Los hombres más virtuosos

Hazrat Mirza Masrur Ahmad

Hazrat Mirza Masrur Ahmad

Jalifatul Masih V

Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad (Mir‐za Mas‐ rur Ah‐mad), es el quinto Jalifa (Califa) de la Comunidad Musulmana Ahmadía. Elegido para esta posición vitalicia el 22 de abril de 2003, desempeña su cargo como jefe espiritual y administrativo mundial de una organización religiosa internacional con decenas de millones de miembros repartidos en 200 países.

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Después de recitar el Tashahhud, Ta’wwuz y Surah al Fatihah, Hazrat Ameer-ul-Mu’mineen (aba) recitó el versículo 100 de Surah at-Taubah Imran y a continuación pronunció:

“Y en cuanto a los más destacados de entre los creyentes, los primeros Emigrantes y Socorredores, y los que les siguieron de manera excelente. Al-lah se siente contento con ellos y ellos contentos con Él. Y Él les ha preparado Jardines por los que corren ríos. En ellos habitarán para siempre. Ese es el triunfo supremo.” [9:100]

En este versículo se menciona a los sahaba (compañeros) del Santo Profeta (sa); aquellos, quienes tomaron el liderazgo; aquellos, cuyo rango espiritual es mayor que el de los demás; aquellos, que han dejado todo atrás en lo relativo al nivel de su fe y su comportamiento acorde a las enseñanzas de Al-lah el Exaltado. Estas son las personas que fueron pioneras en creer y quienes dejaron ejemplos como modelos a seguir para los demás, aquellos quienes vinieron después de ellos para que estos pudieran seguir sus ejemplos. Por tanto, aquí, (en este versículo), Al-lah el Exaltado ha otorgado a los compañeros la denominación de ejemplos a seguir para aquellos que vendrán posteriormente, y Él ha declarado que Él está satisfecho con el rango de su fe y de las acciones que solían practicar.

Ellos también se atenían a la obtención de la satisfacción de Al-lah el Exaltado, siendo este el principal objetivo de sus vidas. Permanecieron entre los agradecidos sirvientes de Al-lah el Exaltado bajo todas las circunstancias. Por tanto, Al-lah el Exaltado afirma que aquellos que continúen siguiendo estos ejemplos mediante el seguimiento de la fe, la sinceridad, la lealtad y practicando obras justas, dichas personas continuarán recibiendo los favores de Al-lah el Exaltado.

Al-lah el Todopoderoso, informando al Santo Profeta (sa) del alto rango de sus compañeros declaró que su obediencia era fuente de obtención de guía. Por tanto, se recoge en un hadiz que narra Hazrat Umar (ra) en el que dijo ‘Oí al Santo Profeta (sa) decir… el Santo Profeta (sa) dijo:

“Pregunté a Al-lah el Exaltado acerca de un desacuerdo entre mis compañeros, acerca del cual Al-lah el Exaltado me reveló que “¡Oh Muhammad (sa)! El rango de tus compañeros es para Mí como el de las estrellas en el cielo. Algunas son más brillantes que otras, pero la luz es propia de cada una de ellas. Por tanto, cualquiera que siga a tus compañeros consideraré que se encuentra en el camino adecuado”. Estará guiado a los ojos de Al-lah. Hazrat Umar (ra) también dijo que el Santo Profeta (sa) dijo:

“Mis compañeros son como estrellas, si los seguís también obtendréis guía.”

Por tanto, este es el rango que Al-lah el Exaltado ha otorgado a los compañeros del Santo Profeta (sa). Cada uno de ellos es una luz que sirve de guía para nosotros. En relación al estatus y el rango de los compañeros, y de cómo Al-lah el Exaltado está satisfecho con ellos y ellos se encuentran en satisfacción con Al-lah, el Mesías Prometido (as) dijo en una ocasión que:

“Los honorables compañeros demostraron tal veracidad en la causa de Al-lah el Exaltado y Su Profeta (sa) que oyeron la voz del versículo (árabe) [Al-lah está satisfecho con ellos, y ellos están satisfechos con Él]. Esto es un estatus elevado, el que adquirieron los compañeros (del profeta). Esto significa que Al-lah estaba satisfecho con ellos, y ellos estaban satisfechos con Él. La belleza y las excelencias de este estatus no se pueden expresar con palabras.”

Las palabras no pueden recoger la belleza y excelencias que se encuentras contenidas en ellas. El Mesías Prometido (as) dijo:

“Estar en paz con Al-lah el Exaltado no es la tarea del ser humano, sino que el mayor estado es aquel en el que uno deposita su confianza en Dios, su devoción, estar satisfecho con Dios y sometiéndose a Él. Después de alcanzar este estado, una persona deja de estar descontenta con su Señor en cualquier forma. Además, para Al-lah el Exaltado, estar satisfecho con Su sirviente depende de la mejor de las veracidades y de la lealtad, el mayor rango de pureza y limpieza, así como su absoluta obediencia.”

