«Si todos siguiéramos las enseñanzas del Islam, el mundo sería perfecto»
En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso
No hay digno de ser adorado excepto Al'lah, Muhammad es el Mensajero de Al'lah
Musulmanes que creen en el Mesías,
Hazrat Mirza Ghulam Ahmad Qadiani (as)

«Si todos siguiéramos las enseñanzas del Islam, el mundo sería perfecto»

Cambió su Tomelloso (Ciudad Real) natal por la ciudad del Támesis y allí encontró el verdadero sentido de su vida. Tras entablar contacto con un español converso al Islam y su familia comenzó un viaje de reflexión e introspección acerca de Dios y de las diferentes etapas de la religión desde los inicios de la humanidad.
Una española, sin ascendencia musulmana, tras una profunda investigación dejó el cristianismo para adoptar el Islam como su medio de vida. ¿Qué le motivó a ello?
Me encontraba en un momento de mi vida en el que era agnóstica, esto es, que ni crees ni descrees en Dios. Estás un poco en el medio. Nací en el seno de una familia católica, fui bautizada, hice la Primera Comunión y todo el proceso que conlleva el ser cristiano.
Cuando tenía entre quince y dieciséis años, en la etapa de la Confirmación, comencé a hacerme las típicas preguntas del dónde vamos, de dónde venimos, si Dios existe, etc. Yo participaba en diferentes eventos, convivencias y actividades en la parroquia y las respuestas que me daban no me satisfacían. No entendía por qué Jesús vino para perdonar nuestros pecados y otras cuestiones de este estilo.
Recuerdo que rezaba, pero no notaba esa conexión con Dios. Como no recibía satisfacción a mis preguntas dejé de lado el cristianismo y a Dios. Terminé la carrera de Enfermería y decidí irme a Londres a aprender Inglés. Fue allí donde conocí a otros conversos. Ellos me empezaron a enseñar cosas que yo no sabía sobre el Islam.
En los medios de comunicación ahora vemos que el Islam es guerra, matar a gente, poner bombas o propagar la fuerza, pero me empezaron a explicar que no es así. El Islam es una religión, de principio a fin. Los humanos lo hemos dividido en partes y las hemos puesto nombres: Budismo, Judaísmo, Cristianismo, Sintoísmo, Islamismo… Pero la realidad es que es una religión y un Dios con una serie de profetas que han ido viniendo al mundo y a diferentes pueblos dependiendo de las necesidades que la gente tenía en determinados momentos: Jesús vino a los judíos, Buda a la India o Zoroastro a Irán.
Todos son profetas y todos vienen de Dios, por lo que tenemos que aceptar a todos y avanzar, no estancarnos.
Hoy en día hay muchos prejuicios en la sociedad en torno al Islam. ¿Cree que es por desconocimiento?
Totalmente. Ahora mismo hay muchos musulmanes en el mundo a los que no se les puede llamar musulmanes; están llevando a cabo las enseñanzas del Islam de manera incorrecta. Esos son los que están enseñando el mal Islam a la gente. Todo lo que sabemos sobre el Islam es incorrecto y cuando te pones a estudiarlo te das cuenta de que todo tiene sentido y sus enseñanzas son buenas para el ser humano. Si todos siguiéramos las enseñanzas del Islam, el mundo sería perfecto.
Tenemos un concepto negativo del Islam, pero una vez que te pones a investigar la religión de Dios y de todos los profetas te das cuenta de que es la verdad y en él están todas las respuestas y que todo tiene sentido. De esta manera se puede establecer la relación con Dios.
En zonas de Siria, Oriente Medio o África Central, la presencia islámica se relaciona más con terrorismo que con otros aspectos, algo que además contrasta con el hecho de que matar sea considerado uno de los más graves pecados ante los ojos de Dios
En el sagrado Corán hay un verso que dice: «Quien mata a una persona es como si matase a toda la humanidad y quien salva a una persona es como si salvase a toda la humanidad». Por lo tanto, esas personas están llevando a cabo una mal interpretación del Corán, están tergiversándolo y tomando su propia visión de las cosas. Pero eso no es lo que el profeta Mahoma ni ningún otro ha dicho y no está en las Sagradas Escrituras, ni en la Biblia, ni en el Corán.
