{"id":374,"date":"2015-07-08T17:43:49","date_gmt":"2015-07-08T17:43:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ahmadiyya-islam.org\/es\/?page_id=374"},"modified":"2016-03-23T23:25:49","modified_gmt":"2016-03-23T23:25:49","slug":"los-articulos-de-fe","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.ahmadiyya-islam.org\/es\/islam\/los-articulos-de-fe\/","title":{"rendered":"Los Art\u00edculos de F\u00e9"},"content":{"rendered":"<p>\u00c9stos son los seis principios fundamentales de fe que constituyen la base de la doctrina, pr\u00e1ctica y conocimiento del Islam de un musulm\u00e1n. El Santo Cor\u00e1n prescribe la creencia en Al-lah, en el \u00daltimo D\u00eda, en los \u00e1ngeles, Sus Libros y Sus Profetas. Tambi\u00e9n indica que s\u00f3lo Dios determina Su decreto. (V\u00e9ase Santo Cor\u00e1n, 2:178; 25:3).<\/p>\n<h2><strong>La creencia en la Unidad de Dios<\/strong><\/h2>\n<p>\u00c9ste parece ser un concepto bastante simple y elemental. No deber\u00eda resultar dif\u00edcil para nadie comprender la unicidad de Dios y aqu\u00ed se acabar\u00eda el tema. Pero en realidad hay mucho m\u00e1s de lo que se puede percibir. Cuando se examina el concepto de Unidad en profundidad, todo el mundo de la religi\u00f3n parece girar alrededor de este punto crucial. Esta creencia influye en la vida del hombre en todos sus aspectos. Tambi\u00e9n supone la negaci\u00f3n de todo excepto de Dios. As\u00ed pues, la creencia en la unicidad de Dios no es solamente la quintaesencia de la fe, sino que todas las dem\u00e1s creencias nacen de este manantial de verdad eterna. Esto tambi\u00e9n transmite un mensaje de emancipaci\u00f3n de todos los dem\u00e1s yugos y libera al hombre de todas las obligaciones, excepto las que se originan de su sumisi\u00f3n a Dios.<\/p>\n<p>Este tema tambi\u00e9n ha sido explicado desde distintos \u00e1ngulos, tanto por el Santo Cor\u00e1n como por las tradiciones del Santo Profeta del Islam\u00a0(lpD).<\/p>\n<p>Por ejemplo, la declaraci\u00f3n &#8216;La houl wala quat illa Bil-lah&#8217; (No hay poder que lo abarque todo excepto Al-lah) abre nuevas avenidas para una comprensi\u00f3n m\u00e1s profunda y amplia de la Unidad. Niega todos los temores excepto el temor a Dios. La segunda parte dirige la atenci\u00f3n hacia otro aspecto muy importante de la Unidad. Subraya que la fuerza para lograr el bien emana solamente de Dios y que \u00c9l es el Se\u00f1or de todas las fuentes de la fuerza y la energ\u00eda. Por lo tanto, mientras que la primera parte se refiere a los aspectos negativos de la energ\u00eda, la segunda est\u00e1 relacionada con los positivos.<\/p>\n<p>Si se aplican a las acciones, intenciones y motivaciones humanas, estas dos fuerzas lo abarcan todo. Las intenciones del hombre y sus acciones posteriores est\u00e1n guiadas y controladas siempre por el temor o por la esperanza y no existe excepci\u00f3n a esta regla. Quienes practican el bien lo hacen por temor y esperanza, y por el mismo motivo lo hacen quienes se entregan a los vicios. Los temores de los no creyentes pertenecen a la categor\u00eda negativa de los imp\u00edos, que configuran sus vidas de acuerdo con estos temores mundanos. A veces temen merecer el desagrado de los monarcas y las autoridades, otras veces tienen miedo de la sociedad en general, o de los d\u00e9spotas y matones. Tambi\u00e9n act\u00faan con maldad por temor a la pobreza, a las p\u00e9rdidas, etc. Por lo tanto, en un mundo lleno de vicios, es posible entender gran parte de las acciones humanas en relaci\u00f3n con estos temores.<\/p>\n<p>La creencia en la Unidad disipa por completo estos miedos y hace pensar en la importancia del temor a Dios, Significa que no hay que sentir temor hacia el descontento de los imp\u00edos, sino que hay que intentar siempre evitar el desagrado de Dios y vivir solamente de conformidad con tal temor. En sentido positivo, lo mismo se aplica a todas las motivaciones humanas y acciones consiguientes. El hombre vive siempre con alguna motivaci\u00f3n para complacer a alguien, sin excluirse a s\u00ed mismo. De hecho, por lo general se dedica m\u00e1s a su propia complacencia, incluso a costa de quienes por otro lado ama.<\/p>\n<p>Una forma m\u00e1s exagerada de esta actitud convierte al hombre en adorador de su propio ego. Para lograr su prop\u00f3sito, el hombre ha de complacer a aquellos de quienes depende su placer. Para ello, ha de realizar constantes esfuerzos por obtener los favores de los monarcas, autoridades, etc\u2026 Lo que estamos describiendo es la peor forma de esclavitud. Las esperanzas y temores de un esclavo dependen completamente de los caprichos, placeres y sinsabores de su due\u00f1o. Sin embargo, el imp\u00edo no posee un \u00fanico due\u00f1o. Cualquier persona que tenga relaci\u00f3n con sus intereses personales puede jugar el papel de Dios para \u00e9l. Si se analiza la causa \u00faltima de los males sociales, morales o pol\u00edticos, esta adoraci\u00f3n humana es la que destruye la paz interna del hombre, haciendo que la sociedad en su conjunto experimente un incesante deterioro.<\/p>\n<p>Desde este punto de vista, cuando se echa otra mirada a la declaraci\u00f3n fundamental de \u201cno hay m\u00e1s Dios que Al-lah, el Uno y \u00danico\u201d, todos estos temores y esperanzas relacionados con objetos distintos a Dios se desvanecen como por arte de magia. En otras palabras, al escoger a un solo amo, la persona se libera de la esclavitud de todos los dem\u00e1s. Ser esclavo de personas que a su vez son esclavas de innumerables dioses es sin duda un mal negocio. Pero eso no es todo. Los dioses que adoran esas personas son muchas veces producto de su propia imaginaci\u00f3n, y son incapaces de beneficiarles o perjudicarles. Por otro lado, la mayor\u00eda de los hombres s\u00f3lo rinden culto a mortales como ellos mismos, cuyos propios egos son superiores al resto. Por lo tanto, cada uno de ellos reverencia a innumerables dioses egotistas cuyos intereses se hallan en mutuo conflicto, originando una situaci\u00f3n realmente ca\u00f3tica.<\/p>\n<p>El concepto isl\u00e1mico de Unidad tambi\u00e9n inculca en el hombre la comprensi\u00f3n de la unidad de la especie humana y elimina todas las barreras que dividen al hombre en clases raciales, \u00e9ticas y de color. Esto da origen al concepto universal de igualdad en el Islam, que constituye su rasgo distintivo. Por lo tanto, desde el punto de vista divino, todos los seres humanos, sea cual fuere el lugar y la \u00e9poca en que hubieren nacido, son iguales ante Sus ojos. Como se demostrar\u00e1 en breve, este principio es el que dar\u00e1 lugar a todas las dem\u00e1s doctrinas y creencias fundamentales del Islam. Como se ha mencionado antes brevemente, la doctrina isl\u00e1mica de la Unidad es absoluta e indivisible y no tiene espacio para incluir a ning\u00fan otro tipo de deidad. No tiene padre, madre, ni c\u00f3nyuge y es inconcebible que \u00c9l engendre hijos e hijas.<\/p>\n<p>Otro aspecto importante de la Unidad de Dios presentado por el Cor\u00e1n est\u00e1 relacionado con la absoluta armon\u00eda de Su creaci\u00f3n. Este concepto de armon\u00eda es el que produjo una atracci\u00f3n tan intensa en Einstein. \u00c9ste se vio obligado a rendir homenaje a la perfecta simetr\u00eda de la naturaleza, la cual, seg\u00fan su opini\u00f3n, requer\u00eda la unidad del Creador. Como cient\u00edfico, su percepci\u00f3n de tal armon\u00eda se limitaba al universo material. Sin embargo, el Santo Cor\u00e1n habla de la armon\u00eda de la creaci\u00f3n en todas sus aplicaciones posibles. El Santo Cor\u00e1n afirma que no hay falta de armon\u00eda entre la naturaleza creada por Dios y los Libros divinos revelados por \u00c9l, sino que existe una combinaci\u00f3n perfecta entre las distintas \u00e1reas de la creaci\u00f3n divina y entre un libro y otro.<\/p>\n<p>Declara adem\u00e1s que existe una coherencia perfecta entre la Palabra y la Obra de Dios y que no puede existir contradicci\u00f3n entre la naturaleza y la palabra divina revelada a Sus profetas. Este tema se expone de forma excelente en los primeros cinco vers\u00edculos del Sura Al Mulk, y tambi\u00e9n se recoge, desde diversos \u00e1ngulos, en muchos otros vers\u00edculos del Santo Cor\u00e1n.<\/p>\n<p>En lo que respecta a los individuos, la creencia en la Unidad juega un papel muy importante en la educaci\u00f3n y formaci\u00f3n de los seres humanos. Requiere una coherencia entre las acciones y los puntos de vista del hombre, as\u00ed como la coherencia entre su relaci\u00f3n con Dios y con sus semejantes, vinculando de esta forma a la creaci\u00f3n en una sola cadena de unidad inquebrantable. Esto se puede entender mejor si analizamos las pr\u00e1cticas de algunas personas que se autodenominan religiosas, pero que propugnan el odio de un sector de la sociedad humana hacia el otro, en nombre del uno y \u00fanico Dios. El principio de Unidad de Dios discrepa con esta pr\u00e1ctica y, como tal, no permite que la gente cause divisiones entre Dios y Su creaci\u00f3n, ni entre la creaci\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<h2><strong>Los \u00c1ngeles<\/strong><\/h2>\n<p>La existencia de los \u00e1ngeles es una doctrina aceptada universalmente en los diferentes pa\u00edses por distintas religiones. Sin embargo a veces se les menciona con otros nombres, distingui\u00e9ndose \u00fanicamente por la nomenclatura. De igual modo, los seguidores de diversas religiones entienden de distinta manera la naturaleza de los \u00e1ngeles. El Islam menciona a los \u00e1ngeles como seres celestiales de naturaleza espiritual que poseen su propia entidad como seres. Su tarea principal es la transmisi\u00f3n de los mensajes divinos a los seres humanos. Sin embargo, muchos piensan err\u00f3neamente, incluso dentro del Islam, que poseen forma humana, o cierta forma y figura, lo cual es en realidad un concepto inseparable de la existencia material. La materia posee forma y unos l\u00edmites bien definidos, pero el esp\u00edritu est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de las cinco dimensiones de la comprensi\u00f3n humana. Solamente la persona religiosa puede creer en la existencia del esp\u00edritu; de lo contrario no conseguir\u00e1 concebir la forma y figura de los esp\u00edritus. Tal vez, para resolver este problema y para facilitar al hombre la visualizaci\u00f3n de los \u00e1ngeles, los Libros religiosos describen en ocasiones que se aparecen a los santos en forma de seres humanos. Es m\u00e1s: tambi\u00e9n se sabe que aparecieron a algunos mensajeros de Dios en forma de determinadas aves. El Esp\u00edritu Santo apareci\u00f3 a Jes\u00fas en forma de paloma:<\/p>\n<p>Tan pronto como Jes\u00fas fue bautizado, subi\u00f3 luego del agua. En ese momento el cielo se abri\u00f3 y vio al Esp\u00edritu de Dios que descend\u00eda como paloma y ven\u00eda sobre \u00e9l. (Mateo 3:16)<\/p>\n<p>Estas referencias diversas que se encuentran en los Libros religiosos fueron posiblemente responsables en gran medida de las percepciones err\u00f3neas sobre la forma y naturaleza de los \u00e1ngeles que prevalecen entre los seguidores de las distintas religiones. En algunas religiones se inventaron deidades y dioses a partir de los \u00e1ngeles, aunque en los Libros originales se les mencionara \u00fanicamente como agentes especiales creados por Dios para llevar a cabo determinadas tareas en el universo. De esto tenemos amplia evidencia en los Libros divinos. Por lo tanto, no es improbable que algunas personas interpreten err\u00f3neamente el significado de estas declaraciones y comiencen a tratar a los \u00e1ngeles como copart\u00edcipes subordinados de Dios.