El Mesías Prometido (as) a continuación escribe: “Esto indica que los compañeros habían atravesado todas las fases de la comprensión de Dios, y habían ganado Su cercanía.”

Desarrollando acerca de esto, el Mesías Prometido (as) afirma:

“Purificad vuestro corazón con tal de que vuestro Benevolente Maestro se encuentre satisfecho con vosotros (aquí nos avisa) con el fin de que vosotros os sintáis satisfechos con Él.”

En otras palabras, para que nunca estéis en descontento con Al-lah el Exaltado de ninguna forma. Además, con el fin de agradar a Al-lah el Exaltado debéis elevar vuestra sinceridad y lealtad al más alto nivel, vuestra pureza al más alto nivel, vuestra limpieza al más alto nivel y también debéis establecer el mayor rango de obediencia. El Mesías Prometido (as) dijo que, si lo hacéis, vuestro Benevolente Maestro estará contento con vosotros y vosotros estaréis contentos con él. [El Mesías Prometido (as) dice,]

“Como resultado de esto, Él depositará bendiciones en vosotros, así como en vuestras palabras.”

Las bendiciones son adquiridas una vez que este estatus es adquirido. Por tanto, los compañeros son un modelo ejemplar para nosotros si deseamos ganar la cercanía de Al-lah el Exaltado. Incluso si sus disputas mutuas pueden ser vistas en algunas ocasiones, Al-lah el Exaltado les ha caracterizado como dignos de ser seguidos y como estrellas luminosas. En una ocasión, mencionando el estatus y rango de sus compañeros, el Santo Profeta (sa) dijo que

“debéis tener miedo de Al-lah el Exaltado en lo referente a mis compañeros. No les hagáis objeto de vuestras burlas y reproches. Aquel que les quiera, lo hará como resultado de quererme a mí. Y aquél que demuestre hostilidad hacia ellos, lo hará de hecho como resultado de mostrar hostilidad hacia mí. Quienquiera que le les cause dolor, me habrá de hecho causado dolor a mí, y quien me haya causado dolor le habrá de hecho causado dolor a Al-lah y le habrá descontentado. Por tanto, es evidente que dicha persona será castigada por Al-lah.”

Después, en una ocasión el Santo Profeta (sa) dice: “No reprochéis a mis compañeros”. Hay varias ramas islámicas que cuando lanzan alegatos entre unos y otros, particularmente los chiíes, dicen muchas cosas acerca de los compañeros. El Santo Profeta (sa) dijo:

“no les reprochéis y no les critiquéis por sus acciones. Juro por Dios, en Cuya mano está mi vida, que incluso si dais caridad u oro equivalente al tamaño de la montaña de Uhud, aun así, no recibiréis las mismas recompensas que ellos, las cuales recibieron como resultado de gastar meramente una o dos porciones o incluso la mitad (en comparación a la montaña de Uhud)”

Por tanto, estas son las personas, cuyos estatus y rangos son muy elevados y los cuales son ejemplos para nosotros. Debemos seguirles si deseamos adquirir el agrado de Al-lah el Exaltado, en lugar de hablar en contra de alguno de ellos o pensar mal sobre ellos. No debemos intentar medir su estatus en base a nuestros estándares de medición, dado que esto es incorrecto.

Posteriormente, iluminándonos acerca del estatus y rango de los compañeros, el Mesías Prometido (as) afirma:

“Si uno observa con una visión justa los sacrificios de los compañeros de nuestro perfecto Guía (sa) hechos en la causa de Dios y Su Profeta (sa); se vieron exiliados, soportaron crueldades, tuvieron que sufrir diversos tipos de dureza y sacrificaron sus vidas y, sin embargo, marcharon adelante con veracidad y devoción. Por tanto, ¿qué les hizo tan devotos? Fue la pasión por el Dios verdadero, los rayos que penetraron sus corazones. Por eso, si incluso comparáis esto con cualquier otro profeta, seréis incapaces de encontrar un ejemplo que vincule las enseñanzas del Santo Profeta (sa), su purificación a sí mismo, su habilidad para hacer que sus seguidores detesten el mundo (las cosas materialistas), y derramar valientemente su sangre por el bien de la verdad.”

El Mesías Prometido (as) dice:

“Este es el estatus de los compañeros del Santo Profeta (sa). Además, su amor mutuo y afecto ha sido descrito en dos versículos del Sagrado Corán en el cual (8:64) [Pues Él ha puesto el afecto entre sus corazones. Si hubieses gastado todo lo que hay en la tierra, no hubieráis podido poner afecto entre sus corazones…] En otras palabras, este tipo de afecto ciertamente no habría podido ser creado incluso si se hubieran gastado montañas de oro.”

