Jalifa del Islam pronuncia un discurso histórico sobre la crisis migratoria de Europa

“Nuestro objetivo debe ser nada menos que establecer la paz en cada aldea, pueblo o ciudad de cada nación del mundo” – Hazrat Mirza Masrur Ahmad

– El jefe de la Comunidad Musulmana Ahmadía da un discurso histórico sobre la crisis de inmigración en Europa: hace un llamamiento a los inmigrantes para que contribuyan con la sociedad y la población local y muestren su compasión.

– El líder mundial de la comunidad musulmana dice que se deben tomar medidas firmes y fuertes castigos contra los inmigrantes que abusan o acosan a las mujeres.

– Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad aborda los desafíos de seguridad de la inmigración masiva.

– El Jalifa advierte del peligro del aumento de la extrema derecha y lo considera una amenaza para la paz y la estabilidad del mundo.

– El líder musulmán dice que la paz solo se establecerá mediante el reconocimiento de que todas las personas son ‘hijos de Dios’.

– El Jalifa también se dirige a miles de mujeres musulmanas sobre los grandes sacrificios que las mujeres han hecho a lo largo de la historia.

El sábado 8 de septiembre de 2018, el Líder Mundial de la Comunidad Musulmana Ahmadía, el Quinto Jalifa (Califa), Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad pronunció un discurso histórico sobre la crisis migratoria mundial y el posterior aumento de la extrema derecha en el mundo occidental ante una audiencia de más de 1.000 dignatarios e invitados en el segundo día de la 43ª Convención Anual (Yalsa Salana) de la Comunidad Musulmana Ahmadía de Alemania.

Al señalar el aumento de apoyo a la extrema derecha y el nacionalismo en los últimos tiempos, Su Santidad dijo que la sociedad no debería rehuir los problemas que conducen a la división, sino que deberían tratar de abordar las causas que están apuntalando esas tensiones. Su Santidad dijo que donde quiera que haya inmigración en masa, las autoridades deben garantizar que los derechos de la población local no se vean afectados y que los inmigrantes deberían buscar ingresar en el mercado de trabajo lo antes posible.

Durante su conmovedor discurso, Su Santidad hizo varias sugerencias, basadas en enseñanzas islámicas, sobre cómo distender las tensiones en la sociedad entre las personas de diferentes orígenes étnicos y religiosos. Su Santidad también respondió, y refutó, las acusaciones de que el islam es una religión violenta y que los musulmanes son propensos a abusar de las mujeres debido a su fe.

Hablando sobre una sensación de miedo que afecta a Alemania y otras naciones occidentales debido a la inmigración, Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad dijo:

“Muchas personas locales temen que sus sociedades estén cambiando más allá de su comprensión y sienten que los recursos de su nación se utilizan desproporcionadamente a favor de los inmigrantes. Si bien se usa el término “inmigrante”, el verdadero problema para la mayoría de la gente es el “islam” y el hecho de que la gran mayoría de los inmigrantes en Europa son musulmanes que huyen de países devastados por la guerra en Medio Oriente.”

Su Santidad se refirió a un informe reciente de que los inmigrantes eran culpables de una alta proporción de delitos sexuales en Suecia.

Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad dijo:

“Lamentablemente, un informe reciente sugiere que una gran proporción de violaciones o intentos de violación en un país occidental fueron cometidos por inmigrantes. Dios sabe mejor si las cifras son precisas, pero cuando esos informes se hacen públicos, también afecta a otras naciones y las preocupaciones y los temores de la población local siguen aumentando”.

Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad continuó diciendo:

“Ante esto, permítanme dejar categóricamente claro que cualquier musulmán que viole el honor de una mujer o la abuse de alguna manera está actuando completamente en contra de las enseñanzas del islam. El islam considera este comportamiento como malvado y ha ordenado castigos excepcionalmente fuertes para los culpables de tales crímenes inmorales y reprensibles”.

Además, Su Santidad abordó las preocupaciones de seguridad relacionadas con la inmigración masiva y el gran compromiso financiero requerido para reasentar a los inmigrantes a gran escala. Dijo que tales problemas deberían ser directamente confrontados y debatidos racionalmente para que se formen soluciones que alivien los temores de los ciudadanos existentes.

Refiriéndose a los costos del reasentamiento de los solicitantes de asilo, Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad dijo:

“Las personas que han vivido toda su vida y han pagado sus impuestos en un país, están justificadas cuando preguntan si es justo que sus contribuciones al Estado se gasten en el reasentamiento de inmigrantes extranjeros, en lugar de financiar proyectos que sean beneficiosos para los ciudadanos existentes.”

Su Santidad dijo que los refugiados deberían considerarse “endeudados” con sus países de acogida y su gente, y la forma de devolverles el favor es que “deberían buscar contribuir a la sociedad lo antes posible”, incluso si el único trabajo que pueden conseguir es uno básico también deberían aceptarlo.

Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad dijo:

“A la vez que esto (al ingresar al mercado laboral) permitirá a los inmigrantes mantener su honor y dignidad personal, también será un medio para aliviar la carga del Estado y eliminar las frustraciones de la población local. Ciertamente, todo musulmán debe tener en cuenta que el Santo Profeta del islam (la paz y las bendiciones sean con él) dijo que la mano que da es mucho mejor que la que recibe.”

Su Santidad también afirmó que, en algunos casos, los inmigrantes reciben mejores beneficios que los ciudadanos que pagaban impuestos, lo que provoca “una frustración natural entre el público.”