<\/p>\n<p>Intentemos ahora comprender la naturaleza de los \u00e1ngeles refiri\u00e9ndonos unicamente al Cor\u00e1n y a las tradiciones del Santo Profeta del Islamsa, sin tomar en consideraci\u00f3n los puntos de vista ordinarios. Seg\u00fan el Cor\u00e1n, todo el universo material y religioso se rige por ciertas fuerzas espirituales que se conocen como \u00e1ngeles. Aunque se alude a ciertos \u00e1ngeles como seres individuales \u2013por ejemplo, Gabriel, Miguel o Israel- en realidad \u00e9stos no trabajan solos. Detr\u00e1s de cada funci\u00f3n hay un l\u00edder o \u00e1ngel supremo que la dirige y bajo sus \u00f3rdenes trabaja un ej\u00e9rcito de \u00e1ngeles, que el Sagrado Cor\u00e1n menciona como la Yanud del Se\u00f1or. Todos sus actos est\u00e1n totalmente sujetos a la voluntad de Dios y a los designios que \u00c9l ha creado para las cosas, y no pueden desviarse en lo m\u00e1s m\u00ednimo del plan de funciones que les ha sido asignado, o del plan general de las cosas creado por Dios.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el Cor\u00e1n, a cada ser humano se le asignan dos \u00e1ngeles que registran sus obras buenas o malas, seg\u00fan el caso. De esta manera, la tarea de los \u00e1ngeles es organizar el sistema m\u00e1s complejo y profundo de dicha grabaci\u00f3n. Esto no quiere decir que cada uno tenga un libro en la mano, en el que va anotando todo lo que observa. De hecho, los \u00e1ngeles son responsables de un sistema muy complejo que registra el efecto de las acciones del hombre en su alma y personalidad, de tal modo, que el hombre piadoso desarrolla un alma sana y el hombre malvado produce una enfermiza.<\/p>\n<p>El alma, a medida que se configura en cada ser humano hasta el momento de su muerte, necesita de un organizador consciente que transfiera a la misma los efectos de los pensamientos, acciones humanas, etc. Se trata de un proceso complejo, que el hombre no puede comprender en su totalidad. Sin embargo, podemos observarlo en parte en el caso de los criminales, que adquieren rasgos diferentes a los de una persona de conducta noble. No es del todo imposible que alguien pueda observar esa diferencia, aunque no se pueda describir en t\u00e9rminos de blanco y negro u otros t\u00e9rminos materiales. En realidad, la administraci\u00f3n del gran universo, desde su creaci\u00f3n y durante el transcurso de los miles de millones de a\u00f1os de su historia evolutiva, requiere de una enorme organizaci\u00f3n que precisa de una constante atenci\u00f3n y control. Esto lo llevan a cabo innumerables \u00e1ngeles, que gobiernan literalmente, como agentes de Dios, el vasto universo y su complejo sistema de leyes.<\/p>\n<p>En cuanto a las tradiciones, podemos entender hasta cierto punto la versatilidad de los \u00e1ngeles en su capacidad de adoptar diversas formas o apariciones, que no tienen ninguna relaci\u00f3n con su forma o existencia real. Esto sobrepasa la comprensi\u00f3n del hombre y tiene dimensiones diferentes a las conocidas por nosotros.<\/p>\n<p>En cierta ocasi\u00f3n, se dice que un desconocido entr\u00f3 repentinamente en la mezquita donde se hallaba sentado el Fundador del Islam junto a sus compa\u00f1eros. Este hombre se acerc\u00f3 a la asamblea y, tras sentarse respetuosamente en la primera fila, comenz\u00f3 a a hacer preguntas sobre la naturaleza del Islam. Tras finalizar su relaci\u00f3n de preguntas, se despidi\u00f3 y se march\u00f3. Los que se hallaban presentes se sorprendieron porque, en primer lugar, este hombre era un completo extra\u00f1o y debi\u00f3 haber recorrido cierta distancia para llegar a la mezquita. En las ciudades peque\u00f1as, visitas de este tipo no permanecen en secreto, y todo el mundo parece enterarse de qui\u00e9n ha llegado y de su prop\u00f3sito. En este caso, la llegada fue tan repentina que pareci\u00f3 misteriosa. En segundo lugar, su porte o vestimenta no manifestaban indicios de viaje alguno. Era un caballero de aspecto flamante, con un atuendo inmaculadamente limpio. Adem\u00e1s, el modo en que comenz\u00f3 a formular sus preguntas, sin introducci\u00f3n alguna, y su salida abrupta, fueron bastante inusitados, por no decir otra cosa.<\/p>\n<p>Antes de que los compa\u00f1eros del Santo Profeta (lpD) pudieran decir algo, el Santo Profeta (lpD) les inform\u00f3 que tal persona era en realidad el \u00e1ngel Gabriel, que hab\u00eda formulado las preguntas m\u00e1s importantes a fin de que los compa\u00f1eros se familiarizaran con la informaci\u00f3n contenida en las respuestas. Algunos compa\u00f1eros salieron corriendo hacia el exterior de la mezquita para conocer, tal como pensaban, al \u00e1ngel disfrazado; pero no quedaba rastro suyo en ning\u00fan lugar. Ninguna persona de la ciudad admiti\u00f3 haber visto a tal persona. Como este incidente consta en los Libros m\u00e1s aut\u00e9nticos de la tradici\u00f3n, se puede afirmar con toda seguridad que los \u00e1ngeles aparecen a veces en forma humana ordinaria con objeto de realizar diversos encargos. Tambi\u00e9n se menciona a los \u00e1ngeles en muchas otras tradiciones, especialmente en relaci\u00f3n con las batallas de Badr y Uhad, pero quiz\u00e1s no sea adecuado extenderse mucho en esta cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>Contrariamente a la opini\u00f3n cor\u00e1nica expuesta anteriormente, en la mayor\u00eda de los pa\u00edses, la opini\u00f3n general de los seguidores de las distintas religiones acerca de los \u00e1ngeles se acerca m\u00e1s al patr\u00f3n de los cuentos de hadas que a su pertenencia a una forma celestial de existencia. Se dice que tienen alas como los p\u00e1jaros o las hadas; alas que baten mientras vuelan de un lugar a otro. Este concepto err\u00f3neo ha surgido posiblemente de un exceso literario en la terminolog\u00eda religiosa, que es cr\u00edptica y posee en su mayor\u00eda alusiones metaf\u00f3ricas. El Sagrado Cor\u00e1n tambi\u00e9n menciona las alas en relaci\u00f3n con los \u00e1ngeles, de los cuales dice que tienen dos, tres y cuatro:<\/p>\n<blockquote><p><strong>\u00a0Toda alabanza corresponde a Al-lah, el Hacedor de los cielos y la tierra. Quien emplea a los \u00e1ngeles como Mensajeros, que tienen alas, dos, tres y cuatro. (Cor\u00e1n 35:2)<\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p>El Santo Cor\u00e1n explica de forma muy especial los pasajes donde existe riesgo de duda u oscuridad. Lo hace con la ayuda de otros usos similares. Por ejemplo, respecto a las alas, vemos que tambi\u00e9n se mencionan en relaci\u00f3n con la actitud de un hijo hacia sus padres ancianos. Comentando este tema, el Santo Cor\u00e1n aconseja a los hijos a tender el ala de su misericordia sobre sus padres, que lo criaron desde el momento de su infancia. Ala significa \u00fanicamente atributos y poderes, y creemos que s\u00f3lo en este sentido se atribuyen alas a los \u00e1ngeles o a las personas de distintas religiones que reivindican la manifestaci\u00f3n divina. Por ejemplo, se sabe que Krishna, en el Guita, posee cuatro brazos en lugar de dos. El par de brazos adicionales sirven para el mismo prop\u00f3sito que las alas mencionadas en los otros Libros divinos.<\/p>\n<p>Los \u00e1ngeles tienen la responsabilidad de controlar y mantener las leyes de la naturaleza. Los virus y bacterias son controlados, organizados y mantenidos por \u00e1ngeles espec\u00edficos, que trabajan en mutua armon\u00eda para mantener un equilibrio perfecto. Del mismo modo, los ecosistemas no son accidentales o ca\u00f3ticos, sino que est\u00e1n regulados por los seres invisibles y espirituales que llamamos \u00e1ngeles.<\/p>\n<p><strong>El caso del \u00c1ngel Ca\u00eddo<\/strong><\/p>\n<p>Existe otro episodio muy mal interpretado sobre Satan\u00e1s. Se dice, y se cree, que antes de su ca\u00edda pertenec\u00eda a la categor\u00eda de los \u00e1ngeles. El Sagrado Cor\u00e1n rechaza este punto de vista y presenta a Satan\u00e1s como poseedor de una naturaleza de fuego, perteneciendo por tanto a las formas de vida que se originan del fuego, por ejemplo, los Yinns.<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<h2><strong>Los Libros<\/strong><\/h2>\n<p>Pasemos ahora al tercer art\u00edculo de fe, que es la creencia en los Libros. Los musulmanes no s\u00f3lo tienen la obligaci\u00f3n de creer en la escritura divina revelada al Santo Fundador del Islam, que se llama Cor\u00e1n, sino que tambi\u00e9n es esencial para todo musulm\u00e1n creer en todas las revelaciones divinas que recibieron otros profetas, sea cual fuese su \u00e9poca. Se trata de una parte esencial de la fe musulmana, pues si alguien creyera solamente en el origen divino del Cor\u00e1n sin reconocer el origen divino de otros Libros, como el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento, etc., su profesi\u00f3n isl\u00e1mica quedar\u00eda invalidada.<\/p>\n<p>Esta creencia resuelve algunos problemas, pero origina otros, por lo que debe estudiarse con mayor detenimiento. Proporciona la \u00fanica base sobre la se puede forjar la unidad del hombre en la tierra, de acuerdo con su creencia en la Unidad de Dios, y erradica la causa de la discordancia y desconfianza entre las religiones. Sin embargo, esta creencia en el origen divino de todos los Libros plantea algunas preguntas muy dif\u00edciles de contestar.<\/p>\n<p>Si estudiamos los Libros que pretenden ser de origen divino, hallamos contradicciones no s\u00f3lo en las \u00e1reas perif\u00e9ricas de sus ense\u00f1anzas, sino tambi\u00e9n en el plano de las creencias b\u00e1sicas y fundamentales. Esto posiblemente no hubiera ocurrido si hubieran procedido de la misma fuente eterna de luz. Un buen ejemplo del caso en cuesti\u00f3n es el hecho de que muchos de estos Libros contienen pasajes que, seg\u00fan entienden e interpretan sus seguidores, llevan a creer en deidades menores que comparten la divinidad con el \u00fanico Ser Supremo. En algunos Libros se presenta a Dios como el cabeza de una familia de dioses, con c\u00f3nyuges, hijos e hijas. En otros Libros, se atribuye a figuras santas humanas poderes sobrehumanos exclusivos solamente de Dios. Otros Libros hacen hincapi\u00e9 en Unidad de Dios con tal \u00edmpetu e inflexibilidad, que dejan fuera de cuesti\u00f3n la participaci\u00f3n de nadie en modo alguno en los atributos de Dios. El Cor\u00e1n sobresale en este sentido entre todas las escrituras de las religiones m\u00e1s importantes del mundo.