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Las cualidades de los verdaderos creyentes

Tras recitar el Tashahhud, Taawwuz y Surah Al-Fatiha, Hazrat Jalifatul Masih V (aba) dijo:

Antes de nada, me gustaría mencionar algo acerca de este sitio que la Yama´at ha conseguido para ofrecer las oraciones del viernes, donde dicen que se llevará a cabo también la semana que viene. Debido a la proximidad de este lugar con el aeropuerto y el desplazamiento de los aviones, puede haber ruido, y en ocasiones, puede ser muy alto. A pesar del ruido, voy a intentar hablar constantemente en voz suficientemente alta para que me puedan oír y entender. Si el ruido (de los aviones) es como el de ahora, se puede soportar. Dicen que la dirección del viento también afecta al ruido. Si sopla en esta dirección, el ruido será más alto que si sopla en dirección contraria.

En cualquier caso, las oraciones del viernes no se podían llevar a cabo en Baitus Subuh por la falta de espacio. Además, dicen que no pudieron encontrar ninguna sala o sitio (para alquilar) a un precio asequible. Sin embargo, yo creo que se podría haber obtenido si los preparativos se hubieran llevado a cabo a tiempo. Nuestra gente tiene la costumbre de empezar el trabajo a última hora, y se ilusionan pensando que terminará a tiempo. Con la Gracia de Dios, muchas tareas de la Yama´at se llevan a cabo en situaciones de urgencia, y somos capaces de llevarlas a cabo de una manera que muchas veces no se puede comparar con nadie. Sin embargo, esto no significa que debamos dejar de lado la planificación para llevarlas a cabo.

Debido al optimismo, la negligencia y no conceder la importancia debida, aún no hemos obtenido permiso para ofrecer las oraciones del viernes o cualquier otro programa en Baitul Afiyat, la propiedad recién comprada frente a Baitul Subuh.

Durante mi visita el año pasado en Yalsa, cuando ofrecí las oraciones del viernes en Baitus Subuh, se pidió a las mujeres y a las personas de los alrededores que no acudieran debido al espacio limitado. Le dije a la administración de la Yama´at en aquel momento que obtuvieran permiso sin demora para poder utilizar Baitul Afiyat y evitar ese tipo de dificultades. Bajo mi punto de vista, o al menos de acuerdo con los informes que he recibido, la Yama´at ha estado haciendo grandes esfuerzos desde entonces para este fin.  A pesar de esto, el ayuntamiento ha estado poniendo continuamente objeciones insignificantes. La Yama´at debería haber tenido en cuenta que el ayuntamiento no trabaja para ellos y no tiene porque aceptar su solicitud sin más. Tan pronto como este sitio fue comprado, deberían haber empezado a trabajar seriamente para obtener permiso o realizar las obras necesarias para su uso. Si el trabajo en este asunto hubiera empezado inmediatamente, no estaríamos encontrándonos con estos grandes obstáculos hoy. A pesar de que la Yama´at aquí consideró que esta zona es muy amplia y adecuada para la multitud que se preveía debido a las vacaciones de Semana Santa, y que como resultado habría una capacidad limitada incluso en Baitul Afiyat, Baitul Afiyat se podría haber utilizado para las oraciones rutinarias del viernes.

La propiedad se compró hace dos o tres años, y aún hay restricciones para utilizar las instalaciones. La situación en el mundo para los musulmanes también era mejor en el momento de la compra de esta propiedad y hubiera sido posible obtener permisos a tiempo si la tarea se hubiera llevado a cabo entonces. Pero ahora, han aumentado los prejuicios del resto acerca de los musulmanes y se están enfrentando a nuevos obstáculos. Quizás Amir Sahib y la administración dirán que esta no es una razón subyacente o que esto era inevitable. En cualquier caso, esto es debido a la pereza por su parte ya que normalmente retrasan los asuntos hasta más tarde, debido a lo cual tenemos que hacer frente a estos problemas hoy. Que Al-lah el Todopoderoso otorgue sabiduría y juicio a la administración. Que los salve de complacerse con el optimismo y les otorgue la capacidad de llevar a cabo sus obligaciones adecuadamente y entiendan los hechos y realidades. Puesto que ustedes han elegido a sus representantes (personas con cargos), es su deber el rezar continuamente para ellos para que lleven a cabo su trabajo sabiamente.

En cualquier caso, en apenas pocos minutos hemos escuchado tres o cuatro aviones sobrevolando. Es algo a lo que tendremos que acostumbrarnos.

La alternativa era invitar a un número limitado de personas para las oraciones del viernes, y restringir el acceso a las mujeres. En Paquistán y cualquier sitio donde hay oposición a la Comunidad Musulmana Ahmadía, a las mujeres se les prohíbe acudir a las oraciones del viernes. No hay un sitio central donde se lleven a cabo las oraciones del viernes, sino que se realizan en varios sitios. En Argelia se nos prohíbe completamente el realizar las oraciones del viernes, ni en centros ni en las casas. Pero allí se prohíbe debido a leyes injustas o por miedo de los oponentes. Mientras que aquí, donde hay libertad de religión, cualquier prohibición es debido a nuestra pereza y negligencia en cualquier asunto. De todas maneras, oren para que las próximas oraciones del viernes -y con esto no me refiero a las oraciones de la semana que viene- sino cuando sea que se decida volver aquí, para que, insha’lah se obtenga permiso para utilizar Baitul Afiyat, o al menos podamos obtener acceso a un sitio donde todo el mundo pueda acomodarse fácilmente y sin problemas.

