En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
No hay digno de ser adorado excepto Al-lah, Muhammad es el Mensajero de Al-lah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)

La celebración islámica del Año Nuevo

Califa de la Comunidad Musulmana Ahmadía

Tras recitar el Tashahhud, Ta’uz, Tasmia y Sura Fatiha Hazrat Amir-ul-Mu’mineen (aba) dijo:

Con la ayuda de Dios el Año Nuevo comienza dentro de dos días. Nosotros, los musulmanes, utilizamos el calendario lunar y solar (es decir, el gregoriano) para marcar el comienzo del año. El calendario lunar no lo emplean únicamente los musulmanes, sino que muchas civilizaciones del pasado (chinos, hindúes y otras naciones) también utilizaban en la práctica el calendario lunar. También era común en muchas religiones, e incluso antes del islam los árabes empleaban el calendario lunar para el cálculo de los días. Sin embargo, la mayoría de la gente utiliza y adopta el calendario gregoriano, por lo que todas las naciones y países lo emplean para calcular los días y meses. Por esta razón, en todo el mundo, el Año Nuevo comienza cada año el 1 de enero y termina el 31 de diciembre.

Viene un año nuevo, pasan doce meses y termina, ya pertenezca al calendario lunar o al habitual, el calendario gregoriano. No obstante, la gente mundanal (musulmanes o no musulmanes) pasa los días, meses y años en la búsqueda de sensaciones y diversiones, y para obtener bienestar material. No hay celebración en la que no participe la gente durante el día de Año Nuevo al 1 de enero. En los países occidentales o desarrollados, e incluso en otras partes del mundo, la gente se dedica a las diversiones durante la noche del 31 diciembre al 1º de enero, permaneciendo despiertos hasta la medianoche, e incluso durante la noche entera, para celebrarlo con comidas y bebidas, cantos y bailes. Esto significa esencialmente que el año anterior termina con actividades vanas y absurdas y el nuevo año también comienza con banalidades.

La mayoría de la gente mundana está espiritualmente ciega, por lo que no puede percibir aquellos aspectos que un creyente puede y debe percibir. El atributo de un creyente es que no solo se limita a evitar y abstenerse de este tipo de actividades mostrando desdén hacia ellas, sino que se analiza internamente y reflexiona sobre el paso de los años que vienen y van, sobre lo que nos deparan y lo que se llevan, sobre lo que nos enseñan y arrebatan. ¿Lo analiza el creyente desde una perspectiva mundanal –que es lo que ha ganado o perdido- o desde el aspecto religioso y espiritual –sobre lo que ha ganado o perdido-? De analizarlo desde el punto espiritual y religioso, ¿cuál es el estándar que utiliza para sopesar lo que ha ganado y lo que ha perdido? Nosotros los áhmadis somos afortunados por habernos concedido Dios Todopoderoso la oportunidad de aceptar al Mesías Prometido e Imam Mahdi, quien nos ha presentado el resumen y los pormenores de las enseñanzas del Dios Todopoderoso y Su Profeta (sa) y después nos ha dicho que debemos tener en cuenta este estándar para comprobar si hemos cumplido, o si tenemos la intención de cumplir con el objetivo de nuestras vidas. Si mantenemos estos estándares nos convertiremos en verdaderos creyentes. Estas son las condiciones. Solamente podremos reforzar nuestra fe si las cumplimos. El Mesías Prometido (as) ha aceptado el pacto de iniciación de cada áhmadi, y este conlleva ciertas condiciones. Al destacar tales condiciones del pacto de adhesión nos ha presentado un código de conducta completo y él espera que cada áhmadi lo cumpla y se analice cada día, semana, cada mes y año. Por lo tanto, si al término del año comenzamos el Año Nuevo con una autorreflexión y con plegarias, aseguraremos que nuestro final será próspero. No obstante, si comenzamos el Año Nuevo con las felicitaciones convencionales y discursos mundanos, será abundante lo que perdamos y nada o muy poco lo que obtengamos.

De persistir nuestras debilidades y de no estar satisfechos con nuestro análisis interno deberíamos pedir:

“¡Oh Dios! Haz que el año venidero no nos depare la negligencia espiritual del año anterior, sino haz que cada uno de nuestros pasos sirva para obtener el agrado de Dios, que en cada uno de nuestros días podamos seguir el ejemplo del Santo Profeta (sa) y que nuestros días y nuestras noches nos conduzcan al cumplimiento del pacto hecho con el Mesías Prometido (as).”

