La adoración, el Sadaqat y el Istighfar

Hazrat Mirza Masrur Ahmad

Hazrat Mirza Masrur Ahmad

Jalifatul Masih V

Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad (Mir‐za Mas‐ rur Ah‐mad), es el quinto Jalifa (Califa) de la Comunidad Musulmana Ahmadía. Elegido para esta posición vitalicia el 22 de abril de 2003, desempeña su cargo como jefe espiritual y administrativo mundial de una organización religiosa internacional con decenas de millones de miembros repartidos en 200 países.

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Después de recitar el Tashahhud, Ta’uz, Tasmia y Surah Fatihah, Hazrat Ameer-ul-Mumineen (aba) dijo:

Todos conocemos cuál es la situación actual del mundo, donde se esparce el desorden y el caos. Como ya he dicho en numerosas ocasiones, muchos poderes anti-islámicos culpan de esta inestabilidad a los musulmanes. Es cierto que las acciones de ciertos grupos musulmanes en nombre del islam, tanto en el mundo musulmán como en el no musulmán, no son sino barbáricas y crueles. Tales acciones no tienen absolutamente ninguna relación con las enseñanzas del islam. Sin embargo, también es cierto que ha habido y sigue habiendo una táctica deliberada para crear estas condiciones entre los musulmanes. En términos generales, el mayor daño que se ha causado al islam se debe a musulmanes e hipócritas que han sido instrumentos en las manos de estos poderes para lograr sus intereses personales. En cualquier caso, el estado de las cosas en el mundo actual es en gran parte sombrío. Los actos perjudiciales de algunos musulmanes han ofrecido un amplio pertrecho a los poderes anti-islámicos para difamar el islam. Como es lógico, los musulmanes áhmadis también terminan siendo objeto de crítica por esto. Aunque los que nos conocen saben que las enseñanzas de la Comunidad Musulmana Ahmadía sólo entrañan amor, paz y hermandad. Sin embargo, la persona común percibe a los áhmadis con la misma imagen general que los medios de comunicación muestran de los musulmanes y del islam. En algunos países, los grupos y partidos nacionalistas se niegan a entrar en razón. Su énfasis está en actuar según su perspectiva y mentalidad puramente negativa. Tal oposición se ve tanto en Alemania Oriental como en Holanda, donde las elecciones están próximas.

Del mismo modo, los partidos de extrema derecha están ganando fuerza en otros países de Europa y la situación en los Estados Unidos es bastante evidente. Los áhmadis se enfrentan de esta manera no sólo a la adversidad por ser musulmanes (que viven en Occidente) sino también se enfrentan a dificultades por ser áhmadis que viven en países musulmanes. Nos enfrentamos a esto simplemente por el hecho de que hemos aceptado a la persona que nos llama hacia la fe cuyo advenimiento fue prometido por Al-lah el Todopoderoso. En Pakistán, la legislación opresiva ha dado a los Maulvies (clérigos musulmanes) una autorización completa y, por temor a estos clérigos, los tribunales de justicia están obligados a dispensar injusticia. En Argelia, en estos momentos, han adoptado una postura similar por temor a los llamados clérigos musulmanes, y están introduciendo en las cárceles a musulmanes áhmadis inocentes por cargos totalmente infundados. En la actualidad hay al menos 16 áhmadis con pena de cárcel allí. Y entonces, ¿cuál debe ser la respuesta de un áhmadi ante todo esto? No tenemos un gobierno mundano, ni bienes materiales ni riqueza en petróleo. Ciertamente, sin embargo, hay algo a lo que cada áhmadi en el mundo debe prestar gran atención, que es lograr cercanía con Al-lah el Todopoderoso a través de la adoración, la caridad (limosna y sacrificio financiero) e Istighfar (búsqueda del perdón de Al-lah). Al prestar atención a estos aspectos, la Misericordia de Al-lah el Todopoderoso se agita y sitúa al hombre bajo la protección y el refugio Divino. Ya he llamado la atención hacia la adoración y, en particular, hacia el ofrecimiento de la oración en mis anteriores sermones de los viernes.  Hoy voy a dar más enfoque al Sadaqah (dar limosna) y al Istighfar (la búsqueda del perdón de Al-lah) para mostrar cómo éstas son formas de alcanzar la Misericordia de Al-lah el Todopoderoso.

