Syed Taalay Ahmad – Un consagrado ejemplar
En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
No hay digno de ser adorado excepto Al'lah, Muhammad es el Mensajero de Al'lah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)

Syed Taalay Ahmad – Un consagrado ejemplar

Califa de la Comunidad Musulmana Ahmadía

Sermón del viernes, 03-09-21.

Pronunciado en la Mezquita Mubarak de Islamabad (Tilford, Surrey), Reino Unido.

Después de recitar el Tashahud, el Taawuz y el Surah Al-Fatiha,

Hazrat Jalifatul Masih V (aba) dijo lo siguiente:

Recientemente, uno de nuestros hijos, muy querido y persona consagrada, el respetado Syed Taalay Ahmed, hijo de Syed Hashim Akber, ha sido martirizado en Ghana.

¡Ciertamente a Al’lah pertenecemos y a Él volveremos!

En la noche del 23 al 24 de agosto, un equipo de la MTA se dirigía a Kumasi tras terminar de grabar en la región norte de Ghana. Aproximadamente a las siete y cuarto fueron atacados por ladrones que les dispararon, y dos de los tres miembros del equipo, los respetados Syed Taalay Ahmad y Umar Faruq, resultaron heridos. Syed Taalay Ahmad recibió primeros auxilios en una policlínica cercana, pero falleció aproximadamente cuatro horas y media después, mientras era trasladado a un hospital más grande de Tamale.

Aunque ha habido martirios de miembros de la MTA International en otros países, este ha sido el primer martirio en ese país y también el primer martirio de un “waqfe nau” (alguien que ha sido consagrado al servicio de la religión antes de su nacimiento) del Reino Unido. Syed Taalay Ahmad era el nieto materno de la respetada Amatul-Latif Begum Sahiba y de Syed Mir Muhammad Ahmad Sahib; y el bisnieto materno de Hazrat Mirza Bashir Ahmad Sahib (ra). De la misma manera, era además bisnieto paterno de Hazrat Dr. Mir Muhammad Ismail Sahib (ra), ya que era hijo de su nieto. Hazrat Mir Muhammad Ismail Sahib (ra) era el hermano menor de Hazrat Amma Yan [respetada esposa del Mesías Prometido (as)], Hazrat Nusrat Yahan Begum Sahiba (ra) y tenía un linaje directo con Hazrat Amma Yan (ra), y a través de Hazrat Mirza Bashir Ahmad Sahib (ra) tenía también un linaje directo con el Mesías Prometido (as). Aparte, Syed Taalay era el yerno de Mirza Ghulam Qadir Shaheed. Por la gracia de Dios Altísimo, era “musi” (miembro de “Al-Wasiyat”) y, como he mencionado, formaba parte del sistema de “Waqfe Nau”.

Se licenció en ciencias biomédicas y luego hizo un máster en periodismo. En 2013 consagró su vida (waqaf) y tras trabajar en diferentes departamentos, fue nombrado para el Departamento de Prensa y Medios de Comunicación. Antes de esto, Syed Taalay solía servir a la Comunidad a nivel local. Trabajó en los departamentos de “tabligh” (predicación), “talim” (educación), “ishaat” (publicaciones) y “atfal” (niños menores de quince años) de Judamul Ahmadía (Asociación Ahmadía de Jóvenes) en Hartlepool. En 2016 fue nombrado para trabajar a tiempo completo en las noticias de la MTA. Antes de eso, fue jefe del departamento de catalogación y etiquetado en la revista “The Review of Religions”.

Produjo varios documentales para MTA News y actualmente trabajaba en otros tres o cuatro documentales. Fue él quien inició el programa “Esta semana con Huzur”, sobre mis actividades semanales y hasta el final estuvo trabajando en él, editando y realizando cada episodio con gran entusiasmo. Este programa se ha hecho muy popular entre los espectadores de la MTA. Por otro lado, fue editor de la revista “Tahir”, trabajó en el departamento de “Ishaat” (publicaciones) de Judamul Ahmadía. Escribió artículos para varias publicaciones de la Comunidad, como “The Review of Religions”, “Tariq Magazine” y otras. Desde el departamento de prensa y medios de comunicación, participó en muchas giras conmigo y realizó otras giras más generales.

El estimado Taalay poseía una pasión y un deseo extraordinarios no solo de completar sus tareas, sino de hacerlas con gran calidad, por lo que no temía ningún peligro. Es evidente por el incidente de su martirio, que no se preocupó ni por un momento de los peligros. La única preocupación que tenía era cumplir la tarea para la que había ido, de la manera más excelente y a tiempo. Por esta razón, partió a una hora en la que había un mayor riesgo de peligro. En este sentido, el misionero de la zona de Tamale, Abu Bakar Ibrahim Sahib, menciona sobre los detalles del incidente, que el 23 de agosto, cuando el equipo de la MTA estaba a punto de partir hacia Salaga, vio a Taalay empaquetando sus cosas y le dijo: “Te vas del hotel, pero cuando regreses de Salaga debes venir y quedarte aquí una vez más”. Taalay respondió: “El tiempo es limitado, así que debo volver a Kumasi”. Maulwi Sahib le comentó: “Cuando vuelvas de Salaga será tarde y no es conveniente viajar de noche”. Y respondió: “De acuerdo, ya veremos”; y añadió: “También tengo que viajar a Sierra Leona y solo me quedan dos días. Como aún queda mucho trabajo por hacer en Kumasi y en Accra, debo ir, pero ya que lo dices, lo consideraré”.

En cualquier caso, cuando regresaron, él decidió seguir viajando y partieron hacia Tamale. A las 18:45 horas Taalay dijo a Umar Faruq Sahib que debían ofrecer la oración y todos ofrecieron las oraciones de “maghrib” e “isha” en congregación. Le preocupaba que los archivos de la grabación en Salaga se estropearan, por lo que comenzó a guardarlos en el portátil durante el viaje. Realizó este trabajo durante el desplazamiento, ya que no podía soportar perder su tiempo. Asimismo, siempre se preocupaba por el equipamiento de la Comunidad y no quería que se perdiera o dañara porque era muy costoso. Además afirma que, según el informe policial, cuando el vehículo de la MTA se acercaba al cruce de Paha, los ladrones empezaron a dispararles, lo que provocó que dos miembros del equipo resultaran heridos, como ya he comentado.

El conductor narra:

“Un vehículo pasó delante de nosotros y nos indicó que había peligro, pero no pude entenderlo. Cuando los ladrones nos emboscaron de repente y los vi a la luz de los faros, proclamé en voz alta el Kalima (credo islámico) y entonces los ladrones empezaron a disparar. Syed Taalay estaba sentado en la parte trasera del vehículo y, al oír los disparos, se dio cuenta de que nos enfrentábamos a un ataque de ladrones armados”.

Su compañero de MTA, Umar Faruq Sahib, dice:

“Durante el tiroteo, una bala me alcanzó en el muslo, pero en ese momento no me di cuenta de que me había alcanzado”. Después de ser disparados con balas, los ladrones se calmaron y el equipo de la MTA permaneció allí durante un poco tiempo. Luego dice: “Al rato, los ladrones avanzaron con sus linternas y nos sacaron al conductor y a mí del coche.  Entregamos nuestros teléfonos y el dinero que teníamos, y a continuación nos tumbaron en la carretera y nos atacaron. Me golpearon en la cabeza con un palo, lo que me hizo sangrar”.

Sin embargo, a pesar de esto, dice que estaba más preocupado por Taalay. Umar Faruq actualmente se encuentra herido, ya que fue alcanzado por una bala y sufrió una herida en la cabeza.

¡Que Dios Altísimo le conceda pronto buena salud!

Rezad también por él.