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n es: \u00bfc\u00f3mo resuelve el Cor\u00e1n este dilema? Seg\u00fan el Cor\u00e1n, es una tendencia universal del hombre tergiversar gradualmente las ense\u00f1anzas divinas que fueron otorgadas a los fundadores de su religi\u00f3n. Transformar el concepto de la Unidad al de polite\u00edsmo es una manifestaci\u00f3n de la misma tendencia. La verdad de esta afirmaci\u00f3n se puede demostrar claramente analizando la historia de cambios en el texto, o en la interpretaci\u00f3n del texto, desde el momento de su primera revelaci\u00f3n. Por esta raz\u00f3n, el Santo Cor\u00e1n nos recuerda expl\u00edcitamente el hecho de que todos los Libros divinos concordaban con sus ense\u00f1anzas fundamentales solamente en sus comienzos. No es preciso proceder a la laboriosa tarea de analizar la historia del cambio, pues l\u00f3gicamente no puede haber otra conclusi\u00f3n salvo la que ofrece el Cor\u00e1n. Si no existe otro dios excepto el \u00fanico Ser Supremo y las reivindicaciones de todas las religiones que sus Libros divinos proced\u00edan de Dios han de ser aceptadas, tendr\u00e1 que existir unanimidad entre todos esos Libros, al menos en sus principios fundamentales.<\/p>\n<p>Una vez dicho esto, surge otra cuesti\u00f3n importante en cuanto al modo en que se pueden determinar las ense\u00f1anzas doctrinales originales comunes a todas las religiones. Para ello, es preciso encontrar una metodolog\u00eda l\u00f3gica aceptable para distinguir lo correcto de lo err\u00f3neo.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista del Sagrado Cor\u00e1n, las creencias fundamentales concuerdan de tal forma con la naturaleza humana que quedan plasmadas en los corazones humanos por la mera fuerza de su verdad. \u00c9stas son las siguientes:<\/p>\n<blockquote><p><strong>\u00a0Y no se les ordena sino servir a Al-lah, siendo sinceros a \u00c9l en obediencia y mostrar rectitud, y observar la oraci\u00f3n y pagar el Zakat. Y esta es la religi\u00f3n de la gente del camino recto. (Cor\u00e1n 98:6)<\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p>Esto significa que a todos los fundadores de las religiones del mundo se les prescribi\u00f3 categ\u00f3ricamente adorar s\u00f3lo al uno y \u00fanico Dios con toda sinceridad, consagr\u00e1ndose pura y totalmente a \u00c9l. Tambi\u00e9n se les orden\u00f3 observar las oraciones regulares (prescritas por su religi\u00f3n) y gastar (en la causa de Dios) para los pobres y necesitados y para otros fines caritativos similares. Es dif\u00edcil estar en desacuerdo con esto, sea cual sea la religi\u00f3n a la que se pertenezca.<\/p>\n<p>En este discurso preliminar no queremos entrar en un debate extenso sobre los distintos modos de culto prescritos por Dios ni en las razones de sus diferencias. En este momento nos enfocaremos en las razones por las cuales las religiones parecen ser diferentes, tanto en sus principios fundamentales como en los pormenores de sus ense\u00f1anzas.<\/p>\n<p>En breve, se puede afirmar que la m\u00e1quina del tiempo es implacable, y que el concepto de decadencia es inseparable del concepto de tiempo. Todo lo nuevo termina envejeciendo y transform\u00e1ndose. Las ruinas de grandes castillos y palacios nos producen asombro, pero incluso los edificios construidos por los mismos monarcas y dise\u00f1ados por los mismos arquitectos no son una excepci\u00f3n a esta ley. A veces son restaurados por las generaciones futuras y su dise\u00f1o se transforma tan dr\u00e1sticamente, que pierden toda la semejanza respecto a su forma original. Otras veces son abandonados y se convierten en ruinas. Seg\u00fan el Cor\u00e1n, las \u00e1reas en las que existen diferencias irreconciliables en las distintas religiones son el producto de la gente perteneciente a \u00e9pocas posteriores. En vista de esta ense\u00f1anza universalmente aceptada del Sagrado Cor\u00e1n, el Islam parece haber allanado el camino hacia la unificaci\u00f3n de todas las religiones, al menos en lo que se refiere a los principios fundamentales, eliminando de esta forma los obst\u00e1culos y barreras artificiales creadas por el hombre para mantener a las religiones como entidades claramente separadas entre s\u00ed.<\/p>\n<p>La raz\u00f3n expuesta anteriormente no es la \u00fanica causa de la divergencia en las ense\u00f1anzas observadas en los diversos Libros. Algunas diferencias no fueron ciertamente creadas por el hombre, sino que eran requeridas por los dictados de la \u00e9poca. A medida que el hombre progresaba gradualmente en las distintas \u00e1reas de la civilizaci\u00f3n, la cultura, la ciencia y la econom\u00eda, exig\u00edan, en distintas etapas de la historia, ense\u00f1anzas espec\u00edficas relacionadas con dicho per\u00edodo de tiempo, y en consecuencia, se revelaba un Libro divino para su formaci\u00f3n. Estas ense\u00f1anzas temporales no eran universales, sino que estaban relacionadas con situaciones y necesidades espec\u00edficas. En ciertas \u00e9pocas, el hombre viv\u00eda una vida no muy distinta a la de otras especies infrahumanas. Su progreso intelectual era limitado y su conocimiento del universo restringido. Ni siquiera ten\u00eda plena noci\u00f3n del mundo en que habitaba. Los medios de comunicaci\u00f3n a su disposici\u00f3n eran totalmente inadecuados para ayudarle a comprender la naturaleza y extensi\u00f3n de la tierra y la universalidad del hombre, y muy a menudo su conocimiento de la existencia se limitaba \u00fanicamente a las peque\u00f1as \u00e1reas del territorio o pa\u00eds al que pertenec\u00eda.<\/p>\n<p>En muchos Libros divinos revelados en aquellas \u00e9pocas no se menciona la existencia del mundo fuera del campo limitado de la gente a la que iban dirigidos tales Libros. Esto no significa necesariamente, como algunos fil\u00f3sofos seculares nos har\u00edan creer, que este hecho ofrece pruebas suficientes para que el libro en cuesti\u00f3n fuera obra del hombre en lugar de ser de origen divino.<\/p>\n<p>Todas las ense\u00f1anzas divinas no s\u00f3lo estaban relacionadas con las necesidades de la gente de la \u00e9poca, sino tambi\u00e9n con la informaci\u00f3n que pose\u00edan, pues de lo contrario aquellos pueblos hubieran levantado objeciones contra los mensajeros de su \u00e9poca, acus\u00e1ndolos de contradecir hechos com\u00fanmente establecidos. Esto hubiera originado un dilema insoluble para los profetas, por compartir ellos tambi\u00e9n el mismo conocimiento que su gente. En este sentido, se pueden extraer muchos ejemplos interesantes del Cor\u00e1n, donde consta que los eruditos de \u00e9pocas posteriores demostrar\u00edan la falsedad de la noci\u00f3n de la naturaleza mantenida por la gente de \u00e9pocas anteriores. Sea cual fuere la postura que el Cor\u00e1n adoptara, a\u00fan seguir\u00eda siendo vulnerable a las objeciones, tanto por gente contempor\u00e1nea como por gente de \u00e9pocas posteriores. Sorprende el modo en que el Cor\u00e1n resuelve este problema, que no puede ser criticado en modo alguno por los fil\u00f3sofos o cient\u00edficos de la actualidad.<\/p>\n<p>La siguiente ilustraci\u00f3n es particularmente interesante. El hombre de esta \u00e9poca no precisa tener una educaci\u00f3n superior para saber que la tierra gira sobre su propio eje; pero si alguien hubiera declarado esto hace catorce siglos y hubiera osado atribuirlo a Dios, hubiera sido rechazado tajantemente como un perfecto ignorante, o bien se hubiera ridiculizado a Dios por desconocer las cosas que declaraba haber creado. El Santo Cor\u00e1n, al ser un libro universal para todas las \u00e9pocas, no pudo evitar hablar claramente de este tema, pues de lo contrario la gente de \u00e9pocas posteriores, como la nuestra, lo hubiera acusado justamente de no poseer conocimiento alguno del universo. Desafiando directamente este reto, el Santo Cor\u00e1n habla de las monta\u00f1as en el siguiente vers\u00edculo, describi\u00e9ndolas como flotantes, o desplaz\u00e1ndose como las nubes, mientras que la gente percibe que son estacionarias:<\/p>\n<blockquote><p><strong>\u00a0\u201cY ves las monta\u00f1as imaginando que est\u00e1n quietas, pero flotan como flotan las nubes.\u201d (Cor\u00e1n 27:89)<\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p>Evidentemente, las monta\u00f1as no flotar\u00edan si la tierra no se desplazara a su vez. Sin embargo, la forma de verbo empleada es la del futuro (Muzaria), que se usa por lo general tanto en el presente continuo como en el futuro. Por lo tanto, el vers\u00edculo se puede traducir como: \u201cLas monta\u00f1as se mueven constantemente en un movimiento inerte sin realizar el menor esfuerzo de su parte\u201d. Tambi\u00e9n se puede traducir como: \u201cLas monta\u00f1as se mover\u00e1n como si estuvieran navegando\u201d. La gente de aquella \u00e9poca pudo adoptar esta segunda opci\u00f3n, pero olvidaron prestar atenci\u00f3n a otra parte del mismo vers\u00edculo que dice: \u201cImagin\u00e1is que est\u00e1n quietas.\u201d \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda el hombre de cualquier \u00e9poca imaginar que las monta\u00f1as estuvieran quietas si de repente comenzaran a moverse? La descripci\u00f3n de su movimiento no deja lugar a dudas a nadie que viva en cualquier parte de la tierra y observe detenidamente el fen\u00f3meno asombroso mencionado en el vers\u00edculo.<\/p>\n<p>L\u00f3gicamente, por tanto, la \u00fanica traducci\u00f3n v\u00e1lida ser\u00eda: \u201cAunque consider\u00e1is que las monta\u00f1as est\u00e1n quietas, en realidad est\u00e1n en constante movimiento\u201d. Se pueden extraer otros muchos ejemplos similares del Cor\u00e1n, pero ya he aludido a ellos en otra alocuci\u00f3n m\u00eda titulada: \u201cRacionalidad y Revelaci\u00f3n en relaci\u00f3n con el Conocimiento y la Verdad\u201d. Cualquier lector que est\u00e9 interesado en un estudio m\u00e1s profundo, puede buscar sus referencias en el mismo.<\/p>\n<p>Sabemos con certeza que en un pasado remoto, cuando los Vedas fueron revelados para el beneficio de la gente de la India, los indios ten\u00edan muy poco conocimiento de los mundos que se hallaban m\u00e1s all\u00e1 de los mares. Por lo tanto, no se hace menci\u00f3n de ning\u00fan pa\u00eds o gente de fuera de la India, a trav\u00e9s de las fronteras naturales del Himalaya, por un lado, y el mar, por el otro. El silencio de los Vedas sobre el tema puede considerarse un silencio apropiado y bien comprendido por parte de Dios. Debe aclararse que los hechos mencionados en los Libros divinos pertenecen a dos categor\u00edas. La primera categor\u00eda comprende los factores mundanos que todos los seres humanos pueden entender y constatar al margen de la religi\u00f3n a que pertenezcan. Se trata de los factores a los que nos referimos en la discusi\u00f3n anterior. En cuanto a los hechos pertenecientes a las cosas del m\u00e1s all\u00e1, cualquier persona puede afirmar cualquier cosa al respecto, pues su verificaci\u00f3n est\u00e1 fuera del alcance humano.