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El Jalifato

Tras recitar el Tashahhud, Ta´uz, Tasmia y Surah Fatiha, Hazrat Amir-ul-Mu´minin recitó el versículo 56 del Surah An-Nur y dijo:

La traducción de este versículo es la siguiente:

Al-lah ha prometido a aquellos de vosotros que crean y hagan buenas obras, que en verdad les hará Sucesores en la tierra, tal y como nombró Sucesores de entre quienes estuvieron antes que ellos; y que Él en verdad establecerá para ellos su religión que les ha elegido; y que ciertamente les dará a cambio seguridad y paz después de su temor; Ellos Me adorarán y no asociarán a nadie conmigo. Luego, quienes después de eso, sean desagradecidos, serán los rebeldes.”

Este versículo, como se deduce por el tema, es una declaración de la promesa de Al-lah el Todopoderoso a los musulmanes de que el Jalifato perdurará en el islam. Sin embargo, según un dicho del Santo Profeta (sa), debido a la conducta de los musulmanes y la condición de su fe, esta bendición les fue arrebatada temporalmente. No obstante, el Santo Profeta (sa) también añadió que, de acuerdo a la promesa de Al-lah el Todopoderoso, este sistema estaba destinado a restablecerse. El Jalifato, establecido tras el profetazgo, está destinado a establecerse e instaurarse de nuevo en el mundo, para aquellos que son firmes en su fe, llevan a cabo buenas obras, y siguen la religión última, completa y definitiva. Como resultado de las teorías erróneas de los clérigos musulmanes, y debido a la falta de entendimiento profundo del Sagrado Corán y de las enseñanzas y dichos del Santo Profeta (sa), y también debido a sus interpretaciones y comentarios literales, la mayoría de los musulmanes no entienden cómo se llegará a establecer el sistema de Jalifato. También hay una gran parte de musulmanes que dice que,

“no hay necesidad de Jalifato. Cada cual debe seguir la secta de la que son parte y eso es suficiente. La situación de la ignorancia de los musulmanes en la actualidad y la forma en la que islam está siendo difamado, requiere que todo el mundo continúe siguiendo el camino que haya elegido”.

Un imam de una mezquita local que vive en un país occidental, que gestiona un instituto y es un clérigo religioso; en relación a esto tiene un buen entendimiento y conocimiento de la religión, y además tiene buena relación con nosotros los áhmadis y no nos considera descarriados, me dijo que,

 “los sabios del grupo al que pertenezco dicen que ‘no te entrometas en la religión de nadie, ni abandones tu propia religión’”.

Por tanto, aquellos que tienen estos puntos de vista y se hacen llamar eruditos religiosos, van a predicar a sus seguidores que no hay necesidad de buscar la unión bajo un único Jalifato. Estas cosas muestran que, según ellos, sus intereses personales y las divisiones entre los musulmanes son más importantes que el bien del ummah musulmán y unirse bajo una misma mano. Por tanto, este es el resultado de no entender las enseñanzas del Santo Corán y no reflexionar sobre los dichos del Santo Profeta (sa).

Mencionando la falta de entendimiento de los musulmanes, o bien, la falta de entendimiento y la ignorancia de los eruditos musulmanes, el Mesías Prometido (as) ha dicho:

 “Algunas personas niegan la connotación general del versículo: [árabe], (es decir, el significado extenso de este versículo), diciendo que Minkum [aquellos de entre vosotros] únicamente puede referirse a los compañeros [del Santo Profeta (sa)] y el califato rectamente guiado [Jolofae Rashedin] terminó con ellos”.

El Mesías Prometido (as) dice, además:

 “[dicen] que el califato rectamente guiado terminó con los compañeros y, según ellos, no habrá ningún sistema de califato en el islam hasta el día del Juicio Final. Esto es lo mismo que decir que el califato era únicamente un estado de ensueño que duró únicamente treinta años. A partir de entonces el islam estaba destinado a sufrir una decadencia ominosa, Dios no lo quiera”.

El Mesías Prometido (as) además dice:

 “Me pregunto si una persona virtuosa puede mantener la creencia de que la dispensa y califato del Profeta Moisés (as) durase durante mil cuatrocientos años, y que aquella persona que era el mejor de los Mensajeros y el mejor entre los Profetas –cuyas bendiciones estaban destinadas a prevalecer hasta el Día del Juicio Final –sus bendiciones perdurarían únicamente hasta su época; como si Dios el Todopoderoso no desease que las bendiciones de su modelo se mostraran a través de sus califas espirituales. Al escuchar tales declaraciones, siento escalofríos en mi cuerpo. Es verdaderamente lamentable que personas que se hacen llamar musulmanes usen un lenguaje tan vil y desenfrenado con tal astucia, como si las bendiciones del islam se hubiesen extinguido hace tiempo, en lugar de esperar bendiciones en el futuro”.