Esto es, los extremistas son una mínima parte de los musulmanes.
Son una minoría, pero hacen mucho ruido. Más del 90% de los musulmanes que hay en el mundo quiere seguir su religión en paz, sin molestar a nadie. Pero esa mínima parte está haciendo mucho ruido y tristemente haciendo daño.
Por eso, el profeta Muhammad (Mahoma) anunció que llegará un momento en la Tierra en el que el Islam será mirado de mala manera y los musulmanes como lo peor del mundo. Por eso anunció que otro profeta vendría en el futuro. Ese profeta ha nacido hace doscientos años en la India, ha venido para limpiar las telarañas que hay en el Islam y volver a reafirmar sus enseñanzas.
En muchos países se llevan a cabo prácticas que no tienen cabida dentro del Islam, tales como la inmolación, los asesinatos en nombre de Allah, la pena de muerte por blasfemar,  la lapidación, los matrimonios forzados o la  mutilación sexual. ¿Qué está pasando?
Todo eso no tiene ninguna base en el Islam. No hay ningún verso en el Corán que apruebe la lapidación, no hay ningún verso que acepte la mutilación genital y no hay ningún verso que apruebe los matrimonios forzados, por citar algunos ejemplos.  Alguien vino al profeta Muhammad y le dijo: «Mis padres me están forzando a casarme con esta persona». Entonces Él dijo: «Si no te quieres casar con él nadie te tiene que obligar».
No hay ninguna parte del Islam en la que se obligue a las personas a casarse con quien no quieren. Lo que pasa es que hay muchas prácticas que en la zona donde comenzó el Islam se realizaban antes y se siguen practicando. Por ejemplo, la mutilación genital se practicaba en el antiguo Egipto a las mujeres y cuando llegó el Islam siguió presente y por eso la gente piensa que está relacionada, pero no tiene nada que ver.
Por eso, el mundo está esperando la venida de un nuevo profeta para quitar todas esas malas enseñanzas, esos conceptos equivocados y que no se dan la mano con el Islam.
Pero la espera de ese nuevo profeta se está pagando con muchas muertes
Poco a poco su mensaje está llegando. Este profeta creó la Comunidad Ahmadía, a la cuál yo pertenezco, y poco a poco se está llevando esta verdad a más gente, que la está aceptando y está comprobando que así es como hay que vivir.
¿Qué diferencias hay entre los practicantes del cristianismo  y del islamismo?
La base es la misma. Las enseñanzas de Jesús son las mismas que las de Mohammad o las de este último profeta, el Mesías Prometido. Todos nos han enseñando lo mismo pero igual que los cristianos no han seguido algunas cosas que pone en la Biblia, los musulmanes tampoco.
Con el tiempo, poco a poco, la gente ha ido volviéndose vaga y no sigue lo que el profeta dijo. Esto está pasando en todas las religiones.
Con frecuencia se escucha como adolescentes y jóvenes parten de España a zonas de conflicto para luchar a favor del Estado Islámico (EI). ¿Cómo lo ve?
Esa gente está mal influenciada. Al parecer, en un determinado momento conocen a un musulmán o forman parte de un grupo de musulmanes a los que les están enseñando mal el Islam. Esta gente tiene conceptos erróneos y han sido sometidos a un lavado de cerebro, como cuando perteneces a una secta. Están lavando el cerebro de estas personas y les están haciendo creer que con estas prácticas van a conseguir el paraíso, pero no es así. El paraíso se consigue siendo una buena persona, teniendo respeto, amando a los demás y siendo excelente en las actitudes como seres humanos.
