo actos extremistas que reflejan que esta es su forma de pensar- entonces ellos son las personas que desobedecen los mandatos de Al-lah y Su Mensajero. Nunca obtendrán éxito a través de esta postura, sino que ciertamente estas acciones les expondrán frente al castigo de Dios. Mientras continúan perpetrando crueldades contra los áhmadis y actos crueles en el nombre del islam, y crean que obtendrán el éxito basado en sus gobiernos y poder, deberían recordar que, un día, tendrán que presentarse ante Dios y tendrán que responder por su opresión y persecución. El estado de los musulmanes en la actualidad es muy extraño. Por un lado, está el grupo de los denominados Maulvies, así como el de los extremistas y terroristas que, en el nombre del islam, están causando daño en todas partes, tanto contra musulmanes como no musulmanes. En el otro lado está la reacción a dichos grupos, y bajo la influencia occidental y mundanal, se han apartado de la religión.

En vez de presentar las excelencias de las enseñanzas del islam con confianza están desconectados o con miedo. En vez de avocar a las cualidades de las enseñanzas del islam y refutar los discursos de la gente corriente, inmediatamente coinciden con ellos y presentan interpretaciones y argumentos erróneos del islam para tratar de justificar que el verdadero significado coincide con lo que ellos piensan, y así, apaciguarlos. Para ellos, el miedo de este mundo se sobrepone al miedo a Al-lah. Similarmente existen algunos líderes políticos que, aunque no coinciden con los Maulvies tienen miedo de perder su poder y tienen miedo que los Maulvies inciten a la gente en contra de ellos. Por ello, estos individuos no tienen conexión alguna con la religión. Por cobardía y para cumplir sus objetivos mundanos deciden mantener el silencio. A pesar de que todos aquellos musulmanes que han rechazado al enviado de Al-lah se han alejado de los mandamientos de Al-lah y Su Mensajero. Los Maulvies que usan el nombre de la religión para expandir sus negocios realizan alegaciones en contra del Mesías Prometido (as) diciendo que, ¡Dios nos perdone!, declaró ser el Mesías y el Mahdi como un negocio para ganar dinero. Cuando la verdad es que son los propios Maulvies los que han encontrado una manera fácil de ganar dinero simplemente oponiéndose al Mesías Prometido (as).

No tienen ningún argumento y observaran que solamente usan el abuso verbal. No obstante, tanto aquellos que usan la religión para ganar dinero, como aquellos que se alejan de la religión para perseguir objetivos materiales; todas estas personas son musulmanes de nombre y no tienen ninguna afiliación a las verdaderas enseñanzas del islam. En estas circunstancias los áhmadis tienen que reflexionar sobre esto porque han aceptado al Imam de la época y recae una gran responsabilidad sobre ellos. Los oponentes van a continuar perpetuando crueldades contra nosotros y eventualmente también lo harán aquellos que se han separado de la fe y no creen en el Dios el Todopoderoso cuando les hablamos de las malas prácticas que cometen en nombre de la libertad y de las leyes que promulgan sobre ellas. Cuando hablamos en contra de ellos es cuando empiezan a oponerse a nosotros. En tales circunstancias, ¿nos volveremos temerosos y mantendremos silencio o flaquearemos en nuestra fe y coincidiremos con lo que digan? Si hacemos esto, ¿entonces cúal es el beneficio de entrar en el Bai’at del Mesías Prometido (as)? El Mesías Prometido (as) vino y nos dijo que debíamos adherirnos a los mandamientos de Al-lah el Todopoderoso y seguir el ejemplo del Santo Profeta (sa). Nunca debemos perder la fe ni crear desorden en la Tierra. A la vez, debemos recordar que debemos propagar el mensaje de Al-lah el Todopoderoso a todos los rincones de la tierra para que se establezca la Unidad de Dios y las bellas enseñanzas del islam se extiendan sobre la tierra y para que la mayoría de la gente se convenza de las enseñanzas. Para lograr esto el Mesías Prometido (as) indicó que Al-lah el Todopoderoso nos ha dado la guía del Sagrado Corán y nos debemos adherir a ella, es decir:

“Llama al camino de tu Señor con sabiduría y una bella exhortación, y discute con ellos de la mejor manera posible.”