Más tarde, después de todo esto, el conductor, Abdur Rahman Sahib, dice que cuando los ladrones se fueron después de saquearles, él y Umar Faruq Sahib pudieron levantarse e inmediatamente se dirigieron hacia el vehículo para comprobar cómo estaba Taalay. Comprobaron que una bala le había impactado en la espalda hacia la derecha y se había alojado profundamente, y además había perdido mucha sangre en el vehículo. Según el informe médico, esto fue lo que resultó fatal. Tras este incidente, utilizaron un autobús que pasaba por allí para llegar a la Policlínica de Buipe. Allí recibió tratamiento y se decidió entonces que debía ser llevado al Tamale Teaching Hospital, pero durante el trayecto falleció y fue declarado muerto en dicho hospital.

Umar Faruq Sahib sigue relatando:

“La cabeza de Taalay estaba apoyada sobre mi pierna y me preguntaba continuamente si Huzur había sido informado del incidente y si se le había pedido que rezara por ellos. Este incidente nos dejó impactados y nos atenazaba el miedo por las preocupaciones y las dudas. Luego, mientras era llevado al hospital, Syed Taalay me dijo que durante el tiroteo, había escondido rápidamente el ordenador portátil y otros equipos bajo los asientos traseros, y que debían ser recuperados. Pidió que nos aseguráramos de que las cámaras, el teléfono y el ordenador portátil quedaran a salvo y no se perdieran las grabaciones. Le hice saber que, por la gracia de Dios Altísimo, todo el equipo estaba a salvo”.

Se preocupó por la propiedad y el equipo de la Yamat y por preservar la historia de la Comunidad que había conseguido grabar. Comenta que hacia las 9:00 o 9:30 am, su estado empezó a deteriorarse, por lo que los de la Policlínica decidieron trasladarlo inmediatamente al hospital. Como he mencionado, falleció mientras iba al hospital de Tamale. La ambulancia no tenía todo el equipamiento necesario, como suele ocurrir en esos países. Incluso al principio llevó un tiempo encontrar una ambulancia y él además sangraba mucho. Finalmente, el decreto de Dios Altísimo se cumplió.

Umar Faruq Sahib sigue comentando:

“Durante este tiempo, mientras nos trasladaban heridos, Taalay me dijo: ‘Dile a Hazur que lo quiero y dile a mi familia que los amo’. Cuando recuperaba la conciencia, repetía esto una y otra vez, (es decir, no dijo esto solo una vez, sino que lo hizo varias veces). También me dijo: ‘Me has cuidado mucho y me has ayudado en todo lo posible, por lo que te lo agradezco de corazón’. Yo intenté animarle, pero estaba perdiendo fuerzas. Su estado era tal que cada vez que le preguntaba algo, en lugar de hablar, me hacía un gesto con el pulgar hacia arriba para indicar que todo estaba bien, lo que me preocupaba. Más tarde comenzó a respirar rápidamente, seguido por un largo silencio y comprendí que lo que temíamos había sucedido. El conductor y el enfermero hablaban entre ellos en la lengua local, de lo que deduje que, aunque no querían informarnos, Syed Taalay Ahmad había fallecido”.

Como he dicho, cuando llegaron a Tamale, fue declarado muerto por el hospital a las 1:49 am de la madrugada y Umar Faruq explica que “la gente de Tamale se entristeció con esta noticia, porque hacía muy poco lo habían visto salir sonriente y de buen humor”.

Estos fueron algunos detalles sobre su martirio. Era una joya preciosa que ahora nos ha dejado. ¡Qué Dios Altísimo continúe concediendo a la Yamat personas así, que son leales y tienen una relación sincera y comprometida con el Jalifato, y dan prioridad a la fe sobre los asuntos mundanos! Esta pérdida es tan profunda que nos ha estremecido. Esta hermosa persona entendió el espíritu de la devoción y cumplió, en verdad, el juramento que había realizado. Ver su ejemplo me ha dejado asombrado y aún hoy me sorprende cómo, a pesar de ser un niño que creció en este ambiente mundano, comprendió la esencia de su devoción y la cumplió al máximo. Solía leer los incidentes de las personas mayores de la Yamat, no solo para conocer la historia o para expresar su asombro por sus sacrificios, sino para convertirlos en parte de su propia vida. Su comprensión de la devoción y la sinceridad hacia el Jalifa eran tan extraordinarios que se encuentran en muy pocas personas. De hecho, diría que este nivel no se encuentra ni siquiera en algunos que poseen un profundo conocimiento de la fe. A veces, el conocimiento que poseen estas personas les hace volverse arrogantes. Incluso diría que este nivel no es comprendido ni siquiera por algunos de los que creen entender el rango del Jalifato y los niveles de devoción que se requieren.

Demostró su máxima lealtad hacia el Jalifa de tal manera que incluso en sus últimas palabras, cuando estaba al borde de la muerte, tenía presente su amor y devoción al Jalifa de la época. En esos momentos difíciles todo el mundo piensa en sus hijos y en su familia, pero son muy pocos los que recuerdan constantemente su amor por el Jalifato, antes que el que sienten por sus hijos y su familia, o que lo hagan al mismo tiempo. Hace unos dos o tres años, escribió un poema sobre su relación y su amor por el Jalifa que entregó a un amigo para que lo guardara, y le dijo que no se lo enseñara a nadie. El poema comenzaba diciendo: “Amo a mi Jalifa más que a los demás” y lo terminó con estas palabras: “Amo a mi Jalifa, pero él nunca lo sabrá”.

¡Oh mi amado Taalay! Te digo que, incluso antes de tus últimas palabras, sabía que amabas y adorabas al Jalifa. Este amor era evidente en cada uno de tus actos, en cada momento, cuando te presentabas ante mí con una cámara en la mano e incluso cuando te encontrabas conmigo sin la cámara, ya fuera en un encuentro personal o en relación con un trabajo oficial. Este amor era evidente en el brillo de tus ojos y en la expresión de alegría de tu rostro. En definitiva, cada una de tus acciones demostró cómo siempre expresaste este amor por el Jalifa de la época.

Pocas veces he visto este nivel de amor y devoción en otra personas. Estuve comentando en mi casa que, entre los jóvenes de la familia del Mesías Prometido (as), no había visto que nadie expresara este nivel de devoción más que Taalay, aunque Dios Altísimo conoce el estado del corazón de cada uno. De hecho, es extremadamente raro, incluso entre los ancianos, encontrar este nivel de devoción. Pido para que después de esta tragedia, Al’lah nos conceda más personas con este nivel. El espíritu de Taalay, como él mismo describió en su poema, deseaba ocultar sus expresión de amor, pero no pudo. De una u otra forma, Dios Altísimo, hizo que se manifestara su devoción por mí, y por eso me era tan querido. Su pensamiento constante era esperar ansiosamente cualquier instrucción del Jalifa del momento para poder actuar inmediatamente en consecuencia, y no solo deseaba actuar de inmediato y según las instrucciones recibidas, sino además aprovechar todas las oportunidades para informar al mundo del rango del Jalifato.

Estaba esperando la oportunidad de entregar su vida si era necesario. Aparte, hay muy pocas personas con tanta devoción por su trabajo y esta inmensa dedicación no se debía simplemente a que disfrutaba haciéndolo, pues hay muchos otros que disfrutan enormemente con su trabajo. Su entusiasmo por el mismo surgía de la pasión de querer defender la religión del Islam y al Santo Profeta (sa), y por ello quería difundir este mensaje al mundo y llevar el mensaje del Mesías Prometido (as) a todos los rincones de la tierra. Por lo tanto, se esforzó por ser un ayudante del Jalifato.