Aquel pacto nos pregunta si hemos cumplido la promesa de abstenernos de atribuir copartícipes de Dios (Shirk). No se trata del shirk de la adoración de los ídolos del sol y la luna sino el shirk mencionado por el Santo Profeta (sa), es decir, la ostentación en las propias acciones y el shirk que incita al hombre a caer en las bajas pasiones ocultas. (Musnad Ahmad Bin Hanmbal V.4,P.800-801.Hadiz Mahmud Bin Labid,Hadiz No.24036.Aalamul Kutub Beirut 1998.)

¿Acaso nuestras oraciones, ayuno, caridad, sacrificios financieros, el servicio al prójimo y el sacrificio de nuestro tiempo por la causa de la comunidad se han realizado para agradar a otros aparte de Dios o por simple ostentación, en lugar de hacerse por agradar a Dios? ¿Acaso hemos colocado a nuestros deseos ocultos en nuestro corazón en el mismo pedestal que a Dios Todopoderoso? Explicando este tema, el Mesías Prometido (as) dice:

“La unidad de Dios no es declarar verbalmente “nadie es digno de ser adorado sino Dios”, cuando el corazón alberga miles de ídolos. Si una persona reverencia a sus propios planes, designios, engaños y trucos del mismo modo que a Dios el Todopoderoso, o alguien deposita en otra persona la confianza que debe depositar en Dios, u otorga a su ego la prioridad que debiera otorgar a Dios, en tales casos, esta persona, ante los ojos de Dios, es un idolatra”. (Sirajud Din Isai K Char Swalun Ka Llawab-Ruhani Jazain V.12,P.349)

Por lo tanto, es preciso analizarse internamente teniendo en cuenta estos estándares.

Después está la cuestión de si hemos pasado el año en el camino de la veracidad, apartados totalmente de la falsedad, purificándonos internamente, es decir, si nos hemos aferrado completamente a la verdad incluso en situaciones en las que nos hubiera perjudicado declarar la verdad. El Mesías Prometido (as) ha explicado este tema del siguiente modo:

“Hasta que el hombre no se libre de todas las inclinaciones personales que le impidan expresar la verdad, no puede considerarse auténticamente veraz. La mayor oportunidad para demostrar la propia veracidad es cuando está en juego la propia vida, riqueza u honor”. (Islami Usul Ki Falasfi-Ruhani Jazain V.10,P.360)

Después está la cuestión de si nos hemos mantenido alejados de aquellas situaciones que pueden hacer surgir pensamientos licenciosos en el corazón, es decir, en esta época de la televisión y el internet en el que existen ciertos programas capaces de corromper la mente, ¿hemos intentado mantenernos apartados de los mismos? Si vemos películas o programas obscenos, nos desviaremos en gran medida de nuestro pacto de adhesión y nuestro estado será preocupante, pues estos hábitos conducen a cierto tipo de adulterio.

Después está la cuestión de si hemos intentado o estamos intentando en lo posible evitar las miradas libertinas. La ordenanza respecto a la abstención de mirar licenciosamente se aplica tanto a hombres y mujeres, pues tal acto puede acarrear consecuencias. Por ello se nos prescribe bajar y recatar nuestra mirada.

La siguiente cuestión es ¿hemos evitado durante este año todo tipo de desobediencia (fisq) y pecados (fuyur)? El Santo Profeta (sa) dijo:

“Difamar a un creyente constituye un acto de transgresión y rebelión.” (Musad Ahmad Bin Hanmbal V.2,P.153-Musnad Abdul-Lah Bin Masoud Hadiz No.4178. Aalamul Kutub Beirut 1998.)

Cuando se producen disputas agresivas, es probable que se utilicen palabras duras y un lenguaje obsceno; y si un creyente hace esto con otro creyente, está cometiendo un acto de transgresión, de hecho, si lo hace con cualquier otra persona también se considera esto como transgresión. El Santo Profeta (sa) entonces mencionó que los comerciantes son a menudo pecadores. Cuando le dijeron que el comercio es un acto lícito, el Santo Profeta (sa) respondió:

“Pero cuando negocian unos con otros mienten, y elevan los precios bajo juramentos falsos”. (Musnad Ahmad Bin Hanmbal V.5,P.385-386-Hadiz Abdur Rahman Bin Shibal Hadiz No.15752,15753- Aalamul Kutub Beirut 1998.)