El Mesías Prometido (as) dice,

“Ahora, hay otra Comunidad, la del Mesías Prometido (as), que debe adoptar los ejemplos de los compañeros [del Santo Profeta (sa)]. La Comunidad de los sahabas (compañeros) era esa misma comunidad, aquella de la que se mencionan numerosas virtudes en el Sagrado Corán”

Él dice,

“¿Sois como ellos? Considerando que, Dios dice que el Mesías estará acompañado de tales personas, que serán similares a los compañeros [del Santo Profeta (sa)]. Los compañeros eran aquellos que dejaron todo atrás y sacrificaron su riqueza y su patria a causa de la verdad. Habréis escuchado en numerosas ocasiones el relato de Siddiq-e-Akbar (ra) (Hazrat Abu Bakr). Una vez, cuando se les pidió a las personas gastar de su riqueza en la causa de Dios, él presentó todas sus posesiones. Cuando el Santo Profeta (sa) le preguntó qué había dejado atrás, respondió que “he dejado a Dios y a Su Profeta (sa) en mi casa”.

El Mesías Prometido (as) dice:

“¿Podéis creer que el Jefe de La Meca [solo] llevaba una manta y el atuendo de los pobres?”

El estado de Hazrat Abu Bakr era como el de un jefe de La Meca. Sin embargo, cuando se convirtió en musulmán, comenzó a usar [solo] una manta. El Mesías Prometido dice:

“Podéis considerar que esas personas se convirtieron en mártires en la causa de Dios. Para ellos está destinado que el paraíso yace bajo las espadas. Sin embargo, para nosotros ya no hay este tipo de dificultades porque [el mandamiento de] [árabe] ha sido revelado para nosotros, es decir, no se librarán guerras durante el tiempo del Mahdi.”

Luego, referente a la forma de vida de los sahaba (compañeros del Santo Profeta), el Mesías Prometido (as) dice:

“¡Mirad! ¿Acaso los grandes compañeros del Santo Profeta (sa), que Al-lah esté contento con todos ellos estaban deseosos de diversión, aficionados a la comida y la bebida, y como resultado de ello se convirtieron en victoriosos sobre los incrédulos? ¿Simplemente deseaban tranquilidad y por eso triunfaron sobre los incrédulos?”

El Mesías Prometido (as) dijo:

“¡No! ¡Esto es incorrecto! Incluso en las escrituras previas se menciona con respecto a ellos que permanecían despiertos [ofreciendo la oración] durante la noche. Sus noches transcurrieron en el recuerdo y la contemplación de Dios. Además, los siguientes versículos del Sagrado Corán han representado completamente su forma de vida al afirmar que [árabe] (8: 61) y (3: 201). Es decir: “Más preparad contra ellos cuando podáis de fuerza armada y de piquetes de caballería en la frontera, para que asustéis al enemigo de Al-lah y enemigo vuestro…”, “¡Oh, vosotros, los que creéis! Sed pacientes, luchad por sobresalir en la perseverancia, estad en alerta y temed a Al-lah para que prosperéis.”

El Mesías Prometido (as) declara,

“¿Cuál es el significado de Ribaat? Se dice Ribaat a aquellos caballos que están atados en la frontera del enemigo. Al-lah el Altísimo ordena a los sahaba (compañeros) estar preparados para enfrentarse a los enemigos. A través de esta palabra de Ribaat, dirige su atención hacia la verdadera preparación. Se les confiaron dos tareas. Primero, confrontar físicamente al enemigo y el segundo era confrontarlos espiritualmente. Para el enfrentamiento espiritual también hay un mandato para Ribaat y es que uno debe estar preparado en todo momento.”

Afirma que en el diccionario Ribaat también significa el alma y el corazón humano y notablemente son solo aquellos caballos que están domesticados y bien entrenados los que pueden hacer esto.

Afirma que hoy en día, la enseñanza y la capacitación de los caballos se llevan a cabo de esta manera y son domesticados y enseñados como los niños, que reciben una atención especial en el colegio, etc. Si no se les enseña, entonces no pueden ser domesticados y serán completamente inútiles. En lugar de ser útiles, terminarán siendo temidos y dañinos. Por lo tanto, el alma también debe ser entrenada de esta manera y mantenerse bajo control y la necesidad de enseñarla también está allí. Por lo tanto, Ribaat solo ocurrirá cuando un creyente se esfuerce por progresar en el conocimiento, en acciones y controlando sus deseos.