<\/p>\n<p>A pesar de las diferencias, no obstante, los puntos fundamentales similares pueden localizarse f\u00e1cilmente al profundizar en el estudio de los Libros originales. Al igual que un arque\u00f3logo puede reconstruir el dise\u00f1o de un plan original a trav\u00e9s de un estudio de las ruinas, del mismo modo no deber\u00eda resultar dif\u00edcil para un buen observador leer el mensaje de la Unidad incluso a trav\u00e9s de los velos de la niebla y la bruma creados por los seguidores de las distintas religiones a medida que se distancian de la \u00e9poca de los profetas fundadores.<\/p>\n<p>Hemos mencionado brevemente algunas diferencias que fueron creadas a prop\u00f3sito, a diferencia de las que fueron producto de la interpolaci\u00f3n humana. Para ilustrar el primer caso, haremos referencia a una ense\u00f1anza de la Tor\u00e1 que parece privar a los jud\u00edos de la opci\u00f3n del perd\u00f3n. Un observador casual, desde el punto de vista de la edad moderna, considerar\u00e1 que esta ense\u00f1anza es m\u00e1s bien imp\u00eda y desequilibrada a favor de la venganza. Sin embargo, un examen m\u00e1s detallado de los requisitos de esa \u00e9poca presentar\u00eda dicha ense\u00f1anza desde un \u00e1ngulo totalmente distinto. Sabemos que los Hijos de Israel, bajo las normas opresivas y desp\u00f3ticas de los faraones, fueron privados de todos los derechos humanos fundamentales, y se vieron obligados a vivir una vida de humillaci\u00f3n y esclavitud, que no reconoc\u00eda su derecho a defenderse ni devolver el golpe a los opresores.<\/p>\n<p>Dos siglos de una vida tan abyecta les hab\u00edan despojado pr\u00e1cticamente de sus nobles cualidades humanas y de su integridad. Renunciaban gustosamente a su derecho a vengarse en nombre del perd\u00f3n, que en realidad era el otro nombre de su cobard\u00eda absoluta, y si se les hubiera ofrecido la opci\u00f3n entre la venganza o el perd\u00f3n, muy pocos se hubieran atrevido a adoptar la primera opci\u00f3n. Como tal, la ense\u00f1anza de la Tor\u00e1, aunque parezca dura y extremista, es la ense\u00f1anza m\u00e1s perfecta en relaci\u00f3n con los requisitos de aquella \u00e9poca. Era un estado de enfermedad el que se propon\u00eda curar con el trago amargo de este mandato.<\/p>\n<p>Pero, efectivamente, la pr\u00e1ctica de la venganza despiadada durante m\u00e1s de trece siglos endureci\u00f3 como la piedra el coraz\u00f3n de los israelitas. Fue en esta \u00e9poca cuando apareci\u00f3 el Mes\u00edas, que fue la personificaci\u00f3n del perd\u00f3n, el amor y la modestia personificada. Si Dios hubiera ofrecido a los jud\u00edos del tiempo del Mes\u00edas la opciones entre el perd\u00f3n y la venganza, hubieran optado sin duda por la venganza, sin siquiera imaginar el perd\u00f3n. La pregunta que surge es \u00bfcu\u00e1l debi\u00f3 haber sido la ense\u00f1anza perfecta durante la \u00e9poca de Jes\u00fas? El perd\u00f3n por supuesto, pero sin la opci\u00f3n de la venganza. Esto es exactamente lo que ocurri\u00f3. Este ejemplo demuestra claramente que ciertas ense\u00f1anzas, aunque parezcan contradictorias, sirven en realidad para el mismo prop\u00f3sito y operan al un\u00edsono en lo que respecta a los designios de Dios. El objetivo es la curaci\u00f3n de aquellos enfermos que pueden necesitar medicamentos distintos en momentos diferentes.<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<h2><strong>Los Profetas<\/strong><\/h2>\n<p>El cuarto art\u00edculo fundamental de fe en el Islam es la creencia en todos los profetas. Este art\u00edculo es en realidad una conclusi\u00f3n l\u00f3gica del tercero. La misma filosof\u00eda que requiere la creencia en todos los Libros requiere tambi\u00e9n la creencia en todos los profetas. El Sagrado Cor\u00e1n habla de los numerosos profetas que pertenecen en su mayor\u00eda a la l\u00ednea de los profetas de Oriente Medio, comenzando por Ad\u00e1n hasta la \u00e9poca de Muhammad, la paz sea con \u00e9l. Pero existen excepciones a la regla. Hay dos cosas que el Cor\u00e1n indica espec\u00edficamente sobre este tema:<\/p>\n<ul>\n<li>Aunque le fueran revelados al Santo Fundador del Islam los nombres e historias breves de algunos profetas, la relaci\u00f3n no es de ninguna manera exhaustiva. Se trata solamente de nombres espec\u00edficos, y hay muchos profetas que no se mencionan en el Cor\u00e1n.<\/li>\n<li>En la relaci\u00f3n de profetas que se mencionan especialmente, hay ciertos nombres que no parecen pertenecer a los profetas de Israel. Muchos comentaristas, por tanto, se inclinan a creer que son profetas no \u00e1rabes que est\u00e1n incluidos en la lista por el simple hecho de representar al mundo exterior. Por ejemplo, Dhul-Kifl es uno de los nombres de la relaci\u00f3n de profetas que nadie ha o\u00eddo en las referencias \u00e1rabes o sem\u00edticas. Al parecer, algunos expertos atribuyen este nombre a Buda, que era de Kapil, la antigua capital de un peque\u00f1o estado situado en la frontera de la India y Nepal. Buda no s\u00f3lo pertenec\u00eda a Kapil, sino que muchas veces se dec\u00eda que era \u201cde Kapil\u201d. Esto es exactamente lo que significa la palabra &#8216;Dhul-Kifl. Hay que recordar que la consonante \u201cp\u201d no existe en \u00e1rabe, y lo m\u00e1s pr\u00f3ximo a ella es \u201cfa\u201d. Por lo tanto, Kapil, traducido al \u00e1rabe se convierte en Kifl.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Adem\u00e1s de la evidencia del Cor\u00e1n, existe una referencia que es objeto de controversia entre los comentaristas. Existe una tradici\u00f3n del Santo Profeta (lpD), que menciona a un profeta indio por su nombre. \u00c9stas son sus palabras:<\/p>\n<blockquote><p><strong>Hab\u00eda un profeta de Dios en la India que era de color oscuro y cuyo nombre era Kahan.<\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p>Cualquiera que conozca la historia de las religiones de la India relacionar\u00eda inmediatamente esta descripci\u00f3n con Lord Krishna, que se describe invariablemente en la literatura hind\u00fa como de tez oscura. Adem\u00e1s, se a\u00f1ade el t\u00edtulo de Kanhaya al nombre de Krishna. Kanhaya contiene las mismas consonantes K, N, H que el nombre de Kahan, lo cual no es una similitud insignificante. De todas formas, el hecho de que se mencione o deje de mencionarse a cualquier profeta no \u00e1rabe por su nombre no es m\u00e1s que una discusi\u00f3n acad\u00e9mica. No desmiente el hecho de que el Cor\u00e1n no s\u00f3lo ordena a todos los musulmanes creer en todos los profetas, sino que adem\u00e1s nos informa claramente que Dios ha enviado mensajeros y profetas en todas las regiones del mundo y en todas las \u00e9pocas.<\/p>\n<p>Esta creencia en la verdad de los profetas fundadores as\u00ed como en la de los profetas de menor rango de otras religiones es una declaraci\u00f3n \u00fanica del Cor\u00e1n, que no se encuentra en ning\u00fan otro libro divino. Arroja luz sobre la universalidad de la creaci\u00f3n, as\u00ed como sobre la universalidad del Islam. Si la afirmaci\u00f3n cor\u00e1nica de que las ense\u00f1anzas del Cor\u00e1n son para todo el mundo es cierta, entonces tiene que reconocer la verdad de todos los profetas. De lo contrario, los seguidores de tantas religiones diferentes no encontrar\u00edan ning\u00fan puente de enlace entre s\u00ed mismos y el Islam.<\/p>\n<p>El reconocimiento de la verdad de todos los Libros y de todos los profetas es una declaraci\u00f3n revolucionaria que contiene muchos beneficios para los hombres. Entre otras cosas, allana con fuerza el camino para la paz y la armon\u00eda interreligiosa. \u00bfC\u00f3mo es posible estar en paz con los seguidores de otras religiones si son considerados impostores, y se monopoliza la verdad s\u00f3lo para los sacerdotes y religiosos de la propia fe?<\/p>\n<p>Es una observaci\u00f3n universal que los seguidores de las diversas religiones tienen por lo general muy pocas nociones de los aspectos doctrinales de sus propias religiones. Los sacerdotes u otros l\u00edderes son al parecer los custodios del conocimiento religioso y es a ellos a quienes recurre la gente ordinaria cuando precisa de orientaci\u00f3n religiosa. Estas personas son por lo general mucho m\u00e1s sensibles a la cuesti\u00f3n del honor de sus profetas y sacerdotes que incluso a lo que se refiere a Dios y a Su honor.<\/p>\n<p>Fuera del Islam, ninguno de los Libros sagrados de las dem\u00e1s religiones da testimonio de la verdad de los fundadores de otras religiones. La ausencia del reconocimiento de la verdad de otros profetas ajenos a los propios ha aislado a las religiones entre s\u00ed. Cada una ellas reivindica el monopolio la verdad y considera impostores a los profetas de otras fes. Aunque en la vida cotidiana esto no se manifieste en t\u00e9rminos tan rotundos, la dura realidad sigue siendo la misma: cuando los seguidores de cualquier religi\u00f3n se toman en serio sus creencias, han de considerar falsas al resto de las religiones, incluyendo sus fuentes. Es imposible concebir que un cristiano, que sea verdadero creyente en el cristianismo tal como se entiende hoy en d\u00eda, d\u00e9 testimonio de la verdad de Buda, Krishna y Zoroastro. En particular, la postura cristiana en oposici\u00f3n Santo Profeta (lpD) del Islam es exactamente la mencionada arriba. Han de acusarlo de impostor, pues de lo contrario la \u00fanica alternativa que les queda es convertirse en musulmanes. Los orientalistas que tratan de este tema han mantenido siempre esta postura de forma muy abierta, y muchos de ellos han llegado al extremo de mostrar hostilidad manifiesta hacia el fundador del Islam bajo la premisa de que ten\u00eda que ser falso. Lo mismo se aplica a otras religiones.<\/p>\n<p>Aunque en la vida cotidiana no encontramos ejemplos tan notorios de descortes\u00eda u ofensa, la barrera a\u00fan permanece, aunque se exterioricen o no los propios puntos de vista. Por esta raz\u00f3n los seguidores de todas las religiones se han agrupado en contra de todos los dem\u00e1s, y la barrera entre la verdad y la falsedad y el bien o el mal ha logrado impedir la armon\u00eda religiosa que tanto necesita el hombre de hoy.<\/p>\n<p>No cabe duda de que hay cristianos muy civilizados y educados en el mundo que, por cortes\u00eda, no herir\u00edan la sensibilidad de los musulmanes acusando de impostor al Santo Profeta (lpD) del Islam. Sin embargo, los cristianos, de acuerdo con sus creencias, no tienen m\u00e1s opci\u00f3n que rechazar la verdad del fundador del Islam. En el caso de un musulm\u00e1n, sin embargo, es una historia completamente diferente. Cuando habla de Jesucristo, Mois\u00e9s, Krishna o Buda con veneraci\u00f3n y amor, lo hace porque no tiene otra opci\u00f3n. Forma parte del art\u00edculo fundamental de su fe mostrar no solamente cortes\u00eda humana, sino creer sinceramente en su verdad y honor. En vista de ello, este art\u00edculo de fe parece adquirir una importancia a escala global. Establece la paz y armon\u00eda entre las religiones y crea una atm\u00f3sfera genuina de confianza y amor mutuo. Al igual que la Unidad de Dios, posee la calidad intr\u00ednseca de ser insustituible. No hay otra alternativa.