El hombre está plagado de innumerables debilidades y defectos, y a menudo erra en el cumplimiento del derecho de la adoración debido a los compromisos mundanos. Cuando se enfrenta a una dificultad personal, entonces tiende a ofrecer un poco de Sadaqah (sacrificio financiero/limosna) pero de lo contrario no. Además, el hombre no da la debida justicia al Istighfar (buscar el perdón de Al-lah). Si cada uno de nosotros analizara nuestro propio estado, resulta evidente que la mayoría de nosotros no cumplimos con estas obligaciones. Sin embargo, si queremos recibir las bendiciones de Al-lah el Todopoderoso, atraer Su Misericordia y hacer inútiles los esfuerzos de los oponentes, es indudablemente necesario que prestemos atención a aquellos asuntos que nos ganarán el agrado y el perdón de Dios. Cuando Al-lah el Todopoderoso dice que acepta nuestro Taubah (arrepentimiento), Istighfar (buscando Su perdón) y Sadaqah (limosna) significa que primero debemos prestar atención al arrepentimiento y buscar Su perdón para que Él elimine nuestras dificultades y ansiedades y nos acerque hacia Él. Además, Él perdonará nuestros pecados anteriores, nos concederá la capacidad de ser Abd (siervo de Allah) como es debido y nos bendecirá con su Misericordia. Como dice Al-lah el Todopoderoso en el siguiente versículo del Sagrado Corán:

[texto árabe]

“¿No saben que Al-lah es el que acepta el arrepentimiento de Sus siervos y acepta las limosnas, y que Al-lah es el Sumo Remisorio con compasión, y es Misericordioso?” (Cap. 9 Vers. 104)

 Explicando el significado de Sadaqah, la oración y su conexión, el Mesías Prometido (as) dijo en una ocasión:

“‘Sadaqah’ deriva de ‘Sidq’. Cuando una persona da Sadaqah (limosna/sacrificio financiero) en el camino de Al-lah, refleja la relación de Sidq (veracidad y sinceridad) que tiene con Él. En segundo lugar, están las oraciones. Las oraciones desarrollan un estado en el hombre donde su corazón se derrite y experimenta un sentimiento profundo y una pasión intensa. La oración contiene un sacrificio. Si uno cumple con ambas condiciones, es decir, muestra sinceridad y ora, se convierte en un elixir.”

Ambos aspectos se combinan para producir un remedio eficaz. Así pues, el Istighfar es también una oración. Cuando el hombre ora mientras observa sus transgresiones y defectos, produce y debe producir celo y fervor. Uno debe sentir angustia en el corazón y no sólo pronunciar con los labios “Astaghfirullah, Astighfirullah (busco el perdón de Al-lah) superficialmente, mientras que su atención no está en Dios, sino en otro lugar, porque esto no serviría a ningún propósito. En resumen, Al-lah el Todopoderoso acepta las oraciones y el Sadaqah (limosna) cuando se realizan en un estado de ansiedad con la intención de alcanzar Su Misericordia. Además, cuando uno se compromete a esforzarse por eliminar sus debilidades y esforzarse por atraer la Misericordia de Al-lah, recibe otra buena noticia, que el Santo Profeta (sa) nos ha transmitido y explicado con detalle. Dios el Todopoderoso dijo al Santo Profeta (sa):

“Diles a mis siervos que, si dan un paso hacia Mí, avanzaré dos pasos hacia ellos. Si caminan apresuradamente hacia mí, correré hacia ellos.”