Incluso en Baitul Afiyat, el problema de espacio limitado podrá resolverse en poco tiempo. Insha’lah la Comunidad sigue y seguirá creciendo. Por tanto, cualquier sitio que obtengamos, con el tiempo se volverá pequeño. Sin embargo, no es una respuesta inteligente ni válida decir que un sitio ahora es muy pequeño, cuando no se ha podido utilizar durante años debido a la propia negligencia.

En cualquier caso, tras estas palabras, para el sermón de hoy había elegido otro tema diferente. Sin embargo, como iba a dirigir los funerales de algunos fallecidos, algunos hechos sobre los mismos salieron a la luz. Pensé, por tanto, en decir algunas cosas sobre ellos. Se trata de un mártir, un misionero y una nieta del Mesías Prometido (as). Algunas de las cualidades que poseían, son un ejemplo de devoción para todas las personas de la Comunidad, y son un ejemplo a seguir y aprender para la mayoría de nosotros. Por lo que he considerado apropiado hablar en detalle de estos fallecidos, en vez de mencionarlos brevemente.

Las diversas perspectivas de sus vidas o el hecho de que yo sea capaz de dar testimonio de ellas hacen que sean من قضٰ نحبہ . Son aquellos que cumplen sus promesas e intenciones y dan prioridad a la fe sobre el mundo y se vuelven hacia su Creador en este estado. El primero de los fallecidos, es nuestro hermano mártir, el profesor jubilado Dr. Ashfaq Ahmad Sahib que fue martirizado el pasado viernes. Era el hijo de Sheikh Sultan Ahmad Sahib de Lahore y tenía 68 años. El pasado viernes iba en su coche de camino a Baitul Tauheed para ofrecer las oraciones del viernes. En el camino, un opositor del Ahmadíat en una motocicleta le disparó y así falleció. Ciertamente a Al-lah pertenecemos y a Él regresaremos. Según los informes, el día del incidente el fallecido iba de camino a la mezquita para las oraciones del viernes junto con su nieto de doce años y un amigo áhmadi del distrito de Sabsazaar. El fallecido conducía él mismo el coche y su nieto estaba sentado junto a él en el asiento delantero. Su amigo estaba sentado en el asiento trasero. Desde Sabsazaar llegaron a la carretera de Multán en un lugar donde se estaban realizando obras en la carretera y por ello el tráfico estaba detenido. En el momento en el que se detuvieron, un asaltante en la motocicleta que llevaba un casco, se acercó al lado del asiento del conductor. Colocó la pistola en la frente del fallecido, disparó y luego huyó. La bala atravesó su frente y, de esta manera, él [Sheikh Sultan Sahib] falleció en el acto. Los otros dos pasajeros permanecieron seguros y no fueron atacados.

El Ahmadíat comenzó en su familia a través del abuelo paterno del fallecido, Sheikh Abdul Qadir Sahib, cuando el Mesías Prometido (as) estaba en Ludhiana. Su familia procedía de Sangroor, Punjab Oriental, India.  Después de que un anciano de la zona, Pir Meeraan Baksh Sahib aceptara el Ahmadíat, invitó al abuelo del fallecido a hacer lo mismo. El abuelo del fallecido junto con su familia se unió al Ahmadíat. El abuelo del fallecido falleció antes de la creación del país de Pakistán. Después de la creación de Pakistán, su abuela, Ayesha Sahiba, llevó a la familia a emigrar desde la India a Lahore, Pakistán. Después de asentarse en un campamento durante un tiempo, se trasladó a Sanat Nagar, Lahore. Ahí es donde nació el fallecido en 1949. Unos años más tarde la familia se trasladó a Rabwah. El fallecido adquirió su educación primaria en Rabwah. Después de completar la educación secundaria, se inscribió en el Colegio de Veterinaria, Lahore. Su familia, por lo tanto, regresó a Lahore. Tras adquirir un grado en Veterinaria obtuvo empleo como maestro en el Colegio de Veterinaria donde progresó hasta convertirse en profesor. El padre del fallecido, Sheikh Sultan Sahib, era subinspector de la policía de Punjab. Cuando se formó la FSF trabajó como inspector. Con la Gracia de Al-lah, el fallecido era Musi. Tenía un inmenso amor por el Jilafat. Era regular en ofrecer Tahayyud. Fue muy hospitalario y ayudó en servir a la humanidad. Siempre cumplía con las decisiones de los encargados de la Yama’at y era un individuo muy sincero y piadoso. Siempre estuvo al frente del servicio a la Comunidad y poseía un alto nivel moral. Estaba entusiasmado sobre llamar a otros hacia Dios. Debido a su alto nivel moral y su carácter amigable y social, siempre fue aceptado por sus estudiantes y profesores compañeros. A menudo invitaba a sus profesores compañeros a cenar a casa y presentaba la Comunidad Ahmadía muy eficazmente. Por este motivo, a veces recibía amenazas, pero nunca se preocupaba por esas cosas. De hecho, él decía que esto es un asunto trivial.

