El líder de la comunidad musulmana ahmadía desafía a los críticos del islam

<em>El líder de la Comunidad Ahmadía desafía a los críticos del Islam durante el discurso de clausura en la 49ª convención anual de Reino Unido.

Participaron más de 35 mil representantes de 96 países.

El líder mundial de la Comunidad musulmana Ahmadía, el Quinto Jalifa, Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad, ha dado una respuesta contundente y definitiva a los críticos del Islam que culpan a esta religión por los problemas del mundo. Su Santidad hizo estos comentarios durante el discurso de clausura en el 49 Yalsa Salana (convención anual) de la Comunidad musulmana Ahmadía en el Reino Unido el domingo 23 de agosto de 2015. Mientras defendía con detalle las verdaderas enseñanzas del Islam ante una audiencia de más de 35.000 personas reunidas en Hadeeqatul Mahdi (el jardín del Mesías) en el Reino Unido, Su Santidad condenó todas las formas de terrorismo y extremismo como totalmente opuestas a las enseñanzas del Islam. Este año asistieron delegados de más de 96 países en el Yalsa Salana.  Además de los miles de musulmanes áhmadis, muchos invitados y dignatarios no áhmadis y no musulmanes participaron en la convención de tres días.

Uno de los momentos más destacados del Yalsa Salana fue el pacto de alianza, conocido como Bai’at que tuvo lugar el domingo por la tarde, donde los participantes prometieron fidelidad a Hazrat Mirza Masrur Ahmad como Quinto Jalifa del Mesías Prometido (la paz sea con él). Los participantes formaron una cadena humana acabando en el Jalifa mientras repetían las palabras del juramento en unísono. En su discurso de clausura, Hazrat Mirza Masrur Ahmad rechazó la noción de que la religión fuese la causa de violencia o guerra. Su Santidad también dijo que entre aquellos que reclaman que el Islam es una religión de violencia había personas que continuaban justificando el despliegue de armas nucleares contra Japón durante la segunda guerra mundial, y apoyaron las intervenciones militares fracasadas en Libia en 2011 y en Irak en 2003 donde cientos de miles de vidas inocentes se habían perdido. Hazrat Mirza Masur Ahmad dijo: “Mucha gente en el mundo desarrollado considera que la religión es la causa principal del desorden mundial, sin embargo esto es debido a que malinterpretan la religión. El desorden y la injusticia que vemos en todo el mundo no es resultado de la religión, sino que está siendo causada por el interés personal y la avaricia. Es el resultado del mal uso del nombre de Dios para cumplir con los intereses personales, y también es el resultado del rechazo de la propia existencia de Dios.”

Su Santidad relató que recientemente un académico que había conocido declaró que la religión debería evolucionar y adaptarse a la edad moderna y a las últimas tendencias culturales.Hazrat Mirza Masrur Ahmad respondió: “La religión está para guiar y liderar a la humanidad, no para seguir los deseos materiales de las personas. Por lo tanto creemos en aquel libro (el Sagrado Corán) que se ha preservado durante más de 1400 años y cuyas enseñanzas son perfectas y completas en cada aspecto. ¡Es un compendio de enseñanzas para las personas de cada era y lugar!”Hablando acerca del estado desesperado de gran parte del mundo, Hazrat Mirza Masrur Ahmad dijo: “Hoy podemos ver de forma clara el cumplimiento de la profecía del Santo Profeta Muhammad (la paz sea con él) en la cual dijo que llegaría una época en la que los clérigos musulmanes no propagarían más que la ignorancia, injusticia y el desorden y que sus palabras estarían en contradicción con sus acciones.”Hazrat Mirza Masrur Ahmad dijo que las potencias anti-islámicas están aprovechándose del conflicto generalizado en el mundo musulmán y están aireando las llamas del temor y desconfianza del Islam.Hazrat Mirza Masrur Ahmad dijo: “Vemos que los enemigos del Islam están difundiendo alegaciones falsas en contra del Islam de forma habitual. Declaran que el Islam es una religión de desorden y extremismo mientras que los demás se retratan como los abanderados de la paz mundial y la armonía”.

Hazrat Mirza Masrur Ahmad continuó diciendo: “Por un lado podemos ver que ciertos líderes o comentaristas dicen que el Islam no es una religión de violencia, y sin embargo por otro lado también declaran que hay una conexión entre el Islam y el extremismo. Sus comentarios son contradictorios y son un intento de aplacar ambas partes. Así pues, deseo aclarar que ninguna otra enseñanza promueve la paz y la tolerancia al nivel al que el Islam la promueve”. Más adelante, en su discurso, Su Santidad dijo que el Islam nos enseña a ayudar a los demás y dar prioridad a los derechos de los demás sobre los nuestros. Sin embargo, las grandes potencias casi nunca tratan de favorecer a los vulnerables y cualquier ayuda que se presta es normalmente contingente o con ciertas condiciones o requisitos.Hazrat Mirza Masrur Ahmad dijo que antes de  oponerse a las enseñanzas del Islam, los oponentes deben mirar su propio ejemplo. Su Santidad dijo que aquellos que han apoyado la utilización de bombas atómicas en Japón continúan sin sentir pena ni vergüenza. Continúan declarando que el uso de armas nucleares en Hiroshima y Nagasakifueron actos de valentía y honor, a pesar de que cientos de miles de hombres, mujeres y niños inocentes fueron asesinados y generación tras generación continúan sufriendo los efectos adversos de estos ataques devastadores.

Su Santidad concluyó su discurso orando por la paz mundial y para que la humanidad muestre un espíritu verdadero de compasión y amor mutuo.Hazrat Mirza Masrur Ahmad dijo:“Qué Al-lah implante la simpatía y la compasión que el Santo Profeta Muhammad (la paz sea con él) tuvo por la humanidad en todos nuestros corazones.”El Yalsa Salana concluyó con una oración silenciosa dirigida por Hazrat Mirza Masrur Ahmad. Además de los 5 discursos pronunciados por Hazrat Mirza Masrur Ahmad, varios otros oradores y eruditos se dirigieron al público en el transcurso del evento de tres días.

Varias exhibiciones también tuvieron lugar incluyendo una exhibición que documenta la historia de la Comunidad musulmana Ahmadía, una exhibición de la sábana santa de Turin, y una exhibición de los derechos humanos.

 

Cortesía de TN (Argentina).