Así pues, la Misericordia de Al-lah el Todopoderoso es ilimitada e infinita. El Santo Profeta (sa) también dijo que Al-lah el Todopoderoso es enormemente Puro y Generoso. Dios se siente avergonzado de dejar con las manos vacías a aquellos de Sus siervos que imploran con sus manos. Por supuesto, es posible que las súplicas del hombre no sean contestadas de la manera exacta o en el momento preciso que él deseaba. A veces la sabiduría divina dicta que los efectos de las oraciones del hombre y de la limosna se manifiestan algún tiempo después o de alguna otra manera, y en otras ocasiones sus oraciones pueden ser respondidas inmediatamente.

En cualquier caso, debemos tener convicción completa en lo que Al-lah el Todopoderoso ha dicho, es decir, que Él acepta nuestras oraciones, Istighfar (buscando Su perdón) y Sadaqah (sacrificio financiero). En otras palabras, cuando el hombre pide perdón por sus pecados y también promete evitar cometer futuras transgresiones y hace esfuerzos reales hacia esto, Al-lah el Todopoderoso acepta su arrepentimiento y lo alivia de todo tipo de aflicciones y dificultades. Recordad, Al-lah el Todopoderoso siempre conoce el estado de nuestros corazones. Él rechaza las acciones pretenciosas que realizamos, y sólo acepta las acciones puras y sinceras y, como el Santo Profeta (sa) ha explicado, Al-lah nunca nos dejará desprovistos de la recompensa. Al-lah el Todopoderoso es tan amable y compasivo con la humanidad, que el Santo Profeta (sa) ha dicho que quien no tiene suficientes medios para dar limosna y caridad, recibirá las recompensas correspondientes a dar limosna si realiza buenas obras y se abstiene de los vicios. Su adoración y la búsqueda del perdón de Al-lah serán aceptados por Al-lah en forma de adoración y búsqueda de Su perdón y, en ese caso, serán recompensados por sus acciones piadosas que benefician a los demás, con la misma recompensa que dar limosna. Una persona con los medios necesarios que está en una buena posición económica será recompensada si da Sadaqah (sacrificio financiero / limosna) mientras que un individuo pobre, a través de sus intenciones piadosas y siempre y cuando actúe según los otros mandamientos divinos, recibirá la recompensa equivalente a la de haber ofrecido el Sadaqah (limosna).

Por lo tanto, uno debe ser extremadamente agradecido a este Dios tan afectuoso, que no solo nos ha enseñado los medios a través de los cuales podemos salvaguardarnos de nuestras deficiencias, sino que también ha declarado que nos protegerá de futuras dificultades y pruebas aceptando los esfuerzos que hemos hecho para protegernos de nuestras debilidades y pecados. Por lo tanto, la única manera que podemos escapar de las dificultades es postrándonos ante Al-lah el Todopoderoso y ofrecerle nuestra adoración y súplicas con total devoción y sinceridad. El Mesías Prometido (as) ha hablado sobre el tema de Istighfar [buscar el perdón] y dar Sadaqah [sacrificio financiero / limosna] en varias ocasiones. Voy a presentar algunos de sus extractos.

Explicando la verdadera esencia del Istighfar [buscando el perdón], el Mesías Prometido (as) declara:

“El pecado es como un parásito subsumido en la sangre del hombre y su única cura es el Istighfar [buscando perdón]. ¿Qué es el Istighfar? Es la acción de una persona que busca la protección de Al-lah el Todopoderoso de las consecuencias perniciosas de los pecados que ya ha cometido. Y, además, también es protegerse de aquellos pecados que, aunque uno no ha cometido, pero tiene las facultades potenciales para ello (es decir, uno tiene la fuerza y la capacidad de cometer un pecado en particular y también las inclinaciones que podrían conducir a uno hacia el vicio), por lo tanto, ni siquiera permite que surja la oportunidad de que el pecado pueda cometerse, y es internamente exterminado y reducido a cero.”

Esto es Istighfar, es decir, buscar el perdón de los pecados cometidos anteriormente y protegerse de no cometer ningún pecado en el futuro. También sirve para despertar la Misericordia de Al-lah el Todopoderoso y para que continúe derramando Su Misericordia y Bendiciones sobre nosotros.