Qué excelente fue el ejemplo de los sahaba (compañeros) que nacieron como resultado del poder espiritual del Santo Profeta (sa). Presentaré algunos de estos ejemplos.

Hemos visto el ejemplo de Hazrat Abu Bakr (ra) en los escritos del Mesías Prometido (as) que en el momento de necesidad él traía todos los bienes de su casa para entregarlos. Escuchad ahora otra anécdota que destaca su humildad y temor a Dios.

Una vez Hazrat Abu Bakr (ra) tuvo un desacuerdo con Hazrat Umar (ra). Discutieron durante un largo tiempo hasta el punto en que sus voces se alzaron por el enfado. Luego, cuando terminó, Hazrat Abu Bakr (ra) fue a Hazrat Umar (ra) y se disculpó por alzar la voz durante el altercado y por usar palabras fuertes. Sin embargo, Hazrat Umar (ra) se negó a perdonarlo. Acto seguido, Hazrat Abu Bakr (ra) fue al Santo Profeta (sa) y relató todo el incidente. Dijo que he venido a pedirte disculpas por esto, sobre lo cual el Santo Profeta (sa) respondió que Al-lah te perdone. Poco después, Hazrat Umar (ra) comenzó a arrepentirse y avergonzarse, y se dio cuenta de su culpa. Él también fue en busca de Hazrat Abu Bakr (ra) a su casa para ser indultado. Cuando llegó, no lo encontró en casa. Después se dirigió al Santo Profeta (sa). Cuando el Santo Profeta (sa) lo vio, su cara se enrojeció por su disgusto. Al ver que el Santo Profeta (sa) estaba disgustado con Hazrat Umar (ra), Hazrat Abu Bakr (ra) cayó de rodillas y dijo que la culpa era suya por lo que perdonara a Hazrat Umar (ra). Esta era su humildad y temor a Dios. Hazrat Umar (ra) también se sintió avergonzado y fue a pedirle perdón. Ambos se sentían avergonzados. Esta era la sociedad pura que el Santo Profeta (sa) estableció y quienes vivieron en ella se convirtieron en los recipientes del agrado de Dios el Todopoderoso.

Hay una anécdota con respecto a la humildad de Hazrat Umar (ra) cuando un hombre le dijo que eres mejor que Hazrat Abu Bakr (ra). Al escuchar esto, Hazrat Umar (ra) comenzó a llorar y dijo:

“Juro por Dios que una sola noche y un solo día de Hazrat Abu Bakr (ra) es mejor que toda la vida y toda la descendencia de Umar. ¿Te cuento el estado de esa noche y día?”

El interlocutor dijo que sí, cuéntame. Dijo que,

“su noche fue cuando el Santo Profeta (sa) tuvo que emigrar en la noche y Hazrat Abu Bakr (ra) lo acompañó y su día fue cuando el Santo Profeta (sa) falleció y los árabes se negaron orar y dar el Zakat. En ese momento, en contra de mi consejo, resolvió hacer la Yihad y Dios el Todopoderoso lo hizo exitoso en esto y demostró que tenía razón.”

Luego hay otro gran compañero del Santo Profeta (sa), Hazrat Usman (ra), quien también fue el tercer Jalifa. Su vida estuvo llena de muchas cualidades, incluyendo su compasión y su amable trato. Hazrat Ayesha (ra) relata que Hazrat Usman (ra) era la persona más amable y compasiva, y también el que más temía a Dios el Todopoderoso. Cuando surgió la cuestión de la expansión de Masyid Nabvi [la mezquita del Santo Profeta (sa)] y en ese momento había muchos que estaban dispuestos a ofrecer sacrificios por su fe, el Santo Profeta (sa) dijo que todas las casas vecinas deberían incluirse para la expansión de la mezquita. Por lo tanto, era evidente que estas casas tenían que comprarse a los propietarios. En este punto, fue Hazrat Usman (ra) quien se adelantó y se ofreció inmediatamente comprar esas casas y dio 15,000 dirhams y compró el área.

Los musulmanes una vez enfrentaron a una gran escasez de suministro de agua. Había un pozo que pertenecía a un judío y era difícil acceder al agua desde allí. Hazrat Usman (ra) compró el pozo a cualquier precio que el judío estableció y arregló el suministro de agua para los musulmanes. Esta fue su gran compasión por sus semejantes.

Luego está Hazrat Ali (ra). Amir Muawiyah una vez le dijo a alguien que describiera los atributos de Hazrat Ali (ra). Él dijo:

“¿escucharás lo que tengo que decir sobre él?”

Él respondió que sí, habla.