A priori pudiera parecer extraño ver a una mujer practicando una religión que, en apariencia, es machista
Desde que entré en contacto con el Islam me enseñaron que todo lo que pensamos sobre su percepción de la muerte de los demás o del trato a las mujeres no es así.
La mujer tiene derechos, muchos de ellos se implementaron gracias al Islam y han llegado antes que a España. Las mujeres tienen derecho al divorcio, a la propiedad privada, a heredar, etc. En el Islam estos derechos llegaron con su creación en el año 600 y en España se han implementado en el siglo XX.
Cambió su vida radicalmente: indumentaria, alimentación, amistades. ¿Cómo lo aceptó su entorno de toda la vida?
La cambié para mejor. Al principio mi familia se asustó. Pensaban que me iría a algún país a matar gente o algo así. Pero para nada, el Islam lo que te ayuda es a crecer, a estar más cerca de Dios y así a ser mejor persona. Enseguida comprendieron que lo se ve ahora no es lo que yo iba a hacer.
Mis amigos igual. Cuando entendieron las verdaderas razonas por las que lo hacía y que era el verdadero Islam enseguida vieron que era algo bueno y que yo solo quería mostrar la verdad.
Mi indumentaria ha cambiado para bien. La diferencia es que me pongo un velo para cubrirme el pelo, pero en todas las religiones  del mundo se enseña que hay que cubrirse. En la Biblia pone que hay que cubrirse el cabello y, de hecho, la Virgen María así lo hacía. Los judíos ortodoxos o las indias también se lo cubren. Dios dice que la mujer tiene que cubrirse por su bien y por el de todos.  El concepto que tenemos en Europa y en el mundo occidental es que las mujeres cuanto más desnudas estén mejor, porque son más atractivas y guapas. En el Islam tenemos otra visión: si eres piadosa y estás cerca de Dios vas a querer cubrirte y no mostrar tu cuerpo.
Cuando te conviertes al Islam todo es fácil. Pensamos que a lo mejor las cinco oraciones diarias es difícil de llevar, pero no es así. El Islam se ha creado para la naturaleza humana y todo casa perfectamente, nada es un impedimento.
La diferencia en alimentación es que no comemos cerdo, pero en la Biblia también pone que Dios prohibe el cerdo a los seres humanos porque tiene muchos efectos negativos.
No es algo espiritual; hay muchos estudios científicos que han demostrado que la carne de cerdo tiene efectos nocivos para el cuerpo. Del resto podemos comer todo lo que queremos, obviamente sin excedernos. Cada enseñanza del Islam se da la mano con la naturaleza y todo es muy fluido, muy fácil.
Además de vivir todo esto que ha descubierto, ¿pretende hacérselo ver a los demás?
Totalmente. Lo primero que quiero es acabar con los prejuicios que hay en España sobre el Islam y mostrar la verdad, para que la gente establezca de nuevo la conexión con Dios. Hay mucha gente que está abandonando el cristianismo. Por ejemplo, en el Reino Unido está descendiendo mucho el número de adeptos a la cristiandad, al igual que aquí.
Tengo muchos amigos jóvenes a quienes les está pasando y que no se sienten conectados a Dios y a la Iglesia. Quiero mostrar e intentar traer de nuevo la gente a Dios y que descubran que hay algo ahí que está esperando que volvamos a Él. Entonces nuestras vidas cambiarán completamente.
Yo vivo en Londres con mi marido, un inglés converso. Acabamos de tener una niña, musulmana de nacimiento, pero aún así ella tiene que investigar. Igual que he hecho yo mi proceso tiene que saber cuál es la verdad y el camino para llegar a Dios. Cuando ella lo crea oportuno y llegue el momento tendrá que leer, hacer sus investigaciones y comprobar que lo que le decimos es la verdad.
Cada persona tiene que buscar el camino hacia Dios y ver cuál es la religión adecuada.

Cortesía de Diario Palentino

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