Desde la infancia el fallecido tuvo gran pasión por servir a la Comunidad. Se le permitió trabajar en varios departamentos a nivel auxiliar y en Yama’at. Tras establecerse en Sabsazaar, sirvió con excelencia como Sadr y Naib Zaeem-e-Aala. Fue nombrado este año como secretario Dawatalillah en Alama Iqbal Town Lahore. Comenzó esta tarea y planificó programas. Su mujer tenía dolores en sus articulaciones y estuvo enferma durante mucho tiempo. Ella le ayudó alegremente y el pasado diciembre su mujer falleció. No tuvieron hijos. Tenían un hijo adoptado que tiene dos hijos, Shahzaib y Shazain, que viven con él en Lahore. Y quizás fue su hijo quien estaba junto con el difunto yendo hacia las oraciones del viernes. Uno de sus hermanos, Ilyas Sahib vive en Birmingham. Dice que era un hermano muy cariñoso. No le cuidaba como un hermano mayor a un hermano pequeño, sino que le cuidaba como un padre.

“Desempeñó un papel significativo en nuestra educación. Aprendimos todo de él, incluyendo las oraciones y su traducción, así como el Sagrado Corán. Siempre cuidó de sus hermanos pequeños. Siempre nos ayudó en nuestra educación y nos guio. Él iba a nuestra escuela y se reunía con nuestros profesores y siempre se mantenía constantemente preocupado por nosotros. Nos preparaba para asistir a las funciones de la Comunidad con mucha educación y nos llevaba con él. Nos preparaba para participar en varias competiciones académicas. Nos llevaba para ofrecer las oraciones en congregación.”

Si los hermanos mayores cuidan a sus hermanos pequeños de esta manera, al igual que los padres [cuidan a sus hijos] entonces la asistencia a nuestras mezquitas puede aumentar considerablemente.

Entonces, él dice, siempre nos llevaba con él para las tareas del Yama’at.

El fallecido vio un sueño en la época de Hazrat Jalifatul Masih IV (rh). Su hermano dice que se acordó de repente del sueño justo dos días después. Dice que, en el sueño vio que se está anunciando en una mezquita, en el área de los no-áhmadis, que Hazrat Jalifatul Masih IV (rh) ha fallecido. Veo que hay un cuchillo en el buzón de la casa. Interpretó esto en el sentido de que ver un cuchillo significa que la Comunidad tendrá que hacer sacrificios. El anuncio del fallecimiento de Hazrat Jalifatul Masih IV (rh) en el sueño podría significar que la Comunidad progresaría hasta tal grado que el momento de su fallecimiento se anunciaría especialmente a través de los altavoces.

En su opinión, el sueño se cumplió a través de los anuncios que se hicieron en MTA y el cuchillo señala hacia su martirio. Esta fue su interpretación, que parece ser correcta, es decir, que significó su martirio que ha tenido lugar.

Escribe que nuestro hermano nos había superado. Ha dado el gran honor al nombre de la familia obteniendo el rango del martirio y siendo el primer mártir de nuestra familia.

Ha dejado atrás un ejemplo eterno para nosotros. Que Al-lah el Todopoderoso eleve su rango. Tiene cinco hermanos y una hermana, de los cuales, casi todos están en el extranjero.

El segundo fallecido de quien hablaré es el respetado H. Nasir-ul-Din Sahib, misionero responsable de East Godavari, India, fallecido el 7 de abril de 2017 como resultado de ahogarse en el río Godavari a la edad de 42 años –Ciertamente a Al-lah pertenecemos y hacia Él regresaremos.

El día del incidente, él fue al río con el Amir de Secunderabad y algunos de los miembros de Yama’at después de ofrecer la oración del Fajr en Bangal Puri Yama’at. Él era un buen nadador, pero desapareció mientras nadaba con los otros miembros de la Yama’at. Finalmente, con la ayuda de los pescadores locales, su cuerpo fue encontrado en la orilla del río después de una hora de búsqueda. El padre del difunto, el respetado A. Shahil Hameed, fue el primer áhmadi en esa área de Kavishri Kerala y la Yama’at Ahmadía se estableció a través de él en esa área, mientras que su madre, la respetada Chila Kerobi Sahiba, también fue de los primeros áhmadis [En esta área]. El fallecido se graduó en 2000 en Qadian [Yamia Ahmadía] y sirvió en varias áreas de la provincia de Telangana y Andhra como misionero con mucho éxito. Él también sirvió en una de las Yama’ats más grandes en Shinta Konta. Cuidó de todas las Yama’ats que le fueron asignadas formando a sus miembros con gran sabiduría. En el momento de su fallecimiento, estaba sirviendo como misionero jefe en el distrito de East Godavari. Su esposa dice que tenían que vivir en ciertos lugares donde sólo había un centro de Yama’at y por lo tanto él llevaba a su esposa y a sus hijos y dirigía la oración y también daba los Dars [discurso coránico] y él continuó esta práctica hasta el día anterior a su fallecimiento. Aquí yace una gran lección para los misioneros, aunque los miembros de la Yama’ats estén situados a largas distancias y nadie venga para la oración, incluso entonces, las oraciones deben ser ofrecidas, aunque se tenga que reunir a su familia para formar la congregación. Su esposa afirma, además, que cuando fue asignado a Kamaredi, la oposición se intensificó mientras distribuía folletos. Fue capturado y golpeado severamente a manos de los oponentes, pero fue salvado milagrosamente por la gracia de Al-lah el Todopoderoso. Su esposa dice que ella le dijo que la situación era extremadamente peligrosa y había mucha oposición en Kerala y por lo tanto él debía pedir que le trasladaran porque la enemistad hacia él se había intensificado. Sin embargo, contestó que bien, lo hará si ella se lo pide y tal vez la sede también se encargue de su traslado si les escribe explicando la extrema hostilidad como una razón para ello, pero ¿cómo van a organizar el traslado de los áhmadis locales? Para ellos, la enemistad seguirá siendo la misma. También dijo que salir por temor al enemigo no es correcto por lo tanto necesitan cumplir con su compromiso de Waqf [devoto de por vida]. Habían dedicado sus vidas, por lo tanto, cualesquiera que fuesen las circunstancias ellos permanecerían allí. También dijo que si alcanza el rango de martirio entonces qué mejor recompensa hay, por lo tanto, se quedarán allí.