En otro pasaje, el Mesías Prometido (as) también ha dicho:

 “Si el califato estaba destinado a perdurar únicamente treinta años, tras el cual no habría nada, y que la era [dorada] del islam también estaba destinada a perdurar ese tiempo, entonces Al-lah el Todopoderoso tenía el poder de otorgarle al Santo Profeta (sa) treinta años más, hasta la edad de noventa y tres, lo cual no es una edad fuera de lo normal. ¿Qué necesidad había entonces de establecer el califato?”

Por tanto, hay personas que también mantienen esta opinión y sobre las cuales el Santo Profeta (sa) ha mencionado en detalle. Sin embargo, hay algunos individuos que desean establecer el califato con la ayuda de poderes mundanos. Piensan que el califato se puede establecer usando su poder. Estas personas han fallado en entender el mensaje de Al-lah el Todopoderoso de que esta promesa se estipula con fe y acciones virtuosas. Convertirse en un verdadero siervo de Al-lah el Todopoderoso es una condición de esta promesa. Esta idea errónea de los musulmanes ordinarios, ha permitido que las fuerzas que trabajan contra el islam establezcan organizaciones que juegan un papel en el debilitamiento del mundo islámico. Ayudaron a aquellos que se autodesignaron como parte del sistema del califato. Sin embargo, tras un corto período en el que obtuvieron algo de éxito mundano, cuando dejaron de recibir ayuda de sus benefactores mundanos y también debido al hecho de que lograron cumplir con sus objetivos mundanos, este sistema terminó.

Hace tres años, un periodista en Irlanda me preguntó:

 “¿Cuál es la verdad tras el sistema de califato que ha aparecido en el mundo islámico? ¿A qué peligros se enfrenta su califato [es decir, el Jalifato Ahmadía] debido a esto?”

Le expliqué que eso no es un califato. Son un grupo de extremistas cuyo fin será el mismo que el resto de organizaciones extremistas. Mientras que sus benefactores mundiales estén contentos con ellos, seguirán trabajando para ellos. Sin embargo, en el momento que dejen de proporcionales su ayuda, se debilitarán poco a poco. ¿Cómo pueden estas personas dar apoyo a la fe y cómo esperan establecer la paz? Sin duda, el mundo es testigo de cómo han destruido la paz del mundo islámico.

Las fuerzas que trabajan contra el islam han conseguido debilitar al mundo islámico según un plan preestablecido y los líderes de los países musulmanes [que también están involucrados], han derramado la sangre de sus ciudadanos sólo para salvar sus puestos. Incluso actualmente los musulmanes temen a otros musulmanes. A la vez están perturbando la paz del resto del mundo. Cualesquiera que sean las razones, cuando un musulmán que siente el islam ve que los musulmanes están asesinando a personas inocentes y causando tanta devastación, crea un malestar en su mente y se siente perturbado por ello.

Recientemente, en el Reino Unido, ha tenido lugar un incidente en Manchester, donde veintidós o veintitrés personas han sido asesinadas injustificadamente incluyendo niños inocentes. Este ha sido un acto escandaloso de crueldad y está en completa oposición a las enseñanzas del islam. Nos sentimos perturbados por estos atroces actos de terror. ¡Que Al-lah tenga misericordia de los fallecidos y conceda firmeza a sus familiares! ¡Que Al-lah detenga las manos de estos tiranos que están llevando a cabo estos actos crueles en nombre del islam y del Jalifato!

Del mismo modo, todas las atrocidades, asesinatos y actos bárbaros cometidos en los países musulmanes son resultado de haberse alejado de la religión y desobedecer los mandamientos de Al-lah el Todopoderoso. El dolor de todos estos actos, que son contrarios a las enseñanzas del islam, y las atrocidades que se están llevando en su nombre, así como la manera en que los gobiernos musulmanes [con la ayuda de los gobiernos no musulmanes] están causando derramamiento de sangre injustificado a través de bombardeos o asesinatos no selectivos, lo sentimos nosotros los áhmadis más que nadie, ya que hemos reconocido las verdaderas enseñanzas del islam y sus enseñanzas de amor y paz, así como el Jalifato a través del cual hemos sido testigos de los signos cumplidos que han transformado los tiempos de miedo en tiempos de paz. Podemos empatizar más en este sentido. En esta época somos los que hemos comprendido las enseñanzas del Corán y podemos comprender las directrices emitidas por el Santo Profeta (sa) como áhmadis porque hemos reconocido las enseñanzas islámicas de paz y armonía a través de la aceptación del Jatam-al-Julafah [el Sello de los Jalifas, es decir, el Mesías Prometido (as)]

El califato no es algo que pueda establecerse a través del poder de las fuerzas mundanas, ni puede ser establecido por la conspiración o por resoluciones que se acuerdan por los eruditos, como hemos podido ver hace algunos años cuando los musulmanes se reunieron para elegir un califa. El sistema de califato que transforma los tiempos de dificultad en tiempos de paz, y el que fortalece la fe mediante la búsqueda del placer de Dios, sólo puede ser formado de la manera que ha sido explicada por Dios el Todopoderoso y por Su mensajero, y que se puede encontrar en el Surah Yumuah del Santo Corán donde Dios el Todopoderoso declara:

(Árabe)

“Y entre otros de entre ellos que aún no se les han unido”.