“Está claro y sabemos que las personas se oponen a él. Si quieres escuchar, entonces que sepas que poseía un gran valor y era muy fuerte. Él hablaba con decisión y decidía en los asuntos relacionados con la justicia. Era una fuente de conocimiento y sabiduría. Temía el esplendor del mundo y amaba el aislamiento en la noche, es decir, su acto favorito en la noche era la adoración en lugar de dejarse llevar por lo terrenal. Lloraba a menudo y meditaba sobre las cosas durante mucho tiempo. Él vivió una vida muy sencilla como nosotros. Por Dios, a pesar de nuestro amor y afecto por él, nos abstendríamos de decirle algo o decir algo abiertamente debido a nuestra admiración por él. Respetaba a las personas religiosas y daba cobijo a los pobres. Él nunca daría esperanza a los poderosos si estuvieran haciendo una declaración falsa. (si alguien era poderoso y hacía una declaración falsa o avariciosa, y trataba de buscar beneficio de alguien debido a su avaricia, entonces no se lo permitía, le arrestaba y así los débiles no perdían su esperanza con su justicia). Estas eran las cualidades de Hazrat Ali (ra).”

Al escuchar esto el Amir de Muawiyah dijo que “dices la verdad” y empezó a llorar.

Abdur Rahman Bin Auf (ra) era un compañero del Santo Profeta (sa). Tenía un alto rango en cuanto a sus sacrificios económicos. Era un comerciante muy rico y tenía abundantes riquezas. En una ocasión alguien estaba dando vueltas alrededor del Kaaba y escuchó la voz de alguien rezando: “¡Oh Al-lah! Sálvame de la codicia de mi alma”. Cuando se acercó a ver quién era vio que se trataba de Abdur Rahman Bin Auf (ra). En una ocasión su caravana comercial llegó a Medina. Estaba formada por 700 camellos cargados de trigo, harina y otros productos. La llegada de esta enorme caravana se convirtió en el tema principal de conversación en Medina. Esta noticia llegó hasta Hazrat Ayesha (ra) y dijo que “he escuchado al Santo Profeta (sa) decir que Abdur Rahman (sa) está ligado al Cielo”. Cuando Hazrat Abdur Rahman (ra) supo esto se dirigió hacia Hazrat Ayesha (ra) y dijo:

“Le pongo a usted como testigo que entrego esta caravana completa de 700 camellos cargados de productos, camellos incluidos, en el camino de Al-lah”.

Uno puede apreciar el elevado rango de Hazrat Abdur Rahman (ra) en base a la siguiente anécdota: en una ocasión tuvo un altercado con Hazrat Jalid (ra). El Santo Profeta (sa) dijo:

“¡Oh Jalid! No digas nada a mi compañero. Incluso si uno de vosotros diese una montaña de oro del tamaño de Uhud, aun así, no alcanzaríais el nivel de la Yihad que Abdur Rahman Bin Auf (ra) ha realizado en el camino de Al-lah”.

Otro compañero era Saad Bin Waqas (ra). Después de aceptar el islam hay una anécdota relacionada con la firmeza de su fe. Él mismo relata que:

“cuando acepté el islam, mi madre me preguntó qué religión has adoptado. Debes olvidar esta religión de cualquier manera, ya que de lo contrario no comeré ni beberé y haré huelga de hambre hasta que muera. Como consecuencia la gente dirá que has matado a tu madre y te reprocharán por haber matado a tu madre”.

Dice:

“Le respondí que no hiciese eso puesto que no puedo dejar nunca mi religión, pero no me escuchó y no comió ni bebió nada durante tres días y tres noches. Se volvió muy débil debido al hambre. Fui hacia ella y le dije “por Dios, incluso si tuvieses 1000 vidas y, una a una, las perdieras todas, aun así, no dejaría mi religión”.

Cuando vio cuán decidido estaba su hijo, comenzó a comer y beber de nuevo.

Dios el Todopoderoso dice que debemos obedecer y servir a nuestros padres, pero cuando se trata de asuntos de fe y de Dios, uno debe escuchar primero la palabra de Dios. Saad Bin Waqas (ra) también tuvo la oportunidad de servir y proteger al Santo Profeta (sa). Hazrat Ayesha (ra) relata que cuando el Santo Profeta (sa) viajaba a Medina había días en que las circunstancias eran muy difíciles. Debido a ello él no podía dormir por las noches. Pasaron muchas noches así. Una noche él dijo:

“Qué bueno sería si uno de los sirvientes de Dios pudiese venir y vigilar durante la noche. No habría peligro y yo podría dormir durante la noche o descansar un rato (el poco rato que él podía descansar)”.

Hazrat Ayesha (ra) dice:

“mientras él estaba diciendo esto, de repente escuchamos el sonido de armas. El Santo Profeta (sa) preguntó que quién era. La respuesta fue ‘Soy Saad’. Luego preguntó la razón por la que estaba allí. Dijo: ‘Sentí que había una amenaza hacia su seguridad por lo que he venido a hacer guardia.’ Así el Santo Profeta (sa) durmió con tranquilidad y oró por él.” 