Recuerdo que durante el entierro de Hazrat Jalifatul Masih IV (rh), cuando yo estaba de pie cerca de la tumba y antes de que yo colocara la arena, él estaba de pie a mi lado derecho. En aquel momento, no lo conocía. No obstante, al ver ahora las fotos, me he dado cuenta de quién era y la ocasión que era. Este niño, que tenía 13 años en aquel momento, debió de prometer en su momento que, al ser un “Waqfe Nau” (hijo prometido por sus padres para servir la causa del Islam antes de su nacimiento), se convertiría en la mano amiga del Jalifa de la época. Muchos años después, tras completar su formación, cumplió esta promesa y lo hizo de forma completa y brillante. Siguiendo mi consejo estudió periodismo. Al completarlo y convertirse en un “Shahid” (mártir), demostró realmente que era la mano amiga del Jalifa.

¡Oh querido Taalay! Atestiguo que ciertamente has alcanzado los niveles más altos en el cumplimiento de tu promesa de consagración (waqaf).

Se puede empezar a apreciar lo mucho que se esforzaba por cumplir cada palabra del Jalifa de la época por lo siguiente:

En algunas reuniones con misioneros, les aconsejé que ofrecieran la oración de “tahayud” (oración voluntaria nocturna) durante una hora aproximadamente. Taalay no se preguntó, como algunos misioneros, cómo era posible despertarse durante las cortas noches del verano y ofrecer la oración de “tahayud” durante una hora, sino que se esforzaba para poner en práctica este consejo. Uno de sus amigos, que es misionero, se dio cuenta un día de que estaba agotado y le preguntó a qué se debía. Taalay respondió que el Jalifa de la época había aconsejado a los misioneros a ofrecer el “tahayud” durante una hora y dijo que como él era un consagrado, esta instrucción también era aplicable a él; y dijo que como había ofrecido el “tahayud” no pudo dormir del todo y que por eso se sentía tan cansado. Este misionero me escribió diciendo que esto le hizo avergonzarse y que se sintió mal, porque a pesar de que el consejo iba dirigido a él directamente, no pudo cumplir con la exhortación del Jalifa de la época.

Por otra parte, Taalay, con el fin de cumplir la promesa de un consagrado, actuó según ese consejo. Este fue su elevado estatus de cumplimiento de su promesa. Por tanto, es un ejemplo a seguir para los que han consagrado su vida y como miembro de la familia del Mesías Prometido (as), es también un ejemplo de lealtad y devoción para otros miembros de esta familia. Ahora depende de los miembros de la familia del Mesías Prometido (as) hasta qué punto se esfuerzan por estar a dicha altura y hacer justicia al estar relacionados con el Mesías Prometido (as). En realidad, no hay valor o estatus en ninguna relación física con una familia. Si alguien les respeta, no es por sus logros mundanos o por sus actividades materiales, y esto tampoco puede conferirles respeto. Se trata más bien de que sean servidores de la fe y den prioridad a su religión sobre los asuntos mundanales. Por lo demás, hay decenas de millones de personas en el mundo en mejor situación económica que ellos. Incluso los que no están mejor económicamente, no los ven en un rango o estatus superior. Por consiguiente, digo a los miembros de la familia del Mesías Prometido (as) que obtengan lecciones de esta alma que ha partido y aumenten sus niveles de devoción y sinceridad. Al igual que esta personificación de la lealtad cumplió su promesa y dio prioridad a su fe sobre los deseos materialistas, los miembros de la familia del Mesías Prometido (as) deberían emular su ejemplo. Esto es lo que les conferirá respeto y les concederá las bendiciones de Dios Altísimo. De lo contrario, las ganancias materialistas y los deseos mundanos no darán a los miembros de la familia del Mesías Prometido (as) ni el más mínimo grado de honor ni respeto. Ser el hijo o la hija de un miembro venerado o de alto rango de la Comunidad no es motivo de orgullo si tus acciones no te hacen merecedor de ese honor.

Como he dicho, también fue un extraordinario modelo para los consagrados (waqfe zindagi). Nunca se quejó de su baja paga o salario. Agradecía todo lo que recibía y llegaba a fin de mes con ello. Si por casualidad obtenía algún dinero adicional de algún lugar, se llenaba de sentimientos de gratitud. Había rezado a Dios Altísimo para que no cayera nunca en circunstancias difíciles y Al’lah siempre respondió a esta oración suya. Regularmente guardaba ayunos y poseía innumerables cualidades. Muchos de los que me escriben cartas de pésame mencionan estas numerosas cualidades, incluidos sus familiares y amigos cercanos; y son cualidades que incluso a mí me resultan sorprendentes. Yo ya sabía lo leal que era hasta cierto punto, pero ahora sé que sus estándares de piedad y rectitud eran muy elevados. Por ello, considero oportuno presentar aspectos de su vida en palabras de otros. Se trata de los sentimientos de su esposa, sus padres, sus hermanos y sus amigos, y he incluido diversos relatos e incidentes.

Amir Safir, editor de la revista “The Review of Religions”, dice:

“Taalay trabajó durante cuatro años como jefe del proyecto de archivo de catalogación y etiquetado de “The Review of Religions” y cumplió muy bien con esta gran responsabilidad. En este sentido, preparó un índice para el cumplimiento de los primeros 100 años de “The Review of Religions”, una lista de varias temas y las diferentes etiquetas para los artículos. Fue un proyecto a gran escala en el que trabajó con gran dedicación y determinación. Se trataba de un equipo de once personas que tenían que llevar a cabo una tarea que requería un inmenso esfuerzo. Por la gracia de Al’lah completaron esta tarea y Taalay supervisó y dirigió todo esto”.

Luego dice que “fui testigo con mis propios ojos de las inmensas cualidades de Taalay, pues tenía una brillante capacidad organizativa y administrativa, una inmensa pasión y dedicación por servir, y una lealtad y amor inquebrantables por el Jalifato”. Y añade: “Una cualidad que presencié de Taalay era su capacidad de tomar un proyecto desde cero, desde la nada, construirlo con su propia iniciativa, y con su pasión y dinamismo, convertirlo en algo enorme y ejemplar. Nunca esperaba ser ’empujado’ ni que se lo recordaran. Más bien empezaba a moverse hacia adelante como una persona obsesionada y totalmente entregada a algo. Era como esas personas de las que el Mesías Prometido (as) dijo que sirven a la religión con tanta pasión como quien se vuelve celoso y totalmente devoto en su sinceridad. A Taalay no le importaba el mundo. Siempre que tuvo la oportunidad de servir, lo único que le importaba era la Yamat y el Jalifato; para él eso era todo”.

Y sigue narrando:

“Puedo describir todo lo que observé en él en pocas palabras: para él todo giraba en torno al Jalifato. Aunque tenía una conexión personal con el Jalifa de la época, cada vez que le transmitía alguna orientación suya, se quedaba parado, abría los ojos y escuchaba como un niño que recibe un dulce. Entonces me daba las gracias por transmitir su guía”. Y añade: “No trabajaba en uno solo documental, sino en varios a la vez. Me sorprendió saber cómo podía trabajar en varios documentales al mismo tiempo. Muchas veces no teníamos ni idea de que estaba trabajando en ciertos documentales porque quería sorprendernos. Taalay también tenía una excelente capacidad de investigación. Otra cualidad de Taalay era que siempre quiso asegurarse de que su familia y sus parientes sirvieran y estuvieran vinculados a la Yamat. Cada vez que le decía que tal o cual de sus familiares o parientes había prestado un buen servicio a ‘The Review of Religions’ se alegraba muchísimo”.

Quddus Arif, el Sadar de Juddam-ul-Ahmadía del Reino Unido, escribe:

“Lo conocí desde la infancia. Fui testigo de que Taalay había estudiado el breve comentario del Sagrado Corán de Hazrat Malik Ghulam Farid Sahib (ra), así como el más grande de cinco volúmenes de Jalifatul Masih II (ra). De hecho, subrayó varias partes en el comentario breve y estudió en detalle el comentario de cinco volúmenes; y había subrayado varios versículos y añadido pequeñas notas sobre ellos.

