Hazrat Mirza Bashirud-Din Mahmud Ahmad

Una de las profecías que Dios reveló al Mesías Prometido es que le concedería un hijo que constituiría una señal de la merced, poder, gracia y beneficencia de Dios y que extendería el mensaje del Islam y del Ahmadiat hasta los últimos rincones de la tierra. Esta profecía fue cumplida en la persona de Hazrat Mirza Bashiruddin Mahmud Ahmad, su hijo primogénito, que se convirtió en segundo Jalifa desde 1914 hasta 1965. También era conocido como Hazrat Musleh Maud (el hijo prometido).

Sus logros durante los 52 años de su califato son demasiado cuantiosos para enumerarlos aquí, pero uno de los más notables fue la organización y establecimiento de misiones extranjeras en todo el mundo, incluyendo la de España  en 1946. Estableció los proyectos de Tahrike Yadid y Waqfe Yadid para implantar el trabajo misionero y la Escuela Llamea Ahmadía para formar a los misioneros.

Hazrat Jalifatul Masih II organizó el cuerpo administrativo de Sadr Anlluman de la Comunidad en varios departamentos y creó organizaciones auxiliares para hombres, mujeres y niños. Inició varias publicaciones y fue autor de varios libros. A través de la guía divina escribió el comentario de diez volúmenes del Santo Corán en urdu, conocido como Tafsir-e-Kabir y un breve comentario, llamado Tafsir-e-Saghir. Hazrat Jalifatul Masih II fue también un gran orador. Muchos de sus sermones se prolongaban durante horas.

Hazrat Musleh Maud fue una prueba viviente de la existencia de Dios. En efecto, su personalidad fue testimonio de un magnífico signo celestial para el mundo entero. El Mesías Prometido, sea la paz con él, en el año 1883 se desposó con una dama de una antigua y respe­table familia de Delhi. De aquel matrimonio no tuvo descendencia. Después, en 1886, según las instrucciones divinas y de acuerdo con la costumbre profética, se recluyó en Hoshiarpur  cuaren­ta días, sumido en la contemplación divina. Después de esto se le otorgó un grandioso signo, y, en consecuencia, según revelación divina, publicó una profecía por medio de un folleto el 20 de fe­brero de 1886, desde la casa de Shelf Meher Ale Saheb, donde se alojaba. Esa profecía, en su forma original, se presenta en los siguientes párrafos:

“SIGNO DEL ESPLENDOR CELESTIAL”

«Escuché tu súplica y acepté tus plegarias. Por lo tanto, se te concede un signo de la misericordia y proximidad poderosas. Un signo de gracia y favor se te concede, y tú tienes la llave del éxito y la victoria. Dios dijo que los deseosos de vida eterna deben sal­varse de las garras de la muerte, y los que viven enterrados en las tumbas deben salir de ellas para que lo superioridad de la religión del Islam y la preeminencia del libro de Dios se dé a conocer a los hombres. Y surja la verdad con todos sus bendiciones y la fal­sedad desaparezca con todos sus efectos, a fin de que lo gente crea que soy Todopoderoso, que hago cuanto quiero. Los gentes deben convencerse de que estoy contigo, de modo que para los que no creen y niegan su religión y su libro y a su santo Profeta Mohanmmad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) exista un signo claro y así no quede oculto el sendero de los culpables.»

«Alegres nuevas para ti: un virtuoso y hermoso hijo te será dado. Será un muchacho inteligente. Será de tu propia semilla y de tu propia progenie y raza. Será tu huésped. Su nombre es Emmanuel y tam­bién Bashir. Se le ha dado el Espíritu Santo. Está libre de pecado. Es la luz de Dios: Bendito sea quien llega del cielo—.»