De manera similar, el Santo Profeta (sa) declaró que el desagradecido e impaciente es un pecador. Por tanto, estos son pequeños detalles que deben tenerse en cuenta para abstenerse de la inmoralidad.

La siguiente pregunta que debemos formularnos es si nos hemos protegido para no cometer ningún tipo de injusticia. El Santo Profeta (sa) ha declarado que incluso si uno usurpa un pedazo de tierra más pequeño que la palma de una mano, o toma ilegalmente incluso una pequeña piedra de arcilla, tal persona ha cometido un acto de injusticia. (Sahihul Bujari Kitab Fil Mazalim Wal Ghazab Bab Ism Man Zalama Shaian Minal Ardi, Hadiz 4252)

Por tanto, estos son los puntos de referencia por los cuales tenemos que regirnos.

La siguiente pregunta que debemos hacernos es si estamos libres de toda clase de deslealtad. El Santo Profeta (sa) afirmó que ni siquiera se debe traicionar la confianza de alguien que haya traicionado nuestra confianza, tal es el estándar que se ha establecido. (Sunun Abi Daud Kitabul Biue Bab Fir Rallule Yájuzu Haq-Qahu Man Tahta Yadihi,Hadiz 3534)

También tenemos que preguntarnos si hemos tratado de abstenernos de crear cualquier tipo de desorden. El Santo Profeta (sa) dijo que, entre las personas más maliciosas, se hallan los que crean el desorden, y dijo que crean este desorden a través de calumnias. Toman noticias de un lugar y lo difunden en otra parte. Esas personas son las que crean el desorden y tratan de fomentar la división entre las personas que de por sí se aman. Atraen a aquellos que son obedientes y a los que se adhieren al Nizam [sistema administrativo] y a su fe, para que cometan malas prácticas, malas acciones y pecados. (Musnad Ahmad Bin Hanmbal V.8,P.914-Hadiz Asmaa Bint Yazid,Hadiz No.28153- Aalamul Kutub Beirut 1998.)

Estas son las personas que crean el desorden y también estos son los criterios que nos permiten identificar lo que constituye el desorden y cómo abstenerse de ello.

Debemos formularnos la pregunta: ¿nos abstenemos de todas las prácticas y actitudes rebeldes? ¿Acaso nos dejamos llevar por nuestros instintos? En la época actual, en la cual la inmoralidad se extiende por doquier cada vez más, uno tiene que realizar la Yihad [esfuerzo] contra los deseos carnales.

La siguiente pregunta que tenemos que formularnos es si hemos ofrecido con regularidad las cinco oraciones diarias a lo largo de este año. Con respecto a este detalle, Al-lah el Todopoderoso nos ha exhortado en numerosas ocasiones en el Sagrado Corán y nos ha ordenado su cumplimiento. El Santo Profeta (sa) declaró que el abandono de la oración acerca a uno al Shirk [asociar coparticipes con Al-lah] y a la incredulidad. (Sahih Muslim Kitabul Iman Bab Bian Itlaq Ismul Kufre Ala Man Tarakas Salata,Hadiz 82)

También debemos preguntarnos si hemos ofrecido de manera regular la oración de Tahayyud [oración voluntaria antes del amanecer], porque el Santo Profeta (sa) nos ha enseñado que debemos hacer el esfuerzo necesario para ofrecer con regularidad esta oración. El Santo Profeta (sa) ha declarado que esto [la oración de Tahayud] siempre ha formado parte de la práctica de los justos; es un medio para acercarnos a Al-lah el Todopoderoso. Al inculcar este hábito, uno se fortifica contra el pecado, elimina la maldad y también se protege de las enfermedades físicas. (Sununut Tirmizi Kitabud Dáwat Bab Fi Duain Nabi Salalahu Alaihe Wa Salam , Hadiz 3549)