Cuando este versículo fue revelado, un compañero preguntó:

“¡Oh Mensajero de Al-lah (sa)! ¿Quiénes son esas personas que aún no se han unido a ellos, pero aun así tienen el estatus de ser llamados compañeros?”

El Santo Profeta (sa) no respondió hasta que el compañero preguntó por tercera vez, después el Santo Profeta (sa) puso su mano sobre el hombro de Hazrat Salman el persa, y dijo:

“Cuando la fe llegue a las Pléyades, algunos individuos de entre su gente lo traerán de vuelta a la Tierra”.

En cuanto al estatus de aquellos ‘otros’ (que aún no se les han unido) el Santo Profeta (sa) una vez dijo:

“Mi pueblo es una nación bendita; será difícil descifrar si la primera época será la bendita o la última será la bendita”.

Por lo tanto, el Santo Profeta (sa) mismo dio la buena noticia sobre las bendiciones de los últimos días. ¿Conseguiremos las bendiciones de los últimos días siguiendo a estos clérigos y reyes? ¡Absolutamente no! Estas personas solo buscan los placeres del mundo. Esto solo puede lograrse si seguimos a aquel individuo que iba a traer de vuelta la fe a la Tierra. Hoy, aparte del sistema establecido por el ferviente devoto del Santo Profeta (sa), ¿quién está tratando de establecer la fe islámica en este mundo a través del amor y la paz, y esforzándose por establecer la fe en este mundo?

En esta era de incredulidad y desorientación esta responsabilidad recae en la comunidad del Mesías Prometido (as) y debemos seguir haciéndolo. Hay innumerables incidentes que han tenido lugar conmigo y también con otros en relación a esto. Se están organizando conferencias de paz, así como Yalsa Salanas en los que participan invitados externos. Cuando presentamos nuestro mensaje como el verdadero mensaje del islam, tanto no áhmadis, como cristianos y ateos dicen que este es el verdadero mensaje y, sin duda, éste es el islam que necesita ser difundido por todo el mundo. Además, si difundís este verdadero islam entonces no habrá razón alguna para que nadie lo rechace.

Por lo tanto, esta es la tarea que tenemos entre manos. Para renovar y fortalecer la fe debemos mantenernos firmes junto al Mesías Prometido y Mahdi (as) que es también el sello de los califas. Respecto a unirse a la gente de los últimos días, el Mesías Prometido (as) dice:

“Lo esencial del versículo es que Al-lah el Todopoderoso es el Dios que envió al mensajero en un tiempo en que la gente estaba completamente privada de conocimiento y comprensión. Además, la perspectiva de algún conocimiento religioso; por medio del cual se pueda desarrollar la perfección del alma y el conocimiento y las acciones de la humanidad puedan alcanzar su cumbre; había desaparecido por completo. El hombre se había olvidado por completo de su religión. La sabiduría de la fe, que es la comprensión de las enseñanzas, estaba completamente terminada. Para permitir que la humanidad alcance la perfección, y para que la comprensión de la fe alcance su pináculo y para el desarrollo del conocimiento religioso, y para mejorar la sabiduría y la conducta de uno, una era amaneció, que fue la era del Santo Profeta (sa). Este tuvo lugar en un período en el que todas estas cosas habían desaparecido completamente y la gente estaba completamente desorientada, es decir, se habían alejado de Al-lah el Todopoderoso y habían abandonado el camino recto, en consecuencia, Dios envió al Mensajero iletrado (sa), quien los purificó y les enseñó el conocimiento y la sabiduría del libro. En otras palabras, a través de signos y milagros los elevó al estado de alcanzar la perfección en la fe. Mostró señales claras y realizó milagros. Desplegó los signos de los inmensos poderes de Dios después de que progresaran en su fe hasta tal punto que perfeccionó su fe e iluminó sus corazones con el conocimiento de Dios”.