Zubair bin Al´Awaam, que era uno de los Compañeros (ra) del Santo Profeta (sa), estaba absorto en el temor de Al-lah. Siempre temía hacer algo por lo que Al-lah el Todopoderoso lo considerara responsable más tarde. En una ocasión su hijo preguntó:

“¿Por qué no narras tantos dichos del Santo Profeta (sa) como hacen los otros Compañeros (ra)?”

Él respondió:

“He estado con el Santo Profeta (sa) desde que acepté el islam y nunca me he separado de él…” (es decir, había acompañado al Santo Profeta (sa) y había escuchado muchas cosas en primera persona y tenía muchas referencias de varias narraciones) “…pero temo que esta advertencia del Santo Profeta (sa) [en la que dijo]: ‘Todo aquel que atribuye algo inadecuado hacia mi persona debería preparar su morada en el infierno’”.

Por esta razón siempre estaba ansioso y temeroso de decir algo que hubiese malinterpretado y que fuese incorrecto. También era muy valiente. Cuando se prolongó el asedio de Alejandría trató de escalar el muro de esta fortaleza con una escalera. Sus compañeros le advirtieron sobre la grave propagación de la peste dentro de la fortaleza. Él respondió: “No importa. Estamos aquí para combatir la lanza y la peste”, y escaló el muro de la fortaleza sin prestar atención a las advertencias de sus compañeros. Era muy rico y daba la mayoría de sus ganancias en caridad por la causa de Al-lah el Todopoderoso.

Luego está la anécdota de un compañero llamado Talha bin ´Ubaidullah (ra) que también era muy rico y gastaba en el camino de Al-lah el Todopoderoso. En una ocasión vendió una parte de sus posesiones a Hazrat Usman (ra) por valor de setecientos mil dírhams y gastó toda esa cantidad en el camino de Al-lah el Todopoderoso. Otra de sus virtudes especiales era la hospitalidad. En una ocasión tres personas necesitadas de una tribu aceptaron el islam y vinieron al Santo Profeta (sa). El Santo Profeta (sa) preguntó que quién de entre los compañeros tomaba la responsabilidad de acogerlos. Hazrat Talha (ra) aceptó alegremente y llevó a los tres a su casa y organizó su estancia. Continuó hospedándolos hasta que los convirtió en miembros de su hogar. Se dice que “[cuidó de ellos] hasta que la muerte se los llevó”.

Hazrat Talha (ra) también cumplió los derechos de amistad y hermandad al máximo nivel. Tras recibir la orden de Al-lah el Todopoderoso, cuando el Santo Profeta (sa) anunció el perdón a Hazrat Ka´ab bin Malik Ansari (ra) – quien fue excomulgado por no participar en la Batalla de Tabuk- Hazrat Talha (ra) corrió hacia Hazrat Ka´ab bin Malik (ra) y lo recibió con frenesí e inmensa alegría cuando apareció en la reunión del Santo Profeta (sa). Le tomó la mano y lo felicitó. Hazrat Ka´ab siempre dijo que nadie lo recibió con tanto entusiasmo como Hazrat Talha (ra).

Una de sus esposas relató uno de sus atributos relacionado con las relaciones matrimoniales:

“Hazrat Talha (ra) regresaba a casa con alegría y una sonrisa en su cara. Era una persona muy ocupada pero no llegaba a casa con expresiones faciales que asustasen o preocupasen a sus familiares. Llegaba a casa en un humor agradable y alegre y salía de la misma manera. Siempre trataba a sus familiares de una forma educada y siempre estaba feliz. Jamás ocurrió que su humor cambiase cuando estaba en casa o iba fuera”.

Dice:

“Siempre que le pedía algo, él nunca mostró avaricia y siempre me lo daba [de inmediato]. También me lo daba, aunque yo no le hubiese pedido nada, y no esperaba que yo le pidiese algo”.

Es decir, se preocupaba por todas sus necesidades en vez de esperar a que ella le pidiese algo. Intentaba averiguar formas para cumplir las necesidades de todos los miembros del hogar. Tenía cuatro esposas y todas estaban felices con él.  A continuación, dice:

“Nos elogiaba mucho cuando hacíamos algo bueno y cuando nos equivocábamos era muy indulgente.”

Por lo tanto, estos son los principios que llevan a la harmonía en el matrimonio y fortalecen las relaciones conyugales. Así pues, este es un ejemplo a seguir.