Su sencillez era tal que su esposa afirma que nunca compró ningún mueble y que no tenía muebles propios en la casa. Siempre decía que son devotos de por vida y que irán a donde sea que la Yama’at les ordene ir, por lo tanto, los muebles y artículos personales de la casa no deben convertirse en un obstáculo cuando fuesen trasladados a otra parte. Por lo tanto, debían conformarse y manejarse con las provisiones que la Yama’at les había dado. Este es también un ejemplo para los Waqifeen-e-Zindagi [devotos de la vida].

El año pasado, fue trasladado a Amla Porum y allí estaba tan comprometido en enseñar a los niños el Sagrado Corán que viajaba un kilómetro todos los días ya fuese a pie o en bicicleta y les enseñaba el Sagrado Corán y luego volvía. Este es también un ejemplo para los misioneros.

Su esposa afirma además que tenía la cualidad de ser extremadamente hospitalario. Ella dice que si durante las vacaciones de los niños o las vacaciones escolares, estaban en Kerala y algún huésped venia mientras ella no estaba en casa, él nunca se preocupaba. Siempre preparaba la comida y servía a los invitados. También tenía un gran deseo de convertirse en un mártir como se ha mencionado anteriormente. Solía ​​decir que a menudo veía a Hazrat Musleh Mau’ud (ra) y a su padre en sueños y su padre le señalaba llamándole. Por tanto, él alcanzó el martirio desde este punto de vista, así como que, al estar ausente sirviendo a su fe y fallecer durante este momento, esta es también una forma de Shahadat [martirio]. Fue extremadamente devoto, ofrecía la oración de Tahayyud (oración voluntaria previa al alba) y fue un Muyahid [aquel que se esfuerza] en el campo de la predicación era muy valiente y muchas veces los opositores lo capturaron y lo persiguieron físicamente. También he mencionado este incidente en el que los maulvis [clérigos] le golpearon duramente en mis discursos durante el Yalsa Salana en el que narré varios incidentes. Le sobreviven una anciana madre, su esposa y sus dos hijos. Él también tiene dos hermanos mayores: Sulaiman Sahib, que es el Amir del distrito de Paal Ghaat Kerala y Shams-ul-Din Sahib que actualmente está sirviendo en la sección Malayalam de Nizarat Nashr-o-Isha’at Qadian.

Naveed-ul-Fateh Sahib, que es un misionero y tuvo la oportunidad de servir junto al difunto, dice que Maulana H Nasir-ul-Din Sahib vivía en Kerala. Él estuvo sirviendo durante aproximadamente 18 años en la provincia de Telangana y Andhra. Además, dice que se veían a menudo debido al hecho de que residían en la misma zona. Se sentaba con gran humildad durante las reuniones y siempre estaba dispuesto a ofrecer cualquier tipo de servicio para el progreso de la Comunidad Ahmadía. Él era una persona extremadamente afectuosa y era un erudito que daba ejemplo a través de su propia conducta. Él era regular en sus oraciones de Tahayyud y cumplía con sus responsabilidades diariamente para educar y entrenar a otros. Siempre dedicaba un tiempo determinado para su trabajo de oficina. Respetar a sus mayores era una cualidad especial que tenía, así como mostrar bondad a los niños. Salía todos los días y no temía lo que los oponentes hicieran. Por lo tanto, tenía un gran círculo de amigos entre los no-áhmadis, porque también se encontraba con ellos con bondad y era una persona muy amable. Añade que nunca vio un surco en su frente, es decir, nunca se enfadaba. Él siempre trató a sus compañeros Mualimeen [predicadores locales] con amabilidad y se encargaba de sus necesidades y trataba a todos con tal amor que quien lo hubiera conocido quedaría cautivado por su personalidad.