El Mesías Prometido (as) además dice:

“Entonces el Santo Profeta (sa) declara que hay un grupo que aparecerá en los últimos días. Ellos también se encontrarán en la misma oscuridad y rebeldía que el primero, y estarán alejados del conocimiento, de la sabiduría y la fe verdadera. Entonces Al-lah el Todopoderoso los moldeará en la forma de los Sahaba [compañeros del Santo Profeta (sa)]. Todo aquello de lo que fueron testigos los compañeros, también se les mostrarán los mismos signos hasta el punto de que su lealtad y fe alcanzarán el nivel de los compañeros”.

Por lo tanto, el Mesías Prometido (as) inculcó la verdadera fe y convicción en sus compañeros de manera que ofrecían sacrificios para perfeccionar esa fe y salir de la oscuridad que se había extendido en el mundo entero y que había causado que la gente abandonara el islam. El Mesías Prometido (as) vino a rejuvenecer el islam, mientras que al mismo tiempo estos compañeros, que se unieron al Mesías Prometido (as), adquirieron el resplandor que se desprende de la luz de la fe. Fueron testigos de un gran número de signos que asciende a cientos de miles y se pueden encontrar en nuestra literatura. Hasta el día de hoy hay muchos que han salido de las tinieblas para ver la luz, y tras ver los signos han entrado en el redil de la Comunidad Ahmadía.

El Mesías Prometido (as) dice que sus seguidores son aquellos que:

“… alcanzan la certeza de la creencia y la luz espiritual a través de las nuevas señales y el apoyo de Al-lah el Todopoderoso de la misma manera que lo hicieron los Compañeros del Santo Profeta (sa). Ellos soportan la adversidad por el bien de Al-lah el Todopoderoso en forma de ridiculización, mofas, burlas, bromas, tormento, abuso verbal y crueldad. Sufren la desgracia de que sus familias los abandonen, y estas son las mismas tribulaciones que los compañeros del Santo Profeta (sa) tuvieron que sufrir.”

Los relatos de adversidad no son algo que sólo vemos en el tiempo del Mesías Prometido (as) ni tampoco son algo específico de la región en que tuvo lugar su venida. En la India y Pakistán -de hecho- como él [el Mesías Prometido (as)] vino como siervo Santo Profeta (sa) para unir el mundo entero en un Ummah y como siervos de Al-lah el Todopoderoso, así también en otras partes del mundo los seguidores del Mesías Prometido (as) se han enfrentado a dificultades, sufrimiento y adversidad. Sin embargo, soportan todo el sufrimiento y la desgracia con extraordinaria paciencia y firmeza. Actualmente podemos presenciar el ejemplo de Argelia al respecto. La Yama’at no es tan antigua, sin embargo, después de aceptar al Mesías Prometido (as) y unirse a “aquellos de los últimos días” y unirse al Jalifato, su fe se eleva a los niveles más altos. Podemos medir la fe y la firme convicción de estos [áhmadis] que han sido encarcelados a través de la siguiente carta, que fue enviada ayer, o más bien recibí ayer, donde el autor dice:

“Incontables gracias a Al-lah el Todopoderoso que nos permitió aceptar el verdadero islam, que ha revitalizado nuestros corazones, nos ha convertido en una sólida estructura, aquellos que muestran amor mutuo con el único propósito de obtener Su placer y que se han unido de la mano del Jalifa”.

Dirigiéndose a mí escribe:

“¡Oh Líder! Después de haber sido encarcelado en el camino de Al-lah, los hermanos áhmadis de todo el país están llegando para visitarme. Estamos muy alegres y exuberantes por la Gracia especial que hemos recibido de Al-lah el Todopoderoso.”

A pesar de ser un prisionero, el autor está jubiloso por las bendiciones de Al-lah el Todopoderoso que le han sido concedidas. Dice:

“Me han pedido que le transmita sus más sinceros Salam y que les recuerde en sus oraciones. Todos están decididos a que el trabajo de difusión de la verdad definitiva y las oraciones deben continuar. Continuaremos nuestra misión a pesar de las dificultades y la adversidad más feroces. Constantemente buscaremos la ayuda de Al-lah el Todopoderoso y realizaremos oraciones”.

Luego escribe:

“En estos momentos de dificultad, se ha reforzado nuestra hermandad, comunión, afecto, armonía y nuestro cariño hacia el Jalifato. Vimos con nuestros propios ojos que sus oraciones eran aceptadas durante este tiempo de dificultad. Vimos numerosos signos que aumentaron nuestra fe y convicción en el verdadero siervo del Santo Profeta (sa), el Mesías Prometido (as). La misericordia de Al-lah el Todopoderoso está descendiendo sobre los áhmadis débiles de Argelia. Algunos prisioneros áhmadis han sido puestos en libertad en los últimos días allí. ¡Que Al-lah el Todopoderoso cree los medios para que los otros áhmadis también sean puestos en libertad!

Otro [áhmadi] preso [en Argelia] escribe:

“Durante mi estancia en prisión llegué a creer que estar encarcelado era el resultado de un plan especial de Al-lah el Todopoderoso”.