Hay una anécdota relacionada con la obediencia hacia el Jilafat de un compañero, Abdullah bin Masood, que relata lo siguiente:

Hazrat Umar (ra) envió a Abdul-lah bin Masood a la gente de Kufa para que les enseñase y entrenase moralmente. También les escribió diciéndoles que él realmente le necesitaba en Medina (a Abdul-lah bin Masoosd), pero por el bien de ellos haría un sacrificio y le enviaría para su entrenamiento moral. Tal era su rango. Del mismo modo, Hazrat Usman (ra) también honró su alto estatus y, de hecho, lo nombró como el Amir de Kufa. También fue elegido como responsable de mediación y supervisor de la tesorería. Como la gente de Kufa creó disturbios y esto provocó muchos problemas, Hazrat Usman (ra) lo liberó de su deber como Amir y lo llamó de regreso a Medina. Sin embargo, la gente de Kufa le suplicaron (a Abdul-lah bin Masood) que no volviera y se quedara con ellos. También le aseguraron que asumirían la responsabilidad de garantizar que nadie le causara ningún daño.  Hazrat Abdullah bin Masood (ra) respondió que la obediencia al Jalifa de la época era obligatoria para él y que él nunca podría permitirse desobedecerlo y abrir la puerta a cualquier tipo de maldad, y él regresó a Medina.

En relación a Hazrat Abdullah bin Masood (ra), uno de los narradores declaró que había participado en muchas reuniones de los compañeros, pero Hazrat Abdullah bin Masood (ra) no tenía rival con respecto a su desapego del mundo y apego profundo con el Más Allá. Incluso en su apariencia general, él era muy elegante. A pesar de su desapego de las cosas materialistas, un sirviente que trabajó para él dijo una vez que su ropa estaba hecha de una hermosa tela blanca y lucía un perfume de excelente calidad. Hazrat Talha (ra) dice respecto a Hazrat Abdullah bin Masood (ra) que su perfume tenía una fragancia tan hermosa que incluso en las horas más oscuras de la noche, debido a su fragancia, uno podía decir que Abdullah bin Masood (ra) estaba por llegar. Por lo tanto, a pesar de que hacía uso de objetos mundanos, no estaba profundamente apegado a ellos.

Además, está Hazrat Bilal (ra), que soportó todo tipo de dificultades, pero siempre proclamó la unidad de Dios. Él fue arrastrado entre duras piedras y arena caliente, pero a pesar de esto se mantuvo firme en su fe y siempre repetía las palabras ‘Ahad, Ahad’ [un Dios] y que no hay nadie digno de adoración excepto Al-lah y Muhammad (sa) es Su mensajero.

Entonces, Sa’d bin Mu’az que era un Ansar [aquellos que originalmente vivían en Medina], mientras representaba a los Ansar en el día de la Batalla de Badr, cumplió las expectativas que el Santo Profeta (sa) tenía de los Ansar al declarar al Santo Profeta (sa):

“¡Oh, Profeta de Al-lah! Hemos creído en ti y afirmado tu veracidad y testificamos que la enseñanza que has traído es la verdad. Te hemos prometido sobre la base de esto que escucharemos tus palabras y te obedeceremos de inmediato. Por lo tanto, ¡Oh, Profeta de Dios! Haz lo que quieras e insha’lah nos encontrarás a tu lado. Incluso si nos ordenas que saltemos al mar lo haremos y ninguno de nosotros permanecerá atrás. No rehuimos enfrentarnos al enemigo y sabemos muy bien cómo enfrentarnos al enemigo con gran valentía y valor. Creemos firmemente que Dios el Todopoderoso demostrará todo esto a través de nosotros y será una fuente de deleite para tus ojos. Por lo tanto, llévanos donde quieras”.

Por lo tanto, fueron estas personas quienes cumplieron sus pactos y establecieron sus ejemplos y Dios el Todopoderoso estaba complacido con ellos. Estos son solo algunos ejemplos de los compañeros, pero la historia está repleta de tales anécdotas. Estas son las personas que son dignas a seguir. El Mesías Prometido (as) declara:

“El éxito es completamente imposible si uno deja de lado el Sagrado Corán. Estas personas están actualmente persiguiendo una fantasía si pretenden lograr el éxito de esta manera. Poned el ejemplo de los compañeros ante vosotros; cuando obedecieron al Profeta de Dios (sa) y dieron preferencia a su fe sobre todas las cosas mundanas, entonces Dios el Todopoderoso cumplió todo lo que les había prometido. En el primer período, los oponentes se burlaban de ellos diciendo que ni siquiera podían caminar libremente fuera y, sin embargo, afirman convertirse en reyes.  Sin embargo, al sumergirse en la obediencia del Santo Profeta (sa) lograron todo lo que no tuvieron durante siglos. Amaban al Sagrado Corán y al Santo Profeta (sa) y pasaban día y noche en obediencia al Santo Profeta (sa). Ellos abandonaron completamente las tradiciones y prácticas de los Kuffaar [incrédulos]. (Es decir, abandonaron por completo todas las prácticas de los Kuffaar cuando aceptaron la fe y siguieron las enseñanzas del islam por completo). Mientras el islam permaneció en este estado, ellos continuaron alcanzando el éxito y la ascendencia”.