Ahora voy a compartir algunos detalles con respecto a la lectura del comentario en cinco volúmenes. Se tomó un año sabático tras su licenciatura y es después de esto o quizá durante un ‘mulaqat’ en la oficina que le dije que leyera el comentario de cinco volúmenes. Pensé que tardaría muchos años en completarlo, pero a los pocos meses volvió y me dijo que lo había leído completamente. Me quedé asombrado en ese momento cuando me lo dijo. Aparte, produjo documentales que los jóvenes disfrutaron muchísimo. Por ejemplo, hizo un documental sobre el fútbol en el que también añadió puntos de formación moral y espiritual”.

Luego dice:

“Los documentales que produjo en la MTA eran cada vez uno mejor que el anterior. Recuerdo que cuando se emitió ‘Brutalidad e injusticia, dos juicios al mismo tiempo’, envié un mensaje a Taalay diciendo que el documental es muy inspirador para la fe. Respondió con la máxima humildad que ‘por favor, reza por nosotros, todo esto es la bendición de Al’lah’. En twitter alguien objetó sobre el nombre del documental y Taalay respondió. Cuando se le mencionó esto, dijo que ‘ya que el Jalifa de la época ha aprobado el nombre, yo lo defendí’. Si Abid o yo le hubiéramos dado el nombre, nunca habría contestado; no obstante, como el Jalifa de la época lo ha aprobado, debo explicarlo y defenderlo”.

Además, dice:

“En el primer Atfal Rally virtual le pedí a Taalay, a través del Mohtamim Atfal, que nos contara algunos de sus relatos con Hazur. Al principio, no estuvo de acuerdo, pero cuando se lo pedí directamente como Sadr Mayilis, aceptó. Los ‘atfal’ se divirtieron mucho con los incidentes que relató. Entonces, Taalay envió un mensaje al Sadar Mayilis Juddamul Ahmadía del Reino Unido: ‘Deseaba reformarme a mí mismo. Consideré que debía reformarme y era incapaz de aconsejar a otros y narrar acontecimientos de mi vida, o que los relataría más tarde, cuando tuviera una edad avanzada y estuviera cerca de mi muerte. Mientras tanto, esperaba pasar mi tiempo escondido y en silencio. Sin embargo, has logrado sacarme estos relatos’. La verdad es que Dios Altísimo era consciente de que este era el momento adecuado para que compartiera cosas que vivió con Hazur”.

La respetada Satwat sahiba, esposa de Talaay, relata:

“Era muy cariñoso y afectuoso. Además, era muy compasivo y amable tanto con nuestros hijos como conmigo. Era tan cariñoso que apreciaba hasta las cosas más pequeñas. Aparte, nunca se quejó de la comida que le daban, independientemente de cómo fuera. Después del martirio de mi padre me preocupé bastante y tras poco tiempo me comprometí en matrimonio. Estaba muy triste por la pérdida de mi padre. No obstante, Taalay me cuidó mucho y se aseguró de que no estuviera triste. Tras mi compromiso pensé en lo mucho que Taalay amaba al Santo Profeta (sa), pues aunque era un adulto, lloraba como un niño cuando hablaba del Profeta (sa). Le contaba historias a nuestro hijo Talal sobre el Santo Profeta (sa) y al hacerlo lloraba y lloraba intensamente. Estaba familiarizado con una gran cantidad de relatos relacionados con el Profeta (sa) e incluso había memorizado muchos de ellos. En este sentido, otras personas también han escrito al respecto, de que poseía un profundo conocimiento de la historia y de la vida del Santo Profeta (sa).

Me solía decir: ‘Talal va a una escuela cristiana, así que de camino a llevarle allí recito Surah Ijlas, para que lo repita después de mí’. Estaba muy dedicado al Jalifato y tenía un sentido de gran honor para defenderlo (hay muchas cosas aparentemente pequeñas que demuestran la sinceridad de una persona). Se ponía muy contento cada vez que se enteraba de que yo estaba contento con él o con nuestro hijo. Siempre nos agasajaba después de cualquier ‘mulaqat’ (cita con el Jalifa) o le daba a Talal unos chocolates, diciéndole que se había portado bien; y a veces nos invitaba a un helado. Expresaba su felicidad por pequeñas cosas, porque sentía que nuestro hijo se había comportado bien o que habíamos tuvimos un buen ‘mulaqat’. A veces sentía que yo (Hazur) estaba descontento con él por algo (esto debe haber sido solo algo que pensó, pues no recuerdo ningún incidente de este tipo en el que yo estuviera descontento con él). A veces pensaba que estaba molesto con él, lloraba inmensamente en su ‘tahayud’ (oración voluntaria de antes del amanecer) y le pedía perdón a Dios Altísimo. Lloraba y lloraba mucho, como un niño que lamentándose. Después de producir documentales, tenía la misma preocupación mientras esperaba una respuesta positiva y la aprobación del Jalifa de la época. Recientemente, cuando empezó el programa ‘Esta semana con Hazur’ estaba eufórico porque iba a tener las mayores oportunidades posibles de estar en mi oficina (de Hazur) y grabarme.

Otra gran cualidad que poseía era que siempre daba prioridad a su fe sobre los asuntos mundanos, pues era completamente reacio a las cosas materialistas y nunca codició nada mundanal, ni albergó codicia alguna por las cosas materiales. No tenía ningún deseo de alcanzar objetivos mundanos y se ponía ansioso cada vez que le regalaban algo caro. Era feliz y estaba totalmente satisfecho con lo que tenía, y le agradecía profusamente a Dios Altísimo todo lo que poseía.

Por otra parte, decía que en su infancia leyó un incidente de Hazrat Jalifatul Masih I (ra) sobre cómo Al’lah le ayudó en asuntos financieros y un día dijo: ‘Inmediatamente levanté las manos y recé: ¡Oh Al’lah! Trátame de la misma manera’. Tenía la plena convicción de que Al’lah había aceptado esta oración suya y pensaba que Dios Altísimo le trataría igual que a Hazrat Hakim Maulwi Nuruddin Sahib (ra). De hecho, esto se hizo realidad. Yo misma vi que cada vez que necesitaba dinero, lo recibía al instante de alguna parte. Hace poco, después de un periodo de 10 años, una empresa de préstamos le llamó por teléfono para decirle que le debían 1.000 libras. Se alegró mucho y dijo que con eso podría pagar el seguro del coche y el mantenimiento necesario del mismo, y que ya no tendría que pedirlo de la Yamat”.

Su mujer sigue diciendo:

“Soy testigo de la forma en que Dios Altísimo le proporcionó Su amor. En este sentido, nos narró un incidente sobre este trato y decía: ‘Cuando era estudiante en la universidad, (hace aproximadamente 10 años), tenía mucha hambre, pero no me quedaba dinero. Ofrecí mis oraciones y cuando terminé, vi 10 libras esterlinas debajo de mi cama’. Se sorprendió y dijo que Al’lah le había dado ese dinero. Tenía una confianza absoluta en Dios y decía que algunas personas procuran tener provisiones financieras, etc., pero él estaba convencido de que Dios Altísimo le proveería, por lo que no necesitaba perseguir cosas mundanales y, en cambio, se centraba en cumplir con su ‘waqaf’ (consagración)”.