Con él está Fazl, que vendrá con su llegada. Mucha grandeza, esplendor y riquezas le pertenecerán. Vendrá al mundo y curara a muchas gentes de sus enfermedades por medio de su poder mesiánico, y con las, bendiciones del Espíritu de la Verdad. Él es la palabra de Dios, porque la, piedad y el celo de Dios, le han enviado con la palabra gloriosa: SERA SUMAMENTE INTELIGENTE Y DO­TADO DE MARAVILLOSO ENTENDIMIENTO. Manso de corazón será. REPLETO ESTARÁ DE TODA  CLASE  DE CONOCIMIENTOS PERTENECIENTES A LAS. COSAS EXTERNAS Y ESCONDIDAS. De tres hará cuatro (su significado no. está claro para mí). Es el lunes. Bendito sea el lunes. Hijo amante. Grande es su nombre. Es la manifestación de lo primero y lo último. Ima­gen de la verdad y la gloria; como i Dios mismo hubiese bajado del cielo. Bendito es su advenimiento; será una manifestación de la divina gloria. ¡La divina luz! Dios le ha otorgado el aroma de su gozo. Habremos de poner en él nuestro espíritu. Estará bajo la protección de Dios. Crecerá con rapidez sorprendente. Prisio­neros y esclavos serán libertados por él. Su fama se extenderá por los confines de la -Tierra. Las naciones serán benditas mer­ced a él.»

Ésta es la profecía para cuya publicación y publicidad sus mismos adversarios sirvieron de instrumento. Se necesitaría otro volumen aparte para hacer justicia a esta profecía, que encierra un signo vivo del Dios vivo. Todo lo que se cita en esta profecía ha sido cumplido al pie de la letra por la gracia de Dios, y aún se cumplió con mayor fuerza en la persona del anterior Jefe de la Comunidad Ahmadía, Hazrat Mirza Bashir-ud-Din Mahmud Ahmad, nacido el día 12 de enero de 1889, ele­gido Sucesor segundo, a la muerte del primer Sucesor del Mesías prometido (la paz y las bendiciones del Dios sean con él), Hazrat Molvi Nur-ud-Din, en marzo de 1914.

Esta profecía ha dado prueba de que Dios es el Creador, el Bien­hechor, el Misericordioso, el Omnisciente, e Oyente, el Observa­dor, el Todopoderoso, etc; pero queremos llamar la atención del lector sobre un aspecto tan sólo de la profecía: «Repleto estará de toda clase de conocimientos pertenecientes a las cosas exter­nas y escondidas.»

Con el fin de comprobar la verdad de esta profecía, dejo el asunto al espíritu crítico y buscador de la verdad de los lectores, y nos abstenemos de expresar nuestra opinión sobre él. Estudien sus libros y conferencias con toda atención, y entonces tendrán consigo el testi­monio de que nadie tiene acceso a semejante conocimiento, a me­nos que Dios mismo no haya bendecido a ese ser humano con su Gracia y Conocimiento.

Es preciso también que hagamos constar esto: el entonces Jefe del Movimiento Ahmadía, ni siquiera aprobó su «Entrance examination» (examen de ingreso en la Universidad). Sin embargo, es cierto que todo cuanto queda expuesto en sus escritos y conferencias tiene como único origen el Corán, que lo posee todo el mundo. No todos pue­den cumplir la condición que el Corán ha establecido para su com­prensión, a saber: «Que nadie sino los que son puros pueden tocar el Corán» (a nadie se le revelarán las verdades del Corán hasta que se haya purificado). Esta facultad suya de poseer el conoci­miento interior del Santo Corán es una prueba positiva de la intima relación que hubo establecido con Dios. Esto resultará evidente para todos los que se tomen la molestia de estudiar con atención sus escritos y conferencias.

Un atento y desapasionado estudio de dichos escritos, nos llevará a la conclusión de que la verdadera solución del difícil problema del mundo, el camino hacia la paz verdadera, la hermandad y la igual­dad universales y para establecer una mutua simpatía sólo es uno, y ése es por medio de la religión del Islam. Por lo tanto; animamos a los que quieran recoger más información referente al futuro Nuevo Orden, y al nuevo Cielo y a la nueva Tierra, a que contacten con nosotros.