Por lo tanto, en vez de levantar la espada como hacen los denominados Ulemas [eruditos] y como lo hacen otros extremistas es necesario que usemos argumentos elocuentes para el propósito del Tabligh [predicación] para extender las bellas enseñanzas del islam y enseñar la sabiduría que contienen los mandamientos islámicos. En ningún lado ha dicho Al-lah el Todopoderoso que el islam se deba extender por la espada. Algunas prácticas dañinas que la religión cataloga como ilegales y son, de hecho, actos inmorales y pecaminosos están extendiéndose en algunos países desarrollados o las leyes de ese país buscan salvaguardar esas prácticas. Si queremos hablar en contra de ellas, pero tememos que el grupo implicado se vaya a ofender y enfadar sobre lo que tenemos que decir entonces podemos temporalmente evitar hablar en contra de ello y retraernos expresando nuestro “saludo de paz” ya que esta es la forma más sabia de actuar en ese momento. Sin embargo, esto no es porque tengamos miedo porque se haya aprobado una legislación o que coincidamos con lo que digan para evitar que se enfade el grupo implicado. Si alguno llegara a temerles o caer bajo la influencia mundanal y coincidir con lo que dicen entonces esto es algo completamente erróneo y tal persona estaría participando en ese pecado.

El Mesías Prometido (as) indica:

“El versículo ‘y discute con ellos de la mejor manera posible’ no significa que debemos bajar nuestra guardia y comprometernos a coincidir en algo que es completamente erróneo.”

Por ello, la sabiduría no significa que uno debe mostrar cobardía, al revés, la sabiduría es expresar la verdad sin crear ningún desorden. O, uno debe expresarse de tal manera que no cree ningún desorden y aun así haga completa justicia al mensaje que quiere expresar. Así, un Momin [creyente] debe conocer la diferencia entre mostrar cobardía y la sabiduría. Las prácticas que los mandamientos del islam establecen como ilegales no se pueden hacer y deben ser claramente declaradas como ilegales, pero al mismo tiempo no debemos tomar la ley en nuestras propias manos y crear desorden.

Profundizando en este tema, el Mesías Prometido (as) indica:

“Cuando entréis en un debate entonces hacerlo con sabiduría y con una exhortación bella de una manera civilizada y amable. Por supuesto, en esta era existen incontables Maulvis [clerigos musulmanes] ignorantes e ingenuos que, debido a su ignorancia, creen que es un acto de gran virtud extender el islam a través de la Yihad de la espada. Llevan una vida de oscuridad y de hipocresía, sin embargo, esto es un concepto completamente erróneo, y el Corán no puede ser considerado culpable debido a sus ideas equivocadas.”

El Mesías Prometido (as) indica a continuación:

“La verdad no requiere del uso de la fuerza, de hecho, el uso de la fuerza prueba que los argumentos espirituales son débiles. Al-lah el Todopoderoso reveló al Santo Profeta (sa) que ‘Ten paciencia, ahora, como la tuvieron los Mensajeros de voluntad firme’ En otras palabras, debía mostrar más paciencia que la paciencia colectiva de todos los previos mensajeros de voluntad firme. Al-lah el Todopoderoso indica a continuación ‘No existe compulsión en la religión’. Luego indica ‘Llama al camino de tu Señor con sabiduría y una bella exhortación’ y también ‘aquellos que suprimen la rabia y perdonan a los hombres’ En otras palabras, los Momin son aquellos que suprimen su ira y perdonan a aquellos que perpetúan crueldades contra ellos y no responden a la indecencia de una manera indecente. Por ello, ¿puede tal Dios revelar una enseñanza que declare matar a aquellos que niegan de Su fe y robar su fortuna y saquear sus casas? De hecho, las guerras iniciales del islam se llevaron a cabo porque era una orden de Al-lah el Todopoderoso, para que aquellos que levantaron la espada para perpetuar crueldades murieran por la espada y se enfrentaran a las consecuencias de sus propios actos.”

El Mesías Prometido (as) indica a continuación:

“¿Dónde dice que uno debe dedicarse a matar a los incrédulos con la espada? Este es un concepto que ha sido introducido por los Maulavis ignorantes y los clérigos cristianos imprudentes, y no tiene verdad alguna”.

O, tanto los clérigos musulmanes que se autodenominan defensores del islam, o aquellos que se oponen al islam son los que hacen tales afirmaciones, es decir, que se debe matar a los incrédulos. Sin embargo, esto no está mencionado en ninguna parte.