A continuación afirma:

“Cuando vivíamos en nuestra anterior casa de alquiler y el contrato de arrendamiento llegó a su fin, el ayuntamiento nos escribió diciendo que debido a la factura de impuestos del ayuntamiento o a la factura de la electricidad nos debían algo de dinero, 200 o 300 libras. Inmediatamente dijo que lo devolvería a la Comunidad, aunque la Yamat no se lo pidió y no hizo un seguimiento estricto diciendo que debía devolver la cantidad. A pesar de todo, dijo que quería devolver la cantidad a la Yamat y que no quería ser una carga para la Comunidad. Decía que, si era posible, pagaría todo esto de su propio bolsillo, ya que no le gustaba ser una carga para la Comunidad ni pedir nada a la Yamat. Incluso en los últimos días, su única preocupación era que como estaba llevando un costoso equipo de la Comunidad a África, cómo lo cuidaría. No se preocupó por sí mismo en absoluto. También era muy hospitalario:  siempre cuidaba de su familia y de la mía. Solía llevar un atuendo sencillo”.

Su esposa sigue narrando:

“Tengo la sensación de que algunas personas lo malinterpretaron o piensan que tal vez fue arrogante o que habló bruscamente. Sin embargo, su carácter era tal que decía las cosas de forma cariñosa. No tenía la más mínima arrogancia. Taalay era muy indulgente y cubría las faltas de los demás. Nunca guardaba rencor a nadie”.

Su padre escribe:

“Todas las alabanzas pertenecen a Al’lah. Por Su especial Gracia y Benevolencia, Dios Altísimo ha concedido a nuestro hijo el rango de mártir. Debido a un sueño que había visto, empecé a preparar a mi mujer y a Taalay. Cuando le narré el sueño a Taalay, me preguntó: ‘¿Has visto un sueño en el que te martirizaban?’. Me sorprendí y le pregunté cómo lo sabía, a lo que respondió que él también había visto un sueño en el que veía que yo había sido martirizado”.

A pesar de todo, dice que Taalay tenía el máximo amor y reverencia permitidos por Al’lah entre un padre y un hijo. Creo que fue por esta razón que tal vez rezó para que se le concediera el rango del martirio en lugar de su padre, porque era lo suficientemente digno como para que Al’lah le otorgara el rango del martirio y así le concedió este honor. Después de que le dispararan, le dijo al señor misionero: “Sobreviva o no a esto, he completado mi misión”.

Dice además:

“Desde una edad temprana, Al’lah había puesto en su corazón que, aunque había nacido en una determinada familia, debía comprender sus responsabilidades y cumplirlas; y que debía saber que su vida no le pertenece, sino que en realidad pertenece a Dios, y que debía vivir su vida solo siguiendo los mandatos de Al’lah. Con su vida y su muerte, Taalay demostró que cumplía con esta responsabilidad. Poseía un alma en la que cada fibra de su ser estaba impregnada de amor hacia Dios y a los seres queridos de Al’lah. Desde su infancia, poseía un corazón tal que al oir el nombre del Santo Profeta (sa) y su mera mención, sus inocentes labios se estremecían y sus ojos se llenaban de lágrimas. Tenía un alma pura y libre de todo mal”.

Luego dice:

“Era hermoso por dentro y por fuera, y si tuviera que hacer una comparación, sería con el Profeta José (as), ya que poseía un carácter decidido. Debido a su amor por el Santo Profeta (sa), su alma recorría las calles de La Meca y Medina de hace 1.400 años. Su cuerpo estaba impregnado de amor en su totalidad. Su sustento, su comida y su bebida y cada aliento eran por la causa de Jalifatul Masih”.

Su madre, Amatus Shakur Sahiba, escribe:

“Me siento muy bendecida y muy afortunada de que Dios Altísimo me haya concedido un hijo tan extraordinario. Los 31 años de vida de Taalay fueron una de las mayores bendiciones de este mundo”.

Luego ella menciona un sueño de una mujer que vio a un niño en una cuna que había extendido sus brazos hacia afuera y oyó al niño decir: “La paz sea contigo”. Junto al niño había una tarjeta de color azul que contenía la palabra “Al’lah” en árabe y “Dios” en inglés. Esta señora dice que dijo que el color azul significaba un niño y vio este sueño antes del nacimiento de Taalay y se lo relató. Afirmó que creía que se le concedería un niño y que, dondequiera que fuera, difundiría paz y tranquilidad.

Además, ella dice:

“Se me concedió un niño hermoso y guapo. En 2005, cuando tenía 15 años, hicimos ‘Wasiyat’ al mismo tiempo. Era muy considerado con los asuntos relacionados con la fe”.

Luego cuenta que cuando tenía tres años memorizó ciertos capítulos del Sagrado Corán y cuando se lo contó a su madre, esta se sorprendió mucho.

Además afirma:

“También recuerdo que cuando tenía tres años, yo compartía con él asuntos de ‘tabligh’ y él los discutía atentamente conmigo. Era muy bueno en sus estudios y aprobaba con buenas notas. Mi deseo era que se convirtiera en médico, pero Dios Altísimo había planeado otra cosa. Tras licenciarse en ciencias biomédicas, Al’lah le permitió realizar un máster en periodismo. Después de su fallecimiento, me he dado cuenta, más que antes, del gran amor que sentía por usted”.

Ella continúa escribiendo:

“Cuando usted le encargó que hiciera documentales que recogieran aspectos históricos de la Yamat para la MTA, además le dio permiso para trabajar de forma independiente en estos proyectos y esto es algo que le inspiró mucho. Su esposa, Satwat me dijo que él le había enviado un correo electrónico en 2019 que consistía en una lista de ocho programas y le dijo que si algo le sucedía, que pasara esta lista a las personas pertinentes para su realización”.

Su hermana, Nusrat, escribe:

“Habiendo vivido con Taalay, vi su dedicación al trabajo de la Yamat. A menudo volvía a casa tarde debido a su trabajo. Vine a quedarme con ellos durante mi estancia en la universidad. A veces volvía a casa después de las 10 de la noche y otras pasada la medianoche. Cenaba y luego continuaba con su trabajo. Para él, incluso sus días libres no eran realmente vacaciones hasta que su trabajo de la Yamat no estaba terminado. Trabajó con pasión y entusiasmo. En su tiempo libre, veía documentales y ciertos vídeos; nunca he visto a nadie estudiar y analizar un programa con tanta profundidad como si fuera un libro de texto. Al preguntarle, respondía que para ser el mejor en su oficio, tenía que estudiar muchos documentales y vídeos diferentes. Tenía un talento extraordinario para preparar documentales excepcionales sobre la historia de la Yamat. Poseía un amplio conocimiento del Islam. A menudo él era la primera persona a la que acudía si tenía alguna pregunta profunda sobre las enseñanzas islámicas. Había estudiado cuidadosamente los Hadices. En sus respuestas, a menudo presentaba un hadiz que la mayoría de la gente no conoce y daba su referencia. Hacía además referencia a versículos del Sagrado Corán sobre diversos temas. Era capaz de hablar de cualquier asunto. Podía explicar conceptos y debatir con tanta fuerza que no te quedaba más remedio que aceptar su punto de vista.

También comenzó a aprender la lengua árabe y tenía un buen conocimiento de su gramática. Esto se debe a que deseaba comprender la Palabra de Al’lah de primera mano. Le pregunté cómo había estudiado el árabe con tanta profundidad y me envió una lista completa de instrucciones y me orientó sobre el asunto. En la lista había 26 lecciones que contenían muchos puntos y consejos. Utilizó todas sus capacidades intelectuales para alcanzar la cercanía de Dios y servir a la Comunidad”.

Además dice:

“Hay dos sueños que conozco de los que Taalay habló directamente conmigo y que apuntaban a su martirio. El primer sueño que me relató Taalay fue durante una discusión sobre su hijo, Talal, y fue que Talal tenía un miedo extremo a que uno de sus padres falleciera y esto era porque sabía del martirio de ‘chacha’ (tío) Qadir. Entonces Taalay se puso un poco serio y bajó su tono de voz”. Luego dice: “No recuerdo todos los detalles del sueño, pero sí conozco el mensaje general. Taalay dijo: ‘No pretendo ser nada parecido a mi suegro, pero he tenido un sueño’. En este sueño tuvo lugar un incidente similar y en el mismo Taalay llevaba los colores de Juddamul Ahmadía, y mientras sostenía la banderade dicha organización entraba en el Paraíso. Todo el mundo le llamaba por el nombre de su suegro diciendo: ‘Ha venido Mirza Ghulam Qadir’.