Siempre solía estar ocupado leyendo los libros del Mesías Prometido (as) y siempre sacaba tiempo especialmente para leer estos libros, lo cual es una lección extremadamente importante y vital para todos los misioneros. Recitaba el Sagrado Corán sin falta y escribía en su diario todos los días. Obedecer los consejos del Jalifa y escuchar con atención los sermones de los viernes era parte de su hábito. Además, no sólo los escuchaba, sino que se esforzaba en poner en práctica todo aquello que se decía en los sermones y no presentaba sus propias interpretaciones y explicaciones. Él intentaba cumplir en la práctica cada palabra y esto es también algo muy importante para los Waqfeen-e-Zindagi (devotos). Tenía un gran amor por el Jilafat y también mucho amor y afecto hacia el Santo Profeta (que la paz y bendiciones de Dios sean con él) y el Mesías Prometido (as) y él dice que esta cualidad emanaba de su carácter y esto es también algo muy importante para los Waqifeen-e-Zindagi. Mientras que en Kamaradi, los opositores se lo llevaron una vez a la mezquita de Bilal y le golpearon cruelmente, él aguantó pacientemente todos los golpes y permaneció fuerte. El misionero afirma que fue sacado de allí con la ayuda de la policía y cuando él le fue a visitar al hospital, observó que, a pesar de estar gravemente herido, en su rostro se observaba un aura de deleite espiritual. Él mismo relató su incidente encantado. Dijo que los opositores le preguntaron ¿qué era lo que reclamaba el Mesías Prometido (as)? Y contestó que él reclamó ser un profeta subordinado y tras oír esto le pegaron aún más fuerte. Tras pegarle sin piedad, le volvieron a preguntar ¿qué era un profeta subordinado? A lo que respondió de nuevo que es el profetazgo que se alcanza después de estar inmerso en el amor del Santo Profeta (que la paz y bendiciones de Dios sean con él) y que esa era la naturaleza de profetazgo del Mesías Prometido (as). Y le volvieron a pegar. Sin embargo, solía relatar estos incidentes por los que soportó estas torturas físicas con emociones de extrema gratitud y así también pudo servir a la fe de esta manera. El misionero que escribe esto dice que, cuando [Nasir-ul-din Sb] fue trasladado de esa zona, le dijo que estaba siendo trasladado, sin embargo, él [el misionero] debería ir a esos lugares donde hay oposición y trabajar con gran sabiduría ya que esto abrirá muchas oportunidades. También le explicó la naturaleza de la oposición y cómo debía predicar. En otras palabras, también animó a otros que vinieron después de él para que no temiesen y pudieran transmitir el mensaje del Ahmadíat con gran coraje.

Un Mualim, Wazir Sahib, dice que era regular en la oración de Tahayyud, ofrecía sus oraciones con extrema humildad y fervor, recitaba diariamente el Sagrado Corán, y fue una persona extremadamente buena y ejemplar. Él tenía un amor especial hacia el Jilafat e intentaba ofrecer las oraciones en congregación. Era extremadamente hospitalario, le gustaba la sencillez y se abstuvo de gastar extravagantemente. También dice que a Nasir-ul-Din Sahib le encantaba leer como ya se ha mencionado antes. Si alguien le hacía una pregunta, él le respondía de una manera excelente. A menudo cuando asistía a un programa o una reunión y especialmente cuando viajaba con los Judam, relataba sucesos que inspiraban la fe de la gente. Trataba a todos de muy buena manera por lo que les gustaba pasar tiempo con él. Además, afirma que una vez, repartiendo folletos en Kamaradi, los opositores planearon atacarle. El 20 de febrero, la Yama’at había organizado el Yalsa para conmemorar el cumplimiento de la profecía sobre Hazrat Musleh-e-Mau’ud (ra) y él llegó al centro de oración antes de tiempo. Mientras tanto, un grupo formado por un centenar de no áhmadis se reunieron para buscarle y atacarle en el camino, pero como él fue a la mezquita antes de tiempo, no pudieron hacerle nada. En cambio, los Maulvis opositores decidieron detener al Mualim local de la Comunidad Ahmadía que viajaba al centro para asistir al Yalsa junto con su esposa y dos hijos. Les dijeron que no les dejarían ir hasta que H Nasir-ul-Din Sahib no se presentase. Sin embargo, cuando Nasir-ul-Din Sahib fue informado de esto, inmediatamente fue allí y les dijo que él era Nasir-ul-Din Sahib.  Posteriormente, los opositores dejaron al Mualim Sahib y a su familia, pero comenzaron a pegar a Nasir-ul-Din sahib cruelmente todos juntos. Al final se salvó gracias a la intervención de la policía y ellos seguían insistiendo que rechazara la proclamación del Mesías Prometido (as) y que le declarara como mentiroso. Que Al-lah el Todopoderoso, eleve su status y conceda paciencia y firmeza a sus hijos.

La siguiente persona difunta es la respetada Sahibzadi Amatul Wahid Beghum Sahiba, esposa de Sahibazada Mirza Khurshid Ahmad Sahib. Falleció el 10 de abril de 2017 aproximadamente sobre las diez de la noche. Falleció con 82 años de edad “Ciertamente, a Al-lah pertenecemos y a Él regresaremos.”

Ella era la hija más pequeña de Hazrat Mirza Sharif Ahmad Sahib y también era mi tía paterna. Era la nieta paterna del Mesías Prometido (as) y nieta materna de Hazrat Nawab Muhammad Ali Khan Sahib. Ha sido enterrada en Bahishti Maqbrah, Rabwah. Sufrió dos veces enfermedades extremadamente graves, pero siempre las afrontó con mucha paciencia y valentía. Dr. Nuri Sahib escribe sobre ella que estuvo enferma durante, aproximadamente, los últimos veinte años y en su opinión ella era un excelente ejemplo de piedad y virtud. Además, afirma que afrontó sus enfermedades con mucha paciencia y fuerza. Tenía cáncer y en ocasiones, durante las últimas etapas éste se puede propagar en el cuerpo y también al cerebro a un nivel extremadamente peligroso. Sin embargo, debido a la fuerza y paciencia concedida por Al-lah el Todopoderoso, ella no permitió que su enfermedad fuese un obstáculo en sus actividades de la vida cotidiana y luchó contra esta enfermedad con gran fuerza y paciencia. Dr. Sahib escribe que ella continuó sus actividades alegremente y sin ninguna clase de miedo y ella estaba contenta con la decisión de Al-lah el Todopoderoso. Hasta los últimos días de su enfermedad, continuó con las tareas domésticas y también cuidó de su marido. Su relación con su marido era ejemplar. Aunque ella misma estaba enferma cuando su marido, Sahibzada Mirza Khurshid Ahmad Sahib, se sometió a una angioplastia, ella ignoró completamente su propia enfermedad y se centró en cuidarle a él.