Por lo tanto, esta es la verdadera enseñanza del islam que otros musulmanes no siguen porque no tienen deseo de difundir su mensaje o, como el Mesías Prometido (as) declaró, esta idea se ha arraigado por culpa de los Maulavis insensatos e ignorantes. Sin embargo, debemos propagar las enseñanzas entre los musulmanes y los no musulmanes por igual. Por lo tanto, cada áhmadi debe prestar atención a esto en sus respectivos círculos sociales. Anteriormente, estas personas abrigaban una visión extrema de las enseñanzas islámicas, pero llevaban una vida de hipocresía y engaño, ahora hay ciertos grupos que expresan abiertamente sus puntos de vista. No están sólo en contra de los no musulmanes, sino que están atacando a otros musulmanes y difamando el nombre del islam. Todos están unidos en su oposición contra los áhmadis, pero también estas diferentes sectas y grupos están peleando entre sí. En tales circunstancias, las responsabilidades de un áhmadi han aumentado significativamente. El Mesías Prometido (as) dice:

“Recuerden que una persona que es hostil y se enfurece, no puede decir palabras sabias y significativas. El corazón de una persona que monta en cólera, rápidamente pierde el control y está privado de sabiduría y comprensión. Los labios de la boca desenfrenada y sucia se vuelven desdichados y se mantienen alejados de la fuente de la percepción”.

El Mesías Prometido (as) además afirma:

“La rabia y la sabiduría no pueden estar unidos. El que se enfurece en un ataque de rabia, tiene una mente y un cerebro sin brillo. Nunca tendrá la victoria o el éxito en ningún campo. La ira es media locura. Cuando la ira se convierte en furia, puede llegar a ser una locura completa.”

La ira es media locura y cuando se intensifica, puede transformarse en locura completa. Por lo tanto, cuando una persona se vuelve enojada y pierde la cabeza, no es capaz de decir palabras sabias y esto es precisamente lo que observamos en los no áhmadis. Los clérigos musulmanes muestran este tipo de conducta en todas partes y esto, de hecho, también está difamando el nombre del islam. No sólo están en contra de nosotros, sino cuando hacemos Tabligh [predicación] y propagamos las verdaderas enseñanzas del islam al mundo, entonces los oponentes del islam siempre dicen que, aunque ustedes puedan ser pacíficos, sin embargo, la mayoría de otros musulmanes no os consideran como musulmanes, por lo tanto, ¿cómo podéis consideraros como los representantes del islam? Por lo tanto, en estas circunstancias, nuestros desafíos han aumentado significativamente. Cada áhmadi debe darse cuenta de que es su responsabilidad que cada una de sus acciones y hechos sean un reflejo del islam. Incluso si una persona no está haciendo Tabligh, aun así su conducta, su palabra y cada acción deben transmitir el mensaje del islam.

Mientras hacemos Tabligh, debemos tener en cuenta la sabiduría de Hazrat Ali (Al-lah esté contento con él). Quien afirmó que el corazón tiene ciertos deseos e inclinaciones, y como resultado de esto a veces el corazón está dispuesto a escuchar algo y en otras ocasiones no lo está. A veces, una persona está dispuesta a escuchar y a veces no desea escuchar nada, por lo que uno debe entrar en los corazones de las personas teniendo en cuenta las inclinaciones del corazón. Por lo tanto, uno debe evaluar la situación en cada momento, para comprobar si la persona está dispuesta a escuchar y luego hablar en consecuencia. Por tanto, tenemos que adoptar este tipo de sabiduría.

El Mesías Prometido (as) también nos ha guiado sobre esto. [Él afirma]:

“Uno debe reflexionar sobre lo que desea hablar, mantener concisa la conversación, y evitar largos debates y profundas discusiones que no traen ningún beneficio.”

Además, afirma:

“Uno debe explicar su punto en unas pocas palabras de forma que lleguen directamente al oído y, si alguna vez surge la oportunidad en el futuro, entonces puede profundizar sobre el tema.”