<\/p>\n<p>El Mes\u00edas Prometido, Hazrat Mirza Ghulam Ahmad de Qadian, ha resumido as\u00ed la creencia isl\u00e1mica en otros profetas:<\/p>\n<blockquote><p><strong>Uno de los principios que constituye la base de mi creencia se refiere a las religiones establecidas en el mundo. Estas religiones han tenido una gran aceptaci\u00f3n en diversas regiones de la tierra. Han alcanzado una determinada edad y han llegado a una etapa de madurez. Dios me ha informado que ninguna de estas religiones era falsa en su origen y ninguno de sus profetas fueron impostores.<\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p>Este es un bello principio, que promueve la paz y la armon\u00eda, sienta las bases para la reconciliaci\u00f3n, y ayuda a la condici\u00f3n moral del hombre. Creemos en la verdad de todos y cada uno de los profetas que han aparecido en el mundo, bien sea en la India, Persia, China o en cualquier otro pa\u00eds.<\/p>\n<p>Con el establecimiento de este hecho, es decir, que ten\u00edan que existir profetas procedentes de Dios en todo el mundo y en todas las \u00e9pocas, el escenario parece estar dispuesto para un profeta universal. La aceptaci\u00f3n de un profeta universal exige una reciprocidad. Si esperamos que los dem\u00e1s crean en alguien a quien consideramos verdadero, ser\u00eda ciertamente \u00fatil dar testimonio de la verdad de aquellas personas santas en las que la otra parte cree firmemente.<\/p>\n<p>El Islam establece, pues, las bases para la universalidad de un solo profeta. Por ello, la reivindicaci\u00f3n del Cor\u00e1n (de que el Santo Profeta (lpD) no fue enviado solamente a Arabia, sino a toda la humanidad) se basa en una profunda filosof\u00eda. Todas las religiones hablan de un futuro ut\u00f3pico o de la edad de oro, en que toda la humanidad se unir\u00e1 bajo una sola bandera. Pero no parece existir ninguna plataforma para unir al hombre en sus creencias y dogmas. Por primera vez en la historia de la religi\u00f3n, el Islam allan\u00f3 el camino para una religi\u00f3n universal declarando que todos los pueblos del mundo, en diferentes momentos, fueron bendecidos con la aparici\u00f3n de mensajeros divinos.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el Sagrado Cor\u00e1n, la instituci\u00f3n del profetazgo es universal y eterna. Para describir este ministerio se utilizan dos t\u00e9rminos con connotaciones ligeramente diferentes. El primer t\u00e9rmino es AnNabi, que tiene la connotaci\u00f3n de profec\u00eda. Aquellos a quienes Dios elige para representarle son dotados del conocimiento de ciertos hechos trascendentes del futuro. Tambi\u00e9n son informados de cosas del pasado, desconocidos por la gente, constituyendo este conocimiento una se\u00f1al de haber sido informados por un Ser Omnisciente. La profec\u00eda, como tal, establece la verdad de los profetas, para que la gente se someta a ellos y acepte su mensaje.<\/p>\n<p>El segundo t\u00e9rmino utilizado en relaci\u00f3n con los profetas, es AlRasul o Mensajero. Hace alusi\u00f3n a los contenidos de la revelaci\u00f3n prof\u00e9tica que tratan de mensajes importantes que han de transmitirse a la humanidad en nombre de Dios. Tales mensajes pueden referirse a un nuevo c\u00f3digo de derecho, o simplemente amonestar a la gente respecto a sus errores del pasado en relaci\u00f3n con las anteriores leyes reveladas.<\/p>\n<p>Estas dos funciones se combinan en una sola persona, y como tal, todos los profetas se pueden denominar mensajeros y todos los mensajeros, profetas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el Islam, todos los profetas son seres humanos y ninguno de ellos posee caracter\u00edsticas sobrehumanas. Siempre que se atribuyen ciertos milagros a los profetas, que supuestamente reflejan su car\u00e1cter sobrehumano, el Cor\u00e1n rechaza esa idea de forma clara y categ\u00f3rica. La resurrecci\u00f3n de los muertos es uno de los milagros atribuidos a ciertos profetas. Aunque se encuentren descripciones similares en numerosas escrituras divinas o Libros religiosos, seg\u00fan el Cor\u00e1n no han de ser interpretadas literalmente, pues poseen una connotaci\u00f3n metaf\u00f3rica. Por ejemplo, se dice que Jes\u00fas infundi\u00f3 a los muertos una nueva vida. Sin embargo, el Sagrado Cor\u00e1n habla del Santo Profeta Muhammad (lpD) en los mismos t\u00e9rminos y utiliza las mismas palabras para indicar el milagro de renacimiento espiritual que era capaz de obrar. Similar es el caso de la creaci\u00f3n de p\u00e1jaros de barro, a los que se hace que vuelen en el nombre de Dios. Estas aves son simplemente seres humanos que est\u00e1n dotados de la facultad de elevarse espiritualmente, en comparaci\u00f3n con la gente mundana.<\/p>\n<p>A ning\u00fan profeta se le concede un plazo de vida excepcionalmente tan largo que le confiera una distinci\u00f3n especial o le sit\u00fae por encima de la fraternidad de los profetas a la que pertenece. Tampoco se afirma que ning\u00fan profeta hubiera ascendido con su cuerpo material a zonas remotas del universo. Siempre que se hace tal menci\u00f3n, se hace referencia al ascenso espiritual y no al ascenso corporal, pues, seg\u00fan afirma categ\u00f3ricamente el Cor\u00e1n, tal condici\u00f3n es opuesta al car\u00e1cter de los profetas. Cuando el Pueblo de las Escrituras pidi\u00f3 al Santo Fundador del Islam que ascendiera f\u00edsicamente al cielo y trajera de vuelta un libro, la respuesta que Dios le inspir\u00f3 fue simplemente \u00e9sta:<\/p>\n<blockquote><p><strong>Diles: &#8220;Mi Se\u00f1or est\u00e1 muy por encima (de tal conducta pueril). Yo no soy m\u00e1s que un ser humano y un profeta\u201d. (Cor\u00e1n 17:94)<\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p>Esta respuesta rechaza todas las afirmaciones sobre otros profetas que se cree que ascendieron f\u00edsicamente al cielo. El argumento impl\u00edcito en esta respuesta es que ning\u00fan ser humano o profeta puede ascender corporalmente al cielo, o de lo contrario, el Profeta Muhammad (lpD) tambi\u00e9n hubiera podido repetir el mismo milagro. El \u00e9nfasis en las caracter\u00edsticas humanas de los profetas y sus limitaciones humanas es uno de los rasgos m\u00e1s bellos de las ense\u00f1anzas isl\u00e1micas fundamentales. Los profetas no ostentan superioridad sobre el resto de los seres humanos por estar dotados de cualidades sobrehumanas, sino \u00fanicamente por poseer un mejor conocimiento de las cualidades con las que han sido agraciados. Permanecieron siendo humanos a pesar de haber ascendido a elevadas alturas espirituales y su conducta no puede ser imitada por otros seres humanos.<\/p>\n<p>Respecto a la continuidad de la profec\u00eda, el Islam declara categ\u00f3ricamente que el Santo Profeta (lpD) del Islam es el \u00faltimo de los profetas portadores de ley y que el Cor\u00e1n es el \u00faltimo libro divino de leyes, perfeccionado y salvaguardado hasta el final de los tiempos. Evidentemente, un libro que es perfecto y que tambi\u00e9n est\u00e1 protegido de la interpolaci\u00f3n trasciende la alteraci\u00f3n. No est\u00e1 justificado ning\u00fan cambio en ning\u00fan caso. En tanto en cuanto un libro sea perfecto y est\u00e9 protegido de la interpolaci\u00f3n humana, no se justifica ning\u00fan cambio en el mismo.<\/p>\n<p>Respecto a la profec\u00eda, siempre que \u00e9sta no sea una profec\u00eda portadora de ley, el Cor\u00e1n menciona claramente la posibilidad de su continuidad. Una vez m\u00e1s, hay profec\u00edas claras acerca respecto a tales reformadores Divinos, que se hallar\u00edan subordinados al Santo Fundador del Islam y al Libro Sagrado, el Cor\u00e1n. El siguiente vers\u00edculo de la Sura Al-Nisa no es ambiguo al respecto:<\/p>\n<blockquote><p><strong>\u00a0Pues quien obedece a Al-lah y a este Mensajero suyo estar\u00e1 entre aquellos a quienes Al-lah ha concedido sus bendiciones: a saber, los profetas, los veraces, los m\u00e1rtires y los justos. (Cor\u00e1n 4:70)<\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p>En resumen, El Cor\u00e1n declara que el Islam es la \u00faltima religi\u00f3n perfeccionada para el beneficio de la humanidad, despu\u00e9s de la cual no se revelar\u00e1 ninguna ense\u00f1anza que invalide las ense\u00f1anzas isl\u00e1micas, ni nacer\u00e1 profeta alguno independiente fuera del \u00e1mbito del Islam, pues cualquier profeta nuevo estar\u00eda completamente subordinado al Santo Profeta Muhammad (lpD).<\/p>\n<p>Los profetas siempre aparecieron para entregar un mensaje. Ese mensaje no se limitaba al campo de las creencias, sino que tambi\u00e9n abarcaba el \u00e1rea de las pr\u00e1cticas y el desarrollo de las creencias. Las ense\u00f1anzas se dividen en dos categor\u00edas importantes:<\/p>\n<ul>\n<li>El modo de mejorar la relaci\u00f3n con Dios.<\/li>\n<li>El modo de comportarse con el pr\u00f3jimo.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Estas dos categor\u00edas, abarcan en realidad todos los aspectos de las leyes religiosas. No pretendemos entrar aqu\u00ed en una larga discusi\u00f3n sobre el modo en que esta tarea se realiza a la perfecci\u00f3n en el Islam, pero tal vez ser\u00eda apropiado ilustrar algunas caracter\u00edsticas importantes de esta ense\u00f1anza de car\u00e1cter universal.<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<h2><strong>La vida despu\u00e9s de la muerte<\/strong><\/h2>\n<p>La cuesti\u00f3n de la vida despu\u00e9s de la muerte siempre ha inquietado por igual a las mentes de la gentes pertenecientes a todas las religiones y a todas las \u00e9pocas. Tambi\u00e9n est\u00e1 el punto de vista ateo que niega totalmente la posibilidad de vida despu\u00e9s de la muerte. Las religiones que creen en la vida despu\u00e9s de la muerte se pueden dividir en dos categor\u00edas.<\/p>\n<ol>\n<li>Las que creen en la reencarnaci\u00f3n del alma de una persona muerta en una nueva forma de existencia humana o animal.<\/li>\n<li>Las que creen en un estado sobrenatural de existencia despu\u00e9s de la muerte.<\/li>\n<\/ol>\n<p>El punto de vista ateo no entra en el \u00e1mbito de esta discusi\u00f3n. En cuanto a la doctrina isl\u00e1mica, el Islam pertenece a la categor\u00eda de religiones que rechaza por completo cualquier posibilidad de reencarnaci\u00f3n. Sin embargo, los que creen en alguna forma de existencia espiritual o carnal en el otro mundo est\u00e1n divididos entre s\u00ed en muchos aspectos. Su noci\u00f3n difiere en cada religi\u00f3n. Por lo tanto, si tenemos en cuenta sus puntos de vista, no podemos atribuir ninguna creencia a los seguidores de las distintas religiones sin temor a una contradicci\u00f3n.