Además, el Mesías Prometido (as) dice:

“Corren tiempos de gran temor, por lo que uno debe permanecer comprometido en la búsqueda del arrepentimiento, del perdón y evaluar el estado de su alma. La gente de todas las creencias y la gente del libro creen que el Sadaqah y la caridad pueden evitar el castigo divino, sin embargo, esto sólo es posible cuando se hace antes de que ocurra el castigo real, pero una vez que el castigo divino está en marcha entonces no hay nada que se pueda hacer para impedirlo. Por lo tanto, debéis permanecer ocupados ofreciendo el Istighfar [buscando perdón] y el Taubah [buscando arrepentimiento] a partir de ahora, de modo que vuestra hora no venga y para que Al-lah el Todopoderoso os proteja.”

Las dificultades actuales que vemos son muy pequeñas, sin embargo, la dirección en la que la humanidad se dirige, sin ningún tipo de restricciones o límites, e incurriendo en el desagrado de Dios, es hacia una destrucción que el propio hombre habrá construido con sus manos. El mundo está alimentando la ira de Dios. En una época como esta, el deber de los seguidores del Mesías Prometido (as) es que, mientras buscamos el arrepentimiento y el perdón para protegernos de sus efectos dañinos, también debemos orar por el mundo en general para que Al-lah el Todopoderoso haga que lleguen a sus sentidos.

Explicando la verdadera esencia del Istighfar, el Mesías Prometido(as) indica:

“Al-lah el Todopoderoso tiene dos títulos en el Sagrado Corán, Al-Haye y Al-Qayum. Al- Haye significa Autosuficiente y el Otorgador de vida; y Al-Qayum es el que se hizo a sí mismo y el origen de toda la creación. Las facultades externas e internas y la existencia de todo emanan de estos dos atributos.  La palabra Al-Haye demanda que Él debe ser adorado, como es manifestado en el Sura Al-Fatiha, ‘[…] A ti solo te adoramos […]’. Al-Qayum demanda que a Él le pidamos ayuda, como es expresado en estas palabras, ‘[…] Y solo a ti te pedimos ayuda [..].’”

El Mesías Prometido (as) indica:

“La razón de por qué (Al-Haye) requiere que Le adoremos es porque Él ha creado al hombre, y después de crearlo no le abandonó. Por ejemplo, a un edificio no le pasará nada si su constructor muere.  Sin embargo, el hombre necesita constantemente a Dios, por ello es necesario que busque fortaleza en Él, esto es Istighfar.”

Istighfar significa buscar constantemente fuerza en Al-lah el Todopoderoso con el fin de abstenerse de cometer pecados y adquirir la fuerza necesaria para adorarle.

El Mesías Prometido(as) indica a continuación:

“Esto es en verdad la esencia fundamental del Istighfar, pero el significado de Istighfar se extiende también para incluir a aquellos que cometen pecados y protegerlos de sus viles consecuencias.  De todas formas, el verdadero propósito (del Istighfar) es el de salvaguardarse a uno mismo de las debilidades humanas. Por ello, una persona que no siente la necesidad de recitar el Istighfar, sabiendo que, en verdad, es solo humano, es un ateo maleducado.”

En relación con la importancia de mantenerse cerca de Al-lah el Todopoderoso y recitar Istighfar, el Mesías Prometido (as) indica:

“El hombre se ha creado con un objetivo grande y muy noble.”

Los detalles de este objetivo han sido subrayados por el Mesías Prometido (as) en la primera parte [del extracto] que es el de lograr un cambio puro en uno mismo; esto es una tarea muy ardua para el hombre. Además, uno debe reconciliarse con Dios y no debe, de ninguna forma, desagradarle. Uno también debe conocer el propósito de su creación. Debe conocer el motivo de por qué ha sido enviado a este mundo; y como todos sabemos, Al-lah el Todopoderoso ha indicado que es el de adorar a Al-lah el Todopoderoso y conseguir Su cercanía.