Sin embargo, todo esto sólo es posible cuando uno está constantemente en contacto con la otra persona. Aquellos que se oponen a la fe, buscan desafiar las leyes de Dios y en nombre de la libertad están tratando de describir sus malas prácticas como cualidades morales. Sin embargo, debemos responderles con sabiduría y estar permanentemente en contacto con ellos. Por ejemplo, en Australia hay ciertas personas cuya enemistad ha crecido hasta tal punto que dicen que los musulmanes que no estrechan la mano con el género opuesto deben ser expulsados ​​del país. Sin embargo, los áhmadis deben abordar esta cuestión con sabiduría en sus respectivos entornos y círculos sociales. O, ciertas personas se oponen al hiyab y en algunos otros países están en contra de la construcción de mezquitas y minaretes. Un político de Holanda dijo que todos los musulmanes deben ser expulsados ​​o que todos los musulmanes pertenecientes a un país en particular deben ser expulsados. El Presidente de EE.UU. también quiere prohibir la entrada a los musulmanes de ciertos países.

En consecuencia, a pesar de que los movimientos anti-islámicos están detrás de todo esto y el mal comportamiento de algunos grupos musulmanes están ayudándoles, sin embargo, la mayoría de las personas no son conscientes de las verdaderas enseñanzas del islam. Por lo tanto, todas las Yama´ats que tienen una cantidad sustancial de miembros -allá donde tengan la oportunidad de difundir el mensaje de una manera efectiva- deben organizar programas eficaces que expliquen el mensaje pacífico del islam, junto con sus programas de Tabligh tradicionales. En los países donde los movimientos anti islámicos están ganando impulso, si hay alguien que puede trabajar de una manera organizada para romper su poder, es la Comunidad Ahmadía. Los demás musulmanes simplemente no están trabajando para destacar la belleza del islam y difundir su mensaje. Ellos no tienen la organización sistemática, ni poseen el conocimiento para hacerlo. Esta responsabilidad ha sido decretada para aquellos que han aceptado el Mesías Prometido (as), por lo tanto, cada persona debe entender la importancia de esta tarea.

En una ocasión, el Mesías Prometido (as) dijo:

“Por mucho que la falsedad se oponga con fiereza a la verdad, el poder de la verdad se afianza con la misma fuerza.”

El Mesías Prometido (as) además declaró:

“Este es un fenómeno natural, en el sentido de que, cuanta más fuerza se usa para oponerse a la verdad, más empieza a brillar e irradiar su gloria”.

El Mesías Prometido (as) continúa diciendo:

“Hemos experimentado con este hecho y hemos observado que dondequiera que nos han opuesto enérgicamente, en el mismo lugar se establece una comunidad, mientras que en lugares donde la gente escucha y permanece en silencio, no hay mucho progreso en esa área”.

Por lo tanto, donde nos enfrentamos a la oposición de los musulmanes, vemos que se abre una manera de introducir una comunidad y así el progreso aumenta. En Argelia, tal vez nuestros esfuerzos por difundir el mensaje de Ahmadíat y del Mesías Prometido (as) no nos han dado la misma publicidad que hemos recibido de estos pleitos y de los periódicos que han escrito en contra de nosotros. Esto está teniendo un impacto positivo en aquellos que tienen una naturaleza virtuosa. Similarmente en los países no musulmanes, dondequiera que haya una ola de sentimientos anti-islámicos, la Yama´at debe hacer más para destacar el mensaje pacífico del islam.

Como he mencionado, debemos esforzarnos por difundir el mensaje pacífico del islam, y tal vez esto pueda llevar a una mayor oposición de ciertas facciones. Ciertos ejemplos han salido a la luz en los que se hace evidente que la oposición está aumentando, tanto por parte de los no musulmanes como por parte de ciertos grupos cristianos. Por ejemplo, en el oeste de Alemania los nacionalistas dicen muchas cosas en contra de la Yama’at, sin embargo, esto está teniendo un efecto positivo en las personas que poseen corazones virtuosos y, a la vez, está aumentando la publicidad de la Yama’at. Así, en vez de estar petrificados por esto debemos sentirnos felices y aumentar la velocidad de nuestros esfuerzos. Cada áhmadi debe ser parte de la difusión del mensaje a través de sus acciones y hábitos.

El Mesías Prometido (as) dice:

“Para salvaguardar el islam y para que la verdad se manifieste, lo primero que debemos hacer es convertirnos en un modelo de lo que es un musulmán. El segundo aspecto de esto es difundir las excelencias y distinciones en todo el mundo.”