<\/p>\n<p>Dentro del Islam, las diferentes sectas o los eruditos musulmanes mantienen distintos puntos de vista al respecto. La comprensi\u00f3n general tiende a percibir la forma del otro mundo como algo muy similar a la carnal aqu\u00ed en la tierra. El concepto de cielo e infierno, por consiguiente, ofrece una imagen material, en lugar de espiritual, de las cosas futuras. El cielo se presenta literalmente, de acuerdo con este concepto, como un jard\u00edn inmensamente grande en los que abundan hermosos \u00e1rboles con sombras eternas bajo las que fluyen r\u00edos. Los r\u00edos ser\u00edan de leche y miel. El jard\u00edn producir\u00eda frutos y cada hombre desear\u00eda que los frutos estuvieran a su disposici\u00f3n. La carne ser\u00eda de aves de todo tipo: bastar\u00eda con desear la carne anhelada. A los hombres piadosos se les proporcionar\u00eda compa\u00f1eras de una belleza y refinamiento extremos, sin l\u00edmite en el n\u00famero, que se decidir\u00eda seg\u00fan su capacidad. Podr\u00edan tener cuantas pudieran abarcar. \u00bfQu\u00e9 har\u00edan? \u00bfC\u00f3mo se relacionar\u00edan entre s\u00ed? \u00bfTendr\u00edan hijos o llevar\u00edan una vida est\u00e9ril de gozo? \u00c9stas son todas las cuestiones pol\u00e9micas. El gozo, tal como est\u00e1 concebido, ser\u00eda intensamente sensual. No habr\u00eda trabajo a realizar, ni labor que desperdiciar, ni esfuerzo alguno a realizar: una vida perfecta (si tal vida pudiera llamarse perfecta) de total y absoluta indolencia, con la opci\u00f3n de comer y beber en exceso, ya que el vino tambi\u00e9n fluir\u00eda al lado de de r\u00edos de leche y miel y \u00a1sin temor a la dispepsia o la intoxicaci\u00f3n! Recostados sobre almohadones celestes de seda y brocado, disfrutar\u00edan de su tiempo en medio de la felicidad eterna. \u00a1Vaya felicidad eterna!<\/p>\n<p>En el Islam, hay quienes rechazan categ\u00f3ricamente esta interpretaci\u00f3n pueril de las referencias cor\u00e1nicas sobre el Cielo y demuestran, mediante abundantes referencias a los vers\u00edculos del Sagrado Cor\u00e1n, que lo que se describe es s\u00f3lo una imagen metaf\u00f3rica carente de carnalidad. De hecho, el Sagrado Cor\u00e1n indica muy claramente que la forma de existencia de la vida futura diferir\u00e1 tanto de todas las formas conocidas de vida aqu\u00ed en la tierra, que la imaginaci\u00f3n humana es incapaz de concebir la m\u00e1s m\u00ednima percepci\u00f3n de la realidad de otro mundo.<\/p>\n<blockquote><p><strong>\u00a0\u00a0Os cambiaremos vuestras formas actuales y os transformaremos en algo de lo que no ten\u00e9is idea. Sura Al Waqiah (cap. 56: V.62)<\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p>Esta es la afirmaci\u00f3n categ\u00f3rica del Cor\u00e1n sobre el tema. En tiempos recientes, el fundador de la Comunidad Ahmad\u00eda, Hazrat Mirza Ghulam Ahmadas de Qadian, present\u00f3 esta perspectiva de la existencia espiritual en oposici\u00f3n a la existencia carnal en su tratado singular y excepcional titulado &#8220;La filosof\u00eda de las ense\u00f1anzas del Islam&#8221;. Todos los puntos de vista presentados en el libro est\u00e1n bien documentados con referencias del Cor\u00e1n y las tradiciones del Santo Fundador del Islam. Se reproduce aqu\u00ed una breve descripci\u00f3n.<\/p>\n<p>De acuerdo con su estudio profundo, la vida en el m\u00e1s all\u00e1 no ser\u00eda material. En su lugar, ser\u00eda de naturaleza espiritual de la que s\u00f3lo se podr\u00edan visualizar ciertos aspectos. No podemos determinar con precisi\u00f3n la forma que adoptar\u00e1n las cosas. Una de las caracter\u00edsticas principales de su visi\u00f3n del m\u00e1s all\u00e1 se refiere al alma que produce otra entidad rara, que ocupar\u00eda la misma posici\u00f3n, en relaci\u00f3n con el alma, que el alma ocupa respecto a nuestra existencia carnal aqu\u00ed en la tierra. Este nacimiento de un alma dentro del alma estar\u00eda relacionado con el tipo de vida que hayamos vivido aqu\u00ed en la tierra. Si nuestra vida transcurre en la sumisi\u00f3n a la voluntad de Dios y de acuerdo con Sus mandamientos, nuestros gustos se cultivar\u00e1n y se adaptar\u00e1n para gozar los placeres espirituales en lugar de los placeres carnales. Dentro del alma comienza a formarse una especie de alma embrionaria; nacen nuevas facultades y se adquieren nuevos sabores que no son placenteros para quienes est\u00e1n acostumbrados a los placeres carnales. Estos nuevos tipos de seres humanos refinados pueden encontrar la plena satisfacci\u00f3n. Se comienza a disfrutar del sacrificio en lugar de la usurpaci\u00f3n de los derechos de ajenos. El perd\u00f3n supera a la venganza y nace el amor altruista como una segunda naturaleza, sustituyendo a todas las relaciones que tienen motivos interesados. Por lo tanto, se puede decir que se puede visualizar una nueva alma dentro del alma.<\/p>\n<p>Todas estas proyecciones respecto al desarrollo del alma son conclusiones extra\u00eddas de varios vers\u00edculos del Cor\u00e1n, aunque no se pueda determinar con precisi\u00f3n la naturaleza exacta de los acontecimientos futuros. S\u00f3lo se puede decir que ocurrir\u00e1 algo similar, cuyos detalles est\u00e1n fuera del alcance del entendimiento humano. Hay ciertos aspectos de la nueva vida que se deber\u00edan discutir. El concepto de cielo e infierno en el Islam es completamente diferente al observado en general. El cielo y el infierno no son dos lugares diferentes que ocupen un tiempo y un espacio por separado. De acuerdo con el Cor\u00e1n, el cielo abarca todo el universo. \u201c\u00bfD\u00f3nde se hallar\u00eda entonces el infierno?&#8221; preguntaron algunos de los compa\u00f1eros del Santo Profetasa. &#8220;En el mismo lugar&#8221;, fue la respuesta, \u201cpero no ten\u00e9is la facultad de entender su coexistencia.&#8221; Es decir, en t\u00e9rminos humanos comunes puede parecer que ocupan el mismo espacio y tiempo, pero en realidad van a coexistir sin interferir ni interrelacionarse entre s\u00ed por pertenecer a dimensiones diferentes.<\/p>\n<p>Sin embargo, \u00bfcu\u00e1l es el significado de la felicidad celestial o las torturas del fuego del infierno? En respuesta a esta pregunta, el Mes\u00edas Prometidoas ha ilustrado el tema de la siguiente manera: Si un hombre estuviera a punto de morir sediento, y sin embargo disfrutara de salud, el agua fr\u00eda le proporcionar\u00eda un placer intenso, imposible de obtener de la experiencia cotidiana de beber agua, o incluso de la bebida m\u00e1s deliciosa de su elecci\u00f3n. Si alguien padeciera de sed y hambre a la vez y necesitara de una fuente inmediata de energ\u00eda, un racimo fresco de uvas le proporcionar\u00eda una inmensa satisfacci\u00f3n, que nunca experimentar\u00eda en circunstancias ordinarias. Sin embargo, la condici\u00f3n previa para estos placeres es la buena salud. Ahora visualicemos a un hombre muy enfermo, que est\u00e9 nauseabundo e intentando vomitar cualquier l\u00edquido, y que est\u00e1 a punto de morir por deshidrataci\u00f3n. Si se le ofreciera un vaso de agua fresca, o un racimo de uvas frescas, no solo no las aceptar\u00eda, sino que su simple contemplaci\u00f3n le producir\u00eda una sensaci\u00f3n de rechazo y repulsa absoluta.<\/p>\n<p>Mediante ilustraciones de este tipo, el Mes\u00edas Prometidoas mostr\u00f3 que el infierno y el cielo son solamente temas de relatividad. Un alma sana, que ha adquirido el gusto por las cosas buenas, obtendr\u00e1 mayor placer si se encuentra en estrecha proximidad de los objetos de su elecci\u00f3n. Todo lo que un hombre espiritual saludable anhela es la cercan\u00eda a Dios y Sus atributos, e imitar las virtudes divinas. En el cielo, esta alma sana comenzar\u00eda a ver, concebir y sentir la cercan\u00eda de los atributos de Dios como jam\u00e1s lo hubiera hecho antes. \u00c9stos, de acuerdo con el Mes\u00edas Prometido, no permanecer\u00edan siendo solamente valores espirituales, sino que adquirir\u00edan formas y figuras et\u00e9reas, que el esp\u00edritu celeste reci\u00e9n nacido gozar\u00eda con la ayuda del alma antigua, la cual desempe\u00f1ar\u00eda las funciones del cuerpo. Esto tambi\u00e9n ser\u00eda una cuesti\u00f3n de relatividad. Lo contrario se aplicar\u00eda al infierno, en el sentido de que un alma impura crear\u00eda un cuerpo impuro para el alma nueva de la otra vida. Y los mismos factores que proporcionar\u00edan placer al alma sana proporcionar\u00edan tortura y un sufrimiento profundo a esta entidad impura.<\/p>\n<p>En cuanto a la mente o el alma, en comparaci\u00f3n con nuestro cuerpo carnal, existe una gran diferencia en la naturaleza de su existencia, que es casi inconcebible. Cada parte del cuerpo posee vida y palpita con vida, no s\u00f3lo en t\u00e9rminos materiales, sino tambi\u00e9n en cuanto a la conciencia. Cada part\u00edcula del cuerpo humano est\u00e1 dotada de alg\u00fan tipo de conciencia. Los cient\u00edficos tratan de describir esta conciencia en t\u00e9rminos de impulsos electr\u00f3nicos, pero es una forma muy cruda de representar la conciencia global de la mente consciente y subconsciente, del sistema inmunol\u00f3gico y de otras funciones independientes del cuerpo humano, que todav\u00eda escapan a nuestro poder de comprensi\u00f3n.<\/p>\n<p>Entonces, \u00bfqu\u00e9 es la conciencia? \u00bfC\u00f3mo se puede definir y explicar la quintaesencia del &#8220;yo&#8221; en todos los seres vivos? \u00bfPodemos llamarlo ego en t\u00e9rminos psicol\u00f3gicos? Un psic\u00f3logo nunca ha conseguido definir el ego. Es algo que en t\u00e9rminos religiosos se describe como alma. Es imposible medir la distancia entre el alma y el cuerpo carnal. En cuanto a su peculiaridad, el alma, incluso en nuestra percepci\u00f3n m\u00e1s cruda, es tan rara y ultrarefinada que en ning\u00fan caso puede compararse con el cuerpo que la contiene. Tratemos seguidamente de imaginar el escenario del nacimiento de un alma en el interior del alma durante un per\u00edodo de miles de millones de a\u00f1os. Al final de un largo d\u00eda, encontraremos a un alma dentro de un alma, que se asemejar\u00eda en t\u00e9rminos de rareza al alma humana de aqu\u00ed en la tierra en comparaci\u00f3n con el cuerpo humano. Ocurrir\u00e1 algo similar a esto y, en t\u00e9rminos relativos, la existencia futura de la vida tambi\u00e9n tendr\u00eda dos estados combinados en una sola entidad. En t\u00e9rminos relativos, un estado ser\u00eda como el cuerpo y el otro como el alma. En comparaci\u00f3n con nuestros cuerpos, nuestra alma aparecer\u00eda como un cuerpo en la nueva esencia evolucionada de existencia.<\/p>\n<p>Para m\u00e1s detalles, se recomienda a los lectores leer el tratado completo, que no trata solamente de este tema, sino que tambi\u00e9n analiza otras cuestiones muy interesantes que inquietan a las mentes de gente de todo el mundo.