También debemos hacernos la pregunta: ¿somos regulares en la recitación del Durud [invocaciones] sobre el Santo Profeta (sa)? Ya que este es uno de los principales mandamientos de Al-lah el Todopoderoso para los creyentes, y es también un medio para que nuestras súplicas se escuchen. El Santo Profeta (sa) declaró que, si se realiza una súplica sin ofrecer invocaciones sobre él, esta permanece estacionada entre los cielos y la tierra. Si uno no ofrece invocaciones al Santo Profeta (sa) durante su súplica, entonces, aunque se eleve de la tierra no alcanzará los cielos y permanecerá en el medio porque carece de la condición que ha prescrito Al-lah el Todopoderoso. Para que nuestras súplicas alcancen los cielos, es necesario que enviemos invocaciones sobre el Santo Profeta (sa). (Sununut Tirmizi Kitabus Salat Abwab Ma Llaá Fi Fazlis Salate Alan Nabi Salalahu Alaihe Wa Salam , Hadiz 486)

También debemos preguntarnos: ¿buscamos el perdón de Dios regularmente? El Santo Profeta Muhammad (sa) dijo: si uno es perseverante en la búsqueda del perdón, Al-lah el Todopoderoso aliviará sus dificultades y le mostrará una salida a ellas. Le proporcionará el bienestar ante la adversidad y le proveerá de recursos procedentes de lugares inimaginables. (Sunun Abi Daud Abwabul Witri Bab Fil Istighfari,Hadiz 1518)

También nos tenemos que preguntar si préstamos suficiente atención en la adoración de Al-lah el Todopoderoso, pues como indicó el Santo Profeta Muhammad (sa), cualquier trabajo que se ha comenzado sin alabar a Dios el Todopoderoso, se considera incompleto, sin bendiciones y superfluo. (Sunun Ibni Malla-Kitabun Nikah Bab Jutbatun Nukahi,Hadiz 1894)

Luego, debemos preguntarnos: ¿nos hemos abstenido de causar daño a las personas, sean o no familiares? ¿Hemos evitado herir a los demás a través de nuestras manos y lenguas? ¿Hemos perdonado y pasado por alto las faltas de los que nos rodean? ¿Nos hemos distinguido por nuestra humildad y modestia? ¿Hemos sido fieles a Dios el Todopoderoso en tiempos de felicidad, dolor, adversidad y bienestar? ¿En algún momento hemos expresado nuestra insatisfacción hacia Dios el Todopoderoso por no haber aceptado nuestras plegarias o por qué me he visto involucrado en esta dificultad? Si uno alberga tales quejas, entonces no puede considerarse un creyente.

Necesitamos cuestionarnos: ¿Hemos hecho todo lo posible para abstenernos de las malas costumbres y de los caprichos de la sociedad? El Santo Profeta (sa) dijo que las innovaciones y los hábitos perjudiciales, nos conducen a las tinieblas, por lo tanto, debemos abandonarlos. (Sununut Tirmizi Kitabul Ilmi Bab Ma Llaá Fil Ajzi Bis Sunnati Wa Illtinabil Bidá,Hadiz 2676)

Además, debemos preguntarnos si hemos sido capaces de seguir por completo las instrucciones y las declaraciones del Sagrado Corán y del Santo Profeta Muhammad (sa).

Luego, deberíamos hacernos la siguiente pregunta: ¿nos hemos apartado completamente de la arrogancia y del orgullo, o nos estamos esforzando en hacerlo? Porque después del Shirk [La adoración a otros dioses] el pecado más grande es la arrogancia y la vanidad. El Santo Profeta Muhammad (sa) declaró; aquel que sea arrogante no podrá entrar en el paraíso, y una persona arrogante es aquella que rechaza la verdad, que considera a los demás como seres miserables, les mira con desprecio y les maltrata. (Sahih Muslim Kitabul Iman Bab Tahrimil Kibri Wa Bianihi ,Hadiz 91)

A continuación, debemos preguntarnos lo siguiente: ¿hemos intentado obtener el estándar más elevado en nuestros valores morales? ¿Hemos tratado de ser bondadosos y humildes? Según el Santo Profeta (sa) el estado de sumisión de aquellos que son humildes es tan elevado que él mismo llegaba a implorar:

“¡Oh Al-lah! Permíteme vivir con humildad, y llévate a mi alma mientras sea humilde y hazme resurgir entre los más humildes.” (Sunun Ibni Malla Kitabuz Zuhdi Bab Mallalisatul Fuqurai,Hadiz 4126)

Luego, necesitamos preguntarnos: ¿a medida que pasaban los días, nos hemos superado en nuestra fe y hemos establecido su honor y grandeza? ¿Es nuestro compromiso de dar preferencia a nuestra fe sobre los asuntos mundanos tan solo una mera declaración insignificante?