En una ocasión, relatando las excelencias de los compañeros, el Mesías Prometido (as) declaró:

“Los compañeros del Santo Profeta (sa) eran leales a todos sus mandamientos hasta tal punto que, no se han visto entre los compañeros de otros profetas semejantes a ellos. El nivel de obediencia a los mandamientos de Dios el Todopoderoso se elogia continuamente en el Corán. Se menciona que, cuando se anunció la prohibición del alcohol, todos los contenedores de alcohol fueron vaciados y se relata que el alcohol llenó las [alcantarillas abiertas] de las calles. Después de esto, ninguno de ellos volvió a repetir un acto tan atroz como este. Por lo tanto, una vez que se arrepintieron del alcohol, nunca lo bebieron y se convirtió en su enemigo jurado. Observad su nivel de paciencia y obediencia incesante. La forma de obediencia, lealtad, amor y pasión que mostraron hacia el Santo Profeta (sa) estaba en un nivel que nadie podía alcanzar. Si uno lee la condición de los seguidores de Moisés (as), es evidente que [en un punto] ellos quisieron apedrear a Moisés (as) [a la muerte]. Asimismo, los discípulos de Jesús eran tan irresolutos y carentes de fe, que incluso los cristianos no tienen más remedio que aceptar el hecho de que Jesús (as) los había declarado débiles en su fe. Ellos eran culpables de la traición contra su maestro y también mostraron tal deslealtad que lo abandonaron en el tiempo de dificultad. Uno de ellos lo arrestó y el otro lo rechazó maldiciéndolo. Sin embargo, los compañeros del Santo Profeta (sa) tenían una voluntad tan fuerte que Dios el Todopoderoso dio testimonio del hecho de que no dudaron en sacrificar sus vidas y cada atributo de la fe era visible en ellos. Abid [la adoración], la generosidad, la lealtad y el coraje, que son las condiciones de la fe, eran visibles en ellos como en ninguna otra nación”.

El Mesías Prometido (as) continúa diciendo:

“El ejemplo de la intensidad de las pruebas y las dificultades soportadas por los compañeros no se encuentran en ninguna otra nación [en la historia]. Estas personas valientes soportaron todas las dificultades, pero nunca abandonaron el islam. Cuando la persecución alcanzó su límite, finalmente se vieron obligados a abandonar sus hogares y emigraron con el Santo Profeta (sa). Cuando la maldad de los incrédulos excedió todos los límites, sellaron su destino y Dios el Todopoderoso eligió a estos mismos compañeros para castigar a los rebeldes. Por lo tanto, un pueblo que anteriormente pasaban sus noches en adoración en mezquitas, que eran pocos en número y estaban mal-equipados, fueron obligados a entrar en el campo de batalla para detener la embestida de los oponentes. Estas fueron [conocidas como] guerras islámicas defensivas”.

Luego, en otro lugar, el Mesías Prometido (as) ha escrito brevemente:

“Si uno estudia la era del Santo Profeta (sa) y sus compañeros, uno descubrirá que eran personas sencillas. Así como un vaso se vuelve limpio tras pulirlo, sus corazones se transformaron llenándose con la luz divina y librándose de la inmundicia de las pasiones carnales. En esencia, eran la verdadera personificación de la declaración: [Árabe] ‘Ciertamente prospera quién se purifica’”.

El Mesías Prometido (as) declara:

“Si uno se vuelve puro de esta forma y se ilumina a sí mismo como un recipiente pulido, entonces él mismo deseará obtener beneficio de las bendiciones otorgadas por Dios el Omnipotente. Sin embargo, ¿cuántas personas existen que son la encarnación del versículo [árabe] ‘Realmente prospera quien se purifica’?”

Por lo tanto, debemos esforzarnos por reformarnos y mantener nuestros recipientes [espirituales] limpios. Puesto que hemos aceptado al Mesías Prometido (as), el Imam de la época y el ardiente devoto del Santo Profeta (sa), debemos esforzarnos en actuar según todas las enseñanzas mencionadas por el Mesías Prometido (as). El Santo Profeta (sa) nos ha dado el primer ejemplo y luego lo hicieron sus compañeros. Solo si seguimos estos ejemplos podremos convertirnos en verdaderos musulmanes. Que Al-lah el Todopoderoso nos permita hacerlo así.