La hospitalidad era uno de sus atributos más destacados. Cada vez que venía alguien ella les servía con amabilidad y durante el Yalsa y el Shura, muchos áhmadis que no eran familiares venían y ella les cuidaba y les servía con bondad.

Después de su enfermedad, ella vino dos veces a Londres y me visitó. Ella se reunió conmigo por primera vez después de ser Jalifa en 2005 en Qadian. Además, cuando vino aquí, ella tenía una relación muy sincera y entregada con el Jilafat. A pesar de ser mayor en relación y edad, siempre se presentó con gran humildad. Aunque era la cuñada de mi madre, pero era la hija más joven de Hazrat Mirza Sharif Ahmad Sahib y, por lo tanto, era casi de la misma edad que mi hermana mayor. Por eso, mi madre siempre la trató como una de sus propias hijas y ella tampoco la consideraba su cuñada, de hecho, vi que siempre mostraba a mi madre gran respeto y le tenía mucha estima y esa era una relación ejemplar.

Su ceremonia de Nikah [matrimonio] tuvo lugar el 26 de diciembre de 1955 y fue dirigida por Hazrat Jalifatul Masih II (ra). Junto a esta se celebró la ceremonia de Nikah de Sayyid Mir Mahmood Ahmad con la hija de Hazrat Jalifatul Masih II (ra), Sahibzadi Amatul Mateen, y también el Nikah de una de las hijas de Chaudhry Zafrullah Khan Sahib que se acordó con Iyaz-ul-Huq Sahib.

El 26 de diciembre de 1955, antes de la sesión de inauguración del Yalsa Salana, Hazrat Jalifatul Masih II (ra) dijo:

“Antes del discurso inaugural y la oración inicial, me gustaría anunciar algunas ceremonias de Nikah.”

Hazrat Jalifatul Masih II (ra) luego escribe:

“Es costumbre que las ceremonias de Nikah tienen lugar después de Yalsa el 29 de diciembre, sin embargo, estas ceremonias de Nikah son importantes. Una es la de mi propia hija, Amatul Mateen, que se ha acordado con Mir Mahmood Ahmad Sahib, hijo de Mir Isaac Sahib. El segundo es la de la hija de Chaudhry Zafrullah Khan Sahib y la tercera es la de Amatul Waheed, hija de Mirza Sharif Ahmad Sahib, que se ha acordado con Mirza Khurshid Ahmad, hijo de Mirza Aziz Ahmad.”

Además, Hazrat Musleh Maud (ra) escribe:

“Actualmente está estudiando y más tarde consagrará su vida”.

Después Hazrat Musleh Maud (ra) recitó algunas plegarias y luego dijo:

“Que Al-lah el Todopoderoso bendiga todos estos matrimonios. Que Al-lah el Todopoderoso conceda bendiciones a estos matrimonios en sus vidas seculares y que en el futuro se conviertan en una fuente de fuerza para la comunidad”.

Por la gracia de Al-lah el Todopoderoso ella fue bendecida con seis hijos, cuatro de los cuales han consagrado sus vidas (para el servicio de la fe). Dos de ellos trabajan como médicos en el Hospital Fazl-e-Umar. Uno de ellos es doctor y trabaja en Nazarat-e-Ta’leem, y uno es un abogado que trabaja para la oficina de Asesoría Legal en Sadar Anyuman Ahmadía.

Sus servicios para Lallna (organización auxiliar de mujeres) abarcan más de veintinueve años en los que ella sirvió como: secretaria de comercio e industria y también como vicepresidenta. En su calidad de secretaria de comercio e industria, tenía una gran habilidad para poder enseñar a las personas de origen empobrecido a trabajar con sus manos. De esta manera ellas se ganaban la vida y al mismo tiempo las Lallna de Rabwah eran capaces de obtener un ingreso sustancial de sus exposiciones.

Ella era sumamente obediente con sus responsables superiores, independientemente de la diferencia de edad o los lazos familiares. Mi esposa me informó que

“cuando ella trabajó como Sadar Lallna [presidenta de la organización auxiliar de mujeres] en Rabwah durante dos años, la difunta trabajó junto a ella en calidad de secretaria de comercio e industria, así como vicepresidenta. Siempre trabajó apasionadamente con gran humildad y obediencia. Cualquiera que sea el trabajo que se le asignó, lo completó con gran fervor y dedicación”.

Su esposo, Mirza Khurshid Ahmad Sahib afirma:

“Ella cumplió con todas sus responsabilidades como esposa de una persona devota de por vida. Ella nunca me pidió nada. Aseguró una buena educación para los hijos y es el resultado de su buena formación moral que, por la gracia de Al-lah, de entre los seis hijos, cuatro de ellos han consagrado sus vidas. Además de sus propios hijos también cuidaba de los niños de los trabajadores en casa con mucho cuidado y atención. Si alguno de ellos no había tenido la oportunidad de aprender a leer el Sagrado Corán, ella enseñaba a los hijos de los trabajadores junto a los suyos.”

Hay un número de niños de cierta edad que aprendieron a recitar el Sagrado Corán y también su traducción a través de ella.  Él continúa escribiendo:

“Cuando estudiaba en la universidad, vio en un sueño que su tío, Mian Abdur Rahman Sahib de Malerkotla, le envió un precioso par de brazaletes de oro a través de una mujer desconocida y también envió un mensaje diciendo “sesenta cinco y ochenta y dos”. Mientras entregaba los brazaletes, la mujer decía «sesenta y cinco y ochenta y dos». La fallecida dijo que entendió el significado de esto cuando Hazrat Jalifatul Masih II (ra) falleció en 1965 y Hazrat Jalifatul Masih III (rh) falleció en 1982.”