Asesorando a los gobiernos anfitriones, Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad dijo:

“Las frustraciones no se disipan por sí mismas porque donde hay frustración siempre hay una reacción. Por lo tanto, cada gobierno debe implementar políticas sensatas y justas que tengan en cuenta los derechos y requisitos de los ciudadanos y los inmigrantes por igual”.

Su Santidad elogió la decisión del gobierno alemán de considerar una nueva política por la cual a los solicitantes de asilo se les exigiría que prestasen un año de servicio comunitario para establecerse en Alemania. Su Santidad dijo que tal plan “inculcaría la creencia de que es deber de cada persona servir a su sociedad y ayudar a los miembros de la comunidad.”

En una llamada a la compasión por aquellos que sufren una persecución genuina o están sumidos en una guerra, Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad dijo:

“La sociedad no debe rechazar a los refugiados genuinos que están sufriendo sin que sea su culpa. La sociedad no debe dejar de lado a personas inocentes que solo quieren la oportunidad de vivir en paz y que desean ser buenos ciudadanos y seguir las leyes del país en el que viven. En cambio, deberíamos ayudar a aquellos cuyas vidas se han roto, que han sido atormentados y que están completamente indefensos, vulnerables, etc. Demostremos nuestra humanidad, demostremos nuestra compasión, ayudemos a cargar con los lastres de aquellos que están en una situación desesperada.”

En relación a los problemas de seguridad resultantes de la inmigración, Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad dijo:

“Dondequiera que exista una migración a gran escala que inevitablemente se producen problemas de seguridad. De hecho, se ha demostrado que entre los refugiados genuinos se esconden inmigrantes que tienen el potencial de causar un gran daño… Esto es algo sobre lo que he advertido en el pasado; cada caso debe analizarse cuidadosamente para asegurarse de que los extremistas o criminales que se hacen pasar por refugiados puedan entrar. De todos modos, estos problemas significan que el miedo a la inmigración masiva de los países musulmanes está en cierta medida justificado.”

En relación a la seguridad, Su Santidad dijo que la seguridad de los ciudadanos de un país es un “objetivo primordial” de un gobierno y advirtió que cuando hubiera alguna sospecha sobre un inmigrante, las autoridades deberían vigilarlos hasta que estuvieran convencidos de que no ya no representaban una amenaza.

Criticando a quienes culpan al islam por socavar la paz en la sociedad y alimentar la tensión, Su Santidad dijo que “una persona sensata, inteligente y sabia” debe mirar a ambos lados de la historia y no basar su impresión de musulmanes e islam en rumores.

Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad dijo:

“Analizad si los actos malvados de algunos de los supuestos musulmanes están motivados por las enseñanzas del islam… Si se demuestra que los musulmanes que hacen el mal están motivados por su religión, se puede decir que las preocupaciones de la extrema derecha están justificadas. Sin embargo, ¿y si sus acciones no tienen nada que ver con el islam? ¿Qué pasa si los grupos anti-islámicos están difundiendo mitos odiosos que se basan solo en la fantasía en el lugar de hechos?”

A partir de entonces, Su Santidad disipó algunas de las acusaciones más comunes contra el islam. Su Santidad se refirió directamente al Sagrado Corán y las enseñanzas del Profeta del islam (la paz sea con él).

Comentando la afirmación de que el islam permite la violencia y ​​la coacción, Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad dijo:

“En el capítulo 10, versículo 100 del Sagrado Corán, mientras se dirige al Santo Profeta del islam (la paz y las bendiciones sean con él), Al-lah el Todopoderoso declara que si lo deseara podría haber hecho cumplir Su voluntad y obligado a todos a aceptar el islam. Sin embargo, en cambio, Al-lah el Todopoderoso prefirió que prevaleciera el libre albedrío.”

Su Santidad hizo referencia al capítulo 18 versículo 30 como otro versículo que enfatiza la libertad de religión, y declaró:

“…el que quiera creer que crea y el que no quiera creer, que no crea…”

Concluyendo su discurso, el Líder de la Comunidad Musulmana Ahmadía dijo que se habían recorrido todas las avenidas en busca de la paz, excepto una. La verdadera paz requería la creencia de que toda la humanidad estaba unida como parte de la Creación de Dios Todopoderoso.

Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad dijo:

“Día a día la humanidad se aleja cada vez más de la religión y la espiritualidad y los resultados son terroríficos. Tengo la firme convicción de que la creencia en Dios Todopoderoso es el único medio de salvación y la única manera de lograr la paz verdadera a nivel nacional e internacional. Y, por tanto, es mi más profundo deseo y ferviente oración que el mundo reconozca a su Creador y siga Sus verdaderas enseñanzas.”

Por la mañana, Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad se dirigió directamente a los miembros de Lallna Imail’lah (organización auxiliar de las mujeres) y respondió a los críticos del islam que afirmaban que el islam no reconoce el importante papel de las mujeres en la historia.

Por el contrario, Su Santidad dijo que el papel de las mujeres y los sacrificios que habían hecho por el bien de la fe han quedado registrados en la historia para siempre.

Su Santidad también mencionó numerosos incidentes de grandes sacrificios hechos por las primeras mujeres musulmanas en la época del Profeta del islam (la paz sea con él) y también, en esta era, el papel y los sacrificios hechos por las mujeres de la Comunidad Musulmana Ahmadía por la causa del islam. Dijo que eran ejemplos de personas que dan prioridad a la fe sobre todos los asuntos mundanos.

Después de la conclusión formal de los eventos del día, Su Santidad se reunió con varias delegaciones del extranjero, incluida una gran delegación de musulmanes árabes áhmadis e invitados.

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