El segundo sueño del que tengo constancia es en forma de mensaje de Taalay. Caí enferma durante mi embarazo y mi situación se agravó. Estuve ingresada en el hospital varias veces y él me llamaba regularmente para preguntar por mi salud e intentar tranquilizarme. Durante este tiempo, mencionó uno de sus sueños que indicaba que sus hermanas seguirían viviendo tras su fallecimiento. Afirmó que, unos años antes, vio un sueño en el que entraba en el Paraíso y sus familiares le habían organizado una ceremonia de bienvenida. Afirmó que en su sueño se conmocionó al enterarse de su fallecimiento y se preocupó por si sus hermanas menores habían fallecido antes que él, por lo que miró a su alrededor pero no pudo encontrarlas en ningún sitio. Le dijo a su hermana que si ese sueño era cierto, no debía preocuparse, aunque tenía que ir al hospital y los médicos habían dicho que era una situación muy grave; y le dijo que no debía preocuparse, ya que si ese sueño suyo era cierto, se pondría mejor. Por la gracia de Dios Altísimo, todo volvió a la normalidad a partir de entonces. Además, afirma que estaba muy orgullosa de su inteligencia y de su amor por el Jalifato”.

Su hermana menor dice:

“Fue un excelente modelo de conducta y tuve la oportunidad de aprender muchas cosas de él. Por ejemplo, cuando tenía 13 o 14 años Taalay quiso una vez recitar en casa uno de sus capítulos favoritos del Sagrado Corán, que para él era el Surah Yusuf, y lo hizo de una manera muy bella y melodiosa. También decía que escuchaba a menudo los ‘Dars-ul Quran’ (lecciones sobre el Corán) de Hazrat Jalifatul Masih IV (rh). (O sea, escuchaba los ‘Dars’ mientras iba y venía de la oficina).

Una vez, compartí con él un chiste que mencionaba el cristianismo y se burlaba ligeramente de la fe cristiana. Ante esto, afirmó que no nos debíamos burlar de ninguna fe porque de esta manera la gente podría hablar contra nosotros”.

Abid Wahid, que ejerce de secretario de prensa central y es además su tío materno, afirma:

“Yo tenía una relación muy especial con Taalay, pues no solo compartíamos una buena relación, sino que nuestro vínculo consistía en muchas relaciones diferentes, ya que yo era su tío materno, pero no había mucha diferencia de edad, y él era como un hermano menor y un amigo. (Solo había una diferencia de siete años). Siempre sentí y fui testigo de que Taalay tenía un inmenso amor por la familia del Mesías Prometido (as) y si alguien de entre dicha familia hacía algo incorrecto, sentía un gran dolor y tristeza debido a ello, porque eso causaría deshonra al Mesías Prometido (as) y al Jalifa de la época”.

Sentía amor por los miembros de su familia, aunque no los amaba ciegamente, sino que se entristecía y sentía dolor, y no podía tolerar que alguien de entre ellos cometiera un acto que desprestigiara el nombre del Mesías Prometido (as), de su familia y del Jalifa de la época.

Abid Sahib continúa diciendo:

“A menudo me hablaba de estos temas y siempre había una sensación de dolor en su voz. Aunque estaba muy orgulloso de ser miembro de la familia del Mesías Prometido (as), no iba por ahí mencionando esto a nadie ni tratando de aprovecharse de ello. Mucha gente ni siquiera sabía de su relación con la familia del Mesías Prometido (as)”.

Y añade:

“Después de unos meses de trabajo en MTA News, Taalay vino a verme y me dijo: ‘Me parece que MTA News está considerada como una sección muy ordinaria en la MTA y la gente en MTA dice abiertamente, o a través de su actitud hacia ella, que MTA News es uno de los departamentos más débiles dentro de la MTA’. No obstante, Taalay se lo tomó como un reto y afirmó con mucha confianza que cuando los diversos proyectos estuvieran terminados, entonces Insha Al’lah (Dios mediante) la gente verá MTA News con gran interés y dirá que los mejores programas de la MTA son los producidos por MTA News. Afirmó que ese era su reto y que había aceptado asumirlo. Posteriormente, Taalay produjo algunos documentales y otros programas, y vi que para la preparación de estos documentales empleaba a menudo de 18 a 19 horas al día.

Su reciente viaje a África se basó en mis instrucciones de que MTA News fuera a África y produjera un documental sobre el programa de ‘Nusrat Yahan’, basado en la ayuda a países del oeste africano. Según el programa, debía viajar primero a Ghana, Sierra Leona y luego a Gambia. De ahí que había viajado allí con este propósito, o sea, para producir un documental sobre el esquema de ‘Nusrat Yahan’. Antes de viajar a África, Taalay se preparó con mucha diligencia para todo y diseñó un plan de viaje detallado con un programa completo de actividades diarias, para que no se perdiera tiempo. Lo planeó todo con mucho cuidado”.

Continúa diciendo:

“A menudo había alguna diferencia de opinión entre Taalay y yo y, pero normalmente, tras unos minutos de debate, yo aceptaba la derrota porque sabía que hasta que no aceptara su argumento él seguiría debatiendo y dando sus opiniones. Sin embargo, me di cuenta de una cosa: si durante la discusión yo afirmaba que la opinión del Jalifa de la época era tal o cual, entonces él decía: ‘Si la opinión de Huzur es incluso ligeramente diferente a la mía, entonces aceptaré abiertamente el hecho de que estoy completamente equivocado’.

Una vez estaba preparando un documental sobre Hazrat Mirza Bashir Ahmad Sahib (ra) y su prima le dijo: “Haz un documental realmente bueno sobre Abba Yan [la prima era la nieta de Hazrat Mirza Bashir Ahmad Sahib (ra)], porque no todos los días se hacen documentales así”. Ante esto, Taalay declaró: “No creo que sea tan bueno porque no se trata directamente de un Jalifa, pero que Dios permita que sea tal que a la gente le guste”.

Esta era su relación con Jalifato.

Mirza Talha Ahmad también ha escrito:

“Había planeado producir un documental sobre Chaudhry Zafrulla Khan Sahib (ra) y para ello también me había asignado un trabajo. Por la Gracia de Dios Altísimo, producía muy buenos documentales y tenía una gran habilidad para escribir guiones y contar historias”.

Por su parte, Adam Walker Sahib escribe:

“Conocí a Taalay desde la infancia y más tarde ambos trabajamos juntos en ‘Juddam-ul-Ahmadía’ (Asociación Ahmadía de Jóvenes), la Oficina Central de Prensa y la MTA. En particular, en relación con el trabajo de la MTA, me di cuenta de que Taalay siempre evaluaba el trabajo de forma muy meticulosa y profundizaba en los asuntos. Si alguna vez tenía una idea para difundir el mensaje del Mesías Prometido (as) o las instrucciones y la guía del Jalifa de la época a otras personas, sin dudarlo lo discutía conmigo y expresaba sus ideas. Siempre estaba pensando en las diferentes formas de difundir el mensaje a través de internet y por ello reflexionaba profundamente sobre sus instrucciones y se esforzaba por ponerlas en práctica. Siempre daba prioridad a decir la verdad y cuando quería presentar una sugerencia o expresar su opinión, lo hacía siempre con honestidad y sin ambigüedades. Constatemene daba opiniones sinceras a los que trabajábamos”.