En cualquier caso, el Mesías Prometido (as) indica:

“El hombre ha sido creado para un objetivo grande y muy noble. Sin embargo, cuando llega el momento y uno no logra estos objetivos, Al-lah el Todopoderoso pone a fin sus asuntos. Por ejemplo, en el caso de un sirviente, si no realiza sus tareas adecuadamente entonces el jefe le releva de su cargo. ¿Por qué debería Dios continuar dando vida a una persona que no cumple sus deberes?”

Citando un ejemplo, el Mesías Prometido indica (as) continuación:

“Nuestro Mirza Sahib (El padre del Mesías Prometido(as)) buscó varios tratamientos durante 50 años. Sin embargo, solía decir que no encontraba ninguna cura medicinal apropiada. La verdad es que, sin el decreto de Dios, ninguna partícula que entra en el cuerpo humano puede resultar beneficiosa. Por ello, uno debe buscar profusamente el arrepentimiento y el perdón para que Al-lah el Todopoderoso continúe mostrando Su Gracia. Cuando surge la Gracia de Dios entonces se aceptan las oraciones. Al-lah el Todopoderoso ha indicado que a veces Él aceptará las plegarias y en otras ocasiones se seguirá Su decreto’”.

El Mesías Prometido(as) indica a continuación:

“Hasta que se pronuncie el decreto divino tengo poca esperanza de que se acepten mis oraciones. El hombre es extremadamente débil e indefenso, por ello uno debe siempre tener en cuenta la Gracia de Dios.”

Sin embargo, a fin de tener en cuenta la Gracia de Al-lah el Todopoderoso debemos mantenernos unidos a Él y no perderlo de vista. Debemos buscar el perdón y el arrepentimiento. También debemos cumplir con nuestras responsabilidades que Le corresponden y con las de Su creación.

El Mesías Prometido(as) habla sobre como la súplica y el ofrecimiento del Sadaqah [limosnas/caridad] puede evitar un castigo, que ya sido pronunciado por haber cometido un pecado:

“La oración es el medio para adquirir grandes logros. Fueron las oraciones fervientes las que salvaron a la gente del profeta Yunus [Jonás] de un castigo divino. Según mi opinión, Muhaatabaat significa mostrar ira (mostrar ira a otro o enfadarse con algo). Huut se refiere al corto temperamento de alguien y también a un pez/ballena. Nun se relaciona con prisa o temperamento. El profeta Yunus se encontraba en un estado de ira. Cuando se evitó el castigo, el profeta Yunus sintió una injusticia al pensar que sus oraciones y la profecía habían sido en vano. Sintió que sus oraciones no fueron escuchadas, y por ello se sentía enfadado. Sin embargo hay una lección que aprender de esto, que Al-lah el Todopoderoso puede cambiar el curso del destino y que las oraciones emocionalmente intensas y el Sadaqaat pueden evitar incluso castigos que han sido decretados. También el concepto de caridad y benevolencia viene de esto y tales actos complacen a Al-la el Todopoderoso. En el libro Ilm-ul-Tabir-ul-Roya [la disciplina de la interpretación de los sueños], el riñón simboliza la riqueza, lo cual significa que ofrecer limosnas es similar a ofrecer la vida de uno mismo. Cuando una persona ofrece limosna, demuestra mucha sinceridad y determinación, y el hecho es que el mero uso de las palabras no sirven para nada a no ser que también se demuestre de forma práctica. (El Mesías Prometido (as) indica a continuación) esto es referido como ‘Sadaqah’ porque este acto deja huella en el Sadiqeen (honrado). En relación al Profeta Yunus se ha mencionado en Dur-e-Mansoor [comentarios del Sagrado Corán] que él dijo, ‘Ya sabía que Tú mostrarías Tu Clemencia si alguien se presenta ante Ti’, es decir, Al-lah el Todopoderoso mostraría Su Clemencia.”