Su hijo, el Sr. Adeel, escribe:

“Durante el período de Yalsa acogíamos a aproximadamente cien invitados y ella hospedaba a los invitados con amabilidad. Cuando Hazrat Jalifatul Masih IV (rh) emigró [de Pakistán] preparó el té y otros refrescos para su viaje. Del mismo modo, bajo su propia supervisión preparó ciertos platos que le gustaban comer. Ella extendió el mismo nivel de sinceridad y devoción a mí como lo hizo a Hazrat Jalifatul Masih IV (rh) y a menudo me enviaba comida preparada bajo su supervisión. Era muy respetuosa y cortés. Sirvió a su madre, así como a su suegra y su suegro con gran cuidado y atención. Trataba a su cuñada como una hermana menor.”

Ella era muy regular en sus oraciones y constantemente recitaba el Sagrado Corán. Se aseguró que sus hijos desarrollaran el hábito de orar y fueran a la mezquita. Después de las oraciones del Fallar [alba], exhortaba a sus hijos a recitar el Sagrado Corán y se aseguraba de que lo hicieran. Cuidaba de los pobres, así como de los que trabajaban para ella y garantizaba su comodidad. Como mencioné antes, como vivíamos en la misma casa, ella era muy abierta e informal conmigo. Su hijo escribe:

“Después [de ser elegido al oficio] de Jilafat, ella dijo que antes podía obligarle (es decir, refiriéndose a mí) a hacer mis recados. Sin embargo, ¿quién se encargará ahora de esos trabajos? Había algunos asuntos que pertenecían al terreno que ella poseía.”

Sin embargo, le aseguré, nunca hacía ninguna demanda, y siempre actuaba sobre el consejo que le daba.

Una de sus Nand’s [hermanas del marido], que es también mi cuñada escribe:

“Mi relación con ella era igual que la relación entre una madre y una hija. Después del fallecimiento de mi madre, ella (la fallecida) nos cuidó mucho. Para mi boda, al igual que una madre ayudaría a preparar la boda de una hija, ella misma me preparó mi ropa, mis joyas y mi dote. Después de mi matrimonio, ella continuaba enviándome Eidi [Regalo tradicional dado en Eid-ul-Fitr] todos los años, como una madre le enviaría a su hija.”

En su casa crio a muchas chicas de origen empobrecido y les procuró los medios para su educación secular y también su entrenamiento religioso. También crio a la hija de una de sus trabajadoras y en su boda, ella (la fallecida) envió un mensaje a todas sus Nands [hermanas del marido] diciendo que, si ellas no atendían la boda, ella no atendería ninguna de las bodas de sus hijos. Este era el nivel de relación tan íntimo que ella expresaba con aquellos poco privilegiados.

Su cuñada más pequeña escribe:

“Una vez le pregunté desde que edad ella ofrecía regularmente la oración de Tahayyud [oración voluntaria antes del amanecer). Ella no respondió de primeras e intentó cambiar el tema, sin embargo, después de que yo persistiera ella dijo que había ofrecido las oraciones del Tahayyud regularmente desde que tenía 12 años. Además de esto ella misma tomó la responsabilidad de pagar las dotes y la educación de muchas chicas. De manera similar proveía financiación para las chicas a través del fondo de Lajna Dastkari [Un fondo para emprendedores]. Ella organizaba el Ronaq [encuentro premarital organizada por la novia] de algunas chicas de origen pobre que no tenían medios para organizar esto y también traía comida de casa.

El sobrino de su marido, Mian Khurshid Ahmad Sahib escribió un incidente que muestra su lealtad al Jilafat:

“Había un tarro de miel y pedí que me lo dieran.”

Ella dijo

“Lo ha enviado él” (indicando que era yo) por ello no te lo puedo dar, puedes coger cualquier otro tarro.”

Ella tenía 6 nueras y, por la gracia de Al-lah, las trató a cada una de ellas con el máximo respeto y las trató como hijas. Una de sus nueras es la hija del Doctor Hamidullah que reside aquí en Londres. Su esposa también está enferma y como resultado su hija Atia tuvo que viajar. Antes de ir, la fallecida le dijo “vete y no te preocupes”, incluso estando ella enferma. Ella dijo “Ve y preocúpate del bienestar de tu madre. Deja a los niños aquí y yo los cuidare”. Aun estando en un inmenso dolor ella realizo todas sus tareas con paciencia.

Mi hermana (la más joven de dos) escribe:

“En cuanto ella pedía a sus trabajadores hacer cualquier tarea ella lo pediría con amabilidad, incluso cuando sufrían alguna perdida durante alguna de las exposiciones, no trataba con dureza a ninguno de sus trabajadores. Ella trabajaba pacientemente y con gran contención, esta es una de las razones de porque las miembros del Lallna disfrutaban trabajando con ella.”

Era impecable cuando se trataba de cuestiones administrativas. Si algún trabajador se turbaba por cualquier cosa, inmediatamente se esforzaría por aliviar su dolor.