En otras palabras, el castigo que recibió y el ser encarcelado y los casos judiciales contra ellos, era debido a un plan especial de Al-lah el Todopoderoso para que:

“Él mostró algunos de Sus milagros especiales. Él quiso mostrarnos Sus signos y es por eso que nos colocó en estas penurias … Cuando yo estaba fuera de la prisión en un estado de confort y facilidad, pensé que nuestros éxitos eran un reflejo del testimonio de Al-lah el Todopoderoso y por haber tomado conciencia de Su camino. Sin embargo, ahora me he dado cuenta de que sólo habíamos experimentado a Al-lah el Todopoderoso en un grado muy pequeño y ahora vemos los ejemplos reales de los signos de Sus poderes. No sentí ningún escrúpulo en ser encarcelado. Lo que me preocupaba era que no había cumplido con los derechos de Al-lah el Todopoderoso y de su adoración… Durante mi encarcelamiento vi muchos sueños que me dieron tranquilidad.”

Dirigiéndose a mí, escribe:

“También le vi en mis sueños. Sus oraciones fortalecieron nuestra fe y creencia y nos dieron consuelo en la cárcel. Ciertamente nuestra liberación es el resultado de las oraciones hechas por usted y la Yama’at.”

Luego escribe:

“Le pido que rece por mi esposa, puesto que ha aguantado esto con mucha paciencia y esfuerzo.”

Su esposa es la única áhmadi en toda su familia ya que todos sus otros parientes no son áhmadis. Cuando él fue encarcelado, su padre (el padre de la esposa) falleció y luego todos sus hermanos la dejaron porque ella aceptó Ahmadiat. Cuando comenzó el revuelo [porque se hizo áhmadi] los hermanos decidieron abandonar a su hermana. Su marido ya estaba en la cárcel durante ese tiempo. Escribe:

“Durante mi encarcelamiento, ella [su esposa] estaba alejada de mis parientes también (quizá no eran áhmadis tampoco). Sin embargo, las mujeres áhmadis piadosas llenaron esta brecha con su amor y ellas formaron su familia.”

Sus allegados la dejaron, sin embargo, la Comunidad Ahmadía la aceptó. Hombres y mujeres dieron sacrificios dentro de sus ámbitos y continúan haciéndolo en varios lugares. Como el Mesías Prometido (as) ha dicho, ellos – los Compañeros – también fueron infligidos con adversidad y dificultades. Sin embargo, con la Gracia de Al-lah, esta pequeña Yama’at está mostrando gran firmeza durante este período de tribulación. Sus sentimientos y emociones se reflejan a través de estas dos cartas. Él escribe que recibe paz constante a través del sistema de Jalifato del Mesías Prometido (as). Mientras los oponentes toman medidas para crear temor, Al-lah el Todopoderoso, a través de Su gracia especial al estar vinculado al Jalifato, crea los medios para su tranquilidad. Uno pasa por períodos de dificultad, tanto a nivel personal y colectivo, como a nivel de Yama’at. Según Su promesa, Al-lah el Todopoderoso concede constantemente los medios para la paz y la tranquilidad. Esto no ocurre sólo en un período específico, ya que he relatado ejemplos del pasado. Al-lah el Todopoderoso ha prometido a aquellos que creen y realizan acciones piadosas que Él quitará sus temores. Al mismo tiempo, Al-lah el Todopoderoso recuerda repetidamente a los verdaderos creyentes que deben cumplir con el derecho de adorarle. Cuando cumplen con este derecho, entonces, incluso en tiempos de temor, ya sea a nivel personal o comunal, ese temor se transformará en paz debido a su apego al Jalifato y a Al-lah el Todopoderoso, y como resultado de la mentalidad que se formará en su interior.

Aparte de unos cuantos, estos áhmadis de Argelia nunca han visitado al Jalifa. Sin embargo, puesto que tienen una fe completa, Al-lah el Todopoderoso brinda los medios para su tranquilidad de la misma manera que se proporcionaron medios para la tranquilidad en la época del Mesías Prometido (as) para aquellos que estaban cerca de él. Mirad la historia de la Comunidad Musulmana Ahmadía. En el primer Jalifato se otorgaron estos mismos medios para la paz y la tranquilidad, en virtud de las bendiciones del Mesías Prometido (as) y se estableció el sistema de Jalifato. Durante el segundo Jalifato tuvieron que enfrentarse a una adversidad severa, sin embargo, se concedieron los medios para la paz. Igualmente se manifestaron circunstancias difíciles durante el Tercer Jalifato. El líder de Pakistán en aquel momento anunció que se aseguraría de que los áhmadis se vean obligados a recurrir a un tazón para mendigar. Sin embargo, Al-lah el Todopoderoso concedió los medios para su tranquilidad. Durante el cuarto Jalifato, Al-lah el Todopoderoso creó estos mismos medios. Y hoy también, Al-lah el Todopoderoso, sigue creando estos mismos medios.