El Mesías Prometido (as) indicó una vez en una reunión, – los detalles de este incidente han sido mencionados en el periódico de Al-Badr. Indica que algunas personas vinieron de fuera [de Qadian] y después de la oración del viernes el Mesías Prometido (as) se quedó sentado. La persona que reporta este hecho en el periódico indica que después de que se ofreciera la oración del viernes algunas personas del vecindario tomaron el Bai’at [Compromiso de lealtad]. Después el Mesías Prometido (as) dio un pequeño discurso sobre el cumplimiento de la oración y el ayuno, así como de abstenerse de cometer injusticias. El Mesías Prometido (as) indico que deberían aconsejar a las mujeres, niñas y niños de la casa que realicen actos bondadosos. Al igual que un árbol o un campo no florece si no hay suficiente agua, ocurre lo mismo con el corazón, si no se le da el agua de la piedad o la virtud, no es útil para una persona.

El Mesías Prometido (as) afirmó que el tema de la virtud debería ser frecuentemente tratado en los hogares dado que permite a uno permanecer concentrado en las oraciones y en la recitación del Istighfar. También llama nuestra atención hacia la realización de otras buenas obras y esto, de hecho, es el agua mediante el cual la planta de la virtud crece y florece, y también fortalece nuestra fe.

Además, la persona citando esto continúa diciendo que el Mesías Prometido (as) habló en contra de reuniones basadas puramente en la ridiculización y la burla de otros. El Mesías Prometido (as) también les recordó acerca del consejo dado por los profetas que el Sadaqah y la oración pueden evitar el castigo. El Mesías Prometido (as) afirmó que si uno no tiene ningún dinero, pero simplemente llena un cubo de agua de pozo para alguien, incluso eso cuenta como Sadaqah. El Mesías Prometido (as) dijo que ayudar a otros a generar su propia riqueza o utilizar las propias habilidades físicas de uno, también es considerado Sadaqah.

Por tanto, con el objetivo de obtener las bendiciones de Al-lah el Todopoderoso, mientras que es importante realizar la adoración, al mismo tiempo debemos abstenernos de cometer cualquier tipo de injusticia o crueldad, y además debemos ayudar a personas necesitadas. En nuestras casas, en lugar de gastar el tiempo en pasatiempos materiales, es importante recordar a la gente en casa que deben llevar a cabo obras virtuosas. Debemos evitar todas aquellas reuniones que son puramente para burlarse o reírse de los demás, tal y como el Santo Profeta (sa) ha afirmado que todos estos gestos de bondad, entran bajo la etiqueta de Sadaqah (dar limosna). Ayudar a los demás también cuenta como Sadaqah. Eliminar las dificultades de la gente también es considerado como Sadaqah. Por tanto, debemos tomar nota de esto.

En una ocasión el Mesías Prometido (as) dijo:

“Es común en todas las religiones que dar limosna y los actos de bondad y benevolencia pueden evitar una dificultad. Si Dios el Todopoderoso avisa a uno de una prueba inminente entonces ello es considerado como una profecía que contiene un aviso. Por tanto, dando limosna y caridad, y mediante actos de bondad a través de un verdadero arrepentimiento, y volviéndonos hacia Dios el Todopoderoso, una profecía que contiene un aviso puede ser repelida.”

El Mesías Prometido (as) continúa diciendo:

“Ciento veinticuatro mil profetas creían en el hecho de que las pruebas pueden evitarse mediante el acto de dar limosna. Si las dificultades y los infortunios fueran inevitables, entonces dar limosna y los actos de benevolencia serían en vano. Por tanto, cuando Dios el Todopoderoso afirma que ‘Acepto las entregas de limosna y donaciones’, significa que Dios el Todopoderoso tiene el poder de aceptarlas incluso en aquellas circunstancias cuando en ciertas ocasiones Él decreta a través de Sus Mensajeros que un evento va a ocurrir. Incluso las profecías que contienen avisos, tales y como las que se dieron al pueblo de Jonás, pueden ser evitadas. El pueblo de Jonás rezó, dio limosnas y sus lamentos los salvaron de la destrucción que fue profetizada.

Por tanto, si las profecías realizadas por los profetas pueden ser evitadas mediante el ofrecimiento de limosnas, entonces, ¿por qué las dificultades que uno afronta por sus propias acciones – las cuales nacen del abandono de Dios el Todopoderoso – no pueden ser evitadas mediante la inclinación hacia Dios el Todopoderoso, la recitación del Istighfar (buscar el perdón por los pecados), el arrepentimiento, y el ofrecimiento de limosnas? Dichas dificultades pueden ser obviadas, siempre y cuando nuestros llantos, lamentos, adoración y la entrega de limosnas vayan en armonía con los mandamientos de Dios el Todopoderoso.”