Mi hermana (la más joven de las dos hermanas), Amatul Quddoos Sahiba continúa escribiendo:

“Siempre hay defectos en las acciones de cada persona, sin embargo, ella tenía arraigada la idea de formar una relación con el Corán y el Ahadith, casi como si la justicia formara parte de su carácter. Cada vez que veía algo que era contrario a nuestras enseñanzas y tradiciones, se opondría abiertamente a ello.”

Puesto que era la más joven, fue adorada por todos desde la infancia, sin embargo, ella era muy humilde y siempre saludaba a todos con humildad.

Mi hermana mayor, Amatul Rauf Sahiba escribe:

“Después de la partición cuando vivíamos con Hazrat Mirza Sharif Ahmad Sahib en Model Town, Lahore, reunía a todos y enseñaba el Corán y los Ahadith de forma regular. A partir de entonces, nuestra tía paterna, Amatul Wahid Sahiba, que acaba de fallecer, desarrolló una pasión por esto y enseñó a muchos niños, incluyendo los suyos. Había un niño que tenía dificultades de lenguaje. Se sentó con él durante horas y le enseñó a leer el Corán. Ahora, por la gracia de Al-lah, ese niño es mayor y no tiene problemas de este tipo.”

Mi hermana continúa escribiendo:

“Después de haber completado sus exámenes de graduación, adquirió su F.A. [diploma de educación secundaria] de Rabwah. Comenzaba a estudiar después de las oraciones de Tahayyud y siempre estaba pendiente de sus oraciones.”

De manera similar, muchas personas han mencionado sus atributos. Su hijo escribe:

“Ella diría que ‘la relación con él antes de Jilafat era diferente. Ahora, después [de ser elegido para la institución] del Jalifato, la relación de sobrino ha terminado, y ahora solamente permanece la relación de Jalifa.”

Incluso cuando ella venía aquí se reunía conmigo. De vez en cuando se ponía de pie al instante. Yo le diría que estás enferma, debes descansar e incluso mi esposa se lo diría, sin embargo, ella todavía se levantaría inmediatamente.

Tenía una firme creencia en Al-lah el Todopoderoso. Hay una anécdota en la cual uno de sus hijos menores se casó antes de uno de los hijos mayores. Habían designado una parte de la casa para el hermano mayor. Su esposo dijo que ya que no tienen medios [para ampliarla] deben dar esa porción al hijo menor. Sin embargo, ella dijo

“Si no hacemos esto y damos la parte designada al hermano mayor, [como se había acordado inicialmente] Dios el Todopoderoso nos ayudará. Por casualidad, o tal vez era el decreto de Dios, un día estaba leyendo el Corán y mientras leía un versículo en particular le dijo a su esposo que

“Habiendo leído este versículo, estoy convencida de que Dios el Todopoderoso cumplirá con mis necesidades”.

Y con la Gracia de Al-lah, ella ganó un bono de 100.000 rupias y como esto sucedió en una época en que las cosas no eran caras, usaron el dinero para las reformas.

A continuación, su hijo continúa escribiendo:

“Cuando nos enteramos de la noticia del fallecimiento de Hazrat Jalifatul Masih IV (ra), nos reunimos en la mezquita para las oraciones. Nuestra madre estaba en un shock terrible. En ese momento mi cuñada mayor empezó a llorar audiblemente, y mi madre dijo: ‘¡permaneced en silencio! La Yama’at está pasando por un período de pruebas difíciles y un tiempo en el que uno debe estar orando, por lo tanto, deben orar.’”

Él escribe:

“Tenía nueve años cuando Hazrat Jalifatul Masih III (rh) falleció. Como yo era apenas un niño, me reí de algo por lo que mi madre me amonestó severamente diciendo: ‘¡Permanece en silencio! ¿No eres consciente de la situación de la Yama’at?’ Desde una edad temprana se aseguraba de que éramos conscientes de la importancia de la Yama’at. Del mismo modo, animaba a los niños a memorizar capítulos del Corán a través de diversos incentivos.”

Una niña que fue educada en su casa – cuyo marido también trabaja en la oficina del Secretario Privado – escribe:

“Yo estaba en su casa desde que tenía cuatro o cinco años. Ella me enseñó y se aseguró de mi formación moral, y organizó mi boda. Después del matrimonio cuando necesitaba ayuda me llamaba.”

Ella escribe:

“En una ocasión vino a visitarme a mi casa y vio un sofá que estaba estropeado. Me preguntó de dónde lo había obtenido. Le informé que me lo había donado uno de mis vecinos. Ella dijo que lo retirara y encargó un nuevo sofá inmediatamente.”

Esta señora dice, además:

“Ella siempre era consciente de la educación de mis hijos e incluso en los últimos días de su enfermedad, hizo joyas para la boda de mi hijo con gran meticulosidad y cuidado.”

Del mismo modo, ella siempre tenía un gran respeto con sus relaciones con las que había compartido la misma madre nodriza. El hijo de su madre nodriza, reside actualmente en Suiza, escribe:

“Cuando mi padre se molestaba por cualquier asunto siempre mostraba amabilidad”.

También tiene una hermana de la misma madre nodriza. Los familiares de estas hermanas me escribieron diciendo que ella era muy humilde e incluso en sus últimos días cuidaba de ellas.

Estas eran todas las grandes cualidades que poseía. Que Al-lah el Todopoderoso permita a sus hijos adoptar estos atributos y que ellos siempre mantengan un vínculo de lealtad con Jilafat. Que Al-lah eleve su rango.

Después de las oraciones dirigiré las oraciones fúnebres en ausencia de los tres fallecidos sobre los que he hablado.