Luego, la pregunta que debemos formularnos es: ¿hemos intentado aumentar nuestro amor por el islam hasta el punto de que somos capaces de dar preferencia al islam sobre la fortuna y el honor, y lo amamos más que a nuestra propia progenie? El Santo Profeta Muhammad (sa) afirmó:

“Dios me ha enviado con la doctrina del islam y el islam significa que uno debe someterse completamente a Dios el Todopoderoso. Debéis evitar la idolatría, establecer las oraciones y pagar el Zakat”. (Kanzul Ummal V.1,P.152,Kitabul Iman Wal Islam Min Qismil Afaal,Fi Faslis Sani,Fi Haqiqatul Islam,Hadiz No.1378,Darul Kutubul Ilmiah Beirut 2004)

Después, debemos preguntarnos a nosotros mismos: ¿estamos intentado superarnos en ser compasivos con la creación de Al-lah el Todopoderoso?

Luego, debemos preguntarnos si hemos tratado de ayudar a la humanidad para que prospere a través de todas nuestras habilidades. El Santo Profeta (sa) declaró:

“Dios considera a todas las criaturas como si fueran Su familia; y ama más a aquellos que benefician más a Su familia y cuidan de sus necesidades”. (Almullamul Ausat Lluz 4,P.153,Ismuhu Muhammad,Hadiz No.5541,Darul Fikr Uman 1999.)

Debemos por tanto preguntarnos si hemos realizado continuamente la siguiente plegaria e instado a nuestros hijos a que también la hagan;

“Que en nuestro interior se establezca el más alto estándar de obediencia hacia el Mesías Prometido (as); y que continuamente podamos crecer en este estándar de obediencia”.

A continuación, también debemos preguntarnos; ¿hemos fortalecido nuestra relación de hermandad y obediencia con el Mesías Prometido (as) hasta tal punto que ninguna otra relación mundana pueda compararse con ella hasta considerarla insignificante?

Luego, debemos preguntarnos: ¿a lo largo del año, hemos rezado para continuar fortaleciendo y acrecentando aún más nuestra relación de lealtad y obediencia con la institución del Jilafat-e-Ahmadía (Califato Ahmadía)? ¿Hemos dirigido la atención de nuestros hijos a mantenerse unidos y permanecer fieles al Jilafat-e-Ahmadía (Califato Ahmadía)? ¿Hemos hecho oraciones para que esta atención se cree en los corazones de nuestros hijos?

La siguiente pregunta es: ¿hemos rezado para el Jalifa de la época y para la Comunidad?

Si este año ha transcurrido de manera que somos capaces de dar una respuesta positiva a la mayoría de estas preguntas, entonces, a pesar de las deficiencias y debilidades que nos puedan quedar, hemos ganado mucho. Si la mayoría de las respuestas a las preguntas que he planteado son negativas, en ese caso, deberíamos preocuparnos por nuestro estado y reflexionar sobre nuestra condición. Esto sólo se puede curar si durante las siguientes noches, es decir, esta noche y la última noche del año, mañana, rezamos de la siguiente manera. Debemos realizar un pacto y adoptar una decisión firme. Esta oración debe ofrecerse especialmente en el comienzo del nuevo año para que Al-lah el Exaltado nos perdone por nuestras deficiencias y faltas anteriores y nos permita lograr tanto cuanto sea posible en este nuevo año. Para no seamos parte de los perdedores y se nos cuente entre aquellos creyentes que están dispuestos a sacrificar todo lo que poseen con el propósito de adquirir el agrado de Al-lah el Todopoderoso.

Voy a presentar un extracto del Mesías Prometido (as) en el cual dio consejos a su Yamaat (Comunidad) y lo publicó en forma de anuncio. Dijo:

“Toda mi Comunidad, estén aquí presentes o en sus casas, deben escuchar con atención este consejo. El propósito de aquellos que entran en esta Yamaat (Comunidad) y mantienen una relación de amistad y discipulado conmigo, es elevar sus estándares de virtud, buena fortuna y piedad al rango más alto, para que ningún tipo de desorden, maldad ni vicio sea capaz de invadirles. Deben ofrecer las cinco oraciones diarias con regularidad y en congregación. No deben mentir. No deben herir a nadie con sus lenguas. No deben cometer ningún tipo de indecencia, ni deben albergar en sus corazones tan siquiera el pensamiento de querer cometer ningún tipo de maldad, crueldad, corrupción ni desorden. En resumen, deben abstenerse de cualquier tipo de pecado y crimen, ya sea físico o verbal, así como de cualquier deseo personal y acto sin sentido”.