En resumen, estas circunstancias no son específicas de esa región; sino que están vinculadas con aquellos verdaderos creyentes que permanecen estrechamente unidos al verdadero Jalifato, que fue establecido por Al-lah el Todopoderoso. Todo esto está ocurriendo porque Al-lah el Todopoderoso prometió al Mesías Prometido (as) que, a través de la Segunda Manifestación después de él [es decir, el Jalifato]. Él completaría su misión y concedería al islam el triunfo y la victoria una vez más y otorgaría tranquilidad a sus seguidores. Por lo tanto, en el folleto El Testamento (Al Wasiyyat), el Mesías Prometido (as) escribe sobre su partida de este mundo, y el progreso continuo del Yama’at a través de Jalifato diciendo:

“¡Estimados amigos! Puesto que, desde tiempo inmemorial ha sido la práctica de Dios, que Al-lah el Todopoderoso muestre dos tipos de manifestaciones para poner término a dos falsos gozos de los adversarios, no es posible que Dios abandone ahora esta antigua práctica. Por lo tanto, no os aflijáis por lo que haya dicho, ni os angustiéis, [está dirigiéndose a sus compañeros para que no entristezcan] pues es esencial que también presenciéis la segunda Manifestación, cuya aparición será preferible para vosotros, pues es eterna y perdurará hasta el Día del Juicio. Y esta segunda Manifestación no puede ocurrir hasta que yo no haya partido. Mas una vez que me haya ido, Dios os enviará la segunda Manifestación, que permanecerá para siempre con vosotros, como Dios ha prometido en Brahin-e-Ahmadía. Y esta promesa no se refiere a mi persona, sino más bien a vosotros mismos, pues Dios ha anunciado: “Haré que esta Yama’at, compuesta de tus seguidores, prevalezca sobre las demás hasta el Día del Juicio”. Por lo tanto, es inevitable que presenciéis el día de mi partida para que después de ese día aparezca el día de la promesa eterna. Nuestro Dios es Aquél que cumple Sus promesas y es un Dios Leal y Verdadero. Él os mostrará todo cuanto ha prometido. Aunque estos sean los últimos días del mundo y estén a punto de acaecer muchas calamidades, es necesario que el mundo continúe existiendo hasta que no se cumpla todo lo que Dios ha profetizado. Dios me ha enviado como Manifestación de la divina Providencia y yo soy la encarnación Su poder. Y cuando me haya ido aparecerán otras personas que se convertirán en la manifestación del segundo poder [de Dios]. Por lo tanto, mientras aguardáis la segunda Manifestación, haced plegarias conjuntamente. Que cada Comunidad de gente piadosa de todas las naciones se reúna y se mantengan ocupados en las plegarias para que la segunda Manifestación del Poder descienda de los cielos y muestre que Dios es un Dios Poderoso. Tened presente que vuestra muerte está próxima y no sabéis cuándo llegará vuestra hora.”

Por lo tanto, surgirán dificultades y tribulaciones, sin embargo, la victoria final pertenecerá a la Comunidad Ahmadía, Dios mediante. La institución de Jalifato que se ha establecido con el advenimiento del Mesías Prometido (as) es ahora la única institución verdadera a través de la cual se puede lograr el éxito y también la paz y la armonía del mundo. Transmitiendo las buenas nuevas de esta victoria, el Mesías Prometido (as) declara:

 “Esta es la práctica divina. Desde que creó al ser humano es práctica divina ayudar a Sus apóstoles y mensajeros y otorgarles preeminencia, como menciona:

 [TEXTO EN ÁRABE]

Esto significa que, al ser deseo de todos los profetas y mensajeros que se reconozca a Dios en la tierra sin que nadie pueda impedirlo, Dios, en correspondencia, manifiesta Su veracidad con señales extraordinarias, así como la verdad que quieren propagar en el mundo. Les hace sembrar su semilla [de la verdad] pero no deja que esta tarea quede consumada por sus manos, sino que, más bien, les hace morir en un momento que parece presagiar cierto fracaso, dando la oportunidad a los adversarios a someter a los Profetas al escarnio, el ridículo y la mofa. Mas, tras haberse burlado y regodeado a placer, Él manifiesta otra dimensión de Su poder creando circunstancias que conducen al pleno cumplimiento de aquellos objetivos que quedaron en cierta forma incompletos.