Que Dios Todopoderoso nos conceda la oportunidad de vivir nuestras vidas de acuerdo con esto. Que seamos la personificación de un verdadero musulmán. A pesar de toda la oposición, podamos llegar a ser aquellos que exhiban los atributos y excelencias del islam y los difundan al mundo. Que cada uno de nosotros se convierta en aquellos individuos que salvaguardan el verdadero islam y exhiben la verdad.

Después de las oraciones dirigiré algunas oraciones fúnebres en ausencia. La primera oración fúnebre es de Maulana Hakeem Muhammad Din Sahib de Qadian, que era hijo del Sr. Aziz-ud-Din Sahib. Falleció el 15 de marzo de 2017 a la edad de 97 años. “A Al-lah pertenecemos y a Él volveremos.” Su abuelo paterno era Hazrat Hakeem Maulvi Vazeer-ud-Din Sahib, que formaba parte de los 313 compañeros mencionados por el Mesías Prometido (as) en los libros: Aina Kamalaat-e-Islam y el apéndice de Anjaam-e-Atham. Su abuelo paterno era el director de una madrasa en Kangra. De acuerdo con la profecía del Mesías Prometido (as), un devastador terremoto golpeó en Kangra en 1905. Sin embargo, su escuela y todos los estudiantes dentro de la madrasa fueron salvados milagrosamente.

El difunto Hakeem Muhammad Din Sahib nació en 1920 en Mukerian, que está situado en el distrito de Hoshiarpur. Completó su examen de Matriculación de Lahore y sus estudios secundarios en Qadian, obteniendo un grado de Munshi Faazal [nivel de educación superior previo a la universidad]. Continuó sus estudios en una universidad médica en Lahore por dos años y también consiguió su grado en medicina allí. De 1939 a 1944 él sirvió en el departamento de ferrocarriles como el auxiliar del jefe de la estación. Tras implementarse el esquema que permitía a una persona consagrar su vida, iniciado por Hazrat Musleh Maud (ra), Hakeem Sahib también presentó su solicitud para dedicar su vida en 1943, sin embargo, en ese momento Hazrat Musleh Maud (ra) le aconsejó continuar con su trabajo y también que continuará sus esfuerzos de predicación. Sin embargo, tras haber escuchado el sermón de Hazrat Musleh Maud (ra), era su deseo dedicar su vida y servir como misionero. Debido a este deseo suyo y también tras escribir constantemente a Hazrat Musleh Maud (ra), su petición fue finalmente aceptada y fue asignado como el misionero a cargo de Bombay. Inicialmente trabajó como ayudante de Maulana Abdur Rahim Nayyar Sahib, y más tarde fue nombrado misionero a cargo. En total, tuvo la oportunidad de servir durante veinticinco años en el campo de la predicación.

Hacia fines de 1972 volvió a Qadian y fue asignado inicialmente como profesor en Madrasat-ul-Ahmadía, después de lo cual sirvió durante doce años como director. Tuvo la oportunidad de servir como jefe de la junta de Qaza, Sadr [responsable] de Majlis Ansarul’lah de la India, miembro y luego más tarde Sadr [responsable] de Majlis Karpurdaz.

También fue Nazim [encargado] de Waqf-e-Jadid y, de 2011 a 2014 tuvo la oportunidad de servir en calidad de presidente del Anyuman Ahmadía. En este contexto, ofreció sus servicios con distintos cargos a lo largo de varios años. Tuvo la oportunidad de realizar el Hall-e-Badl [un Hall que se realiza en nombre de otra persona]. Recitaba el Sagrado Corán de manera excelente y era poseedor de una voz potente. Inicialmente fijó su Wassiat en una décima parte, pero después decidió entregar una séptima parte y finalmente una quinta.

Era una persona muy generosa y siempre prestaba sus servicios con la mayor humildad y abnegación. Sirvió bajo la dirección de otros que eran más jóvenes que él y, sin embargo, siempre mostró obediencia a esos misioneros de menor edad. Que Dios Todopoderoso eleve el estatus del fallecido. En la actualidad, tres de sus hijas viven en Pakistán y tres en la India. Tiene dos hijos que trabajan en este momento para la Yama’at. Que Al-lah el Todopoderoso también les conceda la oportunidad de cumplir su promesa de fidelidad con lealtad y sinceridad.