Rogamos asimismo a Dios que, mucho antes de que se aproxime ese cata­clismo que hace dos mil quinientos años ha profetizado el Profeta Ezequiel, se le conceda al mundo la gracia de reconocer a su ver­dadero Creador, que está solo en su Unidad y no tiene Copartícipe en sus atributos y es Todopoderoso; ya que para Él no es imposi­ble que aunque se lanzara la bomba atómica nos conservase sanos y salvos.

Les ofrecemos dos extractos de uno de sus múltiples libros, titulado “El Camino hacia la paz: La estructura económica de la Sociedad islámica”

1) OBLIGACIONES DEL RICO PARA CON EL POBRE

«Las personas más acaudaladas de nuestro país deben darse cuenta a tiempo de sus responsabilidades y deben apresurarse a cumplir las obligaciones que tienen para con los pobres. Tal como yo considero este asunto, el desarrollo del comunismo en un país es un castigo dispuesto por la naturaleza para borrar los efectos de las tiranías perpetradas por el rico sobre el pobre… Pero si las per­sonas ricas dejan de cumplir sus deberes para con sus hermanos menos afortunados, la mano de Dios todopoderoso los arrebatará sus riquezas. El arrepentimiento y el proceder adecuado pueden salvarles ahora de este terrible peligro, y la horrorosa tormenta -que se cierne sobre sus cabezas se desviará dejándoles a salvo, como un tornado que cambiara súbitamente de dirección. Pueden desprenderse voluntariamente de, una parte de sus riquezas en be­neficio del pobre, como lo exige Dios, por amor y por piedad; o pue­den continuar obstinadamente aferrados a sus ganancias hasta que la opresión engendre una vengativa violencia y los populachos desesperados se tomen la justicia por su mano.»

2) «DEBÉ TENERSE, MUY EN CUENTA QUE NOSOTROS, LOS AHMADÍS, NO SOMOS ENEMIGOS DE NADIE DESEAMOS EL BIEN Y LA FELICIDAD DE TODOS.

Aun por el peor de nuestros enemigos no abrigamos el más lige­ro vestigio de sentimiento malo en ningún rincón de nuestro cora­zón. Nuestro único deseó es que haya paz en el mundo, que en todas partes predominen las bellas cualidades morales, consolidadas con la fuerza espiritual y la disciplina; que la ley que impere sobre el Universo sea la ley de Dios y de su Profeta. Deseamos que cuales­quiera que sean los sistemas social, económico y político que pre­valezcan en este mundo, dejen a Dios y a su Profeta la esfera de la vida humana que legítima y debidamente les pertenece; que las gentes que quieran vivir de acuerdo con las leyes de Dios no se vean obligadas a rechazarlas. No somos enemigos de Rusia ni del comunismo: Mejor dicho, tengo simpatías por esta gran nación y sinceramente deseo que el pueblo ruso, que durante tantos siglos ha trabajado bajo el más inhumano sistema de gobierno, tenga mejor suerte en el futuro. Pero ni yo, ni nadie que verdaderamen­te estime la libertad, puede tolerar que un orden social y una filosofía política de un concepto erróneo se conviertan en instru­mento para sojuzgar a otros pueblos. Por lo tanto, a cualquier sis­tema que sea el primero en Incorporarse los principios islámicos en relación con estos asuntos, lo consideraremos como propio y trataremos de apoyarlo hasta el máximo de nuestras posibilidades… Por el contrario, tenemos el deber de oponernos a todos aquellos sistemas que intentan desalojar a la Religión de su propia esfera en vida de los seres humanos. No hay duda de que el hambre lleva consigo terribles sufrimientos para quienes tienen que soportar sus angustias, pero ni siquiera para alejar el hambre y la necesi­dad de nuestros corazones y nuestros hogares estamos dispuestos a sacrificar nuestra religión.»

Que la paz sea con quien siga el caminó señalado. Alabado sea Dios, Señor del Universo.