Deben protegerse de cualquier forma de pecado. Además, declara:

“Deben convertirse en siervos inocentes y humildes de Dios el Todopoderoso, y tener un corazón puro, y ninguna esencia tóxica debe permanecer en su ser.”

Dice,

“Su principio debe ser la compasión por toda la humanidad.”

Un creyente no debe mostrar compasión sólo por otro creyente, sino, más bien, su principio debe ser mostrar compasión por toda la humanidad.

“Deben temer a Dios el Exaltado. Deben proteger sus lenguas, manos y los deseos de sus corazones de cualquier impureza, desorden y engaño. Deben realizar las cinco oraciones diarias con la mayor diligencia. Deben abstenerse de la crueldad, transgresión, injusticia, sobornos, usurpación de los derechos de los demás y el favoritismo indebido. Deben abandonar las malas compañías y si, más adelante, se demuestra que una persona, que está en su compañía, no se adhiere a los mandamientos de Dios el Exaltado, o muestra indiferencia hacia [el cumplimiento de] los derechos de las personas, o muestra una disposición cruel y maliciosa, y es una persona pecaminosa; o [si se demuestra que] trata de engañar habitualmente a los siervos de Dios el Exaltado diciendo falsedades y hablando mal de ellos, y maldiciendo y haciendo alegaciones falsas en contra de la persona a quien habéis prometido vuestra alianza y discipulado; en ese caso es obligatorio que os alejéis de esta maldad y os apartéis de esta persona tan peligrosa.”

Es decir, debéis abandonar la compañía de cualquier persona que hable en contra del Mesías Prometido (as), y no entablar amistad o relación alguna con ellos, pues esto es muy peligroso. Esto no quiere decir que dejéis de predicar. Predicaremos a los no-áhmadis. Sin embargo, ¡debéis evitar a todos los que son innatamente hipócritas o a los que hacen falsas declaraciones o son persistentes en abusar verbalmente al Mesías Prometido (a) o en hablar en contra de la Yamaat (Comunidad)! Aquellos que tienen una naturaleza pura tienden a escuchar. El Mesías Prometido (as) además dice:

“No debéis desear hacer daño a las personas de ninguna religión, nación o grupo. ¡Ofreced vuestra ayuda a todo el mundo! La gente malvada, inmoral, corrupta y pecadora no deben formar parte de vuestras reuniones, ni deben quedarse en vuestros hogares, ya que ellos serán la causa de vuestra caída.”

Si se acercan demasiado, vosotros también vacilaréis. Dice,

“Estos son los puntos y condiciones que he mencionado desde el principio. Es obligatorio para todos los miembros de mi Yamaat (Comunidad) cumplir con estas exhortaciones. Vuestras reuniones no deben permitir ningún acto de impureza ni burla ni ridiculización. Caminad sobre la tierra con un corazón puro, con intenciones puras y pensamientos puros. ¡Recordad que hay pecados contra los que no merece la pena luchar! Por ello, es necesario que adoptemos el hábito de perdonar.”

No todos los desafíos han de ser confrontados. ¡Adoptad el hábito del perdón!

“Actuad con paciencia y perseverancia y no ataquéis a nadie injustamente. Reprimid vuestros sentimientos personales. Si debatís sobre un tema teológico o cualquier otro tema, hacedlo con palabras suaves y de manera civilizada.”

Si deseáis debatir y dialogar sobre temas teológicos podéis hacerlo. Sin embargo, hacedlo de manera civilizada.