Por lo tanto, Él manifiesta dos tipos de poder: En primer lugar, muestra Su poder a través de las manos de Sus propios Profetas y en segundo lugar, Dios muestra por segunda vez Su extraordinario poder y apoyo y salva a la comunidad de su caída cuando, tras el fallecimiento de Sus apóstoles, surgen dificultades y problemas y el enemigo adquiere fuerza pensando que ha surgido el desorden y llega a la convicción de que ha llegado el momento en que esta Yama’at se extinguirá de la faz de la tierra, y cuando incluso los miembros de la Comunidad comienzan a sumirse en la duda y la desesperación, adoptando algunos desafortunados el camino de la apostasía. Quien es perseverante hasta el final, llega a presenciar este milagro de Dios.

Esto es lo que ocurrió en tiempos de Hazrat Abu Bakar Siddiq (ra), cuando el fallecimiento del Santo Profeta (sa) se consideró una muerte inoportuna y cuando muchos ignorantes beduinos adoptaron la apostasía y los compañeros del Santo Profeta (sa) parecían haber perdido el juicio afligidos por el dolor. En aquel momento, Dios levantó a Hazrat Abu Bakar Siddiq (ra) y mostró por segunda vez la manifestación de Su Poder y salvó al islam cuando estaba a punto de caer, cumpliendo así la promesa contenida en este versículo:

[TEXTO EN ÁRABE]

es decir, tras su temor, les estableceré de nuevo con firmeza.”

Es un gran favor de Al-lah el Todopoderoso que, aunque la Yama’at experimentó un gran shock en el momento de la muerte del Mesías Prometido (as), sin embargo, Al-lah el Todopoderoso inmediatamente se hizo cargo de la Yama’at a través de Hazrat Jalifatul Masih I (ra). Y así, incluso si alguien tenía alguna intención de causar desorden, fue rápidamente sofocado. Después de eso, la Yama’at experimentó otra conmoción cuando Hazrat Khalifatul Masih I (ra) falleció y ciertos miembros prominentes y líderes de la Yama’at se abstuvieron de tomar el Bai’at [juramento de lealtad] y rechazaron al Jalifa y la Yama’at pasó por un período muy difícil durante este tiempo. Aunque este incidente es bastante detallado, el resultado final fue que el Jalifato tuvo éxito y continuó progresando y alcanzando nuevas dimensiones. Entonces, como he mencionado anteriormente, la Yama’at se enfrentó a períodos muy hostiles durante la era del tercer Jalifa y, a pesar de los planes horrendos del gobierno, Al-lah el Todopoderoso concedió Su gracia y no pudieron impedir el progreso de la Yama’at. Durante la época del cuarto Jalifa, el gobierno de Pakistán intensificó su persecución y otra vez Al-lah el Todopoderoso concedió los medios para proveer tranquilidad. Por otra parte, la Yama’at continuó escalando nuevos horizontes y surgieron nuevos medios para el Tabligh [propagación del mensaje del islam], a través del sistema basado en los satélites pudimos hacer Tabligh. Entonces, durante la era del quinto Jalifa, los modos de Tabligh se expandieron aún más y no sólo alcanzamos a miles o cientos de miles, sino el mensaje de la Yama’at ha comenzado a llegar a millones. La oposición ya no se experimenta en uno o dos países, sino en muchos países, lo que, ciertamente, es un testimonio de la veracidad de la Yama’at y un signo de su progreso. Se están haciendo esfuerzos para disuadir a la gente de Ahmadíat, sin embargo, de acuerdo con la promesa divina, Al-lah el Todopoderoso continúa revelando nuevas vías para el éxito de la Yama’at y seguimos progresando. Todo esto demuestra que, a pesar de los obstáculos temporales, la victoria del islam está destinada a tener lugar a través del Mesías Prometido (as) y la institución del Jalifato que se estableció después de él. Los oponentes podrán tratar de ejercer tanto esfuerzo como quieran, sin embargo, están destinados a enfrentarse a la pérdida y el fracaso. ¡Que Al-lah el Todopoderoso permita que todos y a cada uno fortalecer su fe y actuar rectamente! ¡Que los estándares de adoración de cada de áhmadi continúen aumentando para que continuemos participando de este éxito!