La segunda oración fúnebre es la de Fazal Ilahi Anwari Sahib, hijo del Maestro Imam Ali Sahib. Falleció en Alemania el 4 de marzo de 2017 a la edad de 90 años. A Al-lah pertenecemos y a El retornaremos. Nació en Bhera el 16 de abril de 1927. En 1946 completó su graduación FSC en el Colegio Ta’leem-ul-Islam de Qadian. En 1947 él consagró su vida, y posteriormente obtuvo su licenciatura BSc en el Government College de Lahore en 1950. En 1951 fue admitido en el Yamiat-ul-Mubashireen [curso de cinco años para la formación de misioneros] y tras concluir este curso, tuvo la oportunidad de servir a la Yama’at durante largo tiempo.

En 1956 fue enviado como misionero a Ghana, donde prestó sus servicios hasta 1960. Entre 1960 y 1964 ejerció como profesor en el Yamia Ahmadiyya de Rabwah. De 1964 a 1967 sirvió a la Yama’at como misionero en Alemania Occidental. En 1968 fue enviado a Nigeria, donde permaneció hasta 1972. En 1972 regresó de nuevo a Alemania y desempeñó allí su labor hasta 1977. En 1979 ejerció de secretario de Hadeeqat-ul-Mubashireen y como Nazir adjunto de Islah o Irshad Ta’leem-ul-Quran. En 1982 fue enviado como misionero a Gambia. En 1983 fue trasladado a Nigeria y allí sirvió hasta 1986, tras lo cual le fue asignado el cargo de profesor en el Yamia Ahmadía de Rabwah hasta 1988. Luego sirvió en el Wakalat-e-Tasneef. Finalmente se jubiló en 1988 y se trasladó a Alemania. Durante los disturbios de 1974, ayudó enormemente a la Yama’at, organizando y facilitando el proceso de inmigración de los áhmadis a ese país. Esto fue muy apreciado por Hazrat Jalifat-ul-Masih III (ra) y en este sentido me han escrito muchos de aquellos antiguos inmigrantes, por ejemplo, Irfan Khan Sahib afirma:

“Nos trató de la misma manera que lo haría un padre. En aquellos días la situación financiera de la Yama’at no era no era excepcional y siempre estaba atento para que no desperdiciáramos el agua. Durante la ablución se situaba detrás de nosotros y observaba si el agua se malgastaba”.

Se aseguraba de que los jóvenes (la mayoría de las personas que emigraron entonces eran jóvenes) permanecieran firmemente unidos a la Yama’at y se preocupaba de su formación moral. Se sentía siempre contento [con lo que poseía]. Que Al-lah el Todopoderoso eleve el estatus del difunto y permita a su progenie continuar sus labores virtuosas. También escribió algunos libros sobre los derviches de Qadian.

La tercera oración fúnebre será la de Ibrahim bin Abdullah Ugzul Sahib, padre de Jamal Ugzul Sahib de Marruecos. Falleció el 10 de marzo de 2017 a la edad de 81 años. A Al-lah pertenecemos y a El retornaremos. Realizó el Bai’at [juramento de iniciación] en el año 2000. Su esposa aceptó el Ahmadíat antes que él y fue ella la que lo animó a realizar el Bai’at. Veía regularmente la MTA. Era constante en sus cinco oraciones diarias y sentía un amor especial por el Sagrado Corán. Era muy bondadoso y mostraba gran compasión por todos los miembros de su familia. Nunca fue duro en la crianza de sus hijos. Siempre mantuvo unida a su familia. Era generoso y se mostraba siempre amable con sus parientes. Cuando su situación económica se lo permitía, ayudaba a sus hermanos menos privilegiados, haciéndoles partícipes de su negocio comercial e intentando mejorar su situación. La hospitalidad era uno de sus atributos especiales, y siempre acogía a los miembros de la Yama’at. Era reconocido por su honestidad incluso a una edad temprana, hasta el punto de que, cuando inició su trabajo siendo joven, su patrón le confiaba todos los bienes comerciales y el capital, para asombro de los demás compañeros de trabajo. En la última parte de su vida, durante su enfermedad, preguntaba continuamente sobre las oraciones. Que Al-lah el Todopoderoso eleve el estatus del fallecido, conceda paciencia a todos los que le sobreviven, y les permita seguir unidos al Jilafat y a la Yama’at.