Nasim Bajwah Sahib escribe:

“Estuve sirviendo como misionero en Bradford entre 2001 y 2009, y durante este tiempo también viajaba a la Comunidad de Hartlepool. Siempre le vi participar con pasión en los programas como ‘tifil’ (niño áhmadi). Era un ‘tifil’ puntual, disciplinado, inteligente, apasionado por aumentar su conocimiento religioso; ofrecía las oraciones de una manera muy tranquila; era obediente, hospitalario, respetuoso con sus mayores; poseía un gran amor por el Jalifato y escuchaba atentamente las palabras del Jalifa; cumplía con sus responsabilidades de una manera muy excelente, reflexionaba cuidadosamente sobre todos los asuntos, se ocupaba en el recuerdo de Dios, participaba apasionadamente en el ‘tabligh’ y recitaba el Santo Corán de una manera muy hermosa. Más tarde, en su juventud, sus cualidades se manifestaron aún más”.

Una de sus primas, Mubarka Nauman, afirma:

“Una de las cualidades de Taalay que siempre me llamó la atención fue su sentido de la satisfacción y la sencillez como persona que había consagrado su vida (waqaf). Muchas veces relataba las bendiciones que Dios Altísimo le había otorgado. Jamás noté que le interesaran las cosas materiales. De hecho, si alguna vez se discutía algún asunto mundano delante de él, se reía a su manera y expresaba su gratitud a Dios Altísimo por haberle permitido ser una persona consagrada (waqaf) y por haberle liberado de tales asuntos, y Dios mismo le concedía todas sus necesidades. Era un verdadero consagrado”.

Uno de sus amigos y misionero, Nohsherwan Rashid afirma:

“Tuve la oportunidad de servir junto al hermano Taalay en MTA News durante los últimos tres años y en ese periodo Taalay no solo fue mi colega, sino también mi maestro y, sobre todo, un amigo y hermano. Además, en los últimos tres años, he visto a Taalay guardar regularmente el ayuno del jueves y estar muy pendiente de sus cinco oraciones diarias. Iba a la mezquita antes de la hora de la oración y además vi que pagaba su chanda a tiempo”.

Son muchos los relatos y las personas que me han escrito y solo he mencionado algunos en relación al tiempo disponible, pero me gustaría decir que hizo verdadera justicia al ser un miembro de la progenie física y espiritual del Santo Profeta (sa) y del Mesías Prometido (as). Era de la progenie del Santo Profeta (sa) y Dios Altísimo lo eligió para este sacrificio en el mes de Muharram (un mes del calendario lunar islámico). Como mencioné antes, era una joya preciosa entre las personas consagradas.

¡Que Dios Altísimo siga elevando su rango espiritual!

Tengo la esperanza de que Dios Altísimo le ha concedido la cercanía al Santo Profeta (sa). De hecho, después de su fallecimiento, alguien vio en un sueño que el Profeta (sa) estaba de pie en un lugar y Taalay fue corriendo hacia él y lo abrazó, y el Santo Profeta (sa) también lo abrazó estrechamente y le dijo: “¡Ven hijo mío, bienvenido!”.

¡Qué afortunados son los que ofrecen sacrificios para la causa de su fe y alcanzan un rango tan elevado!

¡Que Dios Altísimo sea el protector y ayudante de su esposa e hijos, y les conceda paciencia y fuerza!

¡Que también conceda paciencia y fuerza a sus padres y hermanos, y permita a sus hijos y hermanos continuar con sus actos virtuosos!

Insha Allah (si Dios quiere) después de las oraciones de hoy, voy a dirigir su oración fúnebre, pues su féretro ha llegado ya.

Resumen

Después de recitar el Tashahud, el Ta’awwuz y el Surah al-Fatihah, Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad (aba) dijo que recientemente, un muy querido consagrado, Syed Taalay Ahmad fue martirizado en Ghana, África.

Su Santidad (aba) dijo que en la noche del 23 al 24 de agosto, el equipo de la MTA que estaba filmando un documental. Viajaba cuando fue atacado por ladrones que les dispararon, hiriendo a dos personas, entre ellas Syed Taalay Ahmad. De camino al hospital, Syed Taalay Ahmad falleció. Su Santidad (aba) dijo que este es el primer martirio de un trabajador de MTA Internacional, así como de un Waqfe Nau UK.

Su Santidad (aba) dijo que era el bisnieto de Hazrat Mirza Bashir Ahmad (ra) y Mir Muhammad Ismail (ra). De este modo, estaba emparentado tanto con el Mesías Prometido (as) como con su esposa Nusrat Jahan Begum Sahiba. También era el yerno de Abdul Ghulam Qadir Shaheed.

Servicios de Syed Taalay Ahmad a la Comunidad Ahmadía

Su Santidad (aba) dijo que Syed Taalay Ahmad había servido activamente a la Asociación de los jovenes de la Comunidad Musulmana Ahmadía del Reino Unido en varios puestos. Fue nombrado miembro del equipo de MTA News (MTA noticias) a tiempo completo en 2016, antes de lo cual sirvió a (la revista) The Review of Religions en el departamento de indexación y etiquetaje. Tuvo la oportunidad de realizar varios documentales para MTA. También fue el encargado de iniciar el muy popular programa This Week With Huzoor (Esta semana con Huzur) que se emite en MTA.

Incidente que condujo a su martirio

Su Santidad (aba) dijo que Syed Taalay Ahmad le apasionaba su trabajo, sin importar las dificultades que tuviera que afrontar en el camino. Su principal objetivo era siempre asegurarse de que el trabajo se llevara a cabo. Esto fue evidente en el incidente de su martirio, ya que comenzó su viaje en un momento en el que el peligro era mayor. Su Santidad (aba) dijo que, cuando Syed Taalay Ahmad emprendía su viaje, estaba preocupado por los archivos de vídeo que había grabado y quería asegurarse de que los archivos no se estropearan, por lo que empezó a trabajar en su computadora personal durante el viaje.

Su Santidad (aba) detalló los incidentes que condujeron al martirio de Syed Taalay Ahmad. Los ladrones habían comenzado a disparar contra el vehículo, tras lo cual se acercaron a él y se llevaron los objetos de valor que tenían. Syed Taalay Ahmad fue golpeado en la espalda y perdió mucha sangre. Mientras se llevaba a cabo el robo, escondió rápidamente el ordenador personal y otros equipos bajo los asientos para que los ladrones no pudieran encontrarlos. Mientras se dirigían a una clínica cercana, Syed Taalay Ahmad preguntaba si Su Santidad (aba) había sido informado de este incidente. Desde la clínica, se decidió que había que llevarlo a un hospital. Por el camino, dijo: “Decidle a Huzoor que le quiero y decidle a mi familia que les quiero”.

Una gema que nos ha abandonado

Su Santidad (aba) dijo que se trataba de una hermosa gema que nos ha dejado. Esta pérdida ha afectado a todos. Comprendió su juramento de consagrar su vida y lo cumplió al máximo. Su Santidad (aba) dijo que Syed Taalay Ahmad siempre le sorprendía, y se preguntaba cómo un joven que se había criado en un ambiente mundano era capaz de entender y cumplir su juramento de devoción. Su nivel de amor y devoción por el Jilafat era tal que incluso algunos que tienen un conocimiento profundo de la fe no lo poseen. Su devoción por el Jilafat era tal que incluso en sus últimos momentos, expresó constantemente su amor por el Jilafat.

