Costumbres de los musulmanes en diferentes ocasiones
Plegarias a la hora de emprender una actividad y cuando se reciben regalos
Siempre se aconseja que cuando los musulmanes emprendan cualquier actividad la inicien con el nombre de Dios diciendo:
bismil-lā hir-rahmā nir-rahīm
¡En nombre de Al’lah, el Clementísimo, el Misericordiosísimo!
(Al-Jamial Saghir Lilsayuuti Haraf Kaf).
Y al finalizar una actividad han de proclamar:
alhamdulil-lāh
¡Alabado sea Al’lah!
(Sahih Muslim, “Kitabududh-dhikr”).
Esta frase se pronuncia para expresar nuestra gratitud hacia Dios.
Por otra parte, si un musulmán habla acerca de llevar a cabo alguna cosa en el futuro siempre añade la frase:
inshā Al’lāh
¡Si Dios quiere!
Luego, si un musulmán recibe un favor o un regalo se lo agradece a la persona diciendo:
yazākal-lāhu ahsanal yazā’
¡Que Al’lah te recompense de la mejor forma!
(Jami Tirmidhi, “Kitabul bir”).
Oraciones en el momento de estornudar
Cuando una persona estornuda dice:
alhamdulil-lāh
¡Alabado sea Al’lah!
Y si hay alguien que lo escucha estornudar responde:
yar hamu kal-lāh
¡Que Dios tenga misericordia de ti!
Luego, la persona que ha estornudado y escucha a alguien decir: “yar hamu kal-lāh”
Responde con:
yahdī kumul-lāhu wa yuslihu bālakum
¡Que Al’lah te guíe y mejore tu condición!
(Sunan Abu Daud, “Kitabul adab”).
La oración antes de dejar el hogar
bismil-lāhi tawak-kaltu ‘alal-lāhi, lā haula walā quw-wata il-lā bil-lāhi – al-lāhum-ma in-nī a’ūzubika an adil-la au udalla au azilla au uzalla au azlima au uzlama au ajhala au yujhala ‘alayya
“En el nombre de Dios, he puesto mi confianza en Al’lah, no hay fuerza ni poder excepto a través de Dios. ¡Oh Al’lah! Busco refugio en Ti, para no desviar del camino a otros y no ser desviado del camino por otros; para que no haga que otros cometan errores o que me hagan errar; para no abusar de otros o ser abusado por otros; y para no comportarme neciamente o que otros se comporten neciamente conmigo”.
(Sunan Abu Daud, “Kitabul adab”; y Sunan Ibn-e-Majah, “Kitabud-dua”).
La oración para cuando uno entra en el hogar
al-lāhum-ma in-nī as’aluka jairal maulayi wa jairal majrayi bismil-lāhi wa lajnā wa bismil-lāhi jarajnā wa ‘alal-lāhi rab-banā tawak-kalnā
¡Oh Al’lah! Ruego que me otorgues Tu bondad en el momento de entrar en la casa y también Tu bondad en el momento de salir de ella. Entramos en la casa en el nombre de Al’lah y salimos de ella en nombre de Al’lah, y ponemos nuestra confianza en nuestro Señor.
(Sunan Abu Daud, “Kitabul adab”).
Costumbres de los musulmanes sobre el uso de la mano derecha
El Santo Profetasa siempre usaba su mano derecha para comer, beber y vestirse; y la izquierda para los demás usos aparte de esos.
“Hazrat Aishara narra que el Santo Profetasa (en la medidad de lo posible) le gustaba hacerlo todo con su mano derecha, incluso tareas comunes como hacer el wudu, bañarse, peinar su cabello y ponerse sus zapatos”.
(Sunan Abu Daud, “Kitabul libas”, bab fil antaal).
Costumbres de los musulmanes al saludar
Cuando te encuentres con alguien se dice lo siguiente:
as-salāmu ‘aleikum
¡Que la paz sea contigo!
En este caso, la otra persona responde:
wa ‘aleikum salām
¡Que la paz también sea contigo!
O se puede optar por una versión más bendita aún:
as-salāmu ‘aleikum wa rahmātul-lāhi wa barakātuhū
¡Que la paz, la misericordia y las bendiciones de Dios sean contigo!
En cuyo caso la otra persona responde:
wa ‘aleikum salām wa rahmātul-lāhi wa barakātuhū
¡Que la paz, la misericordia y las bendiciones de Dios también sean contigo!
(Jami Tirmidhi, “Abwabul istidhan fi fadlul Islam”).
El Santo Profetasa afirmó una vez sobre este tema:
“Cuando uno de vosotros se encuentre con un hermano debe ofrecerle ‘salam’ (el saludo de la paz); y si se encuentran separados por un árbol, una pared o una roca, debe ofrecerle ‘salam’ nuevamente cuando se encuentren”.
(Sunan Abu Daud, “Kitabul adab”).