En una ocasión el Santo Profeta (sa) afirmó que,

“El Sadaqah evita la ira de Dios y salva a uno de la muerte de cometer un acto malvado”.

Después dijo,

“Salvaos del fuego dando Sadaqah, incluso aunque sea ofreciendo medio dátil”.

También hemos oído un dicho del Santo Profeta (sa) en el cual él afirma que realizar buenas obras, es decir, mostrando una conducta virtuosa y abstenerse del vicio también es Sadaqah. Por tanto, debemos tener siempre en cuenta estos mandamientos en mente al mismo tiempo que también debemos recordar que recitar Istighfar y las oraciones son de crucial importancia. El Istighfar que se recita desde el fondo del corazón puede salvar a una persona de cometer un pecado en el futuro. También despierta la Misericordia de Dios el Todopoderoso y nos acerca a Él. El Santo Profeta (sa) ha dicho que,

“Si la puerta de las súplicas está abierta para cualquiera de vosotros, es como si las puertas de la Misericordia de Dios el Todopoderoso han sido abiertas para vosotros. (El Santo Profeta (sa) continúa diciendo) De todas las cosas que pueden ser imploradas a Dios el Todopoderoso, lo más deseado es buscar Su refugio y seguridad; es decir, buscar la salvaguarda de Dios el Todopoderoso y caer bajo Su protección.”

El Santo Profeta (sa) también afirma que,

“La oración es beneficiosa ante cualquier aflicción que uno pueda estar sufriendo, así como cualquier dificultad que uno pueda afrontar en el futuro.”

Después dice:

“¡Oh, sirvientes de Dios! Es necesario para vosotros que inculquéis el hábito de la oración.”

El Mesías Prometido (as) afirma:

“Sed cuidadosos del hecho de que, si uno comete un pecado y falla en reconocerlo como un pecado en su propio derecho, es mucho peor que un vicio que ha sido realizado con remordimiento. Este tipo de vicio es venenoso y letal. Si una persona se arrepiente, entonces es como si nunca hubiesen cometido tal pecado”.

Aquel que se arrepiente con sinceridad y recita Istighfar y, posteriormente busca el perdón de sus anteriores pecados y promete abstenerse de esos actos en el futuro, será como si nunca hubiese cometido dicho pecado.

El Mesías Prometido (as) a continuación afirma:

“el estado de aquel individuo que no es consciente de sus propias acciones es muy peligroso”.

Por tanto, es vital abandonar todos los actos negligentes. Uno debe tener total conocimiento de lo que hace y debe estar atento a sus acciones. El Mesías Prometido (as) dice:

“Arrepentíos de vuestros pecados y temed a Dios el Todopoderoso. Si uno se arrepiente y se reforma, tiene mejores opciones de ser salvados con respecto a los demás. Por tanto, la oración solo puede beneficiar a aquellos que se reforman a sí mismos y establecen una sincera conexión con Dios el Todopoderoso”.

El Mesías Prometido (as) a continuación afirma:

“Si un profeta intercede en nombre de una persona, y dicha persona falla en reformarse a sí misma y continúa viviendo una vida de ignorancia, entonces dicha intercesión no le aportará ningún beneficio”.

Que Al-lah el Todopoderoso nos permita entender el verdadero espíritu de la oración y que nos volvamos sinceramente hacia Él. Que atraiga nuestra atención hacia la recitación del Istaghfar y la búsqueda del perdón por nuestras malas acciones del pasado mediante la postración ante Dios el Todopoderoso; y que podamos realizar firmes promesas de abstenernos del pecado en el futuro y esforzarnos en cumplir dichas promesas. Que Podamos presentar donaciones para evitar infortunios que sean aceptadas por Dios el Todopoderoso. Que Dios el Todopoderoso siempre nos tenga bajo Su protección y nos salvaguarde de cada ataque de nuestros enemigos y se lo devuelva reflejado a ellos. Que siempre podamos ser incluidos entre aquellos que tienen el temor de Dios en sus corazones. Que podamos convertirnos en receptores de las oraciones suplicadas por el Mesías Prometido (as) y el Santo Profeta (sa) y tomemos parte de esas bendiciones.