<\/p>\n<p>En resumen, cada individuo crea su propio infierno o su propio cielo, y de acuerdo con su propio estado, cada cielo se diferencia del cielo de la otra persona, y cada infierno difiere del infierno de la otra persona, aunque aparentemente ocupan el mismo espacio y tiempo en las dimensiones del m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 ocurre con el alma humana desde el momento de su muerte carnal y su resurrecci\u00f3n en el D\u00eda del Juicio? Se dice que el Santo Profetasa afirm\u00f3 que despu\u00e9s de nuestra muerte se abrir\u00e1n ventanas en la tumba. Para la gente piadosa, se abrir\u00e1n ventanas hacia el cielo y para la gente malvada se abrir\u00e1n hacia el infierno. Sin embargo, si abri\u00e9ramos una tumba, no encontrar\u00edamos ninguna de tales ventanas. Por lo tanto, la aceptaci\u00f3n literal de estas palabras no transmite el verdadero significado del tema. Es imposible que el Santo Profetasa nos hubiera dado una informaci\u00f3n err\u00f3nea en ning\u00fan momento, por lo que deducimos que en este caso habr\u00eda hablado metaf\u00f3ricamente. De lo contrario, cada vez que cav\u00e1ramos una tumba, encontrar\u00edamos ventanas abiertas hacia el infierno, o permitiendo la entrada del aire fragante y agradable del para\u00edso. Sin embargo, no hemos observado ninguna de ellas. \u00bfQu\u00e9 significado tienen, pues, las palabras del Santo Profetasa?<\/p>\n<p>La tumba es en realidad una fase intermedia de existencia entre esta vida y la vida venidera. Aqu\u00ed, la vida espiritual progresa gradualmente a trav\u00e9s de muchas etapas hasta alcanzar su destino final. Despu\u00e9s, bajo la orden de Al-lah, sonar\u00e1 una trompeta y se originar\u00e1 la \u00faltima forma espiritual. En este per\u00edodo de transici\u00f3n, las diferentes almas experimentar\u00e1n algo parecido al cielo o al infierno antes de llegar a su etapa final de perfecci\u00f3n, en condiciones para resurgir como entidades completamente transformadas. El Cor\u00e1n ilustra muy bien este concepto:<\/p>\n<blockquote><p><strong>\u00a0Vuestra primera creaci\u00f3n y vuestra segunda creaci\u00f3n ser\u00e1n id\u00e9nticas. Sura Luqman (cap. 31: V.29)<\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p>Si reflexionamos sobre el nacimiento del ni\u00f1o a partir de una sola c\u00e9lula, encontramos la siguiente declaraci\u00f3n del Cor\u00e1n:<\/p>\n<blockquote><p><strong>\u00a0\u00c9l es Quien os moldea en los senos maternos como desea. Sura Al Imran (cap\u00a03:7)<\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p>Este tema est\u00e1 relacionado con la cuesti\u00f3n de las dos creaciones id\u00e9nticas antes mencionadas. Tomemos como ejemplo el caso de ni\u00f1os con enfermedades cong\u00e9nitas. \u00c9stos no contraen repentinamente la enfermedad en el momento del parto, sino que desarrollan gradualmente un estado de enfermedad que es progresiva y que comienza desde el momento de su primera etapa embrionaria. Del mismo modo, el alma de una persona que est\u00e1 espiritualmente enferma experimentar\u00e1 algo parecido al infierno en esa etapa embrionaria antes de su resurrecci\u00f3n final en el D\u00eda del Juicio, y sentir\u00e1 malestar durante tal per\u00edodo de la tumba, al igual que el ni\u00f1o enfermizo en el vientre de su madre. La actitud de un ni\u00f1o sano es totalmente distinta, e incluso sus patadas son apreciadas por la madre.<\/p>\n<p>La pregunta que surge ahora es: \u00bfAcaso progresar\u00e1 el alma tambi\u00e9n, como lo hace un ni\u00f1o en el vientre de su madre, y atravesar\u00e1 todas estas etapas? La respuesta se puede encontrar en este mismo vers\u00edculo del Cor\u00e1n: &#8220;Ma wa ma jalakakum basukum il-la ka nafsin Wahidin\u201d: \u201cVuestra primera creaci\u00f3n y vuestra segunda creaci\u00f3n ser\u00e1n id\u00e9nticas\u201d.<\/p>\n<p>Para entender la segunda creaci\u00f3n, debemos entender el modo en que un beb\u00e9 se modela en el vientre de su madre. Aparentemente, estas formas s\u00f3lo tardan nueve meses en desarrollarse, mientras que en realidad la creaci\u00f3n de la vida se expande a lo largo de miles de millones de a\u00f1os. Volviendo al comienzo de la vida zool\u00f3gica, el beb\u00e9 atraviesa casi todas las etapas de la evoluci\u00f3n de la vida. Desde el comienzo del embarazo hasta su culminaci\u00f3n, nueve meses m\u00e1s tarde, el desarrollo del ni\u00f1o refleja todas las etapas de la creaci\u00f3n. En otras palabras, todas las fases de la evoluci\u00f3n se repiten en esos nueve meses, una tras otra, y a una velocidad que la imaginaci\u00f3n no puede concebir. Mantiene vivas las etapas del sistema de la evoluci\u00f3n representando su imagen.<\/p>\n<p>La creaci\u00f3n de la vida atraves\u00f3 un largo per\u00edodo de desarrollo hasta alcanzar la forma que contemplamos en nueve meses. Esto revela el hecho de que el per\u00edodo de nuestra primera creaci\u00f3n fue muy largo, y que nuestra segunda creaci\u00f3n tambi\u00e9n se extender\u00e1 por un per\u00edodo prolongado. Al estudiar estos nueve meses podemos aprender algo de los miles de millones de a\u00f1os de la historia de la vida as\u00ed como de la evoluci\u00f3n de las almas en el otro mundo. Tal vez se podr\u00eda llegar a la conclusi\u00f3n definitiva de que el desarrollo del alma despu\u00e9s de la muerte quiz\u00e1s requiera de nuevo el lapso de tiempo que va desde los primeros or\u00edgenes de la vida hasta la \u00faltima creaci\u00f3n del hombre.<\/p>\n<p>En apoyo de este argumento, el Cor\u00e1n declara categ\u00f3ricamente que cuando las almas sean resucitadas hablar\u00e1n entre s\u00ed tratando de determinar cu\u00e1nto tiempo permanecieron en la tierra. Algunos dir\u00e1n: &#8216;Hemos permanecido un d\u00eda&#8221;, mientras que otros dir\u00e1n &#8220;incluso menos de un d\u00eda.&#8221; Entonces Dios dir\u00e1: &#8220;Ni siquiera eso es correcto.&#8221; En otras palabras, Dios dir\u00e1 que &#8220;hab\u00e9is permanecido en la tierra mucho menos de lo que calcul\u00e1is.&#8221; En realidad, la relaci\u00f3n entre el periodo de la propia vida y una peque\u00f1a parte de la jornada equivale m\u00e1s o menos al periodo que la resurrecci\u00f3n del alma tendr\u00e1 con respecto a toda su vida anterior. Cuanto m\u00e1s lejano se encuentra algo, m\u00e1s peque\u00f1o parece. Nuestra infancia parece una experiencia de unos pocos segundos. Cuanto mayor es la distancia de las estrellas, m\u00e1s peque\u00f1as parecen. Lo que Dios est\u00e1 tratando de decir es que no vamos a ser juzgados al d\u00eda siguiente despu\u00e9s de la muerte, sino que el juicio tendr\u00e1 lugar en un futuro tan lejano que nuestras vidas anteriores nos parecer\u00e1n a nosotros como un asunto de unos pocos segundos, como un diminuto punto en la remota lejan\u00eda.<\/p>\n<p>En pocas palabras, la resurrecci\u00f3n del hombre se describe como una transformaci\u00f3n que \u00e9l no es capaz de concebir, un acontecimiento que es tan cierto como su existencia aqu\u00ed en la tierra. Todos estos temas han sido explicados con detalle en el Sagrado Cor\u00e1n.<\/p>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<h2><strong>Predestinaci\u00f3n y libre albedr\u00edo<\/strong><\/h2>\n<p>La cuesti\u00f3n del destino es muy complicada, y ha sido objeto de debate a lo largo de los siglos tanto por fil\u00f3sofos como por te\u00f3logos. En casi todas las religiones se hace referencia de un modo u otro a la naturaleza del destino.<\/p>\n<p>Los que creen en el destino, pueden dividirse en dos categor\u00edas principales. Los que en su mayor\u00eda creen ciegamente en el destino lo representan como una predeterminaci\u00f3n divina de todo lo que es grande y peque\u00f1o. Este punto de vista es muy popular entre algunas sectas cr\u00edpticas de los suf\u00edes, que viven una vida apartada de la gente ordinaria. Afirman que el hombre no posee control alguno sobre ninguna cosa. Todo est\u00e1 predeterminado. Como tal, todo lo que ocurre es el desarrollo del grandioso plan del destino, que s\u00f3lo Dios conoce. \u00c9ste es un concepto muy problem\u00e1tico respecto al plan de las cosas y plantea inevitablemente la cuesti\u00f3n del crimen y la justicia, el castigo y la recompensa. Si el hombre no tuviera otra opci\u00f3n, entonces no deber\u00eda existir castigo ni recompensa por sus acciones.<\/p>\n<p>El otro punto de vista es el de la libre elecci\u00f3n, en el que el destino no juega pr\u00e1cticamente ning\u00fan papel en lo que el hombre decide y ejecuta.<\/p>\n<p>Durante la discusi\u00f3n sobre el destino, se abre paso en el debate otro problema filos\u00f3fico importante, que a\u00f1ades nuevas complicaciones, y es la cuesti\u00f3n de la precognici\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 tiene que ver el conocimiento previo de Dios con las cosas venideras? Esa es la pregunta, cuya respuesta no ha sido bien respondida por ninguna de las dos partes en el debate. No pretendemos adentrarnos aqu\u00ed en un extenso estudio comparativo de los m\u00e9ritos de los argumentos de quienes creen y no creen en el destino. S\u00f3lo intentaremos exponer el criterio isl\u00e1mico.<\/p>\n<p>El destino posee muchas categor\u00edas, jugando cada una de ellas un papel distinto en sus \u00e1mbitos respectivos de operaci\u00f3n y funcionando simult\u00e1neamente. Las leyes de la naturaleza son las que imperan y nada est\u00e1 por encima de su influencia. \u00c9ste es el plan general de las cosas que se puede calificar como destino, en su m\u00e1s amplio concepto. Los que siguen las leyes de la naturaleza con un profundo conocimiento de las mismas obtendr\u00e1n ciertas ventajas sobre los que no lo hacen. Estas personas est\u00e1n destinadas a beneficiarse siempre y a forjarse una vida mejor para s\u00ed mismas, pero ninguna de ellas est\u00e1 predestinada a pertenecer a ning\u00fan grupo en concreto por el hecho de haber adoptado el lado correcto o incorrecto de las leyes de la naturaleza.<\/p>\n<p>Hubo un tiempo en la \u00e9poca inmediatamente anterior al renacimiento europeo en que el mundo musulm\u00e1n de Oriente superaba a los dem\u00e1s en su conocimiento de las leyes de la naturaleza. En consecuencia, los musulmanes estaban en condiciones de extraer mayores beneficios gracias a tal conocimiento. Cuando posteriormente este estudio de la naturaleza de mentalidad abierta y libre de prejuicios se desplaz\u00f3 a Occidente, marc\u00f3 el comienzo de una nueva era de luz de conocimientos para Occidente, mientras que Oriente comenz\u00f3 a sumergirse en una larga y oscura noche de quimeras, superstici\u00f3n y ensue\u00f1os. Esto es destino, por supuesto, pero de otro tipo. La \u00fanica ley que est\u00e1 predeterminada en relaci\u00f3n con este destino es la orden inmutable que establece que quien estudie la naturaleza sin prejuicios y se deje llevar a donde las leyes de la naturaleza le conduzcan, recorrer\u00e1 el camino del progreso eterno. \u00c9sta es la categor\u00eda general y omnipresente del destino que est\u00e1 por encima todo, a excepci\u00f3n de las leyes del destino relacionadas con la religi\u00f3n.