Su Santidad (aba) dijo que hace unos años, Syed Taalay Ahmad escribió un poema en el que expresó su amor por el Jilafat. Comenzó el poema diciendo que era el que más amaba a Su Santidad (aba), y terminó diciendo que tal vez Su Santidad (aba) nunca sabría cuánto lo amaba. Su Santidad (aba) dijo que incluso antes de las últimas palabras de Syed Taalay Ahmad, él sabía – sabía cuánto lo amaba Syed Taalay Ahmad cuando estaba filmando con su cámara, e incluso cuando se encontraba con él sin su cámara. Podía decir por el brillo de sus ojos y la luz de su rostro, de hecho por cada una de sus acciones, que Su Santidad (aba) era consciente del amor que Syed Taalay Ahmad sentía por él.

Su abundante amor por el Jilafat

Su Santidad (aba) dijo que entre los jóvenes de la familia del Mesías Prometido (as), no había nadie que amara el Jilafat tanto como Syed Taalay Ahmad, de hecho hay pocos ancianos incluso que amen el Jilafat tanto como él. Intentaba ocultar su amor, pero de una forma u otra, Al’lah Todopoderoso hacía que ese amor se manifestara. Se preocupaba por cómo informar al mundo sobre el Jilafat, y cómo servir mejor, incluso hasta el punto de tener que sacrificar su vida.

Su Santidad (aba) dijo que en el momento del entierro del Cuarto Califa (rh), cuando estaba de pie junto a la tumba antes de que comenzara el entierro, el joven Syed Taalay Ahmad vino y se puso a su lado. En ese momento, Su Santidad (aba) no sabía quién era, pero ahora al ver la imagen, se da cuenta de que incluso en ese momento, era como si se comprometiera a estar siempre al servicio de Jilafat.

Obediencia extraordinaria al Jalifa de la época

Su Santidad (aba) dijo que él mismo da testimonio de que Syed Taalay Ahmad cumplió su juramento de devoción de la vida. Su Santidad (aba) dijo que una vez, en una reunión, dijo a los misioneros que ofrecieran Tahayud (oraciones voluntarias antes del amanecer) durante al menos una hora al día. Aunque no era un misionero, Syed Taalay Ahmad sabía que era un consagrado, por lo que también hizo todo lo posible para poner en práctica esta instrucción. A veces parecía cansado durante el día, ya que se levantaba temprano para intentar cumplir esta instrucción de Su Santidad (aba) que ni siquiera estaba dirigida directamente a él. Sin embargo, este fue el nivel en el que cumplió su juramento de consagrar su vida.

Su Santidad (aba) se dirigió a los miembros de la familia del Mesías Prometido (as) para que aprendieran del ejemplo de Syed Taalay Ahmad, y aumentaran su devoción. No hay honor en pertenecer a la progenie de una persona venerada, a menos que las propias acciones sean dignas de honor.Testimonio de las excelentes cualidades de Syed Taalay Ahmad

Su Santidad (aba) dijo que muchas personas le han escrito sobre sus excelentes cualidades, lo que ilumina aún más su nivel de devoción. Su Santidad (aba) dijo que era justo que compartiera algunos de los sentimientos que ha recibido.

Su Santidad (aba) leyó varios sentimientos. Por ejemplo, Syed Taalay Ahmad formó parte del equipo de indexación y etiquetaje que trabajó para organizar el material de casi 100 años de The Review of Religions, lo cual fue una gran tarea. Todo lo que hacía giraba en torno al Jilafat. Si alguna vez escuchaba alguna instrucción de Su Santidad (aba) para él, sus ojos se iluminaban como un niño que ve un dulce. Su nivel de trabajo era asombroso, ya que había ocasiones en las que trabajaba en dos documentales al mismo tiempo.Su Santidad (aba) dijo que una vez alguien planteó una objeción en las redes sociales sobre el título de uno de sus documentales, a lo que él respondió. Dijo que sólo defendió el título porque había sido aprobado por Su Santidad (aba). Si el título hubiera sido de él mismo o de cualquier otra persona, habría permanecido en silencio.

Su Santidad (aba) compartió los sentimientos de su esposa, quien dijo que Syed Taalay era muy amable, atento y cariñoso. Siempre fue muy agradecido y comprensivo, incluso cuando ella estaba preocupada por el martirio de su propio padre. Se dio cuenta de su amor por el Mesías Prometido (as) muy pronto en su relación. Le contaba historias sobre el Jilafat a su hijo y él mismo lloraba. Cada vez que tenían una reunión familiar con Su Santidad (aba), compensaba a su hijo por portarse bien. Su Santidad (aba) decía que incluso las cosas aparentemente pequeñas indican el nivel de sinceridad y devoción de una persona. Si alguna vez percibía que Su Santidad (aba) no estaba complacido con él (Su Santidad (aba) comentó que no recordaba ningún caso en el que hubiera sido así) entonces rezaba profusamente en Tahayud. Siempre que recibía algún regalo, se mostraba agradecido. Siempre confiaba en que Al’lah satisfaría sus necesidades, y de hecho, en varias ocasiones, de una forma u otra, sus necesidades se verían satisfechas y Dios le proveería de alguna manera. Era muy bondadoso, indulgente y nunca guardaba enemistad con nadie.

Su Santidad (aba) compartió los sentimientos del padre de Syed Taalay Ahmad, quien dijo que había visto un sueño sobre el martirio de su hijo de antemano. De hecho, el propio Syed Taalay Ahmad vio un sueño sobre su propio martirio. Su alma estaba consagrada al Santo Profeta (sa), y vivía y respiraba por el bien del Jilafat. La madre de Syed Taalay Ahmad dijo que se inclinaba por la religión desde muy joven. Era muy bueno en sus estudios y obtenía buenas calificaciones. La hermana de Syed Taalay Ahmad dijo que a menudo volvía a casa tarde de su trabajo. A menudo veía varios programas y documentales para mejorar sus propias habilidades de documentalista. A menudo estudiaba Ahadith (dichos del Santo Profeta (sa)) y se convirtió en un experto. A menudo era capaz de citar versos del Corán sobre un asunto determinado, y también había estudiado árabe y aprendido gramática árabe. La hermana de Syed Taalay Ahmad también compartió dos sueños que parecen haber sido indicativos de su martirio.

Su Santidad (aba) compartió los sentimientos del tío materno de Syed Taalay Ahmad, quien también expresó que Syed Taalay Ahmad poseía un profundo amor por el Mesías Prometido (as), Aunque estaba extremadamente orgulloso de pertenecer a la progenie del Mesías Prometido (as), nunca compartió abiertamente este hecho ni lo utilizó para recibir ningún tipo de trato favorable. Antes de partir para su viaje a África, que había sido de acuerdo con las instrucciones de Su Santidad (aba), hizo un programa detallado de su trabajo diario. Dijo que si alguna vez se enteraba de que las instrucciones de Su Santidad (aba) diferían mínimamente de su propia opinión, las aceptaría de todo corazón.

Su Santidad (aba) compartió otros sentimientos, en los que la familia y los amigos compartían las excelentes cualidades de Syed Taalay Ahmad.

Su Santidad (aba) dijo que Syed Taalay Ahmad cumplió con lo que le correspondía al ser de la progenie espiritual y física del Santo Profeta (sa) así como del Mesías Prometido (as). Su Santidad (aba) dijo que, por lo tanto, es apropiado que Al’lah el Todopoderoso eligiera el mes (islámico) de Muharram para que Syed Taalay Ahmad pudiera presentar este sacrificio.

Su Santidad (aba) rezó para que Al’lah Todopoderoso siga elevando la posición de Syed Taalay Ahmad. Seguramente, se le habría dado un lugar en el paraíso cerca del Santo Profeta (sa). De hecho, alguien vio en un sueño que corría hacia el Santo Profeta (sa) que le daba la bienvenida. Su Santidad (aba) también rezó para que su familia pudiera soportar esta pérdida con paciencia. Su Santidad (aba) dijo que después de la oración del viernes, dirigiría la oración fúnebre de Syed Taalay Ahmad.

Resumen preparado por The Review of Religions

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