Después de las oraciones ofreceré una oración funeral (in absentia) de la señora Sa’da Bartavi Sahiba, esposa de Murree Bartavi Sahib, quien ha fallecido en Kosharab, Damasco. Una fuga de gas del sistema de calefacción de su hogar causó un incendió que le provocó severas quemaduras. Fue llevada al hospital donde recibió tratamiento y su salud comenzó a mejorar. En esta dura experiencia demostró una enorme paciencia y permaneció ocupada adorando y agradeciendo [a Dios el Todopoderoso]. Solía decir a todo el mundo que ella está conforme con la Voluntad de Dios el Todopoderoso. Sin embargo, según su doctor, cuatro días después sufrió un ataque al corazón del cual no fue capaz de recuperarse y falleció el 10 de enero de 2017. A Dios pertenecemos y a Él debemos retornar.

Ella aceptó el Ahmadiat después que lo hiciera su marido en 2004, y en cuanto a su lealtad y sinceridad, su compromiso era aún mayor que el de su esposo e hijos. Su marido, Murree Sahib, declaró que poco tiempo después de que aceptara el Ahmadiat, quedó embarazada. Un día cayó por las escaleras y se enfrentó al riesgo de sufrir un aborto espontáneo. Durante la noche, en su sueño, oyó una voz desde los cielos en el que alguien exclamaba: “¡no temáis! Dios protegerá a este niño.” Después de esta experiencia, decidieron que si eran bendecidos con un niño le llamarían Ahmad, y así lo hicieron. Posteriormente, cuando el niño ya tenía seis años, ella vio un sueño similar, en el que una voz desde los cielos resonaba diciendo: “Al-lah salvaguardará a este niño”. En una ocasión en que caminaba con su hijo al lado de la autopista, el niño se soltó de la mano de su madre y comenzó a cruzar la autopista. Ella se llevó las manos a la cabeza y cerró los ojos. Cuando los abrió, vio con asombro que su hijo había cruzado la autopista con seguridad, y se había detenido en el otro lado y saludaba su madre. Esto le recordó el sueño que había visto antes.

Su esposo escribe que,

“ella siempre sobresalía en las obras piadosas. Cada vez que yo pensaba en realizar un acto virtuoso me decía a mí mismo: se lo comentaré a mi esposa para ver cómo llevamos a cabo tal o cual obra buena”, ella respondía “también pensé lo mismo y, con la convicción en mi mente de que tú no te ibas a oponer, ya cumplí con la tarea.”

Cuando el marido aún se hallaba en el proceso de pensar en la realización de la obra, ella [la difunta] ya la había concluido y así lo motivaba. Su marido dice que,

“rara vez transcurría una semana sin que ocurriera algo similar.”

Su yerno, Musab She’ri Sahib, que reside en Alemania, dice que era una mujer de naturaleza sencilla y compasiva, que nunca peleaba con nadie y era muy generosa. Su marido fue detenido en 2009 y hasta el año 2013 ella se encargó del cuidado de los hijos con gran esfuerzo y dedicación. Tenía que trabajar para cuidar de todos y poder pagar su deuda. Participaba en todos los proyectos caritativos. Trataba a todos con amor y respeto. Fue siempre regular en el pago de su Chanda [contribución obligatoria]. Está enterrada en Hosharb, región de Damasco. Antes de su entierro tanto los áhmadis como los no-áhmadis le ofrecieron las oraciones fúnebres por separado.

Que Dios el Todopoderoso tenga piedad de la fallecida y eleve su rango en el Cielo; y conceda a su descendencia la facultad de conservar un fuerte vínculo con el Yama’at y el Jilafat.

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