<\/p>\n<p>Antes de iniciar una discusi\u00f3n sobre el destino en relaci\u00f3n con la religi\u00f3n, deber\u00edamos examinar m\u00e1s a fondo algunas \u00e1reas de este destino universal de las leyes de la naturaleza. En sus influencias globales principales, presentan algunas caracter\u00edsticas de predeterminaci\u00f3n, pero de un tipo diferente al com\u00fanmente entendido. En este sentido, estamos hablando de cambios estacionales o peri\u00f3dicos en el equilibrio atmosf\u00e9rico, que representan un ecosistema muy complicado, en el que incluso acontecimientos lejanos, como las manchas solares, desempe\u00f1an su papel. Del mismo modo, la invasi\u00f3n mete\u00f3rica de los planetas genera ciertos cambios, que se reflejan en la tierra a trav\u00e9s de las correspondientes variaciones en el tiempo, clima, etc. Estas influencias mayores, junto con las alteraciones peri\u00f3dicas de los climas (producidos por diversos factores, muchos de los cuales a\u00fan no han sido determinados) causan a veces cambios sutiles en los patrones de crecimiento de la vida vegetal y animal en la tierra. Una vez m\u00e1s, hay factores responsables de la sequ\u00eda o del cambio de las estaciones de una parte de la tierra a la otra. La era glacial y el calentamiento global, en alternancia, no son m\u00e1s que algunas de las consecuencias de las diversas influencias c\u00f3smicas. Sin embargo, estas influencias mayores no afectan a la vida del individuo en la tierra, pero en el an\u00e1lisis final s\u00ed les afecta hasta cierto punto, por pertenecer todos los individuos a la familia Homo Sapiens.<\/p>\n<p>No hay evidencia que demuestre que la vida de cada persona est\u00e9 predestinada, o que no tenga opci\u00f3n o elecci\u00f3n de escoger entre el bien y el mal, lo correcto e incorrecto. El Sagrado Cor\u00e1n rechaza categ\u00f3ricamente el concepto de coacci\u00f3n, y establece claramente que todo ser humano tiene la libertad de elegir entre el bien y el mal:<\/p>\n<blockquote><p><strong>\u00a0\u00a0No ha de existir coacci\u00f3n en la religi\u00f3n. (Cor\u00e1n 2:257)<\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p>Y:<\/p>\n<blockquote><p><strong>\u00a0Al-lah no impone cargas a ning\u00fan alma m\u00e1s all\u00e1 de su capacidad. Tendr\u00e1 la recompensa que gane, y recibir\u00e1 el castigo que merezca. (Cor\u00e1n 2:287)<\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p>Y de nuevo:<\/p>\n<blockquote><p>\u00a0<strong>Y el hombre no tendr\u00e1 nada, salvo el fruto de sus afanes. (Cor\u00e1n 53:40)<\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p>Sin embargo, en lo que respecta a la religi\u00f3n, hay algunas \u00e1reas del destino que est\u00e1n predeterminadas y son inmutables. El Sagrado Cor\u00e1n hace referencia a las mismas como la Sunna de Dios. Una de tales Sunnas es que los Mensajeros de Dios siempre est\u00e1n destinados a triunfar, sean o no aceptados. Si son rechazados, son los designios de los opositores los que fracasan. Los profetas, sus mensajes y su misi\u00f3n siempre han de prevalecer, al margen del poder que ostenten los enemigos. Algunos ejemplos de la historia de la vida del hombre son los enfrentamientos entre Mois\u00e9sas y el Fara\u00f3n, entre Jes\u00fasas y sus enemigos, y entre Muhammadsa y sus adversarios. El triunfo de la religi\u00f3n es lo que permanece como legado de las luchas anteriores entre los profetas y sus adversarios. Abrahamas y su fe, y quienes lo apoyaron a \u00e9l y a su mensaje, prevalecen en el mundo. Mois\u00e9sas y los que le reverencian, Jes\u00fasas y su mensaje, y el Profeta Muhammadsa y lo que representaba, predominan en casi todo el mundo. Sin embargo, hoy no se encuentra a nadie que defienda la causa y los valores de sus oponentes. Este destino no entra en juego en los dem\u00e1s enfrentamientos entre los hombres. La regla general es que el fuerte aniquila a los d\u00e9biles. En el destino religioso, es lo contrario, lo que se convierte en principio inviolable.<\/p>\n<p>Aunque las leyes de la naturaleza sigan su curso, y por lo general no se encuentran excepciones a las reglas generales, las leyes de la naturaleza que conocemos pertenecen a muchas categor\u00edas y \u00e1mbitos, seg\u00fan el plan de las cosas que establecen varios vers\u00edculos del Cor\u00e1n. No divergen entre s\u00ed dentro de su esfera, pero cuando interfieren con otras leyes, las leyes de mayor fuerza siempre prevalecen sobre las m\u00e1s d\u00e9biles. Incluso una ley de vasta influencia puede ser derrotada por una m\u00e1s potente que act\u00fae en contra suya, dentro de una esfera limitada. Las leyes termodin\u00e1micas y electromagn\u00e9ticas, en oposici\u00f3n a las leyes de la gravitaci\u00f3n, pueden predominar en ciertas \u00e1reas de influencia. Sin embargo, la ley de la gravedad ejerce una influencia mucho m\u00e1s amplia y extensa. A medida que con el paso del tiempo el hombre adquiere un mayor conocimiento de la naturaleza, lo que hubiera sido rechazado por imposible, se est\u00e1n convirtiendo en algo concebible y de observaci\u00f3n com\u00fan.<\/p>\n<p>Teniendo en cuenta esta introducci\u00f3n, seg\u00fan el Islam, si Dios decide favorecer a un siervo especial Suyo con una manifestaci\u00f3n especial de ciertas leyes ocultas, los espectadores considerar\u00e1n estas manifestaciones como milagros y acontecimientos. Sin embargo, estos hechos suceden de acuerdo con las leyes de la naturaleza, que est\u00e1n controladas sutilmente para producir un efecto asombroso. En este caso, el destino juega un papel espec\u00edfico en la vida del siervo especial de Dios.<\/p>\n<p>De igual modo, tambi\u00e9n se puede entender el destino en relaci\u00f3n con la gen\u00e9tica o el origen social, econ\u00f3mico o educativo de la persona, que parece ser un producto indefenso de las circunstancias. Esta impotencia de la persona crea su destino, sobre el cual no posee control alguno. Por ello se dice que un ni\u00f1o rico nace con una cuchara de plata en la boca.<\/p>\n<p>Las circunstancias bajo las que una persona nace, la sociedad en la que crece, el juego de azar diario que juega un papel en la vida de todas las personas, los golpes de suerte a favor o en contra, los accidentes de los que somos v\u00edctimas o de los conseguimos escapar, son, en su conjunto, \u00e1reas donde el individuo tiene muy pocas opciones. Sin embargo, no hay que asumir que \u00e9ste haya sido escogido especialmente para tales eventos o accidentes, que juegan un papel importante a la hora de configurar o deshacer su vida.<\/p>\n<p>Las personas que nacen en hogares afectados por la pobreza son mucho m\u00e1s propensas a cometer delitos leves o incluso graves. La pobreza es la fuerza m\u00e1s compulsiva de todos los factores que originan y promueven la delincuencia. Si esto se entendiera como destino, entonces originar\u00eda una reflexi\u00f3n profunda sobre el Creador. Por lo tanto, en primer lugar debe quedar claro que el destino es s\u00f3lo parte del gran esquema de las cosas que no emite edictos especiales contra individuos de determinadas familias. En un medio econ\u00f3mico m\u00e1s amplio, existe gente m\u00e1s afortunada y menos afortunada, con ventajas y desventajas relativas. Es err\u00f3neo afirmar que hayan sido sellados individualmente por la marca del destino, incluso antes de su nacimiento, para nacer bajo ciertas circunstancias espec\u00edficas. Sin embargo, quedan a\u00fan varias preguntas en el tintero. \u00bfC\u00f3mo ser\u00edan \u00e9stos tratados en relaci\u00f3n con los cr\u00edmenes cometidos en relaci\u00f3n con quienes han nacido en circunstancias comparativamente m\u00e1s favorables, y que tienen escasos motivos, si es que hay alguno, que les impulse al delito? Si el delito es el mismo, \u00bfdeben ser tratados por igual? El Sagrado Cor\u00e1n responde a esta intrincada cuesti\u00f3n en el siguiente vers\u00edculo:<\/p>\n<blockquote><p><strong>\u00a0Al-lah no impone cargas a ning\u00fan alma m\u00e1s all\u00e1 de su capacidad. (Cor\u00e1n 2:287)<\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p>Esto significa que se tendr\u00e1n ciertamente en cuenta los factores de fondo, sociales, etc., que rodean a una persona, y que \u00e9sta ser\u00e1 juzgada en consecuencia. A los ojos de Al-lah no es solamente el crimen lo que se castiga autom\u00e1ticamente, sino que tambi\u00e9n se tendr\u00e1n en cuenta todos los factores que conducen a la ejecuci\u00f3n del crimen, con el resultado final de que se har\u00e1 justicia. Los afortunados y los desafortunados no ser\u00e1n juzgados con la misma severidad y, sin lugar a dudas, se considerar\u00e1 el entorno y los antecedentes de la persona que comete el crimen. Del mismo modo, las buenas acciones de una persona cuyas circunstancias posiblemente le disuadan de hacer el bien ser\u00e1n recompensadas en mayor medida que las del hombre en cuyo entorno se dan por hecho los actos de bondad.<\/p>\n<p>Por lo tanto, el tema del destino es bastante intrincado. Sin embargo, como la decisi\u00f3n final descansa en manos del Omnisciente, Benevolente, Todopoderoso y Sapient\u00edsimo Dios, en el an\u00e1lisis final prevalecer\u00e1n sin duda los dictados de la justicia.<\/p>\n<p>Hay ciertas \u00e1reas en las que el hombre tiene la libertad de emplear su voluntad, en las que puede elegir entre el bien o el mal, lo correcto o incorrecto, y de las que tendr\u00e1 que responder. Por otro lado, hay \u00e1reas en las que el hombre dispone de muy pocas opciones, y parece ser un pe\u00f3n en manos de otro jugador. El plan general de las cosas de la naturaleza, que abarca y controla los destinos de las naciones y los pueblos, es una de ellas. Las circunstancias de una aplicaci\u00f3n m\u00e1s amplia dejan totalmente indefenso al individuo de la sociedad; no tiene m\u00e1s remedio que seguir la corriente como una paja que es arrastrada por el torrente de un r\u00edo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Imagen: cortes\u00eda de <a href=\"https:\/\/www.flickr.com\/photos\/a_perfect_heart\/10004489495\/in\/photolist-gf4Cbc-bK6SR8-gBbRA-DrBX6-fjPuWr-fjPuWB-8DDVwX-8j1trD-61yRUe-wkep-7ASTMY-eCPC3E-egrG7N-vfBAK-s8TXey-5D7p3x-eCPmU6-dCyoyv-dsmTJN-NqxJy-4W79GG-hLBRpK-dsmT3C-bpZmy6-6EXd25-7STuq4-dsmTaN-4Gvnfm-5CLwXw-51KpH-d1KPiw-axriV4-6WAgbk-j9N6s-u3L4VL-eCPkde-7qa5uB-jFitFJ-7EDKcD-9NbL8b-81TdRY-6mgGzN-gp12he-7Tc5JU-6JmZ6r-7mF8JT-7uzrA9-q2BzXC-bH7q7V-64dLAh\" target=\"_blank\">umer malik<\/a>;\u00a0<\/em><em>Licencia <a href=\"https:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by\/2.0\/\" target=\"_blank\">Creative Commons<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c9stos son los seis principios fundamentales de fe que constituyen la base de la doctrina, pr\u00e1ctica y conocimiento del Islam de un musulm\u00e1n. 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