“Si alguien actúa con ignorancia, entonces decid Salam [paz] y abandonad de inmediato su compañía. Si os atormentan, maldicen e insultan, estad alerta y no respondáis a la estupidez con la estupidez, o de lo contrario quedará demostrado que sois iguales a ellos. Dios el Todopoderoso desea que esta Yamaat (Comunidad) se convierta en un ejemplo de virtud y veracidad para el mundo entero. Por lo tanto, rápidamente expulsad a aquella persona de entre vosotros, que sea un ejemplo de iniquidad, malicia, desorden y mala conducta. Aquella persona de esta Yamaat (Comunidad) que no pueda ser humilde, piadosa, virtuosa, paciente, moderada, con intenciones puras y virtuosas pronto se separará de nosotros puesto que Dios no desea que tal persona permanezca entre nosotros. Ciertamente morirá miserablemente porque no adoptó el camino de la virtud. Por lo tanto, estad alerta y convertiros realmente en personas humildes y virtuosas. Seréis reconocidos por el estado de vuestras cinco oraciones diarias, así como por [vuestros] valores morales. Aquel que posea la semilla de la inmoralidad en su interior no será capaz de seguir este consejo con firmeza.”

Dice,

“Vuestros corazones deben estar libres del engaño, vuestras manos deben estar libres de la crueldad, vuestros ojos deben estar libres de impurezas y no debe haber nada en vuestro interior aparte de la verdad y la compasión por la humanidad. Espero que mis amigos, que viven conmigo en Qadián, sean capaces de mostrar el ejemplo más elevado en todas sus capacidades humanas.”

Dice,

“No deseo que ninguna persona jamás sea parte de esta Yamaat (Comunidad) piadosa, cuyo estado sea dudoso, o cuya conducta pueda ser criticada de alguna manera, o sea irascible, o que contenga cualquier otro tipo de inmoralidad. Por lo tanto, si escuchamos alguna queja en contra de alguien diciendo que haya violado las obligaciones que tiene con Al-lah el Todopoderoso (es decir, intencionadamente), o que esté presente en una reunión donde se hagan burla y estupideces (es decir, está presente en una reunión con oponentes donde se realizan burlas y estupideces), o está presente en otro tipo de reuniones, que sean impuras, o posee cualquier otro tipo de inmoralidad, entonces es obligatorio que nosotros le expulsemos de nuestra Yamaat (Comunidad).”

El Mesías Prometido (as) además dice:

“Lo cierto es que un campo que ha sido sembrado con gran esfuerzo también puede producir malas hierbas que sólo pueden ser cortadas y quemadas. Similarmente, hay una ley de la naturaleza de la cual nuestra Yamaat (Comunidad) no puede exentarse, pero sé que los corazones de aquellas personas, que han entrado en mi Yamaat (Comunidad) con sinceridad, están con Dios de manera que innatamente sienten aversión hacia la inmoralidad y aman la virtud. Espero que sean capaces de demostrar el mejor ejemplo hacia las demás personas.” (Mallmuah Ishtiharat V.3,P.46-49-Ishtihar Mauraja 29 Mai 1888,Apni Llamat Ko Mutnabeh Karne K Lie Ek Zaruri Ishtihar)

Que Al-lah el Exaltado nos permita vivir nuestras vidas siguiendo este consejo y advertencia del Mesías Prometido (as). Que seamos capaces de cumplir con el pacto del Bai’at [iniciación] que hemos realizado. Que nuestras vidas transcurran buscando el agrado de Al-lah el Exaltado. Que podamos moldear nuestras vidas según el deseo del Mesías Prometido (as) y que nuestras vidas puedan presentar y mostrar un buen ejemplo para las demás personas. Que Al-lah el Exaltado oculte nuestras deficiencias y nos bendiga con Sus favores. Que nos muestre las victorias, destinadas para la Yamaat (Comunidad) del Mesías Prometido (as). Que el nuevo año anuncie bendiciones y que los planes de los oponentes fracasen; las conspiraciones en contra de la Yamaat (Comunidad) que continúan en aumento. Que Al-lah el Exaltado haga posible que los áhmadis pakistaníes puedan saciar su sed, ya que no pudieron asistir al Yalsa de Qadian este año y debido a ello están muy entristecidos. Que elimine las dificultades de los áhmadis de Argelia. También hay algunas acusaciones falsas en contra de algunos de ellos y están actualmente encarcelados. Que Al-lah el Exaltado provea los medios para que sean liberados. Puesto que las transgresiones y las crueldades de los oponentes están aumentando, también debemos moldear nuestra condición para conseguir el agrado de Al-lah el Exaltado y poner mayor atención en nuestras oraciones. Que Al-lah el Exaltado nos permita hacerlo así.