Después de la oración del viernes, dirigiré una oración fúnebre. El funeral es de Chaudhry Hameed Ahmad Sahib, hijo de Chaudhry Muhammad Suleman Akhtar Sahib. Vivió aquí [en el Reino Unido] durante los últimos siete a ocho años. Falleció el 20 de mayo de 2017 a la edad de 42 años debido a un cáncer [ciertamente a Al-lah pertenecemos y a Él volveremos]. Él era el nieto de Hazrat Chaudhry Maula Bakhsh Sahib, un compañero de Mesías Prometido (as). Emigró a Alemania junto con el resto de su familia en 1990 y también sirvió a la Yama’at allí de una manera excepcional. Allí él sirvió como el secretario local de Tabligh, Qaid de su Majlis y también como Motamid de Alemania. Aparte de esto, también tuvo la oportunidad de servir como secretario Amur-e-Aa’ma [asuntos generales] a nivel regional. Aparte de Judam-ul-Ahmadía de Alemania, también sirvió a nivel regional para su Yama’at. Y formó parte de la delegación que representó a Alemania en el Yalsa en Bosnia. Tenía gran interés en jugar deportes y también organizó puestos de Tabligh con gran pasión y diligencia. Si alguna vez  no había nadie disponible para ayudarlo, él iba por su cuenta para hacer Tabligh. En 2009, se fue de Alemania y se estableció en el Reino Unido. Aquí, tuvo la oportunidad de servir como el Nazim Regional de Talím (Educación) para los Atfal (niños) y ayudó a los Atfal de su Mall’lis a alcanzar una posición muy elevada.

Como he mencionado antes, él tenía una gran pasión por hacer Tabligh y tuvo la oportunidad de servir en varios lugares; tanto en Judam-ul-Ahmadía como en Ansarul-lah. Sirvió en la oficina del Secretario Privado como voluntario permanente y ayudó mucho en tramitar las cartas. También ayudó como voluntario Jadim en tareas de vigilancia y, a veces yo solía pensar que él no tenía ningún otro trabajo y que pasaba todo el día en la mezquita, pero también tenía su trabajo privado y solía sacar tiempo de ello. Dedicaba muchas horas a ayudar en la oficina del secretario privado y similarmente para sus responsabilidades como Juddam. Él era un Musi y deja atrás a su esposa, una hija y cuatro hijos. Su padre y sus hermanos también están vivos. Su padre escribe:

“Mi hijo era sumamente obediente. Permaneció ocupado al servicio de la Yama’at desde su infancia y su corazón siempre estaba lleno de pasión por servir a su religión. Siempre aprovechaba todas las oportunidades que encontraba para prestar sus servicios. Llevaba a sus hijos a la mezquita para ofrecer oraciones congregacionales e incluso durante el período de su enfermedad, cada vez que su salud mejoraba ligeramente, continuaba con esta práctica. En las últimas etapas, luchó contra su enfermedad con gran coraje. Incluso en casa, continuó su trabajo como Secretario de Waqf-e-Nau.”

De manera similar, su esposa escribe:

“Él tenía una relación muy amistosa con los niños y siempre cuidaba de su educación.”

Ella también declara:

“En los quince años de nuestro matrimonio nunca habló con voz elevada.”

Motamim Muqami del Reino Unido escribe:

“Era extremadamente apasionado en servir al Jalifato Ahmadía y el Nizam-e-Yama’at [estructura administrativa]. Siempre daba prioridad a la Yama’at. Fue admitido en el hospital en algunas ocasiones debido a su enfermedad, pero inmediatamente volvía a sus funciones tan pronto como su salud mejoraba. A veces, ni siquiera se notaba que padecía de una enfermedad. En las últimas etapas de su enfermedad, se lamentaba de no poder ofrecer sus oraciones en la mezquita.”

Uno de sus amigos escribe:

“Los dos solíamos conducir taxis. Él llegaba primero a la parada, y yo estaba detrás de él y cuando llegaba el momento para la oración, él se iba mientras que yo seguía pensando que quizás vendrá algún pasajero. Sin embargo, él ofrecía sus oraciones, regresaba, y aun así recibía el primer pasajero mientras que yo no era capaz de conseguir ninguno. Esto me enseñó una lección de que uno debe sacrificar sus asuntos mundanos.”

Debemos dar prioridad a la adoración y el cumplimiento de las obligaciones que debemos a Al-lah el Todopoderoso. Por lo tanto, de esta manera reformaba en silencio a sus compañeros.

Una de sus grandes cualidades era que estaba dispuesto a ayudar a todos. Uno de sus amigos escribe:

“Incluso si había trabajo que se necesitaba hacer a las dos de la madrugada, inmediatamente decía que lo haría.”

Respecto a los puestos de Tabligh, Ataul Mujeeb Rashid Sahib escribe:

“Iba regularmente a los puestos Tabligh y siempre tenía una sonrisa y ofrecía el saludo de paz a todos mientras trabajan”.

De hecho, además escribe:

“Una vez le pregunté sobre su salud a un amigo suyo y me dijo que se encontraba un poco mejor y por lo tanto había ido para hacer Tabligh.”

¡Que Al-lah el Todopoderoso eleve su estatus y le conceda misericordia, perdón y permita a sus hijos ser piadosos y virtuosos y les permita permanecer unidos con el Jalifato!

Como he mencionado el funeral está presente aquí y por lo tanto después de las oraciones, voy a bajar para hacer la oración fúnebre y todos ustedes deben formar las filas